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Análisis situación actual de la controversia

MAPA1890

Continuando en la búsqueda de un conocimiento exacto en relación a la controversia de la Guayana Esequiba, me permito traer a colación algunos conceptos emitidos en julio del presente año, por el Almirante Elías Daniels Hernández, en su  artículo titulado “EL NUEVO GOBIERNO GUYANES  Y LA RECLAMACION ESEQUIBA”

Al respecto en conversaciones con el Almirante Daniels, conversamos igualmente sobre cuantas instancias o mecanismos de solución pacífica de la controversia se han utilizado.

De manera tal que comienzo con lo por lo expresado por Daniels en su reflexión de Julio 2015.

Plantea en su reflexión de Julio 2015, en la página 14, lo siguiente:

“…Como lo discutiremos más adelante, en el Artículo II, párrafo 2[1], esta facultad está asignada al Secretario General de la ONU, y no a Venezuela o Guyana; ambos países deben convenir, como lo convinieron para acceder al mecanismo de los Buenos Oficios, con la intercesión del Secretario General de las Naciones Unidas…”

Luego en la página 34, se lee:

“…Este párrafo 2 del artículo IV establece que es atribución del Secretario General y no de las Partes, Venezuela o Guyana, quien puede optar por uno de los medios estipulados en el Artículo 33 de la Carta de la ONU…”

La nota 3 al pie de página, omite el texto que la antecede:

“Si dentro de los tres meses siguientes a la recepción del Informe final el Gobierno de Venezuela y el Gobierno de Guyana no hubieren llegado a un acuerdo con respecto a la elección de uno de los medios de solución previstos en el Articulo 33 de la Carta de las Naciones Unidas, referirán la decisión sobre los medios de solución a un órgano internacional apropiado que ambos Gobiernos acuerden, o de no llegar a un acuerdo sobre este punto, al Secretario General de las Naciones Unidas[2]…”

El texto se circunscribe en el ámbito del Acuerdo de Ginebra, al momento de la expiración del plazo del trabajo de la Comisión Mixta.

De allí que el Gobierno venezolano, el guyanés y el inglés se reunieron en Puerto España, Trinidad y Tobago, para firmar el Protocolo de Puerto España[3], el 18 de junio de 1970.

En este Protocolo se establece la suspensión por doce años de los artículos 1º y 4º del Acuerdo de Ginebra, que establecían la contención de Venezuela sobre el Tratado de 1899 sobre los límites de Guyana y Venezuela, así como la aplicación del artículo 33º de la Carta de las Naciones Unidas, respectivamente. Durante el lapso de 12 años

“…no se haría valer ninguna reclamación que surja de la contención a que se refería el artículo 1° del Acuerdo de Ginebra y se suspendería el funcionamiento del Artículo 4° de dicho Acuerdo…”.

El Protocolo (que pudo ser renovado) llegó a su término el 18 de junio de 1982.

19 de septiembre de 1982, el Ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela Doctor José Alberto Zambrano Velasco, mediante comunicación GM – Nº 214 notifica al Señor Javier Pérez de Cuellar, Secretario General de la O.N.U., que el Gobierno de Venezuela considera que, agotado los tres meses previstos en el artículo IV, 2 del Acuerdo de Ginebra, se hace necesario aplicar las otras previsiones del mismo párrafo[4]:

“… El Gobierno de Venezuela ha llegado al convencimiento de que el organismo internacional más apropiado para señalar el medio de solución es el Secretario General de O.N.U., quien aceptó esta responsabilidad por nota del 04ABR1966, suscrita por U. Thant, y cuya actuación fue expresamente convenida por las Partes en el texto mismo del Acuerdo de Ginebra.”

 

28 de marzo de 1983, Guyana acepta la instancia del Secretario General de la O.N.U., como lo prescribe expresamente el Acuerdo de Ginebra. Este método de asistencia, seleccionado por el Secretario General de O.N.U., y aceptado por los Gobiernos de Venezuela y Guyana ha sido el resultado de un largo proceso de negociación. Vencido el Protocolo de Puerto España, Venezuela propuso a Guyana la negociación directa; la cual no aceptó y planteó, en un principio, el arreglo judicial; y más tarde propuso tres instancias para la selección de los medios de solución (Asamblea General de la O.N.U., Consejo de Seguridad o Corte Internacional de Justicia); lo cual Venezuela no aceptó y propuso la instancia del Secretario General de la O.N.U.

31 de marzo de 1983, El Secretario General de la O.N.U. Dr. Javier Pérez de Cuellar, acepta su intervención y se apresta a ejercer la responsabilidad que le ha sido conferida según el artículo IV (2) del Acuerdo de Ginebra[5]. Se oficializó la intervención del Secretario General de la ONU[6]. Pérez de Cuellar designó a Diego Cordovez como su representante personal.

POR ESO ES QUE NO COMPARTO LA POSICIÓN DE DANIELS EN LO REFERENTE A QUE:

“…esta facultad está asignada al Secretario General de la ONU, y no a Venezuela o Guyana; ambos países deben convenir, como lo convinieron para acceder al mecanismo de los Buenos Oficios, con la intercesión del Secretario General de las Naciones Unidas…”

Yo entiendo que: dentro del Marco del Acuerdo de Ginebra, ambos países deben convenir con respecto a la elección de uno de los medios de solución previstos en el artículo 33 de la Carta de las Naciones Unidas; y no que esa facultad está asignada al Secretario General.

Para muestra; un botón:

Primeramente ambas partes propusieron “Una Comisión Mixta”, los resultados para resolver la controversia, fueron infructuosos (No hay intervención en absoluto del Secretario General).

Interesante recordar esto: 4 de abril de 1966, El Secretario General de la O.N.U., Señor U. Thant, envía comunicación al Ministro Ignacio Iribarren Borges, aceptando funciones confiadas en el Acuerdo de Ginebra del 17FEB1966[7]: Está aceptando funciones, no impartiendo instrucciones.

“… He tomado nota de las obligaciones que eventualmente puedan recaer en el Secretario General de las Naciones Unidas en virtud del párrafo 2 del artículo IV del Acuerdo, y me complace informarle que dichas funciones son de tal naturaleza que pueden ser desempeñadas apropiadamente por el Secretario General de las Naciones Unidas.”

  1. Venezuela Propone la Negociación Directa; Guyana no aceptó. (No hay intervención en absoluto del Secretario General)
  2. Guyana propone el Arreglo Judicial; Venezuela no aceptó (No hay intervención en absoluto del Secretario General)
  3. Guyana propone elevar la controversia a la Asamblea General de la O.N.UVenezuela no aceptó (No hay intervención en absoluto del Secretario General)
  4. Guyana propone elevar la controversia al Consejo de Seguridad de la O.N.U; no aceptó (No hay intervención en absoluto del Secretario General)
  5. Guyana propone elevar la controversia a la Corte Internacional de Justicia; Venezuela no aceptó (No hay intervención en absoluto del Secretario General)
  6. Venezuela propone que el organismo internacional más apropiado para señalar el medio de solución es el Secretario General de O.N.U; Guyana aceptó y esta propuesta formulada por ambas naciones al Secretario General de la ONU, es por el aceptada y asume su intervención y se apresta a ejercer la responsabilidad que le ha sido conferida según el artículo IV (2) del Acuerdo de Ginebra.

Nótese, que todo este largo proceso de casi 50 años, se enmarca exclusivamente en el Acuerdo de Ginebra.

El método escogido el 28 de marzo de 1983, aún no se ha agotado, y se espera que el Secretario General de la ONU, designe al Buen Oficiante, de acuerdo a sus facultades que asumió su antecesor Pérez de Cuellar.

O sea que estamos aún en el ámbito de la bilateralidad de la solución de la controversia, si ésta fallase y siempre dentro del Acuerdo de Ginebra, y por lo tanto ambos países tendrán que referir:

“…La decisión sobre los medios de solución a un órgano internacional apropiado que ambos Gobiernos acuerden, o de no llegar a un acuerdo sobre este punto, al Secretario General de las Naciones Unidas[8]…”

Solo así podrá el órgano internacional apropiado o Secretario General de las Naciones Unidas, escoger:

“…otro de los medios estipulados en el Articule 33 de la Carta de las Naciones Unidas, y así sucesivamente, hasta que la controversia haya sido resuelta, o hasta que todos los medios de solución pacifica contemplados en dicho Articule hayan sido agotados…”

Esto aún no ha ocurrido. Por ello es conveniente tomar en cuenta la opinión del Dr. René de Sola, cuando dice lo siguiente[9]:

“…Ante la posibilidad de que Guyana pretendiera llevar la controversia directamente ante la Corte Internacional de Justicia, sostuve que, de conformidad con la interpretación de los inciso s 1 y 2 del Artículo IV del Acuerdo, un nuevo medio de solución sólo podía ser escogido por mutuo consentimiento, y, en su defecto, correspondería al Secretario General de las Naciones Unidas exclusivamente la escogencia del mismo, pero que serían las propias partes las únicas que podrían darle efectividad según su respectiva naturaleza. Así, si el medio escogido fuera el arbitraje, se requeriría sometida a decisión. Si fuera el arreglo judicial, sería menester el previo sometimiento de las partes a la jurisdicción de la Corte Internacional de Justicia y un nuevo acuerdo sobre la materia sometida a su decisión…

…Al mismo tiempo, señalé que tanto las propias partes como el Secretario General de las Naciones Unidas tenían ciertas limitaciones para la escogencia del medio, en razón de que lo que se perseguía era una solución práctica de la controversia, lo que resulta incompatible, por ejemplo, con el recurso a la Corte Internacional de Justicia, llamada como está ésta a decidir conforme al derecho, y que sólo excepcionalmente y por mutuo acuerdo de las partes, podría dar una solución ex-aequo et bono…

…Y, por último, que si Venezuela denunciaba el Acuerdo por el notorio incumplimiento de Guyana a su obligación de negociar, y, sin embargo, Guyana unilateralmente recurría al Secretario General de las Naciones Unidas para que éste -en ejecución del Acuerdo- escogiera un medio de solución, Venezuela podría plantear siempre como punto previo la extinción del Tratado, cuestión ésta que no podría por sí solo resolver el alto funcionario internacional por carecer de toda competencia para decidir un conflicto de esa naturaleza…

…Las conclusiones anteriores presentaban una serie de alternativas y dejaban esclarecida la cuestión de que Venezuela no estaba obligada a aceptar indiscriminadamente cualquier medio de solución que le fuera propuesto por la contra parte o que fuera escogido por el Secretario General de las Naciones Unidas. Por lo tanto -manifestaba- había que abandonar todo temor acerca de que el litigio pudiera salir en breve plazo del ámbito de las negociaciones directas entre las partes interesadas y pasar a manos de tercero, temor que, en mi criterio, equivocadamente se adujo como justificación del Protocolo de Puerto España…”

 En otra parte de su reflexión (página33), dice Daniels lo siguiente:

“…Actualmente está cumpliéndose lo previsto en el párrafo 2 del artículo IV; la decisión sobre los medios de solución fue referida y aceptada por el Secretario General de la ONU. el 31MAR1983; quien luego de nombrar al Dr. Diego Cordovez como representante personal, optó por el Método de los Buenos Oficios, en consulta con los Gobiernos de Venezuela y Guyana (06ABR1987); habiendo designado como Buen Oficiante al ciudadano granadino Alister McIntyre (11NOV1989). Este proceso fue respaldado y ratificado por ambos Gobiernos el 31MAR1999. A pesar de que no se ha logrado obtener lo sustantivo de las aspiraciones venezolanas en la controversia territorial, se ha logrado avanzar significativamente en la búsqueda de la solución de la misma; ello se aprecia en la evidente flexibilización de las actitudes de las Partes y la amplia libertad como este tema fue debatido a nivel de opinión pública en ambos países, hasta el año 2013…”

En el párrafo anterior se afirma que el Secretario General:

 “…luego de nombrar al Dr. Diego Cordovez como representante personal, optó por el Método de los Buenos Oficios, en consulta con los Gobiernos de Venezuela y Guyana (06ABR1987)…”

Me permito contradecir dicha afirmación; no lo entiendo así:

 Ya le indiqué en el análisis anterior que el 19 de septiembre de 1982, el Ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela Doctor José Alberto Zambrano Velasco le escribe al Secretario General que Venezuela ha llegado al convencimiento de que el organismo internacional más apropiado para señalar el medio de solución es el Secretario General de O.N.U y que el 28 de marzo de 1983, Guyana acepta la instancia del Secretario General de la O.N.U. y que el 31 de marzo de 1983, El Secretario General de la O.N.U. Dr. Javier Pérez de Cuellar, acepta su intervención y se apresta a ejercer la responsabilidad que le ha sido conferida según el artículo IV (2) del Acuerdo de Ginebra[10]. Y es, en ese momento, que designó a Diego Cordovez como su representante personal.

El Secretario General no optó; él aceptó la propuesta bilateral de ambos países.

Tengo dudas razonables sobre lo siguiente (página35):

“…En primer lugar debemos estar claros con lo que significa sucesivamente (…mediante la [1] negociación, la [2] investigación, la [3] mediación, la [4] conciliación, el [5] arbitraje, el [6] arreglo judicial, el [7] recurso a organismos o acuerdos regionales u [8} otros medios pacíficos de su elección.). Esto significa que disponemos de suficiente tiempo para prepararnos y conformar un equipo de expertos para defender nuestros Derechos de Soberanía en el Esequibo…”

Esa palabra “sucesivamente” ¿es una interpretación personal de Daniels o está indicada en algún instrumento de la Carta de las Naciones Unidas?

¿Significa esto que hay una prelación en cuanto a la escogencia del método?

Con respecto a lo siguiente (página 37):

“…Debiendo ser honesto en la interpretación del contenido del párrafo (2), el caso de la Isla de Anacoco debería ser revisado y analizado ampliamente entre nosotros los venezolanos…”

 El Irrito[11] Laudo de 1899 estableció que la línea fronteriza seguiría la margen izquierda del Cuyuní, desde la confluencia del río Acarabisi hasta la del Venamo, y que de allí retomaría la línea media del Venamo; es en este punto donde se encuentra la Isla de Anacoco. Ni en el Laudo, ni en las actas de la Comisión Demarcadora, se hace referencia a esta isla, pero en el mapa firmado por los comisionados de ambas partes, aparece la isla dividida por una línea que es la prolongación de la línea media del curso del Venamo; también en el informe del comisionado venezolano, publicado en la memoria del Despacho de Relaciones Exteriores, se hace referencia a dicha división[12].

“….Principiando en la Costa a la Punta Playa la línea de demarcación correrá por línea recta a la confluencia del Río Barima con el Río Mururuma, y continuará por el medio de la corriente de este Río hasta su fuente, y de este punto a la unión del Río Haiowa con el Amacuro, y continuará por el medio de la corriente del Amacuro hasta su fuente en la Sierra Imataca, y de allí al Sudoeste por la cima más alta del Espolón de la Sierra Imataca hasta el punto más elevado de la Cordillera Principal, al Sudeste, hasta la fuente del Acarabisi, y de este punto continuará por el medio de la corriente de este Río hasta el Cuyuní, y de allá correrá por la orilla septentrional del Río Cuyuní al Oeste hasta su confluencia en el Wenamu, y de este punto seguirá el medio de la corriente del Wenamu hasta su fuente más Occidental, y de este punto por línea recta a la cumbre del Monte Roraima, y del Monte Roraima a la Fuente del Cotinga, y continuará por el medio de la corriente de este Río hasta su unión con el Takutu, y seguirá el medio de la corriente del Takutu hasta su fuente, y de este punto por línea recta al punto más Occidental de la Sierra Akarai, continuará por la cúspide de la Sierra Akarai hasta la fuente del Corentín llamado Río Cutari[13]…”

Por lo que la isla está situada al Oeste de la línea que establece el Laudo “de marras[14]”.

En octubre de 1966, el Ministro Ignacio Iribarren Borges rechaza la protesta del Gobierno guyanés sobre la Isla de Anacoco[15].

“… el Gobierno de Venezuela rechaza la referida protesta, por cuanto la Isla de Anacoco es territorio venezolano en su integridad y la República de Venezuela siempre ha estado en posesión de ella…”

[1] “…Si los medios así escogidos no conducen a una solución de la controversia, dicho órgano, o como puede ser el caso, el Secretario General de las Naciones Unidas, escogerán otro de los medios estipulados en el Artículo 33 de la Carta de las Naciones Unidas, y así sucesivamente…”

[2] Gaceta Oficial de la República de Venezuela, N° 28.008, del 15 de febrero de 1966. Ley Aprobatoria del “Acuerdo Firmado en Ginebra el 17 de febrero de 1966 por los Gobiernos de la República de Venezuela y el Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte, en Consulta con el Gobierno de la Guayana Británica. Para Resolver la Controversia entre Venezuela y el Reino Unido sobre la Frontera con la Guayana Británica.

[3] http://www.historiaolvidada.com/guyana1.htm

[4] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo 1982, pag. 906.

[5] Fuente: Ibid, pag. 153.

[6] http://esequibo.mppre.gob.ve/index.php/capitulo-v/15-articulos/36-los-buenos-oficios-y-la-contorversia-territorial

[7] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo 1966, pag. XXII.

[8] Gaceta Oficial de la República de Venezuela, N° 28.008, del 15 de febrero de 1966. Ley Aprobatoria del “Acuerdo Firmado en Ginebra el 17 de febrero de 1966 por los Gobiernos de la República de Venezuela y el Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte, en Consulta con el Gobierno de la Guayana Británica. Para Resolver la Controversia entre Venezuela y el Reino Unido sobre la Frontera con la Guayana Británica.

[9] René De Sola. Imprenta Ministerio de Educación. Caracas, 5 de noviembre de 1981.

[10] Fuente: Ibid, pag. 153.

[11] Calificativo propio.

[12] Carpeta de sucesos de Anacoco 1966. Documento S/N: Memorándum.  Asunto: Posesión de la isla de Anacoco, Caracas, 17 de octubre de 1966

[13] Texto del Laudo dictado en París el 03 de octubre de 1899 por el Tribunal de Arbitramento, determinando la línea de demarcación entre los Estados Unidos de Venezuela y la Guayana Británica

https://drive.google.com/open?id=0B0K-u96Nn4k1YkhNLWFiU3dZVDA

[14] Calificativo propio.

[15] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo 1966, pag. 13.

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Acuerdo de Ginebra; otra perspectiva.#SectorAcuatico. #ElEsequiboEsNuestro.

Acuerdo de Ginebra; otra perspectiva.

Argumentaciones laudo de paris

Al firmar Guyana el Acuerdo de 1966, libremente se “sujetó” a la “contención” de que el Laudo de París de 1899 no tiene validez jurídica[1].

Antecedentes:

El canciller de Guyana[2], Carl Greenidge, en un discurso ante la Asociación de Industria y Servicios de Guyana, expresó que Georgetown buscará un arreglo judicial para el reclamo de Caracas porque la figura de los buenos oficios y las demás opciones de solución pacífica de controversias establecidas en la Carta de la Organización de Naciones Unidas han sido agotadas.

Greenidge opina que el Acuerdo de Ginebra no reabrió la disputa fronteriza, sino que se limitó a crear un mecanismo para definir la validez del Laudo Arbitral de 1899, luego de que Venezuela denunció su nulidad.

El 22 de diciembre, la Canciller de Guyana Carolyn Rodriguez-Birkett, refiriéndose a la reclamación venezolana del territorio Esequibo afirmó que: “Han pasado más de 20 años desde el proceso de buenos oficios (1989). Si en dos décadas no se tiene el progreso que quieres ver y ha habido (temas) que lo han complicado, hay que revisar otras opciones“. Agregando que su Gobierno ya ha solicitado la asesoría de expertos y mencionó el arbitraje y la Corte Internacional de Justicia como alternativas[3].

Razonamiento lógico[4]

Palabra clave “sujeción”
En derecho:

De acuerdo a lo establecido por una norma o ley: “testar con sujeción a las leyes vigentes”

Según lo que dicta o establece una normativa, ley, etc., determinadas: “el contrato solo podrá ser modificado con sujeción a las condiciones establecidas en la primera parte; podrán testar en alta mar durante su navegación en un buque extranjero, con sujeción a las leyes de la nación a que el buque pertenezca”.

Palabra clave “contención”

En derecho:

Litigio trabado entre partes.

El vocablo “contencioso” significa contienda (cuando se comenzó a utilizar en Francia se la entendía como litigio)

Por otra parte, en lenguaje cotidiano, la palabra  “sujeción” pudiera tomarse como sinónimo de la palabra “contención”. Sujetar es contener y contener es sujetar. “Lo contuve para que no siguiera” “lo sujeté para que no siguiera”.

Tomemos entonces  la palabra “contención”,  vocablo  incluido en el artículo I:

“…surgida como consecuencia de la contención venezolana de que el Laudo arbitral de 1899 sobre la frontera entre Venezuela y Guayana Británica es nulo e írrito…”

Para el Dr René De Sola, con el Acuerdo de Ginebra se agota la discusión sobre el Tratado de Arbitraje de 2 de febrero de 1897 y del Laudo de 1899[5]:

“…De acuerdo con las normas de interpretación de los tratados reconocidas por el Derecho Internacional, no hay duda que la declaración de Londres y el Acuerdo de Ginebra dejaron como cosa del pasado la discusión acerca del Tratado de Arbitraje de 2 de febrero de 1897 -que agotó su objeto al dictarse el Laudo- y del propio Laudo de 1899, cuya nulidad se negaba hasta entonces a discutir el Imperio británico…”

Otro aspecto a tomar en cuenta es el contenido del inciso 1 del artículo 31, de La Convención sobre el Derecho de los Tratados celebrada en Viena el 23 de mayo de 1969 que establece que:

“…Un tratado debe ser interpretado de buena fe según el sentido ordinario que debe atribuirse a los términos…”

Buena fe que Guyana jamás ha manifestado desde la instalación de la Comisión Mixta y que mantiene obstinadamente siempre presente.

Tenemos entonces que: Cuando los Gobiernos de la República de Venezuela y el Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte, en Consulta con el Gobierno de la Guayana Británica, firman el “Acuerdo Para Resolver la Controversia entre Venezuela y el Reino Unido sobre la Frontera con la Guayana Británica”, aceptan acatar el contenido del artículo I:

 “…Se establece una Comisión Mixta con el encargo de buscar soluciones satisfactorias para el arreglo práctico de la controversia entre Venezuela y el Reino Unido surgida como consecuencia de la contención venezolana de que el Laudo arbitral de 1899 sobre la frontera entre Venezuela y Guayana Británica es nulo e írrito…”

1) Guyana quedó “sujeta” por el Art. I del Acuerdo a buscar con Venezuela la solución “práctica y satisfactoria” de la reclamación venezolana;

2) Guyana quedó “sujeta” a la vez, a la “contención” de que el Laudo no tiene validez jurídica, es decir que el Laudo es “nulo e írrito” para ambos países;

3) Con esta “sujeción” indicada el párrafo 2), se pone fin a la sentencia arbitral de París del año 1899.

4) Igualmente, en base a lo indicado el párrafo 2), Guyana debe por consiguiente sujetarse al Tratado de Ginebra y “…buscar soluciones satisfactorias para el arreglo práctico de la controversia entre Venezuela y el Reino Unido…”

5) Guyana nunca ha “denunciado” al Acuerdo de Ginebra, por lo tanto debe respetar dicho Acuerdo.

Acuerdo de Ginebra[6].

Artículo I

Se establece una Comisión Mixta con el encargo de buscar soluciones satisfactorias para el arreglo práctico de la controversia entre Venezuela y el Reino Unido surgida como consecuencia de la contención venezolana de que el Laudo arbitral de 1899 sobre la frontera entre Venezuela y Guayana Británica es nulo e írrito.

“…La Comisión Mixta funcionó entre 1966 y 1970, sin resultado alguno, pero quedó una duda razonable, referida a que la aseveración venezolana (“nulo e írrito” del Laudo de 1899) fue unilateral y por tanto, de la exclusiva responsabilidad de Venezuela, que no comprometería a Guyana, por tanto el Laudo continúa estando vigente aunque cuestionado por Venezuela; es decir, la “legalidad” internacional, así entrecomillemos la palabra legalidad, nos indica que el Territorio Esequibo o Guayana Esequiba, continúa en manos de Guyana, soberanía que ejerce apoyada en una sentencia arbitral-internacional de obligatorio cumplimiento por las partes (Venezuela y Guyana), repudiado dicho Laudo por todos los venezolanos sensatos, que somos todos; pero en definitiva y hablando sin tapujos, lo que reclamamos, porque no lo tenemos, es de hecho y de derecho, por ahora, de Guyana; de hecho porque nada le impide realizar las inversiones en el Esequibo que considere beneficiosas para su país, salvo que no las decida realizar por las reclamaciones y/o presiones que realiza Venezuela; y de derecho, porque una sentencia internacional, insistimos, le entregó a Guyana el territorio en controversia…”

Sobre el Acuerdo de Ginebra[7]

“Reconocida ya por Gran Bretaña -y por su sucesora la República de Guayana- la necesidad de llegar a un arreglo práctico de la controversia, han quedado incapacitadas tanto una como la otra para oponer a Venezuela ante cualquier instancia internacional la eventual fuerza de la cosa juzgada derivada del Laudo de 1899, independientemente de la cuestión de que no existe cosa juzgada[8] por tratarse de una decisión que carece de los elementos esenciales para valer como tal…

Ante la posibilidad de que Guyana pretendiera llevar la controversia directamente ante la Corte Internacional de Justicia, sostuve que, de conformidad con la interpretación de los incisos 1 y 2 del Artículo IV del Acuerdo, un nuevo medio de solución sólo podía ser escogido por mutuo consentimiento, y, en su defecto, correspondería al Secretario General de las Naciones Unidas exclusivamente la escogencia del mismo, pero que serían las propias partes las únicas que podrían darle efectividad según su respectiva naturaleza. Así, si el medio escogido fuera el arbitraje, se requeriría sometida a decisión[9]. Si fuera el arreglo judicial, sería menester el previo sometimiento de las partes a la jurisdicción de la Corte Internacional de Justicia y un nuevo acuerdo sobre la materia sometida a su decisión…”

[1] Rafael Sureda Delgado. larazon.net el 05/08/2015 http://cronicasvenezuela.com/2015/08/05/guyana-denuncio-el-laudo-de-1899/

[2]http://www.el-nacional.com/mundo/Guyana-frenara-inversiones-territorio-Esequibo_0_668933328.html

[3] http://www.noticias24.com/internacionales/noticia/94854/guyana-estudia-medidas-legales-para-resolver-disputa-territorial-con-venezuela/

[4] Rafael Sureda Delgado. larazon.net el 05/08/2015 http://cronicasvenezuela.com/2015/08/05/guyana-denuncio-el-laudo-de-1899/

[5] Valuación actualizada del Acuerdo de Ginebra. René De Sola. Imprenta Ministerio de Educación. Caracas, 5 de noviembre de 1981.

[6] Gaceta Oficial de la República de Venezuela, N° 28.008, del 15 de febrero de 1966. Ley Aprobatoria del “Acuerdo Firmado en Ginebra el 17 de febrero de 1966 por los Gobiernos de la República de Venezuela y el Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte, en Consulta con el Gobierno de la Guayana Británica. Para Resolver la Controversia entre Venezuela y el Reino Unido sobre la Frontera con la Guayana Británica.

[7] Valuación actualizada del Acuerdo de Ginebra. René De Sola. Imprenta Ministerio de Educación. Caracas, 5 de noviembre de 1981.

[8] Subrayado y “negritas” nuestro.

[9] Subrayado y “negritas” nuestro.

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Cuaderno de Bitácora C.A. Venezolana de Navegación. #SectorAcuatico

Cuaderno de Bitácora

CAVN 1

C.A. Venezolana de Navegación

02 de Agosto 1917 – 02 Agosto 2015

Cap/Alt. Jose M Ballaben Bueno

Las costumbres y tradiciones siempre serán vinculantes con la identidad y sentimiento de pertenencia de los individuos que conforman una comunidad, en el caso de los hombres de mar que dimos nuestros primeros pasos profesionales sobre las cubiertas de los buques que conformaron la flota de la “Compañía Anónima Venezolana de Navegación” permaneciendo en ella por tantas décadas como nos fue posible, la fecha de su fundación siempre será causa o motivo inalienable de conmemoración.

 A través de sus espacios, a bordo y/o en tierra, no solo coronamos sueños e ilusiones, también conocimos y nos hicimos parte integral de sus valores institucionales y tradiciones comunicadas de generación en generación sobre los hechos históricos que dieron lugar al nacimiento de la Marina Mercante Venezolana.

 Para el próximo 02 de Agosto del año en curso los venezolanos deberíamos estar celebrando los noventa y ocho (98) años de existencia de la empresa naviera del Estado que por espacio de setenta y siete (77) años ininterrumpidos se consolidó en los mercados nacionales e internacionales del transporte marítimo, enarbolando el pabellón tricolor en todos los mares del mundo. La suerte de la Venezolana de Navegación siempre estuvo ligada a la suerte de la Marina Mercante Nacional, constituyéndose en la columna vertebral sobre la cual se articulaba el desarrollo del sector acuático del país.

 Seguramente sus detractores y en especial quienes en el ejercicio de poder, bajo alegatos fútiles e innobles asumieron el triste rol de verdugos y traidores al interés nacional; en contraprestación de las propinas recibidas por su “hazaña” siempre estarán obligados a conmemorar el 31 de Octubre de 1994, fecha aciaga en la cual particulares intereses, encallaron las Proas de Venezuela hacia el Futuro.

Vea el texto completo, en el siguiente enlace: Bitácora CAVN

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La Recuperación de la Isla de Patos.#ElEsequiboEsNuestro #SectorAcuatico

La Recuperación de la Isla de Patos.

Patos

Para continuar con la “mayéutica” sobre el Diferendo Esequibo; me hago la siguiente reflexión:

Las distintas decisiones que desde los albores republicanos han planteado las autoridades venezolanas sobre el tema del diferendo, las mismas han sido blanco de críticas por parte de los oponentes, bien sea políticos o ideológicos que han llenado de frustración y dudas a las generaciones de coterráneos que a lo largo de 200 años ven como una utopía o quimera la posibilidad de recuperar ese territorio brutalmente arrebatado por las apetencias territoriales del Imperio Británico, en la decisión dictada el 3 de octubre de 1899 llamado Laudo de París, la cual resulta obvio;  fue una “imposición de transacción, no de derecho”.

Como dice Simón Alberto Consalvi en un artículo titulado[A] “El Esequibo, Dictaduras y Guerras Civiles”:

“…El Tren solo pasó una vez…”

Agregando que:

“…Alejo Fortique y Lord Aberdeen convinieron en un tratado que reconocía a Venezuela, en palabras de José Gil Fortoul, “toda la costa comprendida entre la boca del Orinoco y la del Moroco”. La muerte inesperada del enviado venezolano en Londres paralizó el proceso, a pesar de que urgía al Ejecutivo y al Congreso que se aprobara aquel proyecto. Sucedió como con el tratado de Michelena y el golfo de Venezuela. El tren sólo pasó una vez. Medio siglo después, vino el despojo del Arbitraje de París en 1899…”

[A http://www.abcdelasemana.com/2011/10/28/el-esequibo-dictaduras-y-guerras-civiles/

A mi juicio, el tren pasó una segunda vez:

Una de las oportunidades históricas para paliar la injuria causada a la patria de Bolívar por “La pérfida Albión[1]”, se produce durante el desarrollo de la Segunda Guerra Mundial, cuando el Reino Unido se encontraba agobiado por la presión bélica de Hitler y que obligó a Londres, negociar a la Isla de Patos con el más importante suplidor de petróleo para la maquinaria de guerra de los Aliados.

Mi reflexión concreta es; ¿Por qué no se planteó igualmente el tema de la Guayana Esequiba?

No he encontrado documentación que me permita obtener un razonamiento lógico y me gustaría que, quien así tenga conocimiento documental de las causas por la cual la Cancillería venezolana se conformó con recuperar la Isla de Patos, omitiendo mencionar siquiera el tema de la Guayana.

Para fijar el momento histórico, a continuación se transcriben documentos que reseñan la recuperación de Isla de Patos y su importancia estratégica.

Venezuela, Petróleo y Poder de Negociación[2].

Es Evidente que a partir de la Segunda Guerra Mundial, el petróleo venezolano adquirió una importancia vital para los aliados que, gracias a él, pudieron derrotar al eje bélico. Sin el petróleo venezolano esta guerra jamás hubiera sido ganada por los aliados ni por Estados Unidos. Este hecho fue reconocido por el Señor Charles Hamilton, Vice-Presidente de la Gulf Oil Corporation:

“Supongamos que las reservas[3]… de Venezuela no hubieran sido utilizables para el mundo y especialmente para nuestra causa, y que hubiéramos tenido que suplir el petróleo que ellos produjeron cerca de un millón de barriles por día, pues bien, ello hubiera afectado directamente a nuestra economía. ¿Habría habido suficiente petróleo para los automóviles civiles? ¿Lo habría habidos para conservar la marcha de nuestras industrias?…”

De igual forma, lo reconoció el señor Oscar Chapman en la convención petrolera realizada en el año 1950.

“Sin petróleo en grandes cantidades una nación se encuentra hoy sin defensa… La contribución de Venezuela, en este aspecto de esfuerzo bélico, nunca ha recibido el reconocimiento que merece. La Producción de este país aumentó en un 50 % durante la guerra… Este país y el mío produjeron casi todo el petróleo adicional que necesitó la maquinaria aliada. Por supuesto, los Estados Unidos con su larga tradición productora, dieron la mayor contribución; pero si se juzga el aporte desde el punto de vista relativo, el esfuerzo de Venezuela no fue superado por nadie[4]…”

Venezuela exportó más de 80 % de petróleos y derivados, hacia Aruba, Curazao y Bonaire; que luego fueron reexportados hacia Africa, Asia y Europa. Esta circunstancia fue aprovechada por nuestro país para lograr un conjunto de ventajas en los aspectos políticos, económicos e históricos.

Demeterio Boersner:

“…En su política exterior, los gobiernos de López Contreras y de Medina, durante los primeros diez años que siguieron a la desaparición de Gómez, tomaron algunas medidas para afirmar la soberanía de Venezuela frente al mundo que la rodea.

Cooperaron estrechamente con el gobierno norteamericano de F. Roosevelt en la política de defensa del hemisferio occidental contra la agresión de la potencia del eje. A cambio de ello, exigieron de las grandes potencias democráticas algunas concesiones tendientes a fortalecer la posición vulnerable a la Gran Bretaña, abriendo para Venezuela la posibilidad de exigir con éxito ciertas rectificaciones territoriales.

 Como parte de su expansión hacia el Oeste, el imperio británico no solo había ocupado la Guayana Esequiba, sino también la Isla de Patos… Los gobiernos de Caracas en diversas oportunidades exigieron la devolución de la Isla de Patos… así una delimitación del Golfo de Paria que pusiese a salvo los derechos de la República.

Reiteradamente, Inglaterra se había negado, constituyendo ello motivo de fricción entre los dos países. A partir de 1940 la Gran Bretaña está acosada por la ofensiva nazi y ansiosa de consolidar y mejorar sus relaciones con Venezuela, cuyo petróleo había adquirido una importancia estratégica extraordinaria.

Por ello la corona Británica aceptó suscribir en febrero de 1942 dos tratados con Venezuela. El primero de ellos afirma que el gobierno de su Majestad <renuncia a favor de… Venezuela al título y todos los derechos de soberanía sobre dicha Isla>. El otro instrumento suscrito el mismo día 26 de febrero de 1942, estableció que las áreas submarinas del Golfo entre Trinidad y Venezuela, tomando como base tres líneas que sería trazadas por una comisión mixta Británico-Venezolana[5]…”.

Guerra en la Casa Amarilla[6]

A las 5:00 p.m del 16 de febrero de 1942 vieron entrar en la Casa Amarilla al Embajador de EEUU, Frank Corrigan, al Ministro de Gran Bretaña, Donald Saint Claire Gainer, y al embajador Van Kleffens, de Holanda; llamados a entrevistarse con el ministro de Relaciones Exteriores Caracciolo Parra Pérez para conversar “sobre el ataque de Curazao y Aruba y el torpedeo de buques cisterna en aguas vecinas a las nuestras” –ocurridos en la madrugada-, escribe el Canciller.

Aunque existía una política de cooperación, infantes de marina estadounidenses ocuparon la isla de Patos, que antes era posesión de Inglaterra y había pasado a manos venezolanas; precisamente cuando oficiales de nuestra Marina habían ido a la isla para estudiar medidas de defensa se sorprendieron al encontrar Oficiales y Marinos de EEUU en esas tareas; “el Gobierno estaba profundamente contrariado por ese motivo”, dijo Parra Pérez a Gainer.

En algún momento (28/03/42), el Canciller escribe:

“El Doctor Corrigan razona casi siempre con justeza; pero otras veces parece creer que se puede y se debe tomar, precipitadamente, toda suerte de medidas sugeridas por los Departamentos de Estado, de Guerra y de la Marina, como si Venezuela no fuese un país soberano y que no está en guerra declarada con nadie”.

Recuperación de la soberanía[7]

A partir del conflicto bélico que se llevaba en Europa Occidental entre los Aliados y las Potencias del Eje, los gobiernos venezolanos de López Contreras y Medina Angarita estuvieron estrechamente vinculados con la posición estadounidense de defensa del hemisferio occidental en contra de las potencias del eje; por lo que requerían de los aliados, según lo expresa el Dr. Boesner 1979, una serie de concesiones a cambio de su postura.

La Segunda Guerra Mundial condicionaba la postura de la Gran Bretaña, la cual se encontraba amenazada por el gobierno nazi de Alemania, abriendo para Venezuela la posibilidad de exigir con éxito ciertas rectificaciones territoriales, a saber, la devolución de la Isla de Patos, situada en el Golfo de Paria entre Venezuela y Trinidad.

La postura Inglesa hasta entonces había sido la negación de devolución de la Isla de Patos, en el Golfo de Paria. Pero, será a partir de la posición delicada de Gran Bretaña en Europa y su necesidad de suplirse de Petróleo en medio de un conflicto bélico cuando los gobiernos de Venezuela encontrarán la oportunidad de reclamar efectivamente esa Isla a favor de la República.

La Isla de Pato se convierte en una dependencia federal a partir de la firma del Tratado de 1942 entre Venezuela y Gran Bretaña, lo que le permite a Venezuela contar con una posición marina a 8 kilómetros fuera de la costas del Estado Sucre, lo que le da derecho a una mayor posesión de aguas marinas y submarinas dentro del Golfo de Paria, entre Trinidad y Tobago y esta última.

Según el autor Morales Paúl 1983, el interés Venezolano en cuanto a la delimitación de fronteras con Trinidad y Tobago desde este momento hasta épocas posteriores será uno solo: asegurarle a la desembocadura del Río Orinoco un área en la que la República ejerciera plena soberanía y permitiera la salida directa al Océano Atlántico. Esto, más que una política particular o de un gobierno, fue la política Estatal de Venezuela desde este primer acuerdo hasta lo que será la firma del tratado de fronteras con Trinidad y Tobago, en 1990.

El segundo aspecto contenido en el Tratado suscrito establecía que las áreas submarinas del Golfo de Paria serían delimitadas equitativamente entre Trinidad y Venezuela, tomando como base tres líneas (A,B,Y) que serían trazadas por una comisión mixta británico-venezolana.

Momento histórico[8]

Le correspondió a Parra Pérez la etapa final del proceso para la firma de los tratados anglovenezolanos sobre la Isla de Patos y las Areas Submarinas del Golfo de Paria, junto con el ministro británico en Caracas, Donald Saint Clair Gainer. Ambos tratados fueron aprobados el 26 de febrero de 1942. Fueron aprobados por el Congreso Nacional el 15 de junio del mismo año. El cambio de las ratificaciones se efectuó en Londres el 22 de septiembre de 1942 y el 28 del mismo mes se efectuó el traspaso de la isla.

De conformidad con el artículo 1° del “Tratado de Patos” Su Majestad el Rey renuncia a favor de los Estados Unidos de Venezuela al título y todos los derechos de soberanía sobre la Isla de Patos y transfiere a los Estados Unidos de Venezuela el título y todos los derechos de soberanía sobre dicha que en lo sucesivo será considerada como parte del territorio de Venezuela.

Parra Pérez anota en su Diario de Navegación que el 15 de octubre lo visitó el Embajador Donald Saint Clair Gainer, para hacerle entrega de la bandera británica enarbolada durante tantos años en la isla.

En la ceremonia de traspaso de la isla a Venezuela, el Gobernador de Trinidad dijo que:

“…dicho acto fijaba un precedente que servirá de ejemplo y ejercerá influencia en todas nuestras futuras generaciones, e inspirará a nuestros pueblos y sus gobiernos en el deseo de promover la amistad y el comercio entre nuestros países vecinos…”[9].

Recuperación de la soberanía y ocupación militar venezolana de isla de Patos[10]

La isla de Patos, con una superficie 0,60 km² está situada en el Golfo de Paria a 4,3 kilómetros de la costa peninsular. Forma con la isla de Chacachacare (a 10,8 km de distancia), la línea de entrada sur de Boca Grande.

Durante los años de la guerra, la isla formó parte del cordón defensivo del Golfo de Paría:

La importancia militar de isla de Patos, también radica, en que siendo su parte más alta en noventa y ocho metros, serviría y sirve como atalaya, para observar en extensos arcos la navegación en el Golfo de Paria; y lo que es más importante, durante todo el día y cuando la noche es clara, se divisa con gran facilidad el pase de barcos del mar Caribe al Golfo, por Boca Grande, que es la más importante entrada por su lado norte y que está comprendida entre la costa oriental de la Península de Paria y la Isla de Chacachacare[11].

Para comienzos de la Segunda Guerra Mundial Gran Bretaña ocupaba la isla de Patos, pretendiendo indebidamente extender el reconocimiento de la ocupación británica de la isla de Trinidad realizado por el Tratado de Amiens en 1802. Esta situación había generado una larga controversia entre Venezuela y Gran Bretaña que se inició en 1866 y que, desde entonces, se había mantenido vigente por sucesivas notas de protesta del gobierno venezolano reclamando la soberanía de la isla. El 9 de agosto, El Cónsul venezolano en Puerto España protesta el arrendamiento de isla de Patos[12], por parte del Gobernador de Trinidad.

En 1904, mediante decreto, se incorporó la isla de Patos al Territorio Colon lo que ocasionó protestas por parte de Gran Bretaña[13].

Por otra parte, debido a la cercanía de isla de Patos a la costa sur del estado Sucre, buques de guerra británicos incursionaban libremente por aguas venezolanas situación que motivó que, en 1940, Ministerio de Relaciones Exteriores protestara ante el gobierno de Gran Bretaña enviándole una nota, transcribiéndole la comunicación del Ministerio de Guerra y Marina, en la cual informaba que un barco de nacionalidad inglesa, al parecer de guerra, había entrado a la ensenada de Cariaquito, estado Sucre, siguiendo luego a Trinidad.

Gran Bretaña respondió[14] al gobierno venezolano que lamentaba mucho “que navíos de Su Majestad” hayan entrado a una zona militar prohibida cerca de Macuro y Cariaquito y que ello se explicaba por cuanto “sus oficiales comandantes ignoraban la existencia de esa zona”.

Como se señaló previamente, el 26 de febrero de 1942, Gran Bretaña y Venezuela, además del tratado para la delimitación de las áreas submarinas del Golfo de Paria, suscribieron igualmente el Tratado sobre la Isla de Patos, mediante el cual “Su Majestad el Rey” renunció a favor de Venezuela[15] “el título y a todos los derechos de soberanía sobre dicha isla”.

Siete meses después, el 28 de septiembre de 1942, se realizó la ceremonia de entrega. La delegación venezolana estuvo encabezada por el canciller Caracciolo Parra Pérez y el ministro de Guerra y Marina, coronel Juan de Dios Celis Paredes. Mientras, el Reino Unido estuvo representado por el Gobernador General de Trinidad y Tobago, Sir Bede Cliford. El traspaso se concretó al ser arriada la bandera británica e izada la de Venezuela, por soldados de los respectivos países[16].

Finalmente, el 2 de enero de 1943 una comisión militar venezolana, comandada por el teniente coronel Eleazar Niño, jefe de la Artillería del Ejército de Venezuela, recibió del capitán (US Army) Keneth M. Corbert, la dotación de la unidad de Artillería que el Ejército norteamericano mantenía emplazada en el lugar[17]. Con las piezas y demás equipos recibidos, más otro material incorporado, el Ejército venezolano creó, el 20 de febrero siguiente, la Batería de Artillería de Costas Nº 5 para la defensa del Golfo de Paria, la cual quedó al mando del mayor Domingo A. Ferrer[18].

[1] Expresión utilizada para referirse al Reino Unido en términos anglófobos u hostiles. Fue acuñada por el poeta y diplomático francés de origen aragonés Augustin Louis Marie de Ximénès (17261817) en su poema L´ere des Français(publicado en 1793), en el que animaba a atacar a “la pérfida Albión” en sus propias aguas: Attaquons dans ses eaux la perfide Albion.

[2] Venezuela, Petróleo y la Segunda Guerra Mundial, Ramón Rivas, Facultad de Humanidades ULA, p. 12-13.

[3] Manuel Rafael Egaña, Tres Décadas de la Producción Petrolera, Caracas, 1947, p. 29.

[4] Signo, N° 38, Caracas, 1952, p.52.

[5] Demeterio Boersner, Venezuela y el Caribe, Presencia cambiante, Caracas, 1978, p. 85

[6]http://www.monografias.com/trabajos81/ii-guerra-mundial-venezuela/ii-guerra-mundial-venezuela2.shtml

[7]http://historiadiplomaticadevenezuela.wikispaces.com/Delimitaci%C3%B3n+de+%C3%A1reas+marinas+y+submarinas+entre+Venezuela+y+Trinidad+y+Tobago.

[8]https://books.google.co.ve/booksid=p3ELzuQTTZoC&pg=PA315&lpg=PA315&dq=gil+fortoul+y+el+esequibo&source=bl&ots=MWen0r2NMT&sig=k-40njqPQEz-0PiFL-tTe-YPid4&hl=es-419&sa=X&ved=0CDUQ6AEwBTg8ahUKEwiRhcGn1ezGAhWF1x4KHTvIAFM#v=onepage&q=gil%20fortoul%20y%20el%20esequibo&f=false

[9] Rojas, Armando: Caracciolo Parra Pérez Canciller de Venezuela. 1941-1945, Biblioteca de Política Exterior, M.RR.EE., Caracas, 1989, pp.18-19.

[10] http://servicio.bc.uc.edu.ve/postgrado/manongo41/art09.pdf

[11] Velázquez, Bonifacio. Isla de Patos otro agravio de la Gran Bretaña a Venezuela. Caracas: Imprenta Universitaria. 1973, pp. 47-48.

[12] Fuente: Hernández Dilio, Historia Diplomática de Venezuela, Tomo I, Pág. 148.

[13] Morales Paúl, Isidro. La delimitación de aéreas marinas y submarinas entre Venezuela y Trinidad & Tobago. Caracas: Biblioteca de la Academia de Ciencias Políticas y Sociales. 1993, p. 33.

[14] Velázquez, Bonifacio. Isla de Patos…Op.cit., p. 48.

[15] Ministerio de Relaciones Exteriores. Caracciolo Parra Pérez…Op.cit., pp. 104-105, 110.

[16] Ibíd., pp. 110-112; Rivas Rivas, José. El Gobierno de Medina Angarita…Op.cit., pp. 80-81.; Hernández González, Carlos E. Las Fuerzas Armadas venezolanas en la Segunda Guerra Mundial, en Farage Dangel, Luis (Compilador). Venezuela y la Segunda Guerra Mundial, 1939-1945. Caracas: Armada Bolivariana de Venezuela. 2011, p. 243.

[17] Dos cañones GP M1918 de 155 mm, dos tractores de artillería Allis-Chalmers, dos piezas de antiaéreas de 12,7 mm., dos proyectores de luz (reflectores de búsqueda) General Electric M1941 y sus fuentes de energía, teléfonos de campaña conectados a la central de Tiro Mk.3. Hernández González, Carlos E. La Armada de Venezuela…OP. cit., p. 40; Vivas Gallardo, Freddy. Venezuela-EEUU, 1939-1945: La coyuntura decisiva. Caracas: Universidad Central de Venezuela. 1993, p. 324.

[18] Omaña, Pedro Arturo. Historia de la Artillería. Caracas: Congreso de la República, 1978, p. 400-401.

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ANALISIS SOBRE EL ACUERDO DE GINEBRA

Acuerdo Ginebra 1966

RAMÓN CARMONA Y EL PROBLEMA GUAYANÉS[1]

El problema guayanés y la reintegración a Venezuela de la parte usurpada por la Corona Británica conforme al pseudo-Laudo Arbitral de 1899, son una cuestión vital para la Patria que afecta lo más hondo de nuestro sentimientos e intereses; y de allí la viva repercusión que ha tenido en la opinión publica el Acuerdo recientemente firmado en Ginebra por el Reino Unido, Venezuela y la Guyana Británica el 17 de febrero último. No se trata ciertamente de cuestiones sentimentales, de nacionalismo exaltado, ni mucho menos de sueños románticos o el fervor que merece la obra gigantesca de los libertadores, sino de algo más profundo y de mayor importancia en la evolución de los pueblos.

Victoria de quien

Otro de los ejes del debate en la prensa es la cuestión de saber si el Acuerdo es una victoria y para quien. Ciertos círculos atribuyen al Pacto de Ginebra el carácter de una victoria rotunda para Venezuela y otros, no menos respetables, opinan que es una victoria pero para Inglaterra. Se ha puesto mucho virus en una u otra tesis y parece que se ha perdido, por pasión o conveniencia, el equilibrio necesario para apreciar un acto tan importante.

No se pude poner en duda la capacidad, patriotismo y buena fe de los negociadores venezolanos o de quienes los acompañaron, ni de los observadores de los partidos, que no tenían poder para negociar. La cuestión está en apreciar los resultados obtenidos para juzgar éstos.

EL Dr. FALCON BRICEÑO.

Él para entonces Canciller venezolano Marcos Falcón Briceño, había expuesto el asunto en la sesión plenaria de la Asamblea General de las Naciones Unidas en su discurso de 1º de octubre de 1962. El 12 de noviembre del mismo año, el Canciller Falcón Briceño hizo ante la Comisión Política Especial de la Asamblea, su planteamiento formal y definitivo. Es ésta, sin duda, la más clara y documentada exposición hecha hasta entonces en la materia y ha servido de base a toda la controversia posterior.

Demostrando profunda amistad y respeto hacia Gran Bretaña, él para entonces Canciller desenmascaro ante el mundo la burda maniobra de Inglaterra en la era victoriana; y aunque no pidió un pronunciamiento de la Comisión sobre la cuestión de fondo, advirtió rotundamente:

 “…que Venezuela no puede reconocer el Laudo Arbitral de 1899 como arreglo final y definitivo de la controversia con el Reino Unido en relación con el territorio de Guayana, del cual fue despojada…”

LA TACTICA INGLESA

Se sabe sin embargo, que los ingleses se aferraban en ginebra a su bien conocida tesis de la cosa juzgada, o sea que el Laudo es intocable, y fue necesaria una dura lucha para apartar ese obstáculo. Es en ese sentido que el Canciller Iribarren Borges cree y sostiene que ha obtenido una victoria.

Esa afirmación es, sin embargo, muy relativa.

EL ALMA DEL ACUERDO DE GINEBRA

El Acuerdo de Ginebra contiene dos artículos que son el alma, el eje de todo el pacto, cuales son los señalados con los números I y II, que dicen:

“…I. se establece una Comisión Mixta con el encargo de buscar soluciones satisfactorias para el arreglo pacífico de la controversia entre Venezuela y el Reino Unido surgida como consecuencia de la contención venezolana de que el Laudo Arbitral de 1899 sobre la frontera entre Venezuela y Guayana Británica es nulo e irrito…”

“…II. Dentro de dos meses, contados desde la entrada en vigor de este Acuerdo, dos representantes para formen la Comisión Mixta serán nombrados por el Gobierno de Venezuela y dos por el de la Guayana Británica (sic)…”

Se trata de una típica Comisión de Conciliación, por cuanto su objeto es:

 “…buscar soluciones satisfactorias para el arreglo pacífico de la controversia…”.

¿Por qué se escogió ese procedimiento de cuatro comisionados? Solamente puede explicarse por el deseo británico de aplazar el asunto, de congelarlo por cuatro años más. Se dice que Gran Bretaña pretendía un lapso mucho mayor. Lo que resulta extraño es que Venezuela haya aceptado tal procedimiento.

Venezuela ha buscado con todo fervor…

Venezuela ha buscado con todo fervor, con el más vivo anhelo, u arreglo amistoso y honesto del asunto de Guayana, encontrando el camino siempre cerrado por la intransigencia británica para el acuerdo directo. Prueba irrebatible de ello son las discusiones de 1962 en las Naciones Unidas, los debates de los expertos en Londres y las conversaciones de los Cancilleres. Ha sido un no rotundo, seco, rígido.

¿Piensa de otro modo Guayana en la víspera de su independencia? La ola de informaciones y amenazas que de allá nos vienen, como si fuésemos nosotros los usurpadores y no las víctimas, lo niega claramente.

Resumen

En síntesis al considerar la situación conforme al Acuerdo de Ginebra los Gobiernos deben, ante todo, escoger uno de los medios pacíficos del artículo 33, valiéndose de la vía diplomática. Ya la negociación está agotada y se ha mostrado ineficaz; la investigación está también agotada por los expertos; nadie ha ofrecido mediación (o buenos oficios); la conciliación seria la misión de que la misma Comisión estaría encargada, y se parte del supuesto de que habría fracasado. Solo quedarían el arbitraje y el arreglo judicial, el recurso a organismo o acuerdos regionales u otro medio pacifico que no se vislumbra.

Si los Gobiernos no se ponen de acuerdo a ese respecto en el lapso de tres meses, se referirán a un órgano internacional apropiado que ambos acuerden o, en su defecto, al secretario General de la O.N.U. para que escoja los medios que queden, hasta agotarlos.

Personalmente, hemos sostenido que no se trata de anulabilidad de Laudo, sino de insistencia o nulidad absoluta del mismo por no conformarse al compromiso de 1897; pero esta es una cuestión de apreciación necesariamente aleatoria, en vista de la jurisprudencia de la Corte Internacional de Justicia.

Venezuela es miembro de los Estados Americanos y Guayana no, y aun puede llegar a no ser aceptada conforme al acta de Washington de 18 de diciembre de 1964. La Carta habla de controversia entre Estados Americanos y no de Estados Miembros. ¿ Quiere decir que debe llevarse primero el asunto a los Estados Americanos antes que a las Naciones Unidas? ¿Se puede obligar sin su consentimiento previo a un estado constituido?

Conclusiones

De la anterior exposición, que ha habido necesidad de resumir considerablemente para no hacerla aún más extensa, surgen algunas conclusiones que precisa destacar:

  1. No debe escatimarse el merito de la ardua labor cumplida sucesivamente por los cancilleres que tuvieron a su cargo el difícil problema y sus colaboradores, aunque no se pueda estar siempre de acuerdo con ellos. La violencia política, el nacionalismo, exaltado no son propios de estas negociaciones en que en cada esquina se encuentra una amenaza o un tropiezo y hasta una puñalada por la espalda. La labor de esos hombres no es de envidiarse; y no hay que hacerla más amarga con las pasiones desencadenadas y acusaciones no siempre exactas. Es lamentable que la Cancillería haya mantenido bajo cerrojo hermético la parte más importante de su labor, especialmente sobre los hechos investigados; y que la opinión pública y los estudiosos no puedan disponer de la mayoría de la documentación reunida en cuanto al territorio mismo de la Patria se refiere.

  1. Al Congreso Nacional corresponde examinar con detenimiento, imparcialidad y buena fe todos y cada uno de los aspectos del delicado problema y decidir si debe o no su aprobación sobre las bases planteadas. Se han señalado muchos defectos y debilidades en el Acuerdo de Ginebra, algunos de los cuales hubiesen podido ser eliminados en las negociaciones. Es evidente que no se trata de una victoria real y efectiva y que, a la larga, ella puede diluirse como espuma entre las manos, sin dejarnos nada concreto y positivo. No es posible ignorar las dificultades para obtener algo mas practico; pero, en ese caso, podría ser preferible dejar la cuestión en pie para el futuro e interrumpir el curso de las negociaciones antes que sufrir un revés definitivo. En todo caso el tiempo avanza a favor de nosotros y no contra nosotros
  1. La Nación está en la obligación de mantener en pleno su reclamación por los daños físicos, morales y económicos sufridos por la acción del Reino Unido en Guayana, y no dejarse arrebatar esos derechos por el simple paso de la cuestión a ésta; que no es la autora de esos daños, aunque sea su beneficiaria actual. No podemos dejarnos despojar por una ficción jurídica de lo que son un derecho real y actos consumados.

  2. En ese estado las cosas, podría hasta considerarse preferible, con todos los inconvenientes del caso, que el Congreso aplazase el asunto y excitase al Ejecutivo Nacional a que procure negociar directamente con Guayana una vez independizada, reservando mientras tanto sus derechos contra el Reino Unido, de modo de llegar a una decisión en beneficio de ambos países que respete los derechos de Venezuela y elimine los puntos dudosos del Acuerdo de Ginebra.

RENE DE SOLA Y EL ACUERDO DE GINEBRA[2]

En 1965, el Dr. René de Sola, gran jurista y luego Canciller, cuestionó el sentido y alcance del inminente Acuerdo de Ginebra por cuanto, a su criterio jurídico, dilataba inútilmente el proceso de recuperación del Esequibo y advirtió que, la aceptación de Venezuela a los medios de solución pacíficos no implicaba la  renuncia, a los medios lícitos de presión reconocidos por el Derecho Internacional. Además, precisó, que la colaboración económica con el nuevo Estado, tenía que estar condicionada al reconocimiento que éste haga de nuestros legítimos derechos en el territorio Esequibo. Lamentablemente, como ha pasado otras veces, no se atendió esta vital y valiente recomendación del Dr. De Sola en ese momento histórico que vivió nuestro país.

Guayana Esequiba y el Acuerdo de Ginebra[3]  (1966)

La posición del Dr. René de Sola, frente a la firma del Acuerdo de Ginebra,   fue ampliamente conocida y debatida su tesis en    referencia    al referido Acuerdo al señalar y promover que:

“…no ha sido el paso más conveniente para Venezuela, pues tanto el Acuerdo de Ginebra,  como la creación de una Comisión Mixta para buscar soluciones satisfactorias para el arreglo de la controversia entre Venezuela y el Reino Unido, lo que ha hecho es congelar la reclamación formulada por nosotros contra el Laudo de París, que fue  un acto sin eficiencia  Legal por nulo e irrito…”.

Posición esta  que plasmó en su  obra   La Guayana Esequiba y el Acuerdo de Ginebra, sufragando los gastos de su publicación  en 1966.

Debate surgido en el Congreso Nacional en el año 1965 sobre nuestra reclamación del Esequibo[4].

Con respecto al debate surgido en el Congreso Nacional en el año 1965 sobre nuestra reclamación del Esequibo, la situación de la independencia de la Guayana Británica y su vinculación con el principio de anticolonialismo, el Dr. De Sola hizo referencia a ese acontecimiento al destacar el sentido de unidad política de todas las tendencias a favor de nuestros derechos y, por otra parte, al cuestionar aspectos esenciales del contenido y del alcance del: “Acuerdo de Ginebra” al considerar que el mismo dilataba inútilmente el proceso reivindicativo del territorio y además resaltando al respecto dos elementos primordiales: primero, que la adhesión por parte de Venezuela a los medios de solución pacífica:

 “…no puede significar renuncia a los medios lícitos de presión reconocidos por el derecho internacional…”  y,

Segundo, que:

“…nuestra cooperación económica con el nuevo Estado tiene que estar condicionada al reconocimiento que éste haga de nuestros legítimos derechos y que debe ser negada a quien nazca haciéndose solidario de un inicuo despojo y beneficiario de su producto…”

Durante su gestión como Canciller el Dr. De Sola impulsó la posición política del Ministerio sobre el Esequibo disponiendo su continuación. Igualmente su postura fue requerida por varios gobiernos, entre ellos el del Dr. Caldera, al cual recomendó la posibilidad que Venezuela procurase otras alternativas de derecho ante el fracaso de las negociaciones directas y la violación por parte de Guyana del principio de buena fe internacional.

René De Sola es un venezolano trascendente que aún nos da lecciones de derecho, cultura, elevado patriotismo y dignidad civil.

“…He considerado que el camino señalado por el Acuerdo de Ginebra no es el más conveniente para Venezuela…”

“…Nunca he deseado más ardorosamente estar equivocado y que realmente el Tratado suscrito pudiere llevar en un tiempo razonable a la reparación de la enorme injusticia cometida contra nuestra patria

Estamos ante un hecho cumplido. El Acuerdo de Ginebra se ha convertido en la ley de la República, y de ahora en adelante dependerá del patriotismo, inteligencia y tesón de todos y cada uno de los venezolanos el obtener las mejores ventajas en la aplicación de ese instrumento…”

PUNTOS BÁSICOS DE LA POSICIÓN DE DR- DE SOLA

  1. El Máximo esfuerzo para la recuperación del Esequibo, ha debido ser realizado antes de la Independencia de la Guayana Británica.

  2. El procedimiento adoptado prácticamente congela la reclamación por un número indefinido de años.

  3. Impide a Venezuela acciones más enérgicas frente a nuevas realidades que planteaba la Independencia de la Guayana Británica.

  4. Fue una habilidosa maniobra mediante la cual, el imperio usurpador ha pretendido eludir sus claras responsabilidades en la cuestión.

  5. El Acuerdo coloca en una posición subalterna lo que es su objeto principal, o sea la reivindicación venezolana de la Guayana Esequiba, y en cambio se le da prioridad a la cooperación del País con la Guayana Británica.

  6. Esa prioridad a la cooperación del País con la Guayana Británica, se ha debido reservar como un elemento de negociación para ser manejado convenientemente, sin menoscabo del probado espíritu pacifista ni de los principios jurídicos que rigen nuestras relaciones internacionales.

  7. La Comisión Mixta creada en el Artículo I, tiene el encargo de buscar soluciones satisfactorias para el arreglo práctico de la controversia entre Venezuela y el Reino Unido surgida como consecuencia de la contención venezolana de que el Laudo arbitral de 1899 sobre la frontera entre Venezuela y Guayana Británica es nulo e írrito, pero en el Artículo II se coloca al Estado Venezolano en la situación peyorativa de discutir con la Colonia Británica (más tarde Guyana);

Dentro de dos meses contados a partir de la entrada en vigor de este Acuerdo dos Representantes para que formen parte de la Comisión Mixta serán nombrados por el Gobierno de Venezuela y dos por el Gobierno de Guayana Británica haciendo mutis total el imperio responsable, el cual se desentiende del problema.

  1. Los largos procedimientos establecidos en los artículos IV y V no garantizan su conclusión con el arreglo definitivo del problema.
  2. El acuerdo predetermina el reconocimiento de Venezuela del nuevo Estado de Guyana, al establecer que es con ese Estado que debería llevarse a cabo la ejecución del Tratado. Esto menoscaba el derecho de Venezuela a su libertad de decisión en política exterior.
  3. Reconoce una parte indiscutiblemente positiva, en cuanto que el Acuerdo elimina determinadas dificultades jurídicas que hubiera sido necesario enfrentar en el proceso de reclamación.
  4. La Cancillería venezolana logró que Gran Bretaña conviniera explícitamente en la existencia de la controversia y en la necesidad de buscarle una solución satisfactoria. Tanto en la Declaración de Londres del 10 de diciembre de 1965, como en el Propio Acuerdo de Ginebra del 17 de febrero de 1966.

A manera de aclaratoria sobre el papel jugado por las comisiones tanto venezolanas como británicas; el Canciller Iribarren Borges, en su comparecencia ante el Congreso Nacional para someter el tratado para su aprobación, al aclarar la importancia del trabajo de la Cancillería, expresa lo siguiente:

“…fue pues, sobre la base de la propuesta venezolana como se vino a lograr el Acuerdo de Ginebra. Lejos de haber sido este, como se ha dicho maliciosamente, una imposición, o un artilugio británico que sorprendió la ingenuidad de la Delegación venezolana, está basado en una propuesta venezolana que rechazada terminantemente el Londres ha venido a ser aceptada en Ginebra[5]…”

También acotaba Iribarren Borges que:

“…La creación y actuación de la Comisión Mixta, así como el proceso subsiguiente, si ésta no arribare a una solución satisfactoria, obligan a Venezuela a poner en marcha todas sus energías para consolidar la reclamación con serios y maduros estudios…”

ANALISIS

La Declaración de Londres del 10 de diciembre de 1965, y  Acuerdo de Ginebra del 17 de febrero de 1966 dejan atrás o como cosa del pasado la discusión acerca del tratado de Arbitraje del 2 de febrero de 1887, el cual a su vez agotó su objeto al dictarse el Laudo de París del 3 de octubre de 1899, cuya nulidad se negaba hasta entonces a discutir el Imperio Británico.

Al reconocer el Imperio Británico y por ende, su sucesora la República Cooperativa de Guyana, la necesidad de llegar a un acuerdo práctico de la controversia, han quedado tanto el Reino Unido como Guyana, incapacitadas para oponer a Venezuela ante cualquier instancia internacional la eventual fuerza de la cosa juzgada derivada del Laudo de 1899, independientemente de la cuestión que no existe cosa juzgada por tratarse de una decisión que carece de los elementos esenciales para valer como tal.

El periodista y experto internacionalista, Luis Esteban Rey, sin implicarse en cuestiones jurídicas, sostiene implícitamente este mismo criterio en una glosa (7-5-81):

“Es cierto que para Venezuela el Laudo Arbitral de 1899 <es nulo e írrito>, pero lo que precisa bien ese artículo es que no hay que remontarse a las fuentes del conflicto, sino buscar un <arreglo práctico> del mismo, un arreglo práctico sugiere un entendimiento a base de mutuas concesiones”

Derecho Positivo Internacional; Interpretación de los Tratados.

En la Convención sobre el Derecho de los Tratados Internacionales celebrada en Viena el 23 de mayo de 1959, encontramos en el inciso 1 de la Sección 3; Interpretación de los Tratados, Artículo 31. Regla General De Interpretación, lo siguiente:

Un tratado deberá interpretarse de buena fe conforme al sentido corriente que haya de atribuirse a los términos del tratado en el contexto de éstos y teniendo en cuenta su objeto y fin.

El tiempo demostró que la actitud de Guyana no solamente constituyó una abierta violación al Tratado en sí, sino que fue completamente contraria al principio de la buena fe en la correcta interpretación del mismo, tal y como lo contempla el artículo 31, indicado anteriormente.

Guyana, posición de David Granger:

Presidente de Guyana solicitará la intervención judicial en el caso del Esequibo[6].

01-07-2015

http://www.talcualdigital.com/Nota/117078/Presidente-De-Guyana-Solicitara-La-Intervencion-Judicial-En-El-Caso-Del-Esequibo

David Granger, presidente de Guyana, manifestó que la controversia entre su país y Venezuela por el territorio Esequibo debe solucionarse por la vía de la intervención judicial sin importar el costo

En una reunión con diplomáticos y ejecutivos de negocios, celebrada el lunes 29 de junio en el marco de la asamblea anual de la Comisión del Sector Privado, el presidente de la República cooperativa de Guyana, David Granger, se pronunció de nuevo sobre el diferendo limítrofe con Venezuela por el territorio del Esequibo y expresó que irá por la vía de la intervención judicial sin importar el costo, según reseña una nota publicada este miércoles por Guyana Times.

En su intervención, Granger manifestó que Venezuela “se ha empeñado en demostrar” que le pertenece parte del territorio de Guyana, a pesar de que un tribunal fijó la frontera en 1899. “Tenemos que lidiar con esto. Hace 150 años este asunto se resolvió”, dijo el mandatario, acotando que parte del territorio reclamado por Venezuela tiene abundantes recursos.

El medio recuerda que desde principios de año el gobierno guyanés es partidario de tomar la vía judicial porque considera que la figura del Buen Oficiante, tras años de actuación, no dio resultados.

El presidente de Guyana dijo que su gobierno espera que los apoyen y se unan en el acercamiento que harán con el Secretario General de Naciones Unidas, bajo lo establecido en el Acuerdo de Ginebra, para llegar a un arreglo judicial. Además señaló que Guyana nunca ha querido dejar la amistad con Venezuela y que poner fin a la controversia a través del proceso de la ley internacional será un regalo para las futuras generaciones de ambos países.

La amenaza de Guyana de llevar la controversia ante la Corte Internacional de Justicia, solo sería posible mediante el acuerdo mutuo, de conformidad con la interpretación de los incisos 1 y 2 del artículo IV del Acuerdo.

  1. Si dentro de un plazo de cuatro años contados a partir de la fecha de este Acuerdo, la Comisión Mixta no hubiere llegado a un acuerdo completo para la solución de la controversia, referirá al Gobierno de Venezuela y al Gobierno de Guyana en su Informe final cualesquiera cuestiones pendientes. Dichos Gobiernos escogerán sin demora uno de los medios de solución pacífica previstos en el Artículo 33 de la Carta de las Naciones Unidas[7].
  2. Si dentro de los tres meses siguientes a la recepción del Informe final el Gobierno de Venezuela y el Gobierno de Guyana no hubieren llegado a un acuerdo con respecto a la elección de uno de los medios de solución previstos en el Artículo 33 de la Carta de las Naciones Unidas, referirán la decisión sobre los medios de solución a un órgano internacional apropiado que ambos Gobiernos acuerden, o de no llegar a un acuerdo sobre este punto, al Secretario General de las Naciones Unidas. Si los medios así escogidos no conducen a una solución de la controversia, dicho órgano, o como puede ser el caso, el Secretario General de las Naciones Unidas, escogerán otro de los medios estipulados en el Artículo 33 de la Carta de las Naciones Unidas, y así sucesivamente, hasta que la controversia haya sido resuelta, o hasta que todos los medios de solución pacífica contemplados en dicho Artículo hayan sido agotados.

Lo anterior garantiza la posición de Venezuela, en el sentido que no está obligada a aceptar de forma indiscriminada o unilateral, cualquier medio de solución que le fuera propuesto por la contraparte o que fuera escogido por el Secretario General de las Naciones Unidas.

Hechos que influyen en el problema.

  1. Venezuela siempre ha mantenido el carácter de IRRITO del Laudo de Paris de 1899.
  2. Sin embargo, con la firma del acuerdo de Ginebra se conviene en buscar una solución satisfactoria para el arreglo práctico de la controversia entre ambas partes.
  3. Según el acuerdo, este no podrá ser interpretado como una renuncia o disminución de cualquier reclamación de Soberanía territorial en esos espacios, por lo que Venezuela pudiera insistir en el tema de la nulidad del  laudo de Paris ante las instancias internacionales.
  4. El hecho de haber incluido en el nuevo texto Constitucional la frase tratados y laudos arbitrales no viciados de nulidad, ha generado dos puntos de opinión; la primera, orientada a interpretarlo como un refuerzo del derecho soberano de la República de insistir en la nulidad del laudo de Paris; y la segunda a considerar que de esta declaración se pudieran derivar consecuencias negativas a los intereses de Venezuela.
  5. El acuerdo de Ginebra es interpretado por algunos como el aceptar la negación a obtener las máximas aspiraciones de Venezuela. Estas interpretaciones se fundamentarían en el hecho de que al discutir bilateralmente la búsqueda de una solución satisfactoria para el arreglo práctico de la controversia, sería ingenuo pensar que la contraparte (Guyana) cediera un territorio que representa las dos terceras partes de su extensión física.
  6. Dentro de la corriente señalada en el párrafo anterior subsiste la creencia de que el acuerdo de Ginebra representaría una opción cierta de recuperar, al menos, parte del territorio en reclamación. Esta tesis está sustentada en la convicción  de que de solicitarse la revisión del laudo de Paris, para que una tercera instancia falle sobre la nulidad o nó del mismo, se pudiera llegar a una decisión contraria a los intereses venezolanos, la pérdida definitiva de nuestras aspiraciones.
  7. La ley guyanesa No 10 en su texto, define su mar territorial, la plataforma continental y la zona económica exclusiva, la misma lesiona los intereses marítimos venezolanos, ya que sus límites geográficos, sobre todo los de la zona económica exclusiva, se internan dentro del espacio marítimo de la zona en reclamación, y en la zona económica exclusiva que generan las costas del estado Delta Amacuro.
  8. Guyana, de manera unilateral y obviando lo previsto en el párrafo 2 del artículo V,  referente a que ninguno de los dos estados podrán llevar a cabo actos, ni crear derechos de soberanía en dichos territorios, ha otorgado concesiones de diversa índole a compañías extranjeras, sin el consentimiento de Venezuela
  9. Las líneas de delimitación originadas por los tratados ya firmados entre Venezuela y Trinidad y Tobago y entre Brasil y Francia, definen un excelente escenario para el manejo de la tesis de reparto proporcional de las áreas marinas y submarinas de Venezuela, la zona en reclamación, Guyana, Surinam y la Guayana Francesa.

[1] Ramón Carmona, Artículo Publicado el diario El Nacional el 21 de marzo de 1966 , Cuerpo C Pág. C/1, http://laguayanaesequiba.blogspot.com/2010/02/el-caso-de-la-guayana-esequiba-y-el.html

[2] G.D  Oswaldo Sujú Raffo, GINEBRA, 17-02-1966…ACUERDO O CONFLICTO?

[3]http://bibliografilaguayanaesequibacom.blogspot.com/2012/01/valuacion-actualizada-del-acuerdo-de.html

[4] http://www.eluniversal.com/opinion/140923/de-sola-y-nuestro-derecho-al-esequibo

[5] Exposición al Congreso Nacional del Doctor Ignacio Iribarren Borges. 17 de marzo 1966.

[6] http://www.talcualdigital.com/Nota/117078/Presidente-De-Guyana-Solicitara-La-Intervencion-Judicial-En-El-Caso-Del-Esequibo

[7] CAPITULO VI ARREGLO PACIFICO DE CONTROVERSIAS Artículo 33, Numeral l: Las partes en una controversia cuya continuación sea susceptible de poner en peligro el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales tratarán de buscarle solución, ante todo, mediante la negociación, la investigación, la mediación, la conciliación, el arbitraje, el arreglo judicial, el recurso a organismos o acuerdos regionales u otros medios pacíficos de su elección. 2. El Consejo de Seguridad, si lo estimase necesario, instará a las partes a que arreglen sus controversias por dichos medios.

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DEL LAUDO DE PARIS AL ACUERDO DE GINEBRA.#SectorAcauatico. #ElEsequiboEsNuestro

DEL LAUDO DE PARIS AL ACUERDO DE GINEBRA

 Del Laudo Paris a Acuerdo Ginebra

02 de febrero de 1897, Tratado de Arbitraje entre los Estados Unidos de Venezuela y su Majestad La Reina del Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda acerca del límite entre Venezuela y la Colonia de Guayana Británica, celebrado en Washington, USA.

Ver Texto Completo del Tratado, en el enlace: Tratado de Arbitraje 1897

Ver Texto Completo del Esbozo General de la controversia con la Gran Bretaña por el Territorio Esequibo, en el enlace: Esbozo General de la Ccontroversia 1898

25 de enero de 1899, Se instala en París el Tribunal Arbitral, aplazando sus deliberaciones para la primavera[1].

18 de mayo de 1899, Conferencia Internacional de la Paz en la Haya. Federico Martens es Delegado Plenipotenciario de Rusia. Sir Julián Pauncefote, Embajador del Reino Unido en EE.UU. y quien firma el Tratado de Arbitraje con Venezuela, también asiste[2].

24 de mayo de 1899, Richard Olney le escribe a Julián Pauncefote expresándole preocupación sobre las averiguaciones realizadas por los abogados venezolanos[3]:

“Con respecto a la publicación en la correspondencia diplomática de mi carta del 29 de octubre de 1896, señalada como “estrictamente personal” mi impresión es que no debe ser usada… los abogados de Venezuela han estado incuestionablemente apoyándose desde entonces en esa declaración del Señor Cridler y en la mía propia, y se sorprenderían e irritarían, y quizás con razón, si ahora se enfrentaran con un escrito que se les había hecho creer que no existía.”

15 de junio de 1899, Primera reunión del Tribunal Arbitral en París[4] (seis sesiones en junio, trece sesiones en julio, diecisiete sesiones en agosto y dieciocho en septiembre)

26 de junio de 1899, Federico Martens expone criterios en la Conferencia Internacional de la Haya[5]:

“… en un conflicto internacional los árbitros no son solamente jueces; son, además, representantes de sus gobiernos.”

17 de julio de 1899, Federico Martens expone criterios que son rechazados en la Conferencia Internacional de la Haya[6]:

“Se pueden producir casos en que la obligación de motivar constituiría un obstáculo para obtener una decisión absolutamente justa.”

 19 de julio de 1899, En comunicación de Sir Richard Webster, Abogado Principal Británico para el Señor Joseph Chamberlain se aprecia manipulación hacia los jueces británicos, de parte del Gobierno Británico[7]:

“… Si encuentro necesario adoptar una acción independiente, lo haré privadamente por medio de nuestros Árbitros, y solo cuando vea que teniendo en cuenta las opiniones expresadas por parte de algún miembro del Tribunal, es conveniente que nuestros Arbitros valoren nuestros puntos de vista…”

 29 de julio de 1899, El Ministro de Brasil en París formula reservas sobre el Tratado de 1897 al Presidente del Tribunal Arbitral anglo – venezolano, por involucrar territorios que le competen[8].

11 de septiembre de 1899, Renuncia el Ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela Juan Calcaño Mathieu[9].

27 de Septiembre de 1899: Terminados los debates, los árbitros comenzaron a sesionar en Cámara y a pesar de que el Tratado contemplaba que podían hacerlo durante tres meses antes de dictar sentencia, en tan sólo seis días incluyendo sábado y domingo, dictan el fallo.

3 de octubre de 1899, Se dicta el Laudo de París por el Tribunal Arbitral. A pesar de que la Conferencia Internacional de la Haya de 1899, en su artículo 52, adopta el criterio de que los laudos arbitrales deben exponer las razones en que se funda; este Laudo no fue razonado[10].

El Tribunal dictó sentencia: 5000 kilómetros cuadrados para Venezuela, 137.010 kilómetros cuadrado para Inglaterra. Más del 90% del territorio fue otorgada a una potencia invasora, mediante acciones en contra de la buena fe de Venezuela: mapas adulterados, acuerdos políticos y chantajes. Un hecho desproporcionado que ilustra lo injusto que fue el Tribunal Arbitral. Parte de las incongruencias de la decisión fue que no fue motivada y el tribunal se extralimitó en sus funciones (ultra petita) al decidir sobre la libertad de navegación en los ríos Amacuro y Barima. Estas dos razones anulan de inmediato la decisión del Laudo, pues violan lo acordado en el Tratado de Washington. El fallo arbitral no fue protestado activamente por Venezuela, ya que Estados Unidos lo obligó a aceptar la sentencia apoyando a su aliado Gran Bretaña. Un país debilitado por las guerras civiles y con una pobreza generalizada muy poco podía hacer para cambiar esa situación.

Es falso de que Venezuela tomo la sentencia del tribunal como una victoria. Desde que se dictó sentencia fue severamente protestada primero por el Enviado de Venezuela en París y por el Presidente Andueza Palacios, además que muchos gobiernos, entre ellos Holanda y Brasil denunciaron la desprorcionada decisión del tribunal; De igual manera la prensa se hizo eco de la protesta, no sólo en Venezuela, sino en Estados Unidos y en la misma Inglaterra.

Ver Texto Completo del Laudo, en el enlace: Laudo de parís 1899

4 de octubre de 1899 En nota dirigida a su gobierno el Dr. José María Rojas, Agente del Gobierno de Venezuela ante el Tribunal de Arbitraje, manifestaba su:

“…sorpresa inexplicable” por “el proceder del Presidente del Tribunal, señor De Martens”, y añadía: “lo que no podremos saber jamás es el motivo que haya tenido el Sr. De Martens para proceder así…”.

7 de octubre de 1899, el presidente venezolano, Ignacio Andrade, hace pública protesta por la decisión del Tribunal Arbitral.

26 de octubre de 1899, Mallet-Prevost le escribe al Profesor George Burr, sobre las sospechas de manejos deshonestos en el Tribunal Arbitral[11]:

CURTIS, MALLET-PREVOST & COLT, COUNSELLORS AT LAW.

Telephone 1484 Broad, Cable Address “Migniard, New York

30 BROAD STREET, New York,

Oct, 26, 1899

William Edmund Curtis

  1. Kingsbury Curtis

Severo Mallet-Prevost

Harris D. ColtHenry Mosle

  1. Henry Mosle

Augustus N. Hand

John G. Carlisle

James S. Sterarns

Counsel

Profesor George I. Burr.

Cornell University

Ithaca N.Y.

Mi querido Profesor Burr:

A mi regreso de Europa he encontrado su carta del 3 de Octubre. Es una larga historia que no trataré de contarle ahora. Quisiera disponer de una hora para conversar con Ud., sobre este tema. Sé que es imposible, pero prometo escribirle pronto. Tengo, como Ud. puede imaginarse, las manos muy ocupadas por el momento.

La decisión le fue impuesta a nuestros árbitros y, en estricta confidencia, no tengo la menor duda en decirle que los Árbitros Británicos no fueron llevados por consideración alguna de derecho o justicia y que el Arbitro Ruso fue probablemente obligado a tomar la decisión que tomó por razones totalmente ajenas a la cuestión. Sé que esto abrirá su apetito, pero no puedo hacer más por los momentos. El resultado es, en mi opinión, un golpe al arbitraje.

Con mis más sinceros deseos, créame,

Sinceramente suyo,

  1. MALLET-PREVOST (RUBRICA)

7 de diciembre de 1899, El Gobierno Brasileño protesta el exceso del Laudo[12].

12 de diciembre de 1899, El Ex-Presidente Benjamin Harrinson expresa a Willians E. Dodge su decepción por el arbitraje[13]:

“… En el caso de Venezuela, estimé que el Tribunal estaba constituido sobre una base judicial y no representativa, e hice el llamado más enérgico que jamás había hecho a una Corte para que tal cuestión fuera decidida por el Tribunal con criterio estrictamente judicial. Fue un fracaso rotundo. Los jueces británicos fueron casi tan parciales como los abogados británicos. Que el Tribunal estuviese integrado por representantes, es una anomalía y un ultraje…”

27 de diciembre de 1899, Richard Olney le expresa al ExPresidente Grover Cleveland su desilusión por el arbitraje, luego de haber escuchado las impresiones negativas que le confesara Mallet – Prevost[14]:

“… Lo peor de todo, por lo visto, no es tanto la perdida de territorio por parte de Venezuela, cuanto el descrédito general del arbitraje. Según mi informante, tanto el Presidente de la Corte, como Brewer se muestran contrarios al arbitraje como fórmula de resolver controversias internacionales mientras no haya un procedimiento que garantice los derechos de las Partes…”

15 de enero de 1900, El Ex-Presidente Benjamin Harrinson reitera a Willians E. Dodge su convicción de lo injusto que fue el Laudo de 1899[15]:

“… Con respecto al consejo de Lord Russell de que debería procederse con espíritu judicial en estos asuntos, lo único que tengo que decir es que ni él ni sus colegas británicos practicaron tan buena doctrina. Podía contar, pero no por escrito, incidentes que le sorprenderían … La decisión en el caso de Venezuela, como un compromiso, dio a Venezuela los puntos estratégicos, pero la despojó de una inmensa parte de territorio que un tribunal imparcial le habría adjudicado, y de ello no me cabe ninguna duda …”

20 de marzo de 1900, El Embajador Holandés en Londres, Cericke, denuncia ante el Gobierno británico que el Laudo de París del 03OCT1899 se excedió[16]:

“De acuerdo con las instrucciones de mi Gobierno, tengo el honor de presentar a la benevolente atención de Vuestra Señoría el hecho de que la Corte Arbitral de París que ha debido tomar una decisión en relación con el diferendo entre la Gran Bretaña y Venezuela relativo a la frontera entre los dos países, en lo que concierne a Guayana, no se ha limitado a decidir la cuestión en litigio, sino que a juzgado igualmente que el río Cutari, sería el curso superior del Corantín “to the source of the Corantin called Cutary River” (en inglés en el original). El Tribunal arbitral excediendo así los limites de su mandato, ocupándose de la fijación de la frontera entre la Guayana Inglesa y el Brasil, hace una reserva con respecto a los derechos que podrían pertenecer al Brasil, pero una reserva similar no ha sido formulada en lo concerniente a nuestros derechos, cuando el Cutari ha sido considerado como el curso superior del Corantín. Como los Países Bajos no han sido escuchados, no pueden considerarse obligados por esta decisión relativa a una parte de la frontera anglo-neerlandesa, cuanto mas que la delimitación presentada parece reposar sobre bases erróneas. El Cutari fue considerado, en efecto, en 1846, por Robert Schomburgk como el curso superior del Corantín, pero C. Barrigton Brown descubrió en octubre de 1871 un brazo del Corantín, al que dio el nombre de “New River”, que excede en anchura, profundidad y largo al otro brazo y que debe ser considerado, en consecuencia, como el río principal y también como la frontera entre las Guayanas Británica y Holandesa.

Tengo el honor de llevar lo que precede al conocimiento de Vuestra Señoría y declarar que la sentencia del Tribunal Arbitral no puede, en ninguna forma, afectar el derecho que pertenece a los Países Bajos de considerar New River, como la frontera entre las dos Guayanas.”

26 de marzo de 1900, La Legación Británica en Caracas notifica al Gobierno venezolano[17]:

“Si no conviniere al gobierno de Venezuela ocuparse en esto antes del 3 de junio próximo, es decir, al terminar ocho meses de la expedición del Laudo, el gobierno de Su Majestad procederá de una vez a colocar señales a lo largo de la línea fronteriza.”

 29 de marzo de 1900, El Gobierno venezolano propone prolongar el lapso señalado de los doce meses para la demarcación[18] (hasta el 3 de Octubre)

14 de abril de 1900, La Legación Británica en Caracas responde la solicitud del Gobierno Venezolano[19]:

“… el Marqués de Salisbury, me ha ordenado manifestar al Gobierno venezolano que, en inteligencia de que después de esa fecha no podrá concederse más plazo, está dispuesto el Gobierno de Su Majestad a convenir en la prórroga del 3 Junio al 3 de Octubre…”

3 de junio de 1900, El Gobierno de S.M. Británica propuso que se aplazaran los trabajos de demarcación y se convino a solicitud de Venezuela, que se iniciaron el 03OCT1900, plazo que el Gobierno Británico consideró improrrogable[20].

30 de julio de 1900, La Legación Británica en Caracas notifica al Gobierno venezolano que aceptando la proposición advierte[21]:

“Si al Gobierno venezolano no le conviniere tomar tal medida antes del 03OCT, esto es doce meses de la fecha del fallo, el Gobierno de Su Majestad procederá inmediatamente a fijar postes a lo largo de la línea fronteriza.”

 22 de septiembre de 1900, El Ministro de Relaciones Exteriores designó la Comisión Demarcadora Venezolana presidida por el Ingeniero Felipe Aguerrevere[22]. Esta comisión recibió una propuesta de la británica de sustituir la recta Venamo-Roraima por las cadenas de montañas que separan al Orinoco del Caroní, por una parte, de las del Esequibo y Mazaruni, por otra. Esto concedería a Gran Bretaña 576.51 kilómetros cuadrados. Venezuela se negó argumentando la prohibición de enajenación territorial[23].

9 de octubre de 1900, Los británicos comienzan la demarcación sin los venezolanos[24].

13 de noviembre de 1900, La Comisión Venezolana llegó a Georgetown[25]:

“Entre tanto la Comisión Británica junto con los oficiales de un buque de guerra inglés, constituyeron el poste de Punta Playa.”

24 de noviembre de 1900, La Comisión Venezolana se integra al proceso de demarcación[26]. La Comisión Venezolana procedió enseguida a verificar la posición del hito puesto, tomó sus coordenadas y firmó en Morajuana, junto con los Comisionados Británicos el Acta de Morajuana que fija el punto de partida sobre la Costa del Atlántico de la frontera entre Venezuela y la Colonia de Guayana Británica[27].

12 de diciembre de 1900, Acta de Demarcación firmada en Mururuma[28].

21 de enero de 1901, Acta de Demarcación firmada en Haiowa[29].

3 de marzo de 1901, El Expresidente Grover Cleveland le expresa a Richard Olney su decepción sobre las intimidades del proceso[30]:

“Al revisar el asunto, me sorprende encontrar el modo tramposo y egoísta como actuó la Gran Bretaña. Aprecio ahora mucho menos al viejo Salisbury de lo que solía. Estuvo por aquí Mallet-Prevost y me contenta saber que, después de todo no le fue tan mal a Venezuela. ¡Pero qué historia tan desagradable la que me refirió sobre la manera como se llegó al Laudo.”

 25 de marzo de 1901, Acta de Demarcación firmada en el Salto San Victor[31].

4 de noviembre de 1902, Acta de Demarcación firmada en Georgetown[32].

8 de junio de 1903, Se reconstituye la Comisión Encargada de representar a Venezuela en la demarcación con la Guayana Británica[33].

10 de marzo de 1904, Los Comisionados Ingleses proponen la sustitución de la recta Venamo-Roraima por la fila de montañas que divide las aguas del Orinoco y Caroní, por una parte, de las del Esequibo y Mazaruni, por la otra. Proposición no aceptada por Venezuela, argumentando la prohibición constitucional de enajenación territorial. Es de aclarar que esta proposición concedía a la Guayana Británica una extensión territorial de 576.51 km2, a la cual solo manifestaban intenciones de compensación[34].

27 de mayo de 1904, Decreto sobre la formación del Territorio Federal Cristóbal Colón[35].

8 de agosto de 1904, El Jefe de la Legación Británica en Caracas, Outram Bax – Ironside, se dirige al Ministro de Relaciones Exteriores expresando que el Gobierno de Su Majestad no reconoce la inclusión de Isla de Patos en el Territorio Federal Colón[36].

24 de agosto de 1904, El Gobierno venezolano responde a la Legación Británica que Venezuela nunca ha dejado de considerar a Isla de Patos como parte del Territorio Nacional[37].

1° de septiembre de 1904, El Abogado Coadjutor del M.R.E. presenta un informe sobre la proposición británica para la rectificación de límites, no recomendando la proposición referida por el Jefe de la Comisión de Límites Venezolana[38].

10 de enero de 1905, Firmado en Georgetown la última Acta de Demarcación del Laudo del 03OCT1899 por los Comisionados de Venezuela y del Reino Unido[39].

2 de marzo de 1905, Los Comisionados venezolanos presentan recomendación[40] para la adopción de la línea de la natural división de las aguas de los ríos Caroní, Cuyuní y Mazaruni, como límite de ambos territorios desde la parte más occidental del Venamo hasta el Monte Roraima, en lugar de la recta establecida por el Laudo Arbitral del 03OCT1899.

20 de marzo de 1905, Informe que presenta al Señor Ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, el Dr. Abraham Tirado, Ingeniero Jefe de la Comisión de Limites de Venezuela con la Guayana Británica[41].

10 de octubre de 1905, Comunicación del Ministro de Relaciones Exteriores para el Ministro Inglés en Caracas, informándole que la proposición de cambio de límites requiere un detenido examen para resolverlo de conformidad con la Carta Fundamental y demás leyes de la República[42].

10 de octubre de 1906, Comunicación del Ministro de Relaciones Exteriores para el Ministro Inglés en Caracas, informándole que la proposición de cambio de límites requiere un detenido examen para resolverlo de conformidad con la Carta Fundamental y demás leyes de la República[43].

21 de diciembre de 1908, EL Gobierno de EE.UU. emplaza al Gobierno venezolano sobre el arreglo de las reclamaciones norteamericanas pendientes[44]. (Reclamación Grichfield, Reclamación Manoa y Orinoco Steamship Corporation). Los acorazados “Maine”, “Desmanes” y “North Caroline” fondearon en la Guaira hasta el 13FEB1909, cuando se firmó un Protocolo para el arreglo de las reclamaciones.

23 de septiembre de 1910, William O’ Reilly, Encargado de Negocios, a.i. de Gran Bretaña, dirige nota al General M.A. Matos Ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, exponiendo la insinuación hecha por Sir F. Hodgsn Gobernador de Guayana Británica, solicitando que:

“Se coloque una nueva señal en el punto en donde la línea de frontera como está demarcada toca la Costa, conservando así esa línea hasta donde sea posible.”

 Ya que la señal que indicaba el extremo de la frontera entre los territorios de esa Colonia y de Venezuela en Punta Playa ha sido llevada por el mar, que ha invadido extensamente la tierra[45].

17 de octubre de 1910, El General M.A. Matos Ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela dirige nota Nº1829, a William O’Reilly en respuesta a su comunicación de fecha 23SEP 1910, donde le expresa que[46]:

”El Gobierno de Venezuela acepta reemplazar la señal perdida con otra, que necesariamente debe ser colocada en el punto preciso en que la línea divisoria entre la República y la Colonia corta ahora la nueva playa. “ Que el Gobierno de Venezuela, está dispuesto a contribuir con la parte de gastos que le corresponda en la ejecución de la obra, con la advertencia de que la determinación del lugar en que se coloque el nuevo poste, así como su erección debe hacerlo junto con el personal que tenga a bien nombrar el Gobierno de su Majestad Británica, la Comisión Científica que elija el Ejecutivo Federal, tan luego como la Cancillería Inglesa avise que su Gobierno ha dictado las medidas del caso para proceder a practicar la operación.”

 24 de noviembre de 1911, Acta Final de la reinstalación del Poste de Punta Playa[47].

1912, El General Juan Fernández Amparan es enviado al Estado Bolívar con la misión de expulsar a colonos británicos que habían incursionado en dicho Estado, en el margen del Río Venamo. Esta misión fue cumplida a cabalidad por la fuerza conjunta y en compañía del General Rafael Tovar García y el General Antonio Cattaneo Quirim.

23 de noviembre de 1916, Se reunieron en Morajuana el Señor C. Wilgress Anderson Comisionado del Gobierno inglés y el Sr. F. J.Duarte Comisionado del Gobierno Venezolano, e iniciaron los trabajos de demarcación el día 24NOV1916[48].

24 de abril de 1917, Informe del Trabajo ejecutado para la demarcación de la línea de frontera con la Guayana Británica del Río Barima al mar, presentado al Ministro de Relaciones Exteriores por el Sr. Francisco Duarte, miembro de la Comisión Topográfica de Fronteras del Ministerio de Relaciones Interiores[49].

“La Línea está allí marcada por 29 postes, cuyas distancias son a partir del poste de Barima (poste Nº1) hasta Punta Playa (poste Nº 29).”

 Los mapas publicados como oficiales de la República, cumplían lo indicado en la sentencia del Laudo, antes de que se encontraran los vicios de nulidad. Aun así, Venezuela nunca olvidó lo sucedido y siempre estuvo pendiente de los postes y líneas.

14 de marzo de 1930, H. E. Beard, Miembro de la Legación Británica dirige comunicación al Gobierno Venezolano, agradeciendo el permiso concedido a la Comisión Mixta anglo-brasileña que ha de fijar los límites entre Brasil y la Guayana Inglesa, el próximo 16 de abril en Fazenda, Conceicäo-Brasil[50].

En 1931, Se reunieron en la Aldea de Arabopó los Señores William Cunningham Jefe de la Comisión Británica, F.J. Duarte, Jefe de la Comisión Topográfica de Fronteras del Ministerio de Relaciones Interiores de Venezuela, Braz Diaz de Aguiar, Jefe de la Comisión Brasileña, A. Mirenola Rodríguez, Sub Jefe de la Comisión Brasileña, con el objeto de tratar acerca de la elección del punto común a las fronteras de los tres países respectivos y de los trabajos de demarcación de la frontera entre Venezuela y la Guayana Británica en la cima del Monte Roraima[51].

3 de noviembre de 1932, Acuerdo entre Brasil, Venezuela y el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte[52]. Para fijar el punto trifíneo fronterizo del Roraima (Venezuela- Brasil- Guayana Británica).

DE LA ACEPTACIÓN DEL LAUDO, HASTA EL COMIENZO DE LA RECLAMACIÓN

26ENE1944,  La idea de revisión del Laudo comenzó a ventilarse luego de un letargo de más de cuatro décadas, en el discurso pronunciado por el Embajador de Venezuela Dr. Diógenes Escalante[53] con ocasión del agasajo ofrecido por la Pan American Society y la Cámara de Comercio Venezolana en los Estados Unidos, en la Ciudad de Nueva York.

“…Venezuela, víctima de sus disturbios internos y de su debilidad, estuvo prácticamente sola en su defensa. En aquel negro instante sólo una voz amiga, además de la suya propia, se alzó en su defensa: la de Severo Mallet-Prevost. Fue aquella una voz fuerte y docta, pero una sola en el proceso arbitral.

Nombrado primero, por el Presidente Cleveland, Secretario de la Misión Americana designada para tomar parte en el Arbitraje, fue luego el Consejero Legal de Venezuela, cuando se presentó el caso al Tribunal de Arbitraje de París. Fue la suya una buena defensa, aunque infructuosa; pero nosotros jamás hemos olvidado su amistad y su interés por nuestra causa.

Nosotros hemos aceptado el veredicto de ese arbitraje (03OCT1899) que tan persistentemente perdimos; pero en el corazón de cada venezolano hay una esperanza imperecedera de que algún día prevalecerá en el mundo el espíritu de la equidad y que éste nos traerá la reparación amistosa que en justicia y moralmente se nos debe …”

Luego pedida al Congreso de la República, en la sesión del 30JUN1944, por el Presidente de la Cámara de Diputados, Dr. José A. Marturet, el cual  exige la revisión de las fronteras venezolanas con la Guayana Inglesa[54].

Y en la sesión de clausura del 17JUL1944, el Presidente del Congreso Dr. Manuel Egaña, confirma y reitera el anhelo de revisión de la Sentencia por la cual el imperialismo inglés nos despojó de una gran parte de nuestra Guayana[55].

El 18 de julio de 1944, Las Comisiones Permanentes de Política Exterior de las Cámaras Legislativas se manifiestan sobre la necesidad de revisar el Laudo de 1899[56].

Cuatro años después el 30 de abril de 1948, durante la IX Conferencia Interamericana de Bogotá, Rómulo Betancourt Jefe de la Delegación venezolana deja constancia de las aspiraciones venezolanas reivindicativas de la Guayana Esequiba[57]:

“Al propugnar el principio de autodeterminación de los pueblos coloniales para decidir acerca de su propio destino, no negamos en forma alguna el derecho de ciertas naciones de América a obtener determinadas porciones de territorio hemisférico que en justicia les puedan corresponder; ni renunciamos a lo que los venezolanos, llegado el caso de una serena y cordial revalorización histórica y geográfica de la americana, pudiera hacer valer en pro de sus aspiraciones territoriales sobre zonas hoy en tutelaje colonial y que antes estuvieron dentro de nuestro propio ámbito …”

El 11 de marzo de 1951,  durante la IV Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores, celebrada en Washington, cuando se trató sobre la Reafirmación de Principios Interamericanos en relación con las Colonias y Posesiones Europeas en América, el Canciller Luis Emilio Gómez Ruiz, manifestó[58]:

“… ninguno de los cambios de status que puedan ocurrir en la Guayana Británica como consecuencia de la situación internacional o de las medidas que fueren adoptadas en el futuro, o como resultado del progreso de los habitantes de dichos territorios hacia la determinación de su propio destino no será obstáculo para que Venezuela haga valer sus justas aspiraciones de que se reparen conforme a una rectificación equitativa los perjuicios sufridos por la nación en dicha oportunidad”

El 28 de marzo de 1954, Venezuela, por intermedio del consultor jurídico de la cancillería, Ramón Carmona, hizo reserva ante la X Conferencia Interamericana realizada en Caracas, en el sentido de que Venezuela no aceptaría nada que pudiera menoscabar sus derechos, ni renunciar a los mismos, en su frontera oriental. Reiterando  su posición de no renunciar a sus aspiraciones reivindicativas de la Guayana Esequiba[59]:

“2º En cuanto al caso concreto de la Guayana Británica, el Gobierno de Venezuela declara que ninguna de los cambios de status que puedan ocurrir en ese país vecino, puede ser obstáculo para que el Gobierno Nacional, interpretando el sentimiento unánime del pueblo venezolano, y en vista de las peculiares circunstancias que prevalecieron en relación con el señalamiento de su línea fronteriza con la mencionada Guayana, haga valer su justa aspiración de que se reparen, conforme a una rectificación equitativa, los perjuicios sufridos por la Nación en esa oportunidad. De conformidad con lo que antecede, ninguna decisión que en materia de colonias se adopte en la presente Conferencia, podrá menoscabar los derechos que a Venezuela corresponden por este respecto, ni ser interpretada, en ningún caso, como una renuncia a los mismos.”

Marzo de 1956, declaración  del canciller Dr. José Loreto Arismendi en 1956 con ocasión de la creación de la Federación Británica del Caribe[124];

“La posición de Venezuela en esta materia ya ha sido expuesta por autoridades representantes de la República en las declaraciones emitidas en el seno de la Primera Comisión de la IV Reunión de Consulta de los Ministros de Relaciones Exteriores de las Repúblicas americanas, celebrada en Washington en 1951, y en la XII Sesión Plenaria de la Décima Conferencia Interamericana, reunida en Caracas en 1954, al discutirse el tema <Colonias y Territorios Ocupados en América>, seguirá siendo la misma política del Gobierno en materia de relaciones internacionales”.

En Marzo de 1960, durante una visita a Venezuela de una Delegación Interparlamentaria del Reino Unido, el Dr. Rigoberto Henriquez Vera, expuso que el cambio de status en la Guayana Inglesa no modificaba las aspiraciones reivindicativas territoriales venezolanas[60]:

“Un cambio de status en la Guayana Inglesa no podrá invalidar las justas aspiraciones de nuestro pueblo, de que se reparen de manera equitativa, y mediante cordial entendimiento, los grandes perjuicios que sufrió la nación en virtud del injusto fallo de 1899, en el cual privaron peculiares circunstancias ocasionando a nuestro país la pérdida de más de sesenta mil millas cuadradas de su territorio.”

El 4 de enero de 1962, En Cuenta al Ministro de Relaciones Exteriores el Director de Organismos Internacionales expone:

“Ante la inminencia de la independencia definitiva de la Guayana y la importancia de la resolución que habrá de examinar la Asamblea General al reanudar su período de sesiones, la Delegación de Venezuela ante las Naciones Unidas ha señalado a la Cancillería que quizá sea ésta la última oportunidad que se presentará en las Naciones Unidas para que Venezuela pueda formular alguna reserva sobre una eventual reclamación territorial contra la Guayana Inglesa. Por ese motivo ha solicitado que se le impartan instrucciones al respecto”.

El Canciller Falcón Briceño elevó el Punto de Cuenta[61] al Presidente y éste a su vez lo sometió a la consideración del Consejo de Ministros. Las recomendaciones formuladas fueron acogidas favorablemente y se decidió que en la oportunidad en que se reabriera el examen del proyecto de resolución de los países afroasiáticos más Yugoslavia, la Delegación venezolana debía hacer una declaración con la finalidad de reservar los derechos del país sobre la porción del territorio de Guayana que le había sido arrebatado en el Laudo Arbitral de 1899.

7 de febrero de 1962, El Gobierno británico envió telegrama confidencial a sus representantes diplomáticos advirtiendo que el Gobierno venezolano en el próximo debate en la O.N.U. expresaría reservas sobre la frontera con Guayana Británica; señalando que de acuerdo al desarrollo del debate, se podría proponer una resolución llamando a negociación entre el Gobierno de Su Majestad y el Gobierno de Venezuela, y que las Naciones Unidas a través del Comité de los 17, podría tener un rol en tales negociaciones[62].

14 de febrero de 1962, En ocasión de discutirse la cuestión de Guayana Británica en el XVI Período de Sesiones de la Asamblea General de la O.N.U., el Representante Permanente de Venezuela, Doctor Carlos Sosa Rodríguez, envió al Secretario General un Memorándum A/C.4/536 exponiendo la posición del Gobierno de Venezuela y las reservas que tenía respecto a la cuestión[63].

22 de febrero de 1962, El Representante Permanente de Venezuela formuló declaración sobre la reclamación venezolana del Esequibo. Memorándum que fue distribuido por intermedio de la Secretaría General de la O.N.U[64].

Por primera se plantea la reclamación territorial en las Naciones Unidas. Al reanudarse el XVI período de sesiones de la Asamblea el Representante Permanente de Venezuela, Dr. Carlos Sosa Rodríguez formuló la declaración en la cual se expusieron los antecedentes del problema y las razones por la cuales Venezuela no podía admitir la validez del Laudo de 1899. El representante venezolano, además de manifestar el apoyo de Venezuela a la independencia de la Guayana Británica, expresó el deseo de Venezuela de que se tomen en cuenta sus legítimos derechos y su aspiración a que se rectifique en forma equitativa la injusticia que se le hizo en la oportunidad en que se dictó el Lauto. Expresó el Delegado venezolano la esperanza del gobierno nacional de que ello pudiera lograrse mediante amistosas negociaciones entre las partes interesadas tomando en cuenta las circunstancias imperantes y los intereses del pueblo de la Guayana.

El Embajador de Venezuela ante la O.N.U., Dr. Carlos Sosa Rodríguez, plantea ante la 130ª Reunión del Cuarto Comité la reivindicación territorial venezolana[65]:

“… En esta oportunidad, cuando ha sido planteada ante la ONU la cuestión de la independencia de la Guayana Británica y la legítima aspiración de su población de alcanzar, mediante pacíficas negociaciones con el Reino Unido, el ejercicio pleno de su soberanía, el Gobierno de Venezuela al apoyar cálidamente tan justas aspiraciones, se ve al mismo tiempo obligado en defensa de los derechos de su propio pueblo, de pedir que se tomen también en cuenta sus justas reivindicaciones y que se rectifique en forma equitativa la injusticia cometida.”

 Ver Texto Completo de la Exposición del Embajador de Venezuela ante la ONU, Carlos Sosa Rodríguez 1962, en el enlace: Exposición del Embajador de Venezuela ante la ONU 1962.

12 de marzo de 1962, El Presidente Rómulo Betancourt en su Mensaje Anual al Congreso Nacional; mientras respalda la independencia de Guayana Británica, reafirma la reivindicación venezolana de la soberanía sobre el Territorio Esequibo[66]:

“… El planteamiento hecho antes las Naciones Unidas por nuestra Delegación fue categórico en el sentido de que fieles como somos a nuestra tradición y vocación anticolonialista propiciamos para la Guayana Británica la aplicación del principio de la autodeterminación y de su propia independencia. Pero activamente seguiremos gestionando, a través de negociaciones con el gobierno amigo del Reino Unido, la reintegración a Venezuela de una franja extensa del territorio nacional a nosotros arrebatada…”

 17 de marzo de 1962, Hugh Fraser Sub-Secretario Británico para las Colonias expresa que estuvo en Georgetown para buscar un acuerdo entre Jagan, Burnham y D’Aguiar para que se sienten y discutan la constitución[67]:

“Todos los líderes de Guayana Británica quieren la independencia, pero con su propio cronograma y ciertos requerimientos. D’Aguiar quiere que se retrase y se haga un referéndum, Burnham la quiere pronto; pero con alguna forma de representación proporcional y Jagan la quiere inmediatamente sin provisiones que disminuyan su ventaja política presente.”

 4 de abril de 1962, La Cámara de Diputados de Venezuela respalda la reclamación venezolana del Territorio Esequibo[68].

Ver texto del Acuerdo de la Cámara de Diputados de Venezuela del 04 de abril de 1962 en el enlace: Acuerdo Cámara Diputados 1962

4 de mayo de 1962, El Consejo de Ministros aprueba plan para reivindicar los derechos venezolanos de soberanía en el Esequibo, en los términos siguientes:

Gestión de la Cancillería ante los demás países del continente para informar a los gobiernos sobre el fundamento, objeto y sentido de la reclamación venezolana; a fin de recabar apoyo para la gestión que había de realizarse en las Naciones Unidas[69].

9 de mayo de 1962, El Embajador de Venezuela en Londres, expresó al Secretario Británico la decisión del Gobierno venezolano de proceder a reclamar oficialmente la parte territorial despojada en 1899[70].

30 de julio de 1962, El Comité Especial en su 90th reunión adopta, sin objeción la resolución propuesta por Camboya, Etiopía, India, Mali, Tangañika y Yugoeslavia sobre la Guayana Británica Tomando en cuenta la intervención del Primer Ministro de Guayana Británica, Cheddi Jagan, ante el Cuarto Comité, el 16DIC1961, y ante el Comité Especial el 23JUL1962, requiere que el Secretario General transmita al Gobierno de Reino Unido el requerimiento de que el Gobierno del Reino Unido y el Gobierno de la Guayana Británica reasuman negociaciones inmediatamente a fin de alcanzar un acuerdo sobre la fecha de la independencia para la Guayana Británica, de acuerdo con los deseos del pueblo de Guayana Británica, como lo expreso su Parlamento[71].

18 de agosto de 1962, El Encargado del Ministerio de Relaciones Exteriores dirigió al Secretario General de la O.N.U. un radiograma solicitando formalmente la inclusión del tema “Cuestión de Límites entre Venezuela y la Guayana Británica”, en el período de sesiones de la XVII Asamblea[72].

Con esa acción se perseguía:

1) demostrar, mediante una exposición completa del problema y su discusión posterior, la justicia que asiste a Venezuela en la reclamación y exponer los verdaderos alcances de la reivindicación que se desea obtener,

2) presentar nuevos elementos de juicio que había logrado reunir la Cancillería, los cuales corroboran plenamente el alegato venezolano,

3) reiterar el firme deseo de que la cuestión sea resuelta con el gobierno británico a través de negociaciones amistosas antes de la independencia de la Guayana Británica,

4) explorar nuevamente la posibilidad de que la Asamblea aprobara una resolución por la cual se recomendara que la controversia fuera resuelta mediante negociaciones directas.

19 de septiembre de 1962, Sir Patrick Dean representante británico ante el Comité Político Especial de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), rechaza la reclamación territorial venezolana[73].

1° de octubre de 1962, Texto del discurso pronunciado por Marcos Falcón Briceño, Ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, en el Debate General del XVII Período de Sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas[74]:

“… La existencia de estas buenas relaciones nos permite hacer a la Gran Bretaña y a la Guayana Británica este planteamiento: el de que, como amigos nos sentemos alrededor de una mesa donde podamos considerar, con ánimo desprevenido, la rectificación de la injusticia de que fue víctima Venezuela, en una hora infortunada que nuestro pueblo no puede olvidar, y se llegue a una solución que tome en cuenta los intereses legítimos de nuestro país y los de la población de la Guayana Británica.”

 23 de octubre de 1962, Se realiza en Londres la Segunda Conferencia Constitucional para la Independencia de la Colonia de la Guayana Británica[75].

12 de noviembre de 1962, El Canciller Venezolano Marcos Falcón Briceño invoca la nulidad del Laudo de 1899[76] ante el Comité Político Especial de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Doc Nº A/SPC/71[77].

“… Venezuela fue allí víctima de un despojo. Para nosotros ese Laudo no tiene validez, no ha existido y, por lo tanto, nada puede convalidar lo que nunca existió. Esa es nuestra tesis… no hubo un arbitraje propiamente dicho, sino un arreglo. Hubo un compromiso de carácter político. Hubo una componenda por la cual tres jueces, que tenían la mayoría, dispusieron del territorio de Venezuela, porque los dos jueces británicos no estaban actuando, como dice Harrison, como jueces, sino que lo hacían como hombres de gobierno, como abogados. Y en todo eso se estaba comprometiendo el destino de un país arrebatándole lo más importante de su soberanía: su territorio.

… Pretender que Venezuela está obligada a considerar los resultados del Tribunal de Arbitraje como un arreglo pleno, perfecto y definitivo de todas las cuestiones sometidas a los árbitros, sería absurdo. Eso hubiera sido así si los árbitros hubieran conformado su actuación a lo dispuesto en el Convenio Arbitral de 1897, y ese no fue el caso. Es suficientemente claro que ello no ocurrió así.

Por eso, deseosa de resolver amistosa y definitivamente esta cuestión espinosa, Venezuela ha considerado oportuno explicar las razones por las cuales no puede reconocer la validez de un Laudo dictado a espaldas del derecho y en las condiciones y circunstancias que ustedes ya conocen. Todo esto que estoy diciendo se ajusta a la doctrina internacional que no reconoce validez a decisiones arbitrales adoptadas en circunstancias como las que he descrito.”

“…Para nosotros ese Laudo no tiene validez, no ha existido y, por lo tanto, nada puede convalidar lo que nunca existió. Esta es nuestra tesis…”

 Ver Texto Completo de la Exposición del Canciller de Venezuela marcos Falcon Briceño 1962, en el enlace: Exposición del Canciller Marcos Falcón Briceño ante la ONU 1962.

12 de noviembre de 1962, Mr Colin Crowe Representante Permanente Británico en la O.N.U. expresa que el Gobierno Británico no acepta que haya algo que discutir sobre cualquier disputa fronteriza. Sin embargo dice que está autorizado para decir que su Gobierno, con completo consentimiento del Gobierno de Guayana Británica, está preparado para discutir con el Gobierno Venezolano, a través de canales diplomáticos, arreglos para que una Comisión Tripartita, Venezuela – Guayana Británica- Reino Unido, examine el voluminoso material documental referente a esta cuestión[78].

16 de noviembre de 1962, El Presidente del Comité Político Especial de la O.N.U. Señor Leopoldo Benítez, mediante Comunicación A/5313, participó a la Asamblea el Acuerdo logrado por las Partes, para mantener conversaciones directas y encauzar, por vías pacíficas y amistosas, la controversia territorial entre Venezuela y el Reino Unido[79]:

“…La Comisión Política Especial ha escuchado las exposiciones del Ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela y del Representante del Reino Unido en las cuales han fijado las posiciones de sus gobiernos sobre este asunto. Los Representantes de los Gobiernos del Reino Unido y de Venezuela me han autorizado para informar a la Comisión que, como resultado de las conversaciones que han sostenido en los últimos días a propósito de la cuestión de límites entre Venezuela y la Guayana Británica, han convenido[80], actuando el primero de los Gobiernos nombrados en completo acuerdo con el de la Guayana Británica, en que los tres Gobiernos examinaran la documentación en poder de todas las partes y relativa a este asunto. Con este propósito, procederán a hacer los arreglos necesarios por la vía diplomática. Tengo la certeza de que interpreto el sentir de la Comisión al decir que, en vista de la posibilidad de discusiones directas entre las partes interesadas, no debemos continuar este debate. Creo asimismo que la Comisión deseará que la Presidencia exprese la esperanza de que el procedimiento acordado entre las partes interesadas tenga resultados fructíferos. Tengo entendido que las partes interesadas informarán a las Naciones Unidas sobre los resultados de estas conversaciones…”

 De manera expresa, Inglaterra reconoce los argumentos venezolanos y acepta la revisión documental del Laudo de Paris de 1899.

Ver texto completo de la Declaración del Presidente de la Comisión Política Especial, XVII Período de Sesiones de la Asamblea General de la ONU, el 16 de noviembre de 1962, en el Enlace: XVII AG ONU 1962

17 de diciembre de 1962, Resolución Nº1810 (XVII) de la O.N.U. La Asamblea General, en vista del retardo y obstrucción de algunas potencias para cumplir la Declaración sobre la independencia de algunos territorios coloniales hace un llamado para que cesen las acciones armadas y las medidas represivas contra los pueblos que procuran su independencia. Reiterando el mandato para que se materialice los pasos hacia la concesión de la independencia de esos territorios. Además se aumenta en siete nuevos miembros el número de miembros del Comité Especial[81].

“…Inicialmente el gobierno británico había tratado de restarle importancia a las discusiones y pretendió limitarlas a una simple reunión de expertos para examinar documentos. El procedimiento concebido en la forma como quedó finalmente acordado, fue propuesto por Venezuela. Sólo tras laboriosas e insistentes gestiones de la Cancillería y del Embajador venezolano en Londres, para ese momento el Doctor Ignacio Iribarren Borges, se logró su aceptación. Se convino en que el examen de la documentación se llevaría a cabo en dos fases. En una primera fase, absolutamente preliminar e informal, lo expertos de los tres gobiernos se reunirían para examinar la documentación existente y solicitar el acceso a los documentos que estuvieran en poder de la otra parte que se consideraran importantes. La segunda fase tendría lugar al nivel de Ministros de Relaciones Exteriores con la finalidad de revisar las conclusiones a que hubieran llegado los expertos[82]…”

 12 de marzo de 1963, El Presidente Rómulo Betancourt en su mensaje anual al Congreso Nacional, anuncia que se ha logrado un Acuerdo con el Reino Unido para discutir la reivindicación venezolana sobre el Territorio Esequibo[83]:

“… Complacido informo al país que se llegó a un acuerdo con el gobierno del Reino Unido para que esta cuestión pueda ser discutida en un plano amistoso entre representantes del Gobierno venezolano, del Gobierno inglés y el Gobierno de la Guayana Británica…”

28 de junio de 1963, El Comité Especial de la O.N.U. para la descolonización emite una declaración expresando preocupación por la situación política en la Guayana Británica; la cual se ha deteriorado. Exhortando a que se hagan esfuerzos para asegurar que el país acceda a la independencia inmediatamente, sin condiciones preliminares. Se autoriza al Presidente del Comité para que cree un Subcomité de Buenos Oficios para que procure, junto con las partes interesadas la manera más conveniente y los medios que habiliten al país para acceder a la independencia sin demoras[84].

30 de junio de 1963, se iniciaron formalmente las reuniones a nivel de experto, de acuerdo a la Resolución Nº1810 (XVII) de la O.N.U. La parte venezolana estuvo representada por los padres Hemann González y Pablo Ojer. Por el Reino Unido participo Sir Geoffrey Meade, funcionario de la Cancillería de ese país. La Guayana Británica estuvo representada por el señor Persaub, quien poco tiempo después delegó su representación en Sir Geoffrey Meade. Además, funcionarios de la Embajada británica en Caracas visitaron la Cancillería el 12 de septiembre para examinar algunos documentos que reposan en el Archivo General del Despacho[85].

5 de noviembre de 1963, El Canciller Venezolano presenta al Honorable R.A. Butler, Secretario de Relaciones Exteriores del Reino Unido un Aide- Memorie expresando la aspiración venezolana[86]:

“La verdad histórica y la justicia exigen que Venezuela reclame la total devolución del territorio del cual se ha visto desposeída, y a este respecto cuenta confiadamente con la buena voluntad y la cooperación del Gobierno de su Majestad”

Aide Mémoire preparado con base en el borrador que elabora Adolfo R. Taylhardat a pedido del Dr. Falcón Briceño, cuyo texto puede leerse completo, en el siguiente enlace: Aide Mémoire

 7 de noviembre de 1963, Comunicado Conjunto sobre las conversaciones celebradas en Londres, durante los días 05-06 y 07 NOV, entre los Ministros de Relaciones Exteriores de Venezuela y del Reino Unido para revisar el progreso logrado en el examen del material documental pertinente al Laudo Arbitral de 1899 sobre las fronteras entre Venezuela y la Guayana Británica[87]. Circuló en la O.N.U. con el Nº P220VENE(2).

“Comunicado Conjunto

El Ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela se reunió con el Secretario de Relaciones Exteriores del Reino Unido los días 5, 6 y 7 de noviembre para revisar el progreso logrado en el examen del material documental pertinente al Laudo Arbitral de 1899 sóbrela frontera entre Venezuela y la Guayana Británica. Este examen fue acordado por los gobiernos venezolano y británico con la participación del gobierno de la Guayana Británica en la Comisión Política Especial de las Naciones Unidas en noviembre de 1962. Los expertos venezolanos han examinado ya parte de la documentación disponible en Londres. Como siguiente etapa los Ministros de Relaciones Exteriores acordaron que el experto británico, quien actúa también en nombre de la Guayana Británica, irá en breve a Caracas examinar la documentación disponible en los archivos venezolanos. Después que haya sido examinada la documentación pertinente los expertos se reunirán para discutir los resultados de su investigación. Los expertos presentarán posteriormente un informe a sus respectivos gobiernos. Estos informes servirán de base para ulteriores discusiones entre los gobiernos. Los plazos y fechas serán convenidos a través de los canales diplomáticos. El texto del presente comunicado será dado a conocer al Secretario General de las Naciones Unidas.

Londres, 7 de noviembre de 1963”

 22 de noviembre de 1963, Se realiza en Londres la Tercera Conferencia Constitucional para la Independencia de la Colonia de la Guayana Británica. Dejando en manos del Gobierno Británico la adopción de un procedimiento para la independencia. Se proponen nuevas elecciones para 1964[88].

3 de diciembre de 1963, llegó a Caracas el experto británico Sir Geoffrey Meade quien permaneció en Venezuela hasta el 11 del mismo mes efectuando la revisión de la documentación sobre el caso de los límites de Venezuela con la Guayana Británica. Estuvo asistido en la investigación por el señor Anthony Thomas, funcionario de la Embajada Británica en Venezuela. Por la parte venezolana participaron el Embajador Rafael Armando Rojas y Hermann González Oropeza[89].

28 de abril de 1964, Se crea la Comisión Consultiva Interministerial para atender la Reclamación de la Guayana Esequiba[90].

2 de julio de 1964, El Presidente de la República, en Consejo de Ministros, aprobó la iniciativa del Ministerio de Relaciones Exteriores sobre los mapas de Venezuela; los cuales deberían señalar el territorio reclamado por Venezuela[91].

3 julio de 1964, el Canciller Iribarren Borges instaló la Comisión Consultiva Interministerial para la cuestión de los límites con la Guayana Británica, la cual quedó integrada con representantes de los Ministerios de Relaciones Interiores, Comunicaciones, Justicia, Obras Públicas, Fomento, Sanidad y Asistencia Social, Defensa, Minas e Hidrocarburos, Educación, COORDIPLAN y la Corporación Venezolana de Guayana[92].

15 de diciembre de 1964, El Canciller venezolano Ignacio Iribarren Borges solicita al Secretario de Estado George Ball la intercesión de EE.UU. en la reclamación venezolana para la revisión de la frontera con Guayana Británica[93].

18 de diciembre de 1964, Se firma el Acta de Washington en el marco de la Primera Conferencia Interamericana Extraordinaria de la Organización de Estados Americanos (O.E.A.), sobre la admisión de nuevos miembros[94]:

“3. – Que el Consejo de la Organización no tomará ninguna decisión sobre solicitud alguna de admisión presentada por una Entidad política cuyo territorio esté sujeto, total o parcialmente y con anterioridad a la fecha de la presente resolución, a litigio o reclamación entre un país extracontinental y uno o más Estados miembros de la Organización mientras no se haya puesto fin a la controversia mediante procedimiento pacífico.”

18 de marzo de 1965, Los expertos venezolanos para la cuestión de límites con Guayana Británica presentan su informe al Gobierno Nacional. La conclusión de que el Laudo fue efecto de un compromiso diplomático está evidenciado en la carta que Lord Russell Killowen, Juez Principal Británico en el Tribunal Arbitral enviará a Lord Salisbury en OCT1899, al referirse sobre su conducción, el curso y resultado del arbitraje venezolano, describiéndolos en ese momento que tiene frescos los recuerdos[95]:

“… Debo llamar la atención sobre un asunto incidental ya que puede afectar el curso de los eventos en el futuro. Cuando surgió la discusión detallada sobre lo que debería ser la línea, se hizo uso, que consideramos injusto, de varios ofrecimientos diplomáticos de compromiso…”

 En su informe los expertos venezolanos señalaron que como resultado del examen de la documentación habían llegado a las siguientes conclusiones:

“ 1) Venezuela tuvo que aceptar el Tratado de Arbitraje de 1897 bajo presión indebida por parte de los Estados Unidos y la Gran Bretaña, los cuales negociaron las bases del compromiso con exclusión del gobierno venezolano, al cual se le dieron explicaciones que lo indujeron a error.

2) Venezuela fue de tal manera preterida que Estados Unidos y Gran Bretaña acordaron desde el comienzo de la negociación que ningún jurista venezolano habría de formar parte del Tribunal de Arbitraje.

3) Aun cuando sustanciales reservas venezolanas al Tratado no fueron tomadas en cuenta por los más directos negociadores del mismo, Venezuela interpretó el compromiso arbitral en el sentido de que la decisión del Tribunal debía ser de estricto derecho.

4) El llamado Laudo del 3 de octubre de 1899 es nulo. Esta nulidad se fundamenta:

  1. a) En la falta de motivación de la decisión.
  2. b) En que los árbitros no tuvieron en cuenta, para dictar su fallo, las reglas de derecho aplicables y, en particular, el principio del uti possidetis juris; y tampoco hicieron esfuerzo alguno de investigación en lo que concierne a los territorios que pertenecían, sea q los Países Bajos, sea al Reino de España, para la época de la llamada adquisición (Art. III del Tratado de Arbitraje).
  3. c) En que los árbitros no decidieron cómo debía computarse el plazo de 50 años de prescripción, ni lo aplicaron según lo acordado en el Tratado de Arbitraje.
  4. d) Sin que estuvieran facultados para ello por el compromiso arbitral, los árbitros establecen y reglamentan en su sentencia la libre navegación de dos ríos fronterizos y por cierto en contra de Venezuela.
  5. e) El hecho de que el llamado laudo no fue efecto de un compromiso diplomático explica que los árbitros no tomaron en cuenta las reglas de derecho contenidas en el Tratado Arbitral. Los documentos contemporáneos, mientras revelan que los árbitros eran conscientes de ello, confirman el hecho al que califican de “componenda” y de “farsa”.

5) Los representantes de Gran Bretaña presentaron al Tribunal de Arbitraje mapas a los que se atribuía decisiva importancia, los cuales habían sido adulterados en el Colonial Office.

6) La línea del llamado laudo había sido preparada en el Colonial Office en el mes de julio de 1899, o sea con varios meses de antelación con respecto a la sentencia. Esta línea de frontera fue impuesta a los árbitros americanos por el Presidente del Tribunal, el profesor ruso Frederick de Martens, por medio de coacción.

7) Venezuela nunca ha dado asentimiento al llamado laudo del 3 de octubre de 1899. La participación de Venezuela en la demarcación de la frontera revistió carácter puramente técnico. A ello fue forzado el país por circunstancias para él insuperables. Tanto el Gobierno como el pueblo venezolanos, en cuanto y como les fue posible, protestaron el llamado laudo de 1899”

 24 de mayo de 1965, Comunicado de la Cancillería Venezolana sobre concesiones para exploración petrolera en el territorio reclamado por Venezuela[96]:

“…Venezuela no reconoce las concesiones otorgadas sobre el territorio y plataforma continental por ella reclamados,…”

 El 3 de agosto de 1965, los expertos venezolanos y británicos intercambiaron en Londres los respectivos informes con las conclusiones a que habían llegado como resultado de la investigación histórica con lo cual quedó completada la etapa relativa a la revisión de la documentación y se abrió el camino para la siguiente etapa que, conforme lo acordado en Londres, consistiría en una nueva reunión a nivel de ministros.

5 de agosto de 1965, Con respecto a la solicitud venezolana, un análisis del Departamento de Estado hace las siguientes consideraciones[97]:

Es interés de U.S.A. hacer todo lo posible para facilitar una pronta solución.

U.S.A. nunca ha cuestionado el Laudo de 1899.

En este momento puede ser de nuestro interés decirle a los venezolanos que ellos no pueden contar con nuestro apoyo para avanzar en su reclamación.

Los venezolanos deben encontrar una solución amigable con el Reino Unido antes de la fecha de la independencia de la Guayana Británica.

Le hemos dicho a los británicos que nosotros esperamos que la disputa puede ser resuelta entre dos buenos amigos como son el Reino Unido y Venezuela.

Los británicos han señalado en varias oportunidades que la independencia será concedida con las disputas fronterizas resueltas.

 12 de agosto de 1965, Declaración de la Academia Nacional de la Historia de Venezuela, acerca de los límites de Venezuela con la Guayana Británica[98].

“La Academia Nacional de la Historia ha analizado detenidamente la cuestión de los límites de Venezuela con la Guayana Británica, y aplicando al examen del problema un criterio sereno y científico, precisa en la siguiente síntesis las consideraciones que en su concepto definen y caracterizan la situación:

En virtud del Uti Possidetis Iuris, fundamento esencial del Derecho Público Americano en materia de límites, la República asumió la plena propiedad del territorio que en 1810 pertenecía a la Capitanía General de Venezuela, el cual se extendía en Guayana hasta el río Esequibo. Al igual que España, consideró toda ocupación extranjera al occidente de ese río como usurpación territorial en violación del Tratado de Münster de 1648 por el cual España reconoció a Holanda los territorios, que esta última poseía.

La documentación relativa a las misiones diplomáticas enviada por la Gran Colombia a Londres, revela que con carácter oficial se dio a conocer a Gran Bretaña que la frontera entre Venezuela y la Guayana Británica corría por el Esequibo, sin que aquella potencia objetara tan categóricas declaraciones. A este respecto, reviste singular trascedencia la declaración formulada por el Ministro Plenipotenciario, don Manuel J. Hurtado, cuando negoció y obtuvo el reconocimiento de la Gran Colombia por el Reino Unido.

Inglaterra se apartó del reconocimiento de esa frontera en 1840 al publicar la llamada Línea Schomburgk como frontera tentativa, expuesta a la discusión con los países lmítrofes. El hallazgo de un mapa de Guayana Británica compuesto por Schomburgk en 1835 existente en los archivos de la Royal Geographical Society de Londres, ha revelado que anterior a esa que se consideraba como primera línea Schomburgk existió otra, la línea Schomburgk original, coincidente grosso modo con la reclamada por Venezuela. Gran Bretaña no presentó, como era lo procedente, esta línea Schomburgk original al examen del Tribunal de Arbitramiento, privando a éste de un elemento de convición decisivo.

El litigio fronterizo, creado prematuramente por Schomburgk, se caracterizó en el siglo XIX por los sucesivos avances de su línea que con el mismo nombre usurpaba cada vez mayor porción de territorio venezolano al Oeste del Esequibo: la de 1835 sólo daba a la Guayana Británica 4.920 Km2, la de 1840 extendió la usurpación a 141.930 Km2, la de 1887 a 167.830 Km2, hasta llegar a la máxima pretensión británica que trató de incluir 203.310 Km2 de territorio venezolano dentro del cual estaban situadas poblaciones venezolanas tan antiguas y conocidas como Guasipati, Tumeremo y otras.

Valiéndose de su potencia económica y militar, Gran Bretaña violó el acuerdo de 1850, formalizado por cruces de nota entre la legación británica y el Ministerio de Relaciones Exteriores de Venezuela, mediante el cual ambos países se habían comprometido a no ocupar el territorio que tan arbitrariamente aquélla ambicionaba. Posteriormente la Gran Bretaña pretendió que se diera valor jurídico a la ocupación por la fuerza, a pesar de las protestas venezolanas expuestas en notas diplomáticas de nuestra Cancillería. Es de observarse que tanto el Gobierno Metropolitano como el Colonial habían reiterado públicamente en múltiples ocasiones la advertencia a los que se adentraran en el territorio reclamado por Venezuela, que no habían de contar con la garantía del Gobierno de su Majestad.

En su intento por dar apoyo cartográfico a los sucesivos avances territoriales sobre Venezuela, Gran Bretaña publicó a partir de 1887, y representó al Tribunal de Arbitramento, una serie de mapas en los cuales la llamada línea Schomburgk, aparece adulterada.

Persiguiendo una desaforada política colonialista, Gran Bretaña decidió ocupar el territorio comprendido dentro de la adulterada línea Schomburgk a la que por primera vez se refirió el Gobierno británico en octubre de 1886, o sea casi medio siglo de la terminación de los mapas de aquél y a los veintiún años de su muerte. El incidente promovido en 1894 por un funcionario británico en frente de la confluencia del Yuruán, en territorio que Gran Bretaña había reconocido como venezolano sin disputa hasta ocho años antes del suceso, y sobre todo la ocupación del litorial hasta el río Amacuro, pusieron de manifiesto la ambición británica de apoderarse del territorio venezolano hasta las propias bocas del Orinoco.

El Gobierno de los Estados Unidos y la opinión pública de ese país, se percataron de que si las bocas del Orinoco pasaban a manos de Gran Bretaña, lograría ésta su hegemonía en el Norte de Sur América, la intervención norteamericana detuvo en 1895 el avance británico sobre el territorio venezolano, y obligó a Gran Bretaña a someter la cuestión a arbitramento.

La negociación del Tratado de Arbitramento de 1897 fue conducido por Estados Unidos y Gran Bretaña en circunstancias en las que a la momentánea tirantez surgida entre ambas potencias sucedió una etapa de cordial entendimiento calificado de entente por los historiadores de ambos países. Respecto de importantes cláusulas del Tratado, se le dio a Venezuela una interpretación distinta de la convenida por los negociadores. A pesar de su renuncia, nuestro país se vio en el caso de firmarlo para evitar mayores perjuicios. Así se comprende que contar la oposición de la opinión pública del país, el Gobierno venezolano se vio obligado a someter la cuestión a un Tribunal en cuya composición, por acuerdo previo entre Gran Bretaña y los Estados Unidos, no entraría ningún venezolano, aunque si formaba parte del mismo árbitros británicos, creándose así una flagrante elaboración del llamado Laudo.

El Tribunal de Arbitramento, presidido por el profesor ruso Frederick de Martens, estaba obligado de acuerdo con el Tratado de 1897, a decidir la cuestión en estricto derecho. Sin embargo, como culminación de un proceso en el que el derecho, de la fuerza se impuso sobre la fuerza del derecho, el Tribunal terminó en lo que diversos documentos contemporáneos calificaron de farsa. Como elementos de esa farsa se han comprobado los siguientes hechos:

Que el Presidente del Tribunal, Frederick Martens, coaccionó a los árbitros americanos para que admitieran la hora conocida como línea del Laudo, bajo la amenaza de que lo contrario él votaría por una frontera aún más desfavorable a Venezuela.

Que una línea, previamente preparada en el Colonial Office tres meses antes de la sentencia del Tribunal, fue adoptada por los árbitros británicos y ruso, e impuesta a los árbitros americanos.

Que la llamada sentencia fue el resultado de una componenda del Presidente ruso del Tribunal con los árbitros británicos.

Que los árbitros se excedieron en sus poderes llegando incluso a sentenciar y regular sobre la libre nevegación de los ríos venezolanos Barima y Amacuro, para lo cual no estaban facultados.

Que excediéndose en sus poderes, los árbitros actuaron contra el Tratado arbitral al no dictar una sentencia de derecho sino de compromiso, prescindiendo además de la parte motiva, esencial en toda sentencia jurídica.

Que al Tribunal fueron presentados por Gran Bretaña mapas adulterados, y se le ocultaron cartas geográficas y documentos, entonces en posesión del Gobierno británico, cuyo examen era de decisiva importancia para la correcta decisión del asunto.

Venezuela ha venido repudiando reiteradamente el llamado Laudo de 1899 desde la infausta fecha de su promulgación hasta nuestros días. El argumento de que el Laudo del Tribunal Arbitral tiene un carácter definitivo e irrevocable y no puede, por lo tanto, ser revisado, carece de todo fundamento, y es improcedente. Ese argumento sería ciertamente irrefutable si no existiese la evidencia, comprobada por investigaciones posteriores, de que el Laudo adoleció de vicios sustanciales que lo invalidan totalmente y lo hacen aparecer como la obra de coacción, de la malicia y del perjuicio. Ya pasada la era ominosa del colonialismo y la conquista durante la cual, y gracias a su inmenso poderío, impuso por todo el globo su dominio, la Gran Bretaña debe admitir que el Laudo carece de validez porque lo afectan vicios de fondo y de forma, y que se hace necesaria su revisión. Sufriría mengua el prestigio moral de la Gran Bretaña sí por intransigencia de su parte, Venezuela se viera obligada a denunciar ante la opinión pública mundial los oscuros pormenores del proceso que culminó en ese Laudo, baldón de la justicia.

En consecuencia de lo expuesto, la Academia Nacional de la Historia acuerda dar todo su apoyo a la justa reclamación que Venezuela tiene planteada al Reino Unido que le devuelva el territorio que en derecho le pertenece, y del cual fue despojada arbitrariamente por el Laudo, fruto de viciadas circunstancias, favorecidas singularmente por el ambiente de aquella época, cuando la política colonialista de las Grandes Potencias se hallaban en pleno auge y prevalecía por sobre toda otra consideración.

Caracas, 12 de agosto de 1965

Cristóbal l. Mendoza, Director – José Nucete-Sardi, Primer Vice Director – Carlos Felice Cardot, Segundo Vice Director – Mario Briceño Perozo, Bibliotecario-Archivero – Lucila L. De Pérez Díaz – Ambrosio Pereira – Augusto Mijares – Héctor García Chuecos – Pedro José Muñoz –Héctor Parra Márquez – Alfredo Boulton – Guillermo Morón – J. Gabaldón Márquez – Arturo Uslar Pietri – Virgilio Tosta – Luis Beltrán Guerrero – Blas Bruni Celli – Ramón Díaz Sánchez Secretario.”

5 de octubre de 1965, El Canciller Ignacio Iribarren Borges reitera la reclamación territorial venezolana ante la XX Asamblea General de la ONU[99].

“…Una vez más reitero la posición indeclinable de mi gobierno. Venezuela no reconoce validez alguna al llamado Laudo Arbitral de 1899. No puede tener valor un Laudo que adolece de vicios sustanciales…”

2 de noviembre de 1965, El Embajador Venezolano en Londres Dr. Héctor Santaella, reitera ante el Honorable Michael Stewart, Secretario de Relaciones Exteriores del Reino Unido la reivindicación territorial venezolana[100]:

“Con ocasión de la Conferencia sobre la Independencia de Guayana Británica. … Tengo a honra reiterar a Vuestra Excelencia, por expresas instrucciones de mi Gobierno, la explícita y constante posición de Venezuela respecto del colonialismo y de la vieja controversia con el Reino Unido acerca de nuestros límites con la Guayana Británica…

En consecuencia, tengo el honor de dirigirme a Vuestra Excelencia expresando la voluntad unánime de las autoridades y del pueblo de Venezuela para reafirmar de la manera más formal y categórica la posición de mi gobierno en el sentido de que ningún cambio de status que pudiere ocurrir en cuanto a la Guayana Británica, derivado de una declaración de independencia o de cualquier otra causa en nada afectara los derechos territoriales irrenunciables e imprescriptibles que a Venezuela legítimamente corresponden en la Guayana Esequiba.”

 5 de noviembre de 1965, Se emitió una serie de sellos postales alusivos a la reclamación venezolana sobre la Guayana Esequiba, en conformidad con el Decreto No. 223 de fecha 01DIC1964 y la Resolución No. 24 del 03NOV1965 de los Ministerios de Hacienda y Comunicaciones[101].

7 de diciembre de 1965, El Doctor Leonardo Díaz González, Delegado de Venezuela en la Cuarta Comisión, en el XX Período de Sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, sobre Guayana Británica, luego de exponer las diligencias venezolanas ante esa Organización, en procura de la reivindicación de soberanía de la Guayana Esequiba, manifiesta el voto negativo al proyecto de Resolución sobre la independencia de Guayana Británica[102]:

“… quiero reafirmar una vez más, que Venezuela apoya la independencia de la Guayana Británica, lo que no podemos apoyar es el proyecto de Resolución contenido en el Doc A/C.4/4809, ya que dicho proyecto, por omisión intencionada de toda referencia a la existencia de la reclamación venezolana, prejuzga contra nuestros derechos.”

9 de diciembre de 1965, El Canciller Venezolano Dr. Ignacio Iribarren Borges, en la Conferencia Ministerial de Londres, ante el Canciller del Reino Unido Michael Stewart, y con la participación del Primer Ministro de la Guayana Británica, Forbes Burnham,  rechaza el informe de los expertos británicos[103].

“El Gobierno de Venezuela ha examinado cuidadosamente el informe de los expertos británicos, y ha llegado al firme convencimiento de que sus conclusiones son totalmente inaceptables.”

“…Los vicios de fondo y la forma del informe de los Expertos británicos han sorprendido al Gobierno venezolano. Aquellos son tales que bien justifican la expresión de Vuestra Excelencia en su Nota AV1081/75, del 3 de agosto de 1965, de que dicho informe -no representa necesariamente la reflexiva opinión del Gobierno de Su Majestad Británica acerca de ninguna de los puntos en discusión-…”

“…Lejos de haber persuadido a mí de que su reclamación carece de fundamento, el informe de los Expertos británicos le ha convencido de la firmeza inconmovible de su posición…”

“…El Gobierno de Venezuela está convencido que la solución satisfactoria del problema fronterizo con Guayana Británica consiste en la devolución del territorio que en derecho le pertenece. En consecuencia considera que debe acordarse la fijación de la frontera legítima entre Venezuela y Guayana Británica…”

Entre las propuestas consideradas en esa reunión figuró una de Venezuela que, con la finalidad de facilitar la aceptación de su posición de negación de la validez del Laudo Arbitral, planteaba la posibilidad de que una vez reconocida la soberanía venezolana sobre la parte del territorio esequibo que reclamaba, se podía convenir una administración conjunta de Venezuela, el Reino Unido y la Guayana Británica para impulsar el desarrollo de esa región. Esa propuesta fue rechazada.

La Parte británica con el consentimiento del Primer Ministro Burnham propuso un procedimiento basado en el Tratado de la Antártida, según la cual se permitiría el desarrollo económico en las zonas vecinas en los dos lados de la frontera fijada por el Laudo al tiempo que Venezuela se comprometería a no insistir durante treinta años en su reclamación[104].

Esta propuesta fue evidentemente rechazada por la parte venezolana. Dijo el Canciller Iribarren:

“…No encuentro ninguna conexión entre el caso de la Antártica y el de nuestro problema con el Reino Unido. La Antártica no forma parte de la unidad nacional o territorial de varios Estados signatarios de ese Tratado como es el caso de la Gran Bretaña. En cambio, el problema de Venezuela con el Reino Unido en relación con la Guayana Británica se refiere a un territorio que forma parte del territorio venezolano. Está situado en el límite mismo de la Guayana Británica con Venezuela, no se trata de un territorio de ultramar. Por consiguiente, este problema no puede ser resuelto de la manera del Tratado sobre la Antártica; es un problema que de no encontrársele una solución satisfactoria, continuará siendo causa de fricciones entre Venezuela y la Gran Bretaña y la Guayana Británica…”

10 de diciembre de 1965, Comunicado Conjunto sobre las conversaciones celebradas en Londres, el 09-10DIC, entre los Ministros de Relaciones Exteriores de Venezuela y del Reino Unido, y el Primer Ministro Forbes Linden Bunrham de Guayana Británica[105].

“1.- De conformidad con lo acordado en el Comunicado Conjunto del 7 de noviembre de 1963, se han celebrado conversaciones en Londres el 9 y el 10 de diciembre entre el Ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela por una parte y el Secretario de Estado para Asuntos Exteriores del Reino Unido y el Primer Ministro de la Guayana Británica por la otra, sobre la base de la siguiente Agenda:

Agenda para la continuación a nivel ministerial de las conversaciones gubernativas concernientes a la controversia entre Venezuela y el Reino Unido sobre la frontera con la Guayana Británica, de conformidad con el Comunicado Conjunto del 7 de noviembre de 1963.

1) Intercambio de puntos de vista acerca de los informes de los Expertos sobre el examen de documentos y discusión de las consecuencias que de ellos se derivan. Necesidad de resolver la controversia.

2) Buscar soluciones satisfactorias para el arreglo práctico de la controversia que ha surgido como resultado de la contención venezolana de que el Laudo de 1899 es nulo e írrito.

3) Planes concretos de colaboración en el desarrollo de la Guayana Británica.

4) Determinación de plazos para el cumplimiento da lo que se acuerde respecto de los puntos 1, 2 y 3 anteriores

5) Comunicado conjunto sobre las presentes conversaciones.

2.- Además de considerar los informes de los Expertos sobre el material documental relativo al Laudo Arbitral, los Ministros discutieron vías procedimientos para poner fin a la controversia que amenaza quebrantar las tradicionalmente cordiales relaciones entre Venezuela, por una parte y el Reino Unido y la Guayana Británica, por la otra.

3.- Se intercambiaron ideas y propuestas para un arreglo práctico de la controversia. Se acordó que algunas de ellas deberían someterse a ulterior consideración y que los Ministros deben continuar las presentes discusiones durante la semana que comienza el 13 de febrero de 1966, en Ginebra, con el objeto de considerar dichas propuestas, así como otras que pudieran sugerirse de acuerdo con la referida Agenda. Por no haber podido ninguna de las partes aceptar las conclusiones de los expertos designados por la otra, el punto uno no será considerado. Se acordó además, que en breve funcionarios de los gobiernos interesados iniciarán conversaciones preparatorias.

4.- El texto de este Comunicado se llevará a conocimiento del Secretario General de las Naciones Unidas.”

El Embajador .Adolfo R. Taylhardat, al abordar el tema, expresa lo siguiente[106]:

“…Considero importante destacar que esta reunión arrojó un saldo extraordinariamente favorable para Venezuela por cuanto 1) por primera vez el Gobierno del Reino Unido, en presencia del Primer Ministro de la Guayana Británica, reconoció la existencia de una controversia, 2) admitió la existencia de “la contención venezolana de que el Laudo de 1899 es nulo e írrito” 3) aceptó que se habían discutido “vías y procedimientos para poner fin a la controversia” 4) estuvo de acuerdo en que había necesidad de continuar considerando “ideas y propuestas para un arreglo practico de la controversia” y 5) admitió la necesidad de continuar la discusión de esas ideas y propuestas, para lo cual convino en celebrar una tercera ronda de conversaciones en Ginebra en el mes de febrero del siguiente año…”

16 de diciembre de 1965, Resolución 2071 (XX) de la O.N.U. sobre la cuestión de la Guayana Británica. Tomando en cuenta que la Guayana Británica logrará independencia el 26 de mayo solicita a la potencia Administradora que ponga fin al Estado de Emergencia, libere los prisioneros políticos y los habilite para que participen en la vida política del territorio. Además hace llamado a los principales partidos políticos para que resuelva las diferencias existentes para que el territorio pueda lograr su independencia en una atmósfera de paz y unidad. La Asamblea General decidió también, sin objeción, tomar nota de la declaración del Presidente del Cuarto Comité en el sentido de que las discusiones entre los Gobiernos (Reino Unido, Venezuela y Guayana Británica) concernientes a la reclamación territorial continuaban según lo aprobado en 1962 y de acuerdo con la declaración del Presidente del Comité Político Especial, quien lo reportó a la Asamblea el 10 de Diciembre de 1962[107].

Febrero de 1966, luego del discurso del canciller Marcos Falcón Briceño[108] en 1962, Inglaterra se negó a hablar de cambios en la frontera, sin embargo, propuso una comisión para revisar los numerosos documentos, con el fin de probar a Venezuela que el Laudo era legal. Al conocer el informe de los expertos británicos Venezuela lo consideró inaceptable. Gran Bretaña, aun así, aceptó una reunión en Ginebra en febrero de 1966 para buscar una solución a la reclamación venezolana y aceptando que existía una “controversia”.

El Presidente Raúl Leoni dijo al referirse al tema:

 “La Venezuela de hoy es completamente distinta de la de aquel entonces. Ya no somos un país económicamente débil, desgarrado por la lucha de facciones, apenas convaleciente de los dolorosos estragos de largas y cruentas guerras fratricidas e impotente para defenderse de actos de agresión. En esta nueva Venezuela se ha formado una conciencia nacional en torno a la justicia de nuestra reclamación. Sin abandonar nuestra indeclinable posición favorable a la pacífica y amistosa solución de las diferencias entre naciones, estamos dispuestos a hacer valer todos nuestros recursos para la buena defensa de nuestros derechos territoriales”.

11 de febrero de 1966, El Primer Ministro Burnham se reúne con los Líderes del Partido Progresista del Pueblo (PPP), Mr. Ashton Chase y Jocelyn Hubbard (Cheddi Jagan estaba en Moscú). Para tratar la reclamación territorial venezolana. El PPP le solicita que la oposición forme parte de la Delegación Guyanesa a Ginebra[109].

12 de febrero de 1966, El Primer Ministro Burnham invita al Dr. F.W.H. Ramsahoye miembro del PPP y exFiscal General, para formar parte de la Comisión guyanesa a Ginebra[110]. El Diputado Ashton, en nombre del PPP rechaza la invitación para que el Dr. Ramsahoye forme parte de la Delegación, por no haber sido invitado el Dr. Jagan[111].

16 de febrero de 1966, Se instaló en el “Palais des Nations” la Conferencia de Ginebra para atender la Reclamación Territorial Venezolana de la Guayana Esequiba. La Delegación venezolana estaba conformada por el Ministro de Relaciones Exteriores, Doctor Ignacio Iribarren Borges, el Embajador de Venezuela en Londres, Doctor Héctor Santaella, Doctor Blas Pérez Ferrás, Director de la Dirección Especial de Guayana, Germán Nava Carrillo, Ministro Consejero de la Embajada de Venezuela en Londres, Adolfo Taylhardat, Jefe del Departamento de Organismos y Conferencias Internacionales, Demetrio Boersner, Sub-Director de la Oficina Central de Información (O.C.I.), Leonardo Díaz González, Ministro Consejero en la Embajada de Venezuela en Bonn, Mercedes Senior, Secretaria Privada del Ministro, los Expertos de la Dirección de Guayana, S.J. Hermann González Oropeza y S.J. Pablo Ojer; Doctor Jaime Lusinchi, Representante de Acción Democrática, Doctor Andrés Roncajolo, Representante del F.N.D., Doctor Simón Antoni Paván, Representante del U.R.D., Doctor Gonzalo García Bustillos, Representante de COPEI, Doctor Iván Terán, Representante del F.D.P., Doctor Manuel Alfredo Rodríguez, Representante del P.R.N. y el Doctor Armando Soto Rivera, Representante de los Independientes[112].

El Dr. Iribarren Borges reiteró la actitud receptiva de Venezuela en cuanto a la búsqueda de una solución satisfactoria. Insistió en la receptividad de nuestro país respecto de la búsqueda de soluciones satisfactorias e invitó al Ministro británico a exponer su reacción a los planteamientos venezolanos y las propuestas de su país…

Propuesta británica: El Ministro británico insistió en la posición de su país acerca de la “intangibilidad” del Laudo y respondiendo a la invitación del Canciller venezolano volvió a presentar su propuesta basada en lo que establece el Tratado sobre la Antártida, la cual entregó por escrito. La propuesta perseguía establecer un régimen de desarrollo conjunto de las zonas situadas a ambos lados de la línea establecida por el Laudo Arbitral y al mismo tiempo pretendía obligar a Venezuela a congelar su reclamación durante treinta años.

Propuesta venezolana: El Canciller Iribarren presentó nuevamente una propuesta que había adelantado durante la reunión de Londres, la cual contemplaba la solución del diferendo en tres etapas: 1) La creación de una Comisión Mixta, 2) La Mediación y 3) el Arbitraje.

Esta propuesta fue rechazada por las delegaciones del Reino Unido y de la Guayana Británica que objetaban la mención del recurso al arbitraje y a la Corte Internacional de Justicia.

Nueva Propuesta venezolana: Elaboración de un un borrador que comprendía el mecanismo de una Comisión Mixta la cual tendría un plazo de cuatro años para lograr una solución. Si la Comisión Mixta no alcanzaba un acuerdo en ese tiempo, los gobiernos de Venezuela y de Guyana escogerían uno de los métodos de solución pacifica contemplados en el artículo 33 de la Carta de las Naciones Unidas[113] que, como se ha visto, consisten en la mediación, la conciliación, el arbitraje y el recurso a la Corte Internacional de Justicia ya que la negociación y la investigación habían sido agotadas. Si transcurridos tres meses no había acuerdo sobre la elección del medio de solución pacífica, se pediría a un órgano internacional escogido de común acuerdo, que escogiera el medio de solución pacífica a aplicar. Si tampoco se lograba acuerdo sobre esto último se pediría al Secretario General que escogiera el medio de solución pacífica. Si el medio seleccionado no daba resultado, el órgano internacional o el Secretario General, según el caso, escogería otro de los medios contemplados en el artículo 33 y así sucesivamente hasta que se lograra una solución o hasta que se hubieran agotado todos los recursos previstos en esa disposición de la Carta. Como puede apreciarse esta formulación incorporaba también el recurso a una instancia u organismo internacional como lo contempla el artículo 33 de la Carta.

El articulado definitivo fue redactado así:

1.- Si dentro de un plazo de cuatro años contados a partir de la fecha de este Acuerdo, la Comisión Mixta no hubiere llegado a un acuerdo completo para la solución de la controversia, referirá al gobierno de Venezuela y al Gobierno de Guyana en su informe final cualesquiera cuestiones pendientes. Dichos gobiernos escogerán sin demora uno de los medios de solución pacífica previstos en el Artículo 33 de la Carta de las Naciones Unidas.

2.- Si dentro de los tres meses siguiente a la recepción del informe final el gobierno de Venezuela y el Gobierno de Guyana no hubieren llegado a un acuerdo con respecto a la elección de uno de los medios de solución previstos en el Artículo 33 de la Carta de las Naciones Unidas, referirán la decisión sobre los medios de solución a un órgano internacional apropiado que ambos acuerden o, o de no llegar a un acuerdo sobre este punto, el Secretario General de las Naciones Unidas. Si los medios así escogidos no conducen a una solución de la controversia, dicho órgano, o como puede ser el caso, el Secretario General de las Naciones Unidas, escogerán otro de los medios estipulados en el Artículo 33 de la Carta de las Naciones Unidas, y así sucesivamente, hasta que la controversia haya sido resuelta, o hasta que todos los medios de solución pacífica contemplados en dicho Artículo hayan sido agotados.

Adolfo R. Taylhardat, opina lo siguiente[114]:

“…La referencia al artículo 33 de la Carta cumplía varios objetivos. En primer lugar insinuaba la posibilidad de que la controversia podía afectar las buenas relaciones existentes entre los dos países. En segundo lugar incorporaba de manera indirecta las alternativas de la mediación, el arbitraje y el recurso a la Corte Internacional de Justicia que formaban parte de la propuesta venezolana. En tercer lugar al Reino Unido y a la Guayana Británica le resultaría difícil rechazar una propuesta basada en una disposición de la Carta de las Naciones Unidas. En cuarto lugar aseguraba una solución definitiva ya que luego de haber escalado progresivamente la serie de medios contemplados en el Artículo 33, una vez agotados éstos, le correspondería a la Corte Internacional de Justicia dictar una decisión final. En quinto lugar, habiendo sido agotadas la negociación a través de las reuniones de Cancilleres y la investigación con el trabajo de los expertos historiadores, quedaban por utilizar la mediación, la conciliación, el arbitraje y el arreglo judicial que necesariamente consistiría en someter el problema a la Corte Internacional de justicia…”.

Ver Relato sobre la reunión, en el siguiente enlace: RELATO

17 de febrero de 1966, Comunicado Conjunto sobre las conversaciones celebradas en Ginebra, el 16-17FEB, entre el Ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, el Secretario de Relaciones Exteriores del Reino Unido y el Primer Ministro de la Guayana Británica[115]:

”Como consecuencia de las deliberaciones se suscribió un Acuerdo cuyas estipulaciones permitirán llegar a la solución definitiva de estos problemas. Los Gobiernos han convenido elevar el texto de dicho Acuerdo al conocimiento del Secretario General de la O.N.U. El Acuerdo ha sido bien acogido por los Ministros de los tres Gobiernos en cuanto provee los medios de resolver una disputa, que amenazaba dañar las relaciones entre dos vecinos y contiene las bases de buena voluntad para la futura cooperación de Venezuela y Guyana.”

17 de febrero de 1966, Firma del Acuerdo[116] para resolver la Controversia entre Venezuela y el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte sobre la Frontera entre Venezuela y Guayana Británica[117]. Registrado en la Secretaría General de la O.N.U. bajo el número 8192 (1966).

El Acuerdo de Ginebra firmado por el Gobierno de Venezuela, de Gran Bretaña y el de la colonia de la Guayan Británica, obligan a las partes a encontrar una solución en la controversia que es la soberanía del territorio al este del río Esequibo[118]. Todos los intentos para llegar a una solución siempre han sido “frenadas” por el gobierno guyanés (sucesora de Gran Bretaña) y en cuatro años de negociaciones se negaron a aceptar los argumentos y propuestas venezolanas.

19 de febrero de 1966, El partido político guyanés Peoples Progressive Party (PPP) mediante Comunicado rechaza la firma del Acuerdo de Ginebra[119]:

“A la luz de las decisiones de la Conferencia de Ginebra sobre el tema fronterizo Venezuela – Guayana Británica, el PPP desea denunciar la llamada solución por las razones que ella da sustancia y status a la espúrea reclamación que no tiene base legal y también compromete la soberanía de este país por asociarla a un Gobierno agresor en un arreglo especial en relación al territorio que es objeto de controversia y la base para una amenaza de agresión…

El Gobierno de Guayana Británica ha condescendido en la Conferencia sobre asuntos vitales, con el resultado de que Guayana está obligada a trabajar con Venezuela en la búsqueda de una solución a la disputa que no tiene base legal, pero que ahora se le dio status internacional…”

 11 de marzo de 1966, El Presidente Raúl Leoni en su mensaje anual ante el Congreso Nacional informa haber autorizado la firma de un Tratado con la Gran Bretaña y la Guayana Inglesa sobre la reinvindicación venezolana del Territorio Esequibo[120]:

“… Por tener un conocimiento exacto de la historia de nuestra reclamación y un claro criterio sobre los fundamentos jurídicos de la misma, así como la existencia de una sentencia írrita, con apariencia de cosas juzgada, impartí precisa autorización al Canciller Iribarren Borges para que suscribiera en nombre de Venezuela el Acuerdo concertado, con la Gran Bretaña y la Guayana Inglesa, en Ginebra, ya que tengo la bien fundada convicción de que él reabre el caso de la Guayana Esequiba, ofreciendo a Venezuela una oportunidad, como nunca tuvo antes, para hacer valer sus derechos y conseguir la reparación del daño que nos causara el doloso Laudo de París …”

 17 de marzo de 1966, Exposición al Congreso Nacional del Doctor Ignacio Iribarren Borges, Ministro de Relaciones Exteriores, sobre el Acuerdo de Ginebra.

RECHAZO UNILATERAL DEL LAUDO

“La actitud del Gobierno y el pueblo de Venezuela, ante el arbritario Laudo del 3 de Octubre de 1899, que pretendió fijar la frontera entre nuestro país y la Guayana Británica, es de ustedes ampliamente conocida.

La Cancillería venezolana, luego de conocer los vicios de fondo y forma que afectaron aquella decisión llegó al convencimiento de que podía en derecho invocar su invalidez.  Las dolorosas circunstancias políticas, económicas y militares por las que atravesó en aquella época nuestra patria impidieron al Gobierno Nacional llevar hasta sus últimas consecuencias el rechazo categórico de aquella  sentencia.

Con el ocaso de la época colonialista, renació la esperanza de que algún día sería reparada la injusticia de que habíamos sido víctimas.

Durante largos años, esa esperanza fue impregnando las declaraciones cada vez más claras y categóricas del Estado venezolano frente a aquel Laudo arbitrario.  Sin embargo, por más sólida y convincente que era la argumentación venezolana, el Reino Unido se negaba a entrar en discusiones que tuvieran por objeto la revisión de un Laudo que él consideraba intangible”.

Ver Texto completo del Discurso en el enlace: Iribarren Borges, Congreso, 1966

31 de marzo de 1966, La Comisión de Política Exterior del Senado de la República de Venezuela presenta su informe a la Cámara sobre el Proyecto de Ley Aprobatoria del Acuerdo firmado en Ginebra el 17FEB1966, por los Gobiernos de la República de Venezuela y el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte en consulta con el Gobierno de la Guayana Británica para resolver la controversia entre Venezuela y el Reino Unido sobre la frontera con la Guayana Británica[121]:

“… La Comisión sustenta el criterio de que el Acuerdo de Ginebra es un punto de partida de firme básica jurídica que permitirá a Venezuela avanzar en el camino de la recuperación del territorio que nos despojó la Gran Bretaña…

Por todo lo expuesto, la Comisión de Política Exterior del Senado estima que el Acuerdo de Ginebra, como instrumento jurídico internacional, es oportuno y conveniente al interés del país y a los altos y delicados objetivos que persigue…”

4 de abril de 1966, El Secretario General de la O.N.U., Señor U. Thant, envía comunicación al Ministro Ignacio Iribarren Borges, aceptando funciones confiadas en el Acuerdo de Ginebra del 17FEB1966[122]:

“… He tomado nota de las obligaciones que eventualmente puedan recaer en el Secretario General de las Naciones Unidas en virtud del párrafo 2 del artículo IV del Acuerdo, y me complace informarle que dichas funciones son de tal naturaleza que pueden ser desempeñadas apropiadamente por el Secretario General de las Naciones Unidas.”

 13 de abril de 1966, Ley aprobatoria del Acuerdo de Ginebra[123], el cual fue distribuido en las Naciones Unidas el 03MAY1966, bajo la sigla A/6325.

Ver texto completo del Acuerdo en el enlace: Acuerdo de Ginebra 1966

Acuerdo Ginebra 1966

[1] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo, año 1899, Tomo I, pag. XIII.

[2] Fuente: Reuter Paul, 1968, citado por Gross Espiell,. Rusia e Inglaterra en Asia Central, Año 1981, pag. 23.

[3] Fuente: Library of Congress (EE.UU.), Richard Olney Papers, Vol. 85, Nros.

[4] Fuente: Gross Espiell, Rusia e Inglaterra en Asia Central, Año 1981, pag. 36.

[5] Fuente: Gross Espiell, Op cit, pag 37.

[6] Fuente: Ibid, pag 37.

[7] Fuente: Birmingham University Library. Chamberlain Papers J.C 7/5, citado por M.R.E., La Reclamación Esequiba, Documentos, Caracas 1984, pag. 185.

[8] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo, 1902, pag. 10 y 14.

[9] Fuente: M.R.E., Archivo Central, Gran Bretaña, Limites con Guayana.

[10] Fuente: Gross Espiell, Op.cit, pag. 37.

[11] Fuente: M.R.E., Reclamación de la Guayana Esequiba, Año1982, pag. 163.

[12] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo 1902, pag. 10.

[13] Fuente: Biblioteca del Congreso (EE.UU.), Benjamin Harrinson Mss., Vol. 117, Fol. 38070, citado por M.R.E., La Reclamación Esequiba, Documentos, Caracas 1984, pag. 190.

[14] Fuente: Biblioteca del Congreso (EE.UU.), Richard Olney Papers, Vol. 12,

[15] Fuente: Biblioteca del Congreso (EE.UU.), Benjamin Harrinson Mss, Vol. 176, Fol. 38134 – 35, citado por M.R.E., La Reclamación Esequiba, Documentos, Caracas 1984, pag. 191.

[16] Fuente: Gros Espiell, Héctor, Las Fronteras de Suriname y los Laudos Arbitrales de 1891 y 1899, Madrid 1983, pag. 11.

[17] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo 1902, pag. 17.

[18] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo 1902, pag. 18.

[19] Fuente: M.R.E., Exposición al Congreso Nacional de 1902.

[20] Fuente: M.R.E., D.G.S.F., Ofic de Archivo, Año 1917, Expediente 8.1.6.

[21] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo, 1902, pag. 19.

[22] Fuente: M.R.E., AG, DGSF, Guyana 1900, Exp. 8.1.1. Fol. 3.

[23] Fuente MRE, Libro Amarillo 1907, pag. 327

[24] Fuente: M.R.E., DGSF, Oficina de Archivo, Año 1900.:

[25] Fuente: M.R.E., D.G.S.F., Ofic de Archivo, Año 1931, Expediente 8.1.8.

[26] Fuente: M.R.E., DGSF, Oficina de Archivo, Año 1900.

[27] Fuente: M.R.E., D.G.S.F., Ofic de Archivo, Año 1931, Expediente 8.1.8.

[28] Fuente: M.R.E., D.G.S.F., Ofic Archivo, Año1933, Exp 8.1.10.

[29] Fuente: M.R.E., D.G.S.F., Ofic Archivo, Año 1933, Exp 8.1.10.

[30] Fuente: Biblioteca del Congreso (EE.UU.), Grover Cleveland Papers, Vol. 357, Fol. 38199, citado por Consalvi Simón, Op. cit, pag 98.

[31] Fuente: M.R.E, Tratados Públicos y Acuerdos Internacionales de Venezuela, Año 1957, pag 667.

[32] Fuente: M.R.E., Tratados Públicos y Acuerdos Internacionales de Venezuela, Año 1957, pag. 678.

[33] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo 1903, pag. XVI.

[34] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo 1907, pag. 327.

[35] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo 1904, pag. X.

[36] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo 1904, pag. X.

[37][37] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo 1904, pag. 9.

[38] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo 1907, pag. 377.

[39][39] Fuente: M.R.E, Tratados Públicos y Acuerdos Internacionales de Venezuela, Año 1957. Pag. 679.

[40] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo 1907, pag. 381.

[41] Fuente: M.R.E., D.G.S.F., Ofic de Archivo, Año 1905, Exp. 8.1.4.

[42] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo 1907, pag. 396.

[43] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo 1907, pag. 396.

[44] Fuente: Betancourt Rómulo, Venezuela Política y Petróleo, Año 1962, Pag. 34.

[45] Fuente: M.R..E, D.G.S.F., Ofic de Archivo, Año 1910, Exp 8.1.5.

[46] Fuente: M.R.E., D.G.S.F., Ofic de Archivo, Exp. 8.1.5, Año1910.

[47] Fuente. M.R.E., Libro Amarillo 1912, pag. 335.

[48] Fuente: M.R.E., D.G.S.F., Ofic de Archivo, Año 1910, Exp 8.1.5.

[49] Fuente: M.R.E., D.G.S.F., Ofic de Archivo, Año 1917, Exp 8.1.6.

[50] Fuente: M.R.E., DGSF, Oficina de Archivo, año 1930, Exp. 8.1.7.

[51] Fuente: M.R.E., DGSF, Ofic de Archivo, año 1931, Exp. 8.1.8

[52] Fuente: M.R.E., Tratados Públicos y Acuerdos Internacionales de Venezuela, Vol. IV, pag. 360.

[53] Fuente: M.R.E., D.G.S.F., Oficina de Archivo, año 1944, Exp. 8.1.17.

[54] Fuente: M.R.E, Reclamación de la Guayana Esequiba, año 1982, pag 156.

[55] Fuente: M.R.E., Op cit, pag. 40.

[56] Fuente: M.R.E., Op cit, pag. 40.

[57] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo 1965, pag. 23.

[58] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo 1948 – 1953, pag. LVII.

[59] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo 1955, pag. LIX y Libro Amarillo 1965, pag. 24.

[60] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo 1965, pag. 25.

[61] Mi Participación En La Reclamación Del Territorio Esequibo. Adolfo R. Taylhardat, 21 de abril de 2012. http://www.adolfotaylhardat.net/miparticipacionenlareclamaciondelterritorioesequibo.htm

[62] Fuente: Foreign Office to Certain of Her Majesty´s Representatives, Confidential Intel, N° 26, CO 1031/3451, citado por Cedric Joseph en Anglo – American diplomacy.

[63] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo 1965, pag. 35.

[64] Fuente: Taylhardat, Adolfo Raúl. Informe “La Reclamación Venezolana sobre los Limites con la Guayana Británica. Comienzo y Evolución de la Reclamación”. 04ABR1964.

[65] Fuente: M.R.E., Reclamación de la Guayana Esequiba, Año 1982, pag. 18.

[66] Fuente: Presidencia de la República, Mensajes Presidenciales, Tomo VI, 1960 – 1971, Caracas 1971, pag. 170.

[67] Fuente: Foreign Relations of EE.UU. (1961-1963), Vol. XII, Pag. 588.

[68] Fuente: M.R.E., Reclamación de la Guayana Esequiba, Caracas, 1982, pag. 12.

[69] Fuente: Taylhardat, Adolfo Raúl. Informe “La Reclamación Venezolana sobre los Limites con la Guayana Británica. Comienzo y Evolución de la Reclamación”. 04ABR1964

[70] Fuente: Taylhardat, Adolfo Raúl. Informe “La Reclamación Venezolana sobre los Limites con la Guayana Británica. Comienzo y Evolución de la Reclamación”. 04ABR1964

[71] Fuente: Basil A. Ince, Op cit, pag. 178.

[72] Fuente: Taylhardat, Adolfo Raúl. Informe “La Reclamación Venezolana sobre los Limites con la Guayana Británica. Comienzo y Evolución de la Reclamación”. 04ABR1964.

[73] Fuente: Odeen Ishmael, The Trail of Diplomacy, A. Documentary History of the Guyana – Venezuela Border Issue, Part Four, Chapter 16, pag. 9.

[74] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo 1963, Documentos, pag. 10.

[75] Fuente: Jagan Cheddi, Op cit, pag. 269.

[76] http://esequibonuestro.blogspot.com/2011/11/exposicion-del-canciller-de-venezuela.html

[77] Fuente: M.R.E., Reclamación de la Guayana Esequiba, Caracas 1982, pag. 20.  

[78] Fuente: Odeen Ishmael, Op cit, Chapter 16, pag. 10.

[79] Fuente: M.R.E., Reclamación de la Guyana Esequiba, Caracas, 1982, pag. 22.

[80] Subrayado y “negritas” nuestro.

[81] Fuente. Basil. A Ince, Op cit, pag. 179.

[82] Mi Participación En La Reclamación Del Territorio Esequibo. Adolfo R. Taylhardat, 21 de abril de 2012. http://www.adolfotaylhardat.net/miparticipacionenlareclamaciondelterritorioesequibo.htm

[83] Fuente: Presidencia de la República, Mensajes Presidenciales, Tomo VI, 1960 – 1971, Caracas 1971, pag. 237.

[84] Fuente: Basil A. Ince, Op cit, pag. 180.

[85] Mi Participación En La Reclamación Del Territorio Esequibo. Adolfo R. Taylhardat, 21 de abril de 2012. http://www.adolfotaylhardat.net/miparticipacionenlareclamaciondelterritorioesequibo.htm

[86] Fuente: M.R.E., Reclamación de la Guayana Esequiba, Caracas, 1982, pag. 23.

[87] Fuente: Ibid, pag. 25.

[88] Fuente: Jagan Cheddi, Op. cit, pag. 278.

[89] Mi Participación En La Reclamación Del Territorio Esequibo. Adolfo R. Taylhardat, 21 de abril de 2012. http://www.adolfotaylhardat.net/miparticipacionenlareclamaciondelterritorioesequibo.htm

[90] Fuente: M.R.E., Dirección de Política Internacional, Ofic PI-AM-OM-G-G-4.

[91] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo, año 1964, pag. VI y VII.

[92] Mi Participación En La Reclamación Del Territorio Esequibo. Adolfo R. Taylhardat, 21 de abril de 2012. http://www.adolfotaylhardat.net/miparticipacionenlareclamaciondelterritorioesequibo.htm

[93] Fuente: Departament Of State, Memo of Conversation Confidencial, 15DIC1964.

[94] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo 1964, pag. CXVII.

[95] Fuente: Harfield House, Herts, Documentos Privados del Tercer Marqués de Salisbury, Vol. A/94, Doc Nº 2, citado por M.R.E., La Reclamación Esequiba, Documentos, Caracas 1984, pag. 188.

[96] Fuente M.R.E., Reclamación de la Guayana Esequiba, 1982, pag. 45.

[97] Fuente: Departamento of State, Memo Office Of Colombian Venezuelan Affairs Confidencial, 05AGO1965.

[98] Fuente: Comunicación Nº 116 de la Academia Nacional de la Historia, 25MAR2004.

[99] Fuente: M.R.E., Reclamación de la Guayana Esequiba, año 1982, pag. 55.

[100] Fuente: M.R.E., Reclamación de la Guayana Esequiba, año 1982, pag. 60.

[101] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo 1965, pag. XVI.

[102] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo 1965, pag. 33.

[103] Fuente: M.R.E., Reclamación de la Guayana Esequiba, Documentos 1982, pag. 62.

[104] Firmado en Washington en diciembre de 1959, contempla un sistema de cooperación científica y de intercambio de información entre las Partes contratantes, pero además congeló todas las aspiraciones territoriales de cualquiera de los países signatarios, puso a fin a la negación o afirmación de derechos de soberanía y prohibió la presentación de nuevas reclamaciones sobre el territorio antártico

[105] Fuente: Ibid, pag. 66.

[106] Mi Participación En La Reclamación Del Territorio Esequibo. Adolfo R. Taylhardat

      http://www.adolfotaylhardat.net/miparticipacionenlareclamaciondelterritorioesequibo.htm

[107] Fuente: Basil A. Ince, Op cit, pag. 185.

[108] http://esequibonuestro.blogspot.com/2011/11/exposicion-del-canciller-de-venezuela.html

[109] Fuente: Odeen Ishmael, Op cit, Chapter 18, pag. 29.

[110] Fuente: Odeen Ishmael, Op cit, Chapter 18, pag. 30.

[111] Fuente: Odeen Ishmael, Op cit, Chapter 18, pag. 30.

[112] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo 1966, pag. XX.

[113] Artículo 33 de la Carta de las Naciones Unidas. 1.- Las partes en una controversia cuya continuación sea susceptible de poner en peligro el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales tratarán de buscarle solución, ante todo, mediante la negociación, la investigación la mediación, la conciliación, el arbitraje, el arreglo judicial, el recurso a organismo o acuerdos regionales u otros medios pacíficos de su elección.

[114] Mi Participación En La Reclamación Del Territorio Esequibo. Adolfo R. Taylhardat

http://www.adolfotaylhardat.net/miparticipacionenlareclamaciondelterritorioesequibo.htm

[115] Fuente: M.R.E., Reclamación de la Guayana Esequiba, año 1982, pag. 72.

[116] Dicho Acuerdo posteriormente recibió el nombre de “Acuerdo de Ginebra” – aunque en un momento determinado el Canciller Iribarren Borges sugirió el nombre de “Acuerdo del Beau Rivage (Acuerdo de la bella rivera) como una forma de asociarlo al Rio Esequibo y porque el acto de la firma tendría lugar en un salón del Hotel Beau Rivage, donde estaban alojadas las delegaciones que participaron en la reunión.

[117] Fuente: Ibid, pag. 73.

[118] http://esequibonuestro.blogspot.com/2011/10/acuerdo-de-ginebra-de-1966.html

[119] Fuente: Odeen Ishmael, Chapter 19, pag. 6 of/70.

[120] Fuente: Presidencia de la República, Mensajes Presidenciales, Tomo VI, 1960 – 1971, Caracas 1971, pag. 388.

[121] Fuente: Congreso Nacional, Diario de Debates, Sesión Extraordinaria del 01ABR1966.

[122] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo 1966, pag. XXII.

[123] Fuente: G.O. Nº 28008, 15ABR1966.

[124] http://gumilla.org/biblioteca/bases/biblo/texto/SIC1956184_180-182.pdf

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ACTUACIÓN VENEZOLANA SOBRE EL ESEQUIBO DURANTE EL SIGLO XX.#SectorAcuatico #ElEsequiboEsNuestro

ACTUACIÓN VENEZOLANA SOBRE EL ESEQUIBO DURANTE EL SIGLO XX

Esequibo siglo XX

Continuando con la Mayéutica sobre el Esequibo, en la siguiente entrega repasaremos la actuación venezolana con respecto a la controversia del Esequibo, durante todo el siglo xx.

1900- 1943

Durante estas décadas Venezuela, así como el Reino Unido y el resto del mundo, consideró la decisión de Arbitraje como “un arreglo pleno, hecho y derecho y conclusivo”.  Aun así, durante las primeras cuatro décadas del siglo XX, en el corazón de cada Venezolano se considera la decisión del Laudo como un “doloroso recuerdo” y pedía a Gran Bretaña reparar la deuda histórica con Venezuela que siempre respetó sus mandatos[1].

1944

26 de enero, Discurso pronunciado por el Embajador de Venezuela Dr. Diógenes Escalante con ocasión del agasajo ofrecido por la Pan American Society y la Cámara de Comercio Venezolana en los Estados Unidos, en la Ciudad de Nueva York[2].

“…Venezuela, víctima de sus disturbios internos y de su debilidad, estuvo prácticamente sola en su defensa. En aquel negro instante sólo una voz amiga, además de la suya propia, se alzó en su defensa: la de Severo Mallet-Prevost. Fue aquella una voz fuerte y docta, pero una sola en el proceso arbitral.

Nombrado primero, por el Presidente Cleveland, Secretario de la Misión Americana designada para tomar parte en el Arbitraje, fue luego el Consejero Legal de Venezuela, cuando se presentó el caso al Tribunal de Arbitraje de París. Fue la suya una buena defensa, aunque infructuosa; pero nosotros jamás hemos olvidado su amistad y su interés por nuestra causa.

Nosotros hemos aceptado el veredicto de ese arbitraje (03OCT1899) que tan persistentemente perdimos; pero en el corazón de cada venezolano hay una esperanza imperecedera de que algún día prevalecerá en el mundo el espíritu de la equidad y que éste nos traerá la reparación amistosa que en justicia y moralmente se nos debe …”

1° de febrero, EL Dr. Mallet-Prevost confiesa al Dr. Otto Schoenrich, que se habían sentido molestos a causa de la presión ejercida sobre ellos, durante el final de las audiencias del Tribunal en 1899. En consecuencia el Dr. Schoenrich recomienda que escriba un relato del incidente, para ser publicado después de su muerte, si él no deseaba que se publicase antes[3].

30 de junio, En sesión de esa fecha el Presidente de la Cámara de Diputados, Dr. José A. Marturet exige la revisión de las fronteras venezolanas con la Guayana Inglesa[4].

17 de julio, En la sesión de clausura, el Presidente del Congreso Dr. Manuel Egaña, confirma y reitera el anhelo de revisión de la Sentencia por la cual el imperialismo inglés nos despojó de una gran parte de nuestra Guayana[5].

18 de julio, Las Comisiones Permanentes de Política Exterior de las Cámaras Legislativas se manifiestan sobre la necesidad de revisar el Laudo de 1899[6].

1948

Durante la IX Conferencia Interamericana de Bogotá, Rómulo Betancourt Jefe de la Delegación venezolana deja constancia de las aspiraciones venezolanas reivindicativas de la Guayana Esequiba[7]:

“Al propugnar el principio de autodeterminación de los pueblos coloniales para decidir acerca de su propio destino, no negamos en forma alguna el derecho de ciertas naciones de América a obtener determinadas porciones de territorio hemisférico que en justicia les puedan corresponder; ni renunciamos a lo que los venezolanos, llegado el caso de una serena y cordial revalorización histórica y geográfica de la americana, pudiera hacer valer en pro de sus aspiraciones territoriales sobre zonas hoy en tutelaje colonial y que antes estuvieron dentro de nuestro propio ámbito …”

 10 de diciembre, Muere en Nueva York el Dr. Mallet-Prevost[8].

1949

Se da a conocer el Memorandum de Severo Mallet Prevost[9] es un documento que termina de confirmar las dudas venezolanas acerca de la naturaleza de la decisión del Laudo, el cual fue una componenda para robar territorio a Venezuela. A partir de este año, al conocerse el contenido del documento, una comisión del MRE se dedicaría a recabar información oficial relacionada con el tribunal de 1899. Mallet Prevost formó la Comisión Cleveland en 1896, para investigar la verdadera frontera con la Gran Bretaña, y en la cual se le obligó a firmar el Tratado de Washington un año después. Por eso los árbitros norteamericanos siempre lo consultaban en sus decisiones. Mallet Prevost consideraba que Venezuela debía conservar las bocas del Orinoco, se beneficiaba pues Inglaterra deseaba este territorio, considerada “la puerta de Sudamérica”. Desde la decisión del tribunal, Mallet Prevost se sintió indignado y hay muchas cartas que así lo afirman[10].  Dio órdenes de publicarlo después de su muerte y el de los integrantes del tribunal por ética y por liberar su conciencia antes de su muerte, ya que no podía en vida dar detalles del tribunal que el integró. Fue condecorado por Venezuela en agradecimiento a su papel en pro la soberanía nacional que desempeño en esos años. Venezuela desde finales de los 40, al encontrar más y más documentos que demostraban la nulidad del arbitraje, exigió a Gran Bretaña hablar del tema y reclamó la devolución de su territorio arrebatado.

En julio de este año En el América Journal of International Law Vol 43 Nº3, se publica el Memorándum dejado al Juez Schoenrich para no ser publicado, sino a su juicio después de su muerte.

“El Magistrado Brewer y yo nos embarcamos para Europa en enero de 1899 para asistir a la primera sesión del Tribunal Arbitral, que debía reunirse en París con el objeto de determinar la frontera entre Venezuela y la Guayana Británica. Los términos del Protocolo firmado entre Gran Bretaña y Venezuela, exigía la reunión del Tribunal en esa oportunidad. Sin embargo, como esta fecha resultaba incómoda para todos los que tenían que intervenir en el Arbitraje, se decidió celebrar una simple sesión preliminar, para cumplir con los términos del Protocolo y levantar las sesiones para reanudarlas en fecha más apropiada.

Antes de ir a París, el Juez Brewer y yo nos detuvimos en Londres, y estando allí el Señor Henry White, Encargado de Negocios de los Estados Unidos, nos ofreció una pequeña comida a la cual fue invitado el Lord Justicia Mayor Russell. Me correspondió sentarme junto a Lord Russell y en el curso de la conversación me aventuré a expresar que las decisiones de los arbitrajes internacionales debían fundarse exclusivamente en consideraciones legales. Lord Russell respondió inmediatamente: Estoy enteramente en desacuerdo con usted. Estimo que los arbitrajes internacionales deberían ser conducidos por vías más amplias y tomar en consideración cuestiones de política internacional. Desde aquel momento comprendí que no podíamos contar con Lord Russell para decidir la cuestión fronteriza sobre la base de estricto derecho.

Cuando nos reunimos en París el lº de junio siguiente conocí al Lord Collims. Durante los discursos del Procurador General Sir Richard Webster y mío (los cuales duraron 26 días) apareció claramente que Lord Collins estaba sinceramente interesado en darse cuenta completa de todos los hechos del caso y en determinar la ley a éstos aplicables. Lord Collins, por supuesto, no dio indicación acerca de cómo votaría en la cuestión; pero toda su actitud y las numerosas preguntas que formuló eran criticas de las pretensiones británicas y daban la impresión de que se iba inclinando hacia el lado de Venezuela.

Después de que Sir Richard Webster y yo concluimos nuestros discursos, el Tribunal suspendió sus sesiones para una corta vacación de dos semanas. Los dos Arbitros Británicos regresaron a Inglaterra y llevaron consigo al Señor Martens.

Cuando reasumimos nuestros puestos después del receso, el cambio en Lord Collims era visible. Hizo pocas preguntas y toda su actitud era completamente diferente de lo que había sido. Nos pareció (quiero decir a la defensa de Venezuela) como si hubiera ocurrido algo en Londres para producir tal cambio.

Cuando todos los discursos habían concluido en el mes de agosto o principios de septiembre, el Tribunal suspendió sus sesiones para permitir a los árbitros conferenciar y dictar su sentencia. Pasaron varios días durante los cuales esperábamos ansiosamente, cuando una tarde recibí un mensaje del Magistrado Brewer en el cual me decía que él y el Magistrado Fuller deseaban hablar conmigo y pedían que me les reuniese inmediatamente en su hotel. Fui allí de inmediato.

Cuando entré al departamento en donde me esperaban los dos árbitros americanos, el Juez Brewer se levantó y dijo muy excitado: “Mallet-Prevost, es inútil continuar por más tiempo esta farsa pretendiendo que nosotros somos jueces y usted abogado. El Magistrado Fuller y yo hemos decidido revelarle confidencialmente lo que acaba de pasar. Martens ha venido a vernos y nos informa que Russell y Collins están dispuestos a decidir a favor de la línea Schomburgk que, partiendo de Punta Barima en la Costa daría a la Gran Bretaña el control de la boca principal del Orinoco; y que si nosotros insistimos en comenzar la línea partiendo de la Costa en el Río Moroco, él se pondrá del lado de los Británicos y aprobará la línea Schomburgk como la verdadera frontera.

Sin embargo añadió, él, Martens, estaba ansioso de lograr una sentencia unánime, y si aceptáramos, la línea que él propone, él obtendría la aquiescencia de Lord Russell y Lord Collins a fin de llegar a una decisión unánime. Lo que Martens proponía era que la línea en la Costa comenzara a cierta distancia al Sudoeste de Punta Barima, de modo de dar a Venezuela el dominio de la Boca del Orinoco y que esta línea se conectase con la línea Scomburgk a cierta distancia. en el interior, dejando a Venezuela el control de la Boca del Orinoco y cerca de 5 mil millas cuadradas de territorio alrededor de esa boca.

Esto es lo que Martens ha propuesto. El Magistrado Fuller y yo somos de opinión que la frontera en la Costa debería iniciarse en el Río Moroco. Lo que tenemos que decidir es si aceptamos la proposición de Martens o suscribimos una opinión disidente. En estas circunstancias, el Magistrado Fuller y yo hemos decidido consultar con usted y ahora quiero hacérselo saber que estamos dispuestos a seguir uno u otro camino, según lo que usted desee que se haga. Por lo que acababa de expresar el Magistrado Brewer y por el cambio que todos habíamos observado en Lord Collins, me convencí entonces, y sigo creyendo, que durante la visita de Martens a Inglaterra había tenido lugar un arreglo entre Rusia y Gran Bretaña para decidir la cuestión en los términos sugeridos por Martens y que ese había hecho presión, de un modo u otro, sobre Collins a fin de que siguiera aquel camino. Naturalmente, me di cuenta de que yo solo no podía asumir la enorme responsabilidad de la decisión que se me exigía. Así lo hice ver a los árbitros y les pedí autorización para consultar al General Harrison. Al obtenerla fui a su apartamento para tratarle el asunto.

Cuando revelé al General Harrison lo que acababa de pasar, éste se levantó indignado, y caminando de un lado a otro, calificó la conducta de Gran Bretaña y Rusia en términos para mí inútil repetir. Su primera reacción fue la de pedir a Fuller y a Brewer que presentaran una opinión disidente, pero cuando se calmó y estudió el asunto desde un punto de vista práctico, me dijo: “Mallet-Prevost, si algún día se supiera que estuvo en nuestras manos conservar la desembocadura del Orinoco para Venezuela y que no lo hicimos, nunca se nos perdonaría. Lo que Martens propone es inicuo, pero no veo como Fuller y Brewer puedan hacer otra cosa que aceptar.

Estuve de acuerdo con el General Harrison y así se lo hice saber a los Magistrados Fuller y Brewer. La decisión del Tribunal fue, en consecuencia, unánime; pero, si bien es cierto que dio a Venezuela el sector en litigio más importante desde un punto de vista estratégico fue injusta para Venezuela y la despojó de un territorio muy extenso e importante, sobre el cual la Gran Bretaña no tenía, en mi opinión, la menor sombra de derecho.

Lo anterior ha sido dictado por mí el 8 de febrero de 1944.

 

OTTO SCHOENRICH.

Miembro de la Firma Curtis, Mallet- Prevost,

Colt & Mosle de Nueva York.”

1950

En el mes de octubre, en el Américan Journal of International Law Vol 44 Nº4. Clinfton Child (Formerly Commonwealth Fund Fellow, University of Wisconsin) cuestiona la credibilidad del Memorándum de Mallet-Prevost.

En la misma Revista Vol. 44 Nº4 William Dennis, corrobora las partes esenciales del Memorándum de Mallet-Prevost, revelando que eso se lo había manifestado Mallet-Prevost durante una reunión que sostuvieron en 1910. Sin embargo, la mejor confirmación de las aseveraciones de Mallet – Prevost, lo constituye la carta[11] que Lord Russell de Killowen, Juez Principal Británico en el Tribunal Arbitral, le expresara a Lord Salisbury en carta del 07OCT1899.

“… No tengo ninguna duda que él (de Martens) habló en sentido contrario a los árbitros venezolanos y que el temor de una línea (de demarcación) posiblemente mucho peor fue el incentivo para que ellos aceptasen el Laudo en su demarcación actual…”

1951

14 de enero, Declaración del Canciller venezolano Dr. Luis E. Gómez Ruiz, publica en el Diario el Nacional de Caracas – Venezuela[12].

“… La República –continuó el Canciller- tuvo que resignarse ante ese fallo que, si bien le arrebataba extensos territorios a cuyo dominio tenía justo título, ponía coto a las pretensiones de la Gran Bretaña de obtener el control territorial de las bocas de nuestro Orinoco, y se procedió de común acuerdo a efectuar la demarcación de la frontera en ejecución de los términos del Laudo.”

11 de marzo, Durante la IV Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores, celebrada en Washington, cuando se trató sobre la Reafirmación de Principios Interamericanos en relación con las Colonias y Posesiones Europeas en América, el Canciller Luis Emilio Gómez Ruiz, manifestó[13]:

“… ninguno de los cambios de status que puedan ocurrir en la Guayana Británica como consecuencia de la situación internacional o de las medidas que fueren adoptadas en el futuro, o como resultado del progreso de los habitantes de dichos territorios hacia la determinación de su propio destino no será obstáculo para que Venezuela haga valer sus justas aspiraciones de que se reparen conforme a una rectificación equitativa los perjuicios sufridos por la nación en dicha oportunidad”

 

1954

28 de marzo, Ante La X Conferencia Interamericana reunida en Caracas, Venezuela reitera su posición de no renunciar a sus aspiraciones reivindicativas de la Guayana Esequiba[14]:

“2º En cuanto al caso concreto de la Guayana Británica, el Gobierno de Venezuela declara que ninguna de los cambios de status que puedan ocurrir en ese país vecino, puede ser obstáculo para que el Gobierno Nacional, interpretando el sentimiento unánime del pueblo venezolano, y en vista de las peculiares circunstancias que prevalecieron en relación con el señalamiento de su línea fronteriza con la mencionada Guayana, haga valer su justa aspiración de que se reparen, conforme a una rectificación equitativa, los perjuicios sufridos por la Nación en esa oportunidad. De conformidad con lo que antecede, ninguna decisión que en materia de colonias se adopte en la presente Conferencia, podrá menoscabar los derechos que a Venezuela corresponden por este respecto, ni ser interpretada, en ningún caso, como una renuncia a los mismos.”

1960

En el mes de marzo, Durante una visita a Venezuela de una Delegación Interparlamentaria del Reino Unido, el Dr. Rigoberto Henriquez Vera, expuso que el cambio de status en la Guayana Inglesa no modificaba las aspiraciones reivindicativas territoriales venezolanas[15]:

“Un cambio de status en la Guayana Inglesa no podrá invalidar las justas aspiraciones de nuestro pueblo, de que se reparen de manera equitativa, y mediante cordial entendimiento, los grandes perjuicios que sufrió la nación en virtud del injusto fallo de 1899, en el cual privaron peculiares circunstancias ocasionando a nuestro país la pérdida de más de sesenta mil millas cuadradas de su territorio.”

1962

4 de enero, En Cuenta al Ministro de Relaciones Exteriores el Director de Organismos Internacionales expone:

“Ante la inminencia de la independencia definitiva de la Guayana y la importancia de la resolución que habrá de examinar la Asamblea General al reanudar su período de sesiones, la Delegación de Venezuela ante las Naciones Unidas ha señalado a la Cancillería que quizá sea ésta la última oportunidad que se presentará en las Naciones Unidas para que Venezuela pueda formular alguna reserva sobre una eventual reclamación territorial contra la Guayana Inglesa. Por ese motivo ha solicitado que se le impartan instrucciones al respecto”.

 El Canciller Falcón Briceño elevó el Punto de Cuenta[16] al Presidente y éste a su vez lo sometió a la consideración del Consejo de Ministros. Las recomendaciones formuladas fueron acogidas favorablemente y se decidió que en la oportunidad en que se reabriera el examen del proyecto de resolución de los países afroasiáticos más Yugoslavia, la Delegación venezolana debía hacer una declaración con la finalidad de reservar los derechos del país sobre la porción del territorio de Guayana que le había sido arrebatado en el Laudo Arbitral de 1899.

7 de febrero, El Gobierno británico envió telegrama confidencial a sus representantes diplomáticos advirtiendo que el Gobierno venezolano en el próximo debate en la O.N.U. expresaría reservas sobre la frontera con Guayana Británica; señalando que de acuerdo al desarrollo del debate, se podría proponer una resolución llamando a negociación entre el Gobierno de Su Majestad y el Gobierno de Venezuela, y que las Naciones Unidas a través del Comité de los 17, podría tener un rol en tales negociaciones[17].

14 de febrero, En ocasión de discutirse la cuestión de Guayana Británica en el XVI Período de Sesiones de la Asamblea General de la O.N.U., el Representante Permanente de Venezuela, Doctor Carlos Sosa Rodríguez, envió al Secretario General un Memorándum A/C.4/536 exponiendo la posición del Gobierno de Venezuela y las reservas que tenía respecto a la cuestión[18].

22 de febrero, El Representante Permanente de Venezuela formuló declaración sobre la reclamación venezolana del Esequibo. Memorándum que fue distribuido por intermedio de la Secretaría General de la O.N.U[19].

Por primera se plantea la reclamación territorial en las Naciones Unidas. Al reanudarse el XVI período de sesiones de la Asamblea el Representante Permanente de Venezuela, Dr. Carlos Sosa Rodríguez formuló la declaración en la cual se expusieron los antecedentes del problema y las razones por la cuales Venezuela no podía admitir la validez del Laudo de 1899. El representante venezolano, además de manifestar el apoyo de Venezuela a la independencia de la Guayana Británica, expresó el deseo de Venezuela de que se tomen en cuenta sus legítimos derechos y su aspiración a que se rectifique en forma equitativa la injusticia que se le hizo en la oportunidad en que se dictó el Lauto. Expresó el Delegado venezolano la esperanza del gobierno nacional de que ello pudiera lograrse mediante amistosas negociaciones entre las partes interesadas tomando en cuenta las circunstancias imperantes y los intereses del pueblo de la Guayana.

El Embajador de Venezuela ante la O.N.U., Dr. Carlos Sosa Rodríguez, plantea ante la 130ª Reunión del Cuarto Comité la reivindicación territorial venezolana[20]:

“… En esta oportunidad, cuando ha sido planteada ante la ONU la cuestión de la independencia de la Guayana Británica y la legítima aspiración de su población de alcanzar, mediante pacíficas negociaciones con el Reino Unido, el ejercicio pleno de su soberanía, el Gobierno de Venezuela al apoyar cálidamente tan justas aspiraciones, se ve al mismo tiempo obligado en defensa de los derechos de su propio pueblo, de pedir que se tomen también en cuenta sus justas reivindicaciones y que se rectifique en forma equitativa la injusticia cometida.”

12 de marzo, El Presidente Rómulo Betancourt en su Mensaje Anual al Congreso Nacional; mientras respalda la independencia de Guayana Británica, reafirma la reivindicación venezolana de la soberanía sobre el Territorio Esequibo[21]:

“… El planteamiento hecho antes las Naciones Unidas por nuestra Delegación fue categórico en el sentido de que fieles como somos a nuestra tradición y vocación anticolonialista propiciamos para la Guayana Británica la aplicación del principio de la autodeterminación y de su propia independencia. Pero activamente seguiremos gestionando, a través de negociaciones con el gobierno amigo del Reino Unido, la reintegración a Venezuela de una franja extensa del territorio nacional a nosotros arrebatada…”

4 de abril, La Cámara de Diputados de Venezuela respalda la reclamación venezolana del Territorio Esequibo[22].

4 de mayo, El Consejo de Ministros aprueba plan para reivindicar los derechos venezolanos de soberanía en el Esequibo, en los términos siguientes:

Gestión de la Cancillería ante los demás países del continente para informar a los gobiernos sobre el fundamento, objeto y sentido de la reclamación venezolana; a fin de recabar apoyo para la gestión que había de realizarse en las Naciones Unidas[23].

9 de mayo, El Embajador de Venezuela en Londres, expresó al Secretario Británico la decisión del Gobierno venezolano de proceder a reclamar oficialmente la parte territorial despojada en 1899[24].

18 de agosto, El Encargado del Ministerio de Relaciones Exteriores dirigió al Secretario General de la O.N.U. un radiograma solicitando formalmente la inclusión del tema “Cuestión de Límites entre Venezuela y la Guayana Británica”, en el período de sesiones de la XVII Asamblea[25].

Con esa acción se perseguía: 1) demostrar, mediante una exposición completa del problema y su discusión posterior, la justicia que asiste a Venezuela en la reclamación y exponer los verdaderos alcances de la reivindicación que se desea obtener, 2) presentar nuevos elementos de juicio que había logrado reunir la Cancillería, los cuales corroboran plenamente el alegato venezolano, 3) reiterar el firme deseo de que la cuestión sea resuelta con el gobierno británico a través de negociaciones amistosas antes de la independencia de la Guayana Británica, 4) explorar nuevamente la posibilidad de que la Asamblea aprobara una resolución por la cual se recomendara que la controversia fuera resuelta mediante negociaciones directas.

19 de septiembre, Sir Patrick Dean representante británico ante el Comité Político Especial de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), rechaza la reclamación territorial venezolana[26].

1° de octubre, Texto del discurso pronunciado por Marcos Falcón Briceño, Ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, en el Debate General del XVII Período de Sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas[27]:

“… La existencia de estas buenas relaciones nos permite hacer a la Gran Bretaña y a la Guayana Británica este planteamiento: el de que, como amigos nos sentemos alrededor de una mesa donde podamos considerar, con ánimo desprevenido, la rectificación de la injusticia de que fue víctima Venezuela, en una hora infortunada que nuestro pueblo no puede olvidar, y se llegue a una solución que tome en cuenta los intereses legítimos de nuestro país y los de la población de la Guayana Británica.”

12 de noviembre, El Canciller Venezolano Marcos Falcón Briceño invoca la nulidad del Laudo de 1899[28] ante el Comité Político Especial de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Doc Nº A/SPC/71[29].

“… Venezuela fue allí víctima de un despojo. Para nosotros ese Laudo no tiene validez, no ha existido y, por lo tanto, nada puede convalidar lo que nunca existió. Esa es nuestra tesis… no hubo un arbitraje propiamente dicho, sino un arreglo. Hubo un compromiso de carácter político. Hubo una componenda por la cual tres jueces, que tenían la mayoría, dispusieron del territorio de Venezuela, porque los dos jueces británicos no estaban actuando, como dice Harrison, como jueces, sino que lo hacían como hombres de gobierno, como abogados. Y en todo eso se estaba comprometiendo el destino de un país arrebatándole lo más importante de su soberanía: su territorio.

… Pretender que Venezuela está obligada a considerar los resultados del Tribunal de Arbitraje como un arreglo pleno, perfecto y definitivo de todas las cuestiones sometidas a los árbitros, sería absurdo. Eso hubiera sido así si los árbitros hubieran conformado su actuación a lo dispuesto en el Convenio Arbitral de 1897, y ese no fue el caso. Es suficientemente claro que ello no ocurrió así.

Por eso, deseosa de resolver amistosa y definitivamente esta cuestión espinosa, Venezuela ha considerado oportuno explicar las razones por las cuales no puede reconocer la validez de un Laudo dictado a espaldas del derecho y en las condiciones y circunstancias que ustedes ya conocen. Todo esto que estoy diciendo se ajusta a la doctrina internacional que no reconoce validez a decisiones arbitrales adoptadas en circunstancias como las que he descrito.”

“…Para nosotros ese Laudo no tiene validez, no ha existido y, por lo tanto, nada puede convalidar lo que nunca existió. Esta es nuestra tesis…”

12 de noviembre, Mr Colin Crowe Representante Permanente Británico en la O.N.U. expresa que el Gobierno Británico no acepta que haya algo que discutir sobre cualquier disputa fronteriza. Sin embargo dice que está autorizado para decir que su Gobierno, con completo consentimiento del Gobierno de Guayana Británica, está preparado para discutir con el Gobierno Venezolano, a través de canales diplomáticos, arreglos para que una Comisión Tripartita, Venezuela – Guayana Británica- Reino Unido, examine el voluminoso material documental referente a esta cuestión[30].

16 de noviembre, El Presidente del Comité Político Especial de la O.N.U. Señor Leopoldo Benítez, mediante Comunicación A/5313, participó a la Asamblea el Acuerdo logrado por las Partes, para mantener conversaciones directas y encauzar, por vías pacíficas y amistosa, la controversia territorial entre Venezuela y el Reino Unido[31]:

“…La Comisión Política Especial ha escuchado las exposiciones del Ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela y del Representante del Reino Unido en las cuales han fijado las posiciones de sus gobiernos sobre este asunto. Los Representantes de los Gobiernos del Reino Unido y de Venezuela me han autorizado para informar a la Comisión que, como resultado de las conversaciones que han sostenido en los últimos días a propósito de la cuestión de límites entre Venezuela y la Guayana Británica, han convenido[32], actuando el primero de los Gobiernos nombrados en completo acuerdo con el de la Guayana Británica, en que los tres Gobiernos examinaran la documentación en poder de todas las partes y relativa a este asunto. Con este propósito, procederán a hacer los arreglos necesarios por la vía diplomática. Tengo la certeza de que interpreto el sentir de la Comisión al decir que, en vista de la posibilidad de discusiones directas entre las partes interesadas, no debemos continuar este debate. Creo asimismo que la Comisión deseará que la Presidencia exprese la esperanza de que el procedimiento acordado entre las partes interesadas tenga resultados fructíferos. Tengo entendido que las partes interesadas informarán a las Naciones Unidas sobre los resultados de estas conversaciones…”

De manera expresa, Inglaterra reconoce los argumentos venezolanos y acepta la revisión documental del Laudo de Paris de 1899.

17 de diciembre, Resolución Nº1810 (XVII) de la O.N.U. La Asamblea General, en vista del retardo y obstrucción de algunas potencias para cumplir la Declaración sobre la independencia de algunos territorios coloniales hace un llamado para que cesen las acciones armadas y las medidas represivas contra los pueblos que procuran su independencia. Reiterando el mandato para que se materialice los pasos hacia la concesión de la independencia de esos territorios. Además se aumenta en siete nuevos miembros el número de miembros del Comité Especial[33].

“…Inicialmente el gobierno británico había tratado de restarle importancia a las discusiones y pretendió limitarlas a una simple reunión de expertos para examinar documentos. El procedimiento concebido en la forma como quedó finalmente acordado, fue propuesto por Venezuela. Sólo tras laboriosas e insistentes gestiones de la Cancillería y del Embajador venezolano en Londres, para ese momento el Doctor Ignacio Iribarren Borges, se logró su aceptación. Se convino en que el examen de la documentación se llevaría a cabo en dos fases. En una primera fase, absolutamente preliminar e informal, lo expertos de los tres gobiernos se reunirían para examinar la documentación existente y solicitar el acceso a los documentos que estuvieran en poder de la otra parte que se consideraran importantes. La segunda fase tendría lugar al nivel de Ministros de Relaciones Exteriores con la finalidad de revisar las conclusiones a que hubieran llegado los expertos[34]…”

1963

12 de marzo, El Presidente Rómulo Betancourt en su mensaje anual al Congreso Nacional, anuncia que se ha logrado un Acuerdo con el Reino Unido para discutir la reivindicación venezolana sobre el Territorio Esequibo[35]:

“… Complacido informo al país que se llegó a un acuerdo con el gobierno del Reino Unido para que esta cuestión pueda ser discutida en un plano amistoso entre representantes del Gobierno venezolano, del Gobierno inglés y el Gobierno de la Guayana Británica…”

30 de junio, se iniciaron formalmente las reuniones a nivel de experto, de acuerdo a la Resolución Nº1810 (XVII) de la O.N.U. La parte venezolana estuvo representada por los padres Hemann González y Pablo Ojer. Por el Reino Unido participo Sir Geoffrey Meade, funcionario de la Cancillería de ese país. La Guayana Británica estuvo representada por el señor Persaub, quien poco tiempo después delegó su representación en Sir Geoffrey Meade. Además, funcionarios de la Embajada británica en Caracas visitaron la Cancillería el 12 de septiembre para examinar algunos documentos que reposan en el Archivo General del Despacho[36].

5 de noviembre, El Canciller Venezolano presenta al Honorable R.A. Butler, Secretario de Relaciones Exteriores del Reino Unido un Aide- Memorie expresando la aspiración venezolana[37]:

“La verdad histórica y la justicia exigen que Venezuela reclame la total devolución del territorio del cual se ha visto desposeída, y a este respecto cuenta confiadamente con la buena voluntad y la cooperación del Gobierno de su Majestad”  

7 de noviembre, Comunicado Conjunto sobre las conversaciones celebradas en Londres, durante los días 05-06 y 07 NOV, entre los Ministros de Relaciones Exteriores de Venezuela y del Reino Unido para revisar el progreso logrado en el examen del material documental pertinente al Laudo Arbitral de 1899 sobre las fronteras entre Venezuela y la Guayana Británica[38]. Circuló en la O.N.U. con el Nº P220VENE(2).

“Comunicado Conjunto

El Ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela se reunió con el Secretario de Relaciones Exteriores del Reino Unido los días 5, 6 y 7 de noviembre para revisar el progreso logrado en el examen del material documental pertinente al Laudo Arbitral de 1899 sóbrela frontera entre Venezuela y la Guayana Británica. Este examen fue acordado por los gobiernos venezolano y británico con la participación del gobierno de la Guayana Británica en la Comisión Política Especial de las Naciones Unidas en noviembre de 1962. Los expertos venezolanos han examinado ya parte de la documentación disponible en Londres. Como siguiente etapa los Ministros de Relaciones Exteriores acordaron que el experto británico, quien actúa también en nombre de la Guayana Británica, irá en breve a Caracas examinar la documentación disponible en los archivos venezolanos. Después que haya sido examinada la documentación pertinente los expertos se reunirán para discutir los resultados de su investigación. Los expertos presentarán posteriormente un informe a sus respectivos gobiernos. Estos informes servirán de base para ulteriores discusiones entre los gobiernos. Los plazos y fechas serán convenidos a través de los canales diplomáticos. El texto del presente comunicado será dado a conocer al Secretario General de las Naciones Unidas.

Londres, 7 de noviembre de 1963”

22 de noviembre, Se realiza en Londres la Tercera Conferencia Constitucional para la Independencia de la Colonia de la Guayana Británica. Dejando en manos del Gobierno Británico la adopción de un procedimiento para la independencia. Se proponen nuevas elecciones para 1964[39].

3 de diciembre, llegó a Caracas el experto británico Sir Geoffrey Meade quien permaneció en Venezuela hasta el 11 del mismo mes efectuando la revisión de la documentación sobre el caso de los límites de Venezuela con la Guayana Británica. Estuvo asistido en la investigación por el señor Anthony Thomas, funcionario de la Embajada Británica en Venezuela. Por la parte venezolana participaron el Embajador Rafael Armando Rojas y Hermann González Oropeza[40].

1964

2 de julio, El Presidente de la República, en Consejo de Ministros, aprobó la iniciativa del Ministerio de Relaciones Exteriores sobre los mapas de Venezuela; los cuales deberían señalar el territorio reclamado por Venezuela[41].

15 de diciembre, El Canciller venezolano Ignacio Iribarren Borges solicita al Secretario de Estado George Ball la intercesión de EE.UU. en la reclamación venezolana para la revisión de la frontera con Guayana Británica[42].

18 de diciembre, Se firma el Acta de Washington en el marco de la Primera Conferencia Interamericana Extraordinaria de la Organización de Estados Americanos (O.E.A.), sobre la admisión de nuevos miembros[43]:

“3. – Que el Consejo de la Organización no tomará ninguna decisión sobre solicitud alguna de admisión presentada por una Entidad política cuyo territorio esté sujeto, total o parcialmente y con anterioridad a la fecha de la presente resolución, a litigio o reclamación entre un país extracontinental y uno o más Estados miembros de la Organización mientras no se haya puesto fin a la controversia mediante procedimiento pacífico.”

1965

18 de marzo, Los expertos venezolanos para la cuestión de límites con Guayana Británica presentan su informe al Gobierno Nacional. La conclusión de que el Laudo fue efecto de un compromiso diplomático está evidenciado en la carta que Lord Russell Killowen, Juez Principal Británico en el Tribunal Arbitral enviará a Lord Salisbury en OCT1899, al referirse sobre su conducción, el curso y resultado del arbitraje venezolano, describiéndolos en ese momento que tiene frescos los recuerdos[44]:

“… Debo llamar la atención sobre un asunto incidental ya que puede afectar el curso de los eventos en el futuro. Cuando surgió la discusión detallada sobre lo que debería ser la línea, se hizo uso, que consideramos injusto, de varios ofrecimientos diplomáticos de compromiso…”

En su informe los expertos venezolanos señalaron que como resultado del examen de la documentación habían llegado a las siguientes conclusiones:

“ 1) Venezuela tuvo que aceptar el Tratado de Arbitraje de 1897 bajo presión indebida por parte de los Estados Unidos y la Gran Bretaña, los cuales negociaron las bases del compromiso con exclusión del gobierno venezolano, al cual se le dieron explicaciones que lo indujeron a error.

2) Venezuela fue de tal manera preterida que Estados Unidos y Gran Bretaña acordaron desde el comienzo de la negociación que ningún jurista venezolano habría de formar parte del Tribunal de Arbitraje.

3) Aun cuando sustanciales reservas venezolanas al Tratado no fueron tomadas en cuenta por los más directos negociadores del mismo, Venezuela interpretó el compromiso arbitral en el sentido de que la decisión del Tribunal debía ser de estricto derecho.

4) El llamado Laudo del 3 de octubre de 1899 es nulo. Esta nulidad se fundamenta:

  1. a) En la falta de motivación de la decisión.
  2. b) En que los árbitros no tuvieron en cuenta, para dictar su fallo, las reglas de derecho aplicables y, en particular, el principio del uti possidetis juris; y tampoco hicieron esfuerzo alguno de investigación en lo que concierne a los territorios que pertenecían, sea q los Países Bajos, sea al Reino de España, para la época de la llamada adquisición (Art. III del Tratado de Arbitraje).
  3. c) En que los árbitros no decidieron cómo debía computarse el plazo de 50 años de prescripción, ni lo aplicaron según lo acordado en el Tratado de Arbitraje.
  4. d) Sin que estuvieran facultados para ello por el compromiso arbitral, los árbitros establecen y reglamentan en su sentencia la libre navegación de dos ríos fronterizos y por cierto en contra de Venezuela.
  5. e) El hecho de que el llamado laudo no fue efecto de un compromiso diplomático explica que los árbitros no tomaron en cuenta las reglas de derecho contenidas en el Tratado Arbitral. Los documentos contemporáneos, mientras revelan que los árbitros eran conscientes de ello, confirman el hecho al que califican de “componenda” y de “farsa”.

5) Los representantes de Gran Bretaña presentaron al Tribunal de Arbitraje mapas a los que se atribuía decisiva importancia, los cuales habían sido adulterados en el Colonial Office.

6) La línea del llamado laudo había sido preparada en el Colonial Office en el mes de julio de 1899, o sea con varios meses de antelación con respecto a la sentencia. Esta línea de frontera fue impuesta a los árbitros americanos por el Presidente del Tribunal, el profesor ruso Frederick de Martens, por medio de coacción.

7) Venezuela nunca ha dado asentimiento al llamado laudo del 3 de octubre de 1899. La participación de Venezuela en la demarcación de la frontera revistió carácter puramente técnico. A ello fue forzado el país por circunstancias para él insuperables. Tanto el Gobierno como el pueblo venezolanos, en cuanto y como les fue posible, protestaron el llamado laudo de 1899”

24 de mayo, Comunicado de la Cancillería Venezolana sobre concesiones para exploración petrolera en el territorio reclamado por Venezuela[45]:

“…Venezuela no reconoce las concesiones otorgadas sobre el territorio y plataforma continental por ella reclamados,…”

El 3 de agosto, los expertos venezolanos y británicos intercambiaron en Londres los respectivos informes con las conclusiones a que habían llegado como resultado de la investigación histórica con lo cual quedó completada la etapa relativa a la revisión de la documentación y se abrió el camino para la siguiente etapa que, conforme lo acordado en Londres, consistiría en una nueva reunión a nivel de ministros.

5 de agosto, Con respecto a la solicitud venezolana, un análisis del Departamento de Estado hace las siguientes consideraciones[46]:

Es interés de U.S.A. hacer todo lo posible para facilitar una pronta solución.

U.S.A. nunca ha cuestionado el Laudo de 1899.

En este momento puede ser de nuestro interés decirle a los venezolanos que ellos no pueden contar con nuestro apoyo para avanzar en su reclamación.

Los venezolanos deben encontrar una solución amigable con el Reino Unido antes de la fecha de la independencia de la Guayana Británica.

Le hemos dicho a los británicos que nosotros esperamos que la disputa puede ser resuelta entre dos buenos amigos como son el Reino Unido y Venezuela.

Los británicos han señalado en varias oportunidades que la independencia será concedida con las disputas fronterizas resueltas.

12 de agosto, Declaración de la Academia Nacional de la Historia de Venezuela, acerca de los límites de Venezuela con la Guayana Británica[47].

“La Academia Nacional de la Historia ha analizado detenidamente la cuestión de los límites de Venezuela con la Guayana Británica, y aplicando al examen del problema un criterio sereno y científico, precisa en la siguiente síntesis las consideraciones que en su concepto definen y caracterizan la situación:

En virtud del Uti Possidetis Iuris, fundamento esencial del Derecho Público Americano en materia de límites, la República asumió la plena propiedad del territorio que en 1810 pertenecía a la Capitanía General de Venezuela, el cual se extendía en Guayana hasta el río Esequibo. Al igual que España, consideró toda ocupación extranjera al occidente de ese río como usurpación territorial en violación del Tratado de Münster de 1648 por el cual España reconoció a Holanda los territorios, que esta última poseía.

La documentación relativa a las misiones diplomáticas enviada por la Gran Colombia a Londres, revela que con carácter oficial se dio a conocer a Gran Bretaña que la frontera entre Venezuela y la Guayana Británica corría por el Esequibo, sin que aquella potencia objetara tan categóricas declaraciones. A este respecto, reviste singular trascedencia la declaración formulada por el Ministro Plenipotenciario, don Manuel J. Hurtado, cuando negoció y obtuvo el reconocimiento de la Gran Colombia por el Reino Unido.

Inglaterra se apartó del reconocimiento de esa frontera en 1840 al publicar la llamada Línea Schomburgk como frontera tentativa, expuesta a la discusión con los países lmítrofes. El hallazgo de un mapa de Guayana Británica compuesto por Schomburgk en 1835 existente en los archivos de la Royal Geographical Society de Londres, ha revelado que anterior a esa que se consideraba como primera línea Schomburgk existió otra, la línea Schomburgk original, coincidente grosso modo con la reclamada por Venezuela. Gran Bretaña no presentó, como era lo procedente, esta línea Schomburgk original al examen del Tribunal de Arbitramiento, privando a éste de un elemento de convición decisivo.

El litigio fronterizo, creado prematuramente por Schomburgk, se caracterizó en el siglo XIX por los sucesivos avances de su línea que con el mismo nombre usurpaba cada vez mayor porción de territorio venezolano al Oeste del Esequibo: la de 1835 sólo daba a la Guayana Británica 4.920 Km2, la de 1840 extendió la usurpación a 141.930 Km2, la de 1887 a 167.830 Km2, hasta llegar a la máxima pretensión británica que trató de incluir 203.310 Km2 de territorio venezolano dentro del cual estaban situadas poblaciones venezolanas tan antiguas y conocidas como Guasipati, Tumeremo y otras.

Valiéndose de su potencia económica y militar, Gran Bretaña violó el acuerdo de 1850, formalizado por cruces de nota entre la legación británica y el Ministerio de Relaciones Exteriores de Venezuela, mediante el cual ambos países se habían comprometido a no ocupar el territorio que tan arbitrariamente aquélla ambicionaba. Posteriormente la Gran Bretaña pretendió que se diera valor jurídico a la ocupación por la fuerza, a pesar de las protestas venezolanas expuestas en notas diplomáticas de nuestra Cancillería. Es de observarse que tanto el Gobierno Metropolitano como el Colonial habían reiterado públicamente en múltiples ocasiones la advertencia a los que se adentraran en el territorio reclamado por Venezuela, que no habían de contar con la garantía del Gobierno de su Majestad.

En su intento por dar apoyo cartográfico a los sucesivos avances territoriales sobre Venezuela, Gran Bretaña publicó a partir de 1887, y representó al Tribunal de Arbitramento, una serie de mapas en los cuales la llamada línea Schomburgk, aparece adulterada.

Persiguiendo una desaforada política colonialista, Gran Bretaña decidió ocupar el territorio comprendido dentro de la adulterada línea Schomburgk a la que por primera vez se refirió el Gobierno británico en octubre de 1886, o sea casi medio siglo de la terminación de los mapas de aquél y a los veintiún años de su muerte. El incidente promovido en 1894 por un funcionario británico en frente de la confluencia del Yuruán, en territorio que Gran Bretaña había reconocido como venezolano sin disputa hasta ocho años antes del suceso, y sobre todo la ocupación del litorial hasta el río Amacuro, pusieron de manifiesto la ambición británica de apoderarse del territorio venezolano hasta las propias bocas del Orinoco.

El Gobierno de los Estados Unidos y la opinión pública de ese país, se percataron de que si las bocas del Orinoco pasaban a manos de Gran Bretaña, lograría ésta su hegemonía en el Norte de Sur América, la intervención norteamericana detuvo en 1895 el avance británico sobre el territorio venezolano, y obligó a Gran Bretaña a someter la cuestión a arbitramento.

La negociación del Tratado de Arbitramento de 1897 fue conducido por Estados Unidos y Gran Bretaña en circunstancias en las que a la momentánea tirantez surgida entre ambas potencias sucedió una etapa de cordial entendimiento calificado de entente por los historiadores de ambos países. Respecto de importantes cláusulas del Tratado, se le dio a Venezuela una interpretación distinta de la convenida por los negociadores. A pesar de su renuncia, nuestro país se vio en el caso de firmarlo para evitar mayores perjuicios. Así se comprende que contar la oposición de la opinión pública del país, el Gobierno venezolano se vio obligado a someter la cuestión a un Tribunal en cuya composición, por acuerdo previo entre Gran Bretaña y los Estados Unidos, no entraría ningún venezolano, aunque si formaba parte del mismo árbitros británicos, creándose así una flagrante elaboración del llamado Laudo.

El Tribunal de Arbitramento, presidido por el profesor ruso Frederick de Martens, estaba obligado de acuerdo con el Tratado de 1897, a decidir la cuestión en estricto derecho. Sin embargo, como culminación de un proceso en el que el derecho, de la fuerza se impuso sobre la fuerza del derecho, el Tribunal terminó en lo que diversos documentos contemporáneos calificaron de farsa. Como elementos de esa farsa se han comprobado los siguientes hechos:

Que el Presidente del Tribunal, Frederick Martens, coaccionó a los árbitros americanos para que admitieran la hora conocida como línea del Laudo, bajo la amenaza de que lo contrario él votaría por una frontera aún más desfavorable a Venezuela.

Que una línea, previamente preparada en el Colonial Office tres meses antes de la sentencia del Tribunal, fue adoptada por los árbitros británicos y ruso, e impuesta a los árbitros americanos.

Que la llamada sentencia fue el resultado de una componenda del Presidente ruso del Tribunal con los árbitros británicos.

Que los árbitros se excedieron en sus poderes llegando incluso a sentenciar y regular sobre la libre nevegación de los ríos venezolanos Barima y Amacuro, para lo cual no estaban facultados.

Que excediéndose en sus poderes, los árbitros actuaron contra el Tratado arbitral al no dictar una sentencia de derecho sino de compromiso, prescindiendo además de la parte motiva, esencial en toda sentencia jurídica.

Que al Tribunal fueron presentados por Gran Bretaña mapas adulterados, y se le ocultaron cartas geográficas y documentos, entonces en posesión del Gobierno británico, cuyo examen era de decisiva importancia para la correcta decisión del asunto.

Venezuela ha venido repudiando reiteradamente el llamado Laudo de 1899 desde la infausta fecha de su promulgación hasta nuestros días. El argumento de que el Laudo del Tribunal Arbitral tiene un carácter definitivo e irrevocable y no puede, por lo tanto, ser revisado, carece de todo fundamento, y es improcedente. Ese argumento sería ciertamente irrefutable si no existiese la evidencia, comprobada por investigaciones posteriores, de que el Laudo adoleció de vicios sustanciales que lo invalidan totalmente y lo hacen aparecer como la obra de coacción, de la malicia y del perjuicio. Ya pasada la era ominosa del colonialismo y la conquista durante la cual, y gracias a su inmenso poderío, impuso por todo el globo su dominio, la Gran Bretaña debe admitir que el Laudo carece de validez porque lo afectan vicios de fondo y de forma, y que se hace necesaria su revisión. Sufriría mengua el prestigio moral de la Gran Bretaña sí por intransigencia de su parte, Venezuela se viera obligada a denunciar ante la opinión pública mundial los oscuros pormenores del proceso que culminó en ese Laudo, baldón de la justicia.

En consecuencia de lo expuesto, la Academia Nacional de la Historia acuerda dar todo su apoyo a la justa reclamación que Venezuela tiene planteada al Reino Unido que le devuelva el territorio que en derecho le pertenece, y del cual fue despojada arbitrariamente por el Laudo, fruto de viciadas circunstancias, favorecidas singularmente por el ambiente de aquella época, cuando la política colonialista de las Grandes Potencias se hallaban en pleno auge y prevalecía por sobre toda otra consideración.

Caracas, 12 de agosto de 1965

Cristóbal l. Mendoza, Director – José Nucete-Sardi, Primer Vice Director – Carlos Felice Cardot, Segundo Vice Director – Mario Briceño Perozo, Bibliotecario-Archivero – Lucila L. De Pérez Díaz – Ambrosio Pereira – Augusto Mijares – Héctor García Chuecos – Pedro José Muñoz –Héctor Parra Márquez – Alfredo Boulton – Guillermo Morón – J. Gabaldón Márquez – Arturo Uslar Pietri – Virgilio Tosta – Luis Beltrán Guerrero – Blas Bruni Celli – Ramón Díaz Sánchez Secretario.”

5 de octubre, El Canciller Ignacio Iribarren Borges reitera la reclamación territorial venezolana ante la XX Asamblea General de la ONU[48].

“…Una vez más reitero la posición indeclinable de mi gobierno. Venezuela no reconoce validez alguna al llamado Laudo Arbitral de 1899. No puede tener valor un Laudo que adolece de vicios sustanciales…”

2 de noviembre, El Embajador Venezolano en Londres Dr. Héctor Santaella, reitera ante el Honorable Michael Stewart, Secretario de Relaciones Exteriores del Reino Unido la reivindicación territorial venezolana[49]:

“Con ocasión de la Conferencia sobre la Independencia de Guayana Británica. … Tengo a honra reiterar a Vuestra Excelencia, por expresas instrucciones de mi Gobierno, la explícita y constante posición de Venezuela respecto del colonialismo y de la vieja controversia con el Reino Unido acerca de nuestros límites con la Guayana Británica…

En consecuencia, tengo el honor de dirigirme a Vuestra Excelencia expresando la voluntad unánime de las autoridades y del pueblo de Venezuela para reafirmar de la manera más formal y categórica la posición de mi gobierno en el sentido de que ningún cambio de status que pudiere ocurrir en cuanto a la Guayana Británica, derivado de una declaración de independencia o de cualquier otra causa en nada afectara los derechos territoriales irrenunciables e imprescriptibles que a Venezuela legítimamente corresponden en la Guayana Esequiba.”

5 de noviembre, Se emitió una serie de sellos postales alusivos a la reclamación venezolana sobre la Guayana Esequiba, en conformidad con el Decreto No. 223 de fecha 01DIC1964 y la Resolución No. 24 del 03NOV1965 de los Ministerios de Hacienda y Comunicaciones[50].

7 de diciembre, El Doctor Leonardo Díaz González, Delegado de Venezuela en la Cuarta Comisión, en el XX Período de Sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, sobre Guayana Británica, luego de exponer las diligencias venezolanas ante esa Organización, en procura de la reivindicación de soberanía de la Guayana Esequiba, manifiesta el voto negativo al proyecto de Resolución sobre la independencia de Guayana Británica[51]:

“… quiero reafirmar una vez más, que Venezuela apoya la independencia de la Guayana Británica, lo que no podemos apoyar es el proyecto de Resolución contenido en el Doc A/C.4/4809, ya que dicho proyecto, por omisión intencionada de toda referencia a la existencia de la reclamación venezolana, prejuzga contra nuestros derechos.”

9 de diciembre, El Canciller Venezolano Dr. Ignacio Iribarren Borges, en la Conferencia Ministerial de Londres, ante el Canciller del Reino Unido Michael Stewart, y con la participación del Primer Ministro de la Guayana Británica, Forbes Burnham,  rechaza el informe de los expertos británicos[52].

“El Gobierno de Venezuela ha examinado cuidadosamente el informe de los expertos británicos, y ha llegado al firme convencimiento de que sus conclusiones son totalmente inaceptables.”

“…Los vicios de fondo y la forma del informe de los Expertos británicos han sorprendido al Gobierno venezolano. Aquellos son tales que bien justifican la expresión de Vuestra Excelencia en su Nota AV1081/75, del 3 de agosto de 1965, de que dicho informe -no representa necesariamente la reflexiva opinión del Gobierno de Su Majestad Británica acerca de ninguna de los puntos en discusión-…”

“…Lejos de haber persuadido a mí de que su reclamación carece de fundamento, el informe de los Expertos británicos le ha convencido de la firmeza inconmovible de su posición…”

“…El Gobierno de Venezuela está convencido que la solución satisfactoria del problema fronterizo con Guayana Británica consiste en la devolución del territorio que en derecho le pertenece. En consecuencia considera que debe acordarse la fijación de la frontera legítima entre Venezuela y Guayana Británica…”

Entre las propuestas consideradas en esa reunión figuró una de Venezuela que, con la finalidad de facilitar la aceptación de su posición de negación de la validez del Laudo Arbitral, planteaba la posibilidad de que una vez reconocida la soberanía venezolana sobre la parte del territorio esequibo que reclamaba, se podía convenir una administración conjunta de Venezuela, el Reino Unido y la Guayana Británica para impulsar el desarrollo de esa región. Esa propuesta fue rechazada.

La Parte británica con el consentimiento del Primer Ministro Burnham propuso un procedimiento basado en el Tratado de la Antártida, según la cual se permitiría el desarrollo económico en las zonas vecinas en los dos lados de la frontera fijada por el Laudo al tiempo que Venezuela se comprometería a no insistir durante treinta años en su reclamación[53].

Esta propuesta fue evidentemente rechazada por la parte venezolana. Dijo el Canciller Iribarren:

“…No encuentro ninguna conexión entre el caso de la Antártica y el de nuestro problema con el Reino Unido. La Antártica no forma parte de la unidad nacional o territorial de varios Estados signatarios de ese Tratado como es el caso de la Gran Bretaña. En cambio, el problema de Venezuela con el Reino Unido en relación con la Guayana Británica se refiere a un territorio que forma parte del territorio venezolano. Está situado en el límite mismo de la Guayana Británica con Venezuela, no se trata de un territorio de ultramar. Por consiguiente, este problema no puede ser resuelto de la manera del Tratado sobre la Antártica; es un problema que de no encontrársele una solución satisfactoria, continuará siendo causa de fricciones entre Venezuela y la Gran Bretaña y la Guayana Británica…”

10 de diciembre, Comunicado Conjunto sobre las conversaciones celebradas en Londres, el 09-10DIC, entre los Ministros de Relaciones Exteriores de Venezuela y del Reino Unido, y el Primer Ministro Forbes Linden Bunrham de Guayana Británica[54].

“1.- De conformidad con lo acordado en el Comunicado Conjunto del 7 de noviembre de 1963, se han celebrado conversaciones en Londres el 9 y el 10 de diciembre entre el Ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela por una parte y el Secretario de Estado para Asuntos Exteriores del Reino Unido y el Primer Ministro de la Guayana Británica por la otra, sobre la base de la siguiente Agenda:

Agenda para la continuación a nivel ministerial de las conversaciones gubernativas concernientes a la controversia entre Venezuela y el Reino Unido sobre la frontera con la Guayana Británica, de conformidad con el Comunicado Conjunto del 7 de noviembre de 1963.

1) Intercambio de puntos de vista acerca de los informes de los Expertos sobre el examen de documentos y discusión de las consecuencias que de ellos se derivan. Necesidad de resolver la controversia.

2) Buscar soluciones satisfactorias para el arreglo práctico de la controversia que ha surgido como resultado de la contención venezolana de que el Laudo de 1899 es nulo e írrito.

3) Planes concretos de colaboración en el desarrollo de la Guayana Británica.

4) Determinación de plazos para el cumplimiento da lo que se acuerde respecto de los puntos 1, 2 y 3 anteriores

5) Comunicado conjunto sobre las presentes conversaciones.

2.- Además de considerar los informes de los Expertos sobre el material documental relativo al Laudo Arbitral, los Ministros discutieron vías procedimientos para poner fin a la controversia que amenaza quebrantar las tradicionalmente cordiales relaciones entre Venezuela, por una parte y el Reino Unido y la Guayana Británica, por la otra.

3.- Se intercambiaron ideas y propuestas para un arreglo práctico de la controversia. Se acordó que algunas de ellas deberían someterse a ulterior consideración y que los Ministros deben continuar las presentes discusiones durante la semana que comienza el 13 de febrero de 1966, en Ginebra, con el objeto de considerar dichas propuestas, así como otras que pudieran sugerirse de acuerdo con la referida Agenda. Por no haber podido ninguna de las partes aceptar las conclusiones de los expertos designados por la otra, el punto uno no será considerado. Se acordó además, que en breve funcionarios de los gobiernos interesados iniciarán conversaciones preparatorias.

4.- El texto de este Comunicado se llevará a conocimiento del Secretario General de las Naciones Unidas.

El Embajador .Adolfo R. Taylhardat, al abordar el tema, expresa lo siguiente[55]:

“…Considero importante destacar que esta reunión arrojó un saldo extraordinariamente favorable para Venezuela por cuanto 1) por primera vez el Gobierno del Reino Unido, en presencia del Primer Ministro de la Guayana Británica, reconoció la existencia de una controversia, 2) admitió la existencia de “la contención venezolana de que el Laudo de 1899 es nulo e írrito” 3) aceptó que se habían discutido “vías y procedimientos para poner fin a la controversia” 4) estuvo de acuerdo en que había necesidad de continuar considerando “ideas y propuestas para un arreglo practico de la controversia” y 5) admitió la necesidad de continuar la discusión de esas ideas y propuestas, para lo cual convino en celebrar una tercera ronda de conversaciones en Ginebra en el mes de febrero del siguiente año…

16 de diciembre, Resolución 2071 (XX) de la O.N.U. sobre la cuestión de la Guayana Británica. Tomando en cuenta que la Guayana Británica logrará independencia el 26 de mayo solicita a la potencia Administradora que ponga fin al Estado de Emergencia, libere los prisioneros políticos y los habilite para que participen en la vida política del territorio. Además hace llamado a los principales partidos políticos para que resuelva las diferencias existentes para que el territorio pueda lograr su independencia en una atmósfera de paz y unidad. La Asamblea General decidió también, sin objeción, tomar nota de la declaración del Presidente del Cuarto Comité en el sentido de que las discusiones entre los Gobiernos (Reino Unido, Venezuela y Guayana Británica) concernientes a la reclamación territorial continuaban según lo aprobado en 1962 y de acuerdo con la declaración del Presidente del Comité Político Especial, quien lo reportó a la Asamblea el 10 de Diciembre de 1962[56].

1966

Luego del discurso del canciller Marcos Falcón Briceño[57] en 1962, Inglaterra se negó a hablar de cambios en la frontera, sin embargo, propuso una comisión para revisar los numerosos documentos, con el fin de probar a Venezuela que el Laudo era legal. Al conocer el informe de los expertos británicos Venezuela lo consideró inaceptable. Gran Bretaña, aun así, aceptó una reunión en Ginebra en febrero de 1966 para buscar una solución a la reclamación venezolana y aceptando que existía una “controversia”.

El Presidente Raúl Leoni dijo al referirse al tema:

 “La Venezuela de hoy es completamente distinta de la de aquel entonces. Ya no somos un país económicamente débil, desgarrado por la lucha de facciones, apenas convaleciente de los dolorosos estragos de largas y cruentas guerras fratricidas e impotente para defenderse de actos de agresión. En esta nueva Venezuela se ha formado una conciencia nacional en torno a la justicia de nuestra reclamación. Sin abandonar nuestra indeclinable posición favorable a la pacífica y amistosa solución de las diferencias entre naciones, estamos dispuestos a hacer valer todos nuestros recursos para la buena defensa de nuestros derechos territoriales”.

16 de febrero, Se instaló en el “Palais des Nations” la Conferencia de Ginebra para atender la Reclamación Territorial Venezolana de la Guayana Esequiba. La Delegación venezolana estaba conformada por el Ministro de Relaciones Exteriores, Doctor Ignacio Iribarren Borges, el Embajador de Venezuela en Londres, Doctor Héctor Santaella, Doctor Blas Pérez Ferrás, Director de la Dirección Especial de Guayana, Germán Nava Carrillo, Ministro Consejero de la Embajada de Venezuela en Londres, Adolfo Taylhardat, Jefe del Departamento de Organismos y Conferencias Internacionales, Demetrio Boersner, Sub-Director de la Oficina Central de Información (O.C.I.), Leonardo Díaz González, Ministro Consejero en la Embajada de Venezuela en Bonn, Mercedes Senior, Secretaria Privada del Ministro, los Expertos de la Dirección de Guayana, S.J. Hermann González Oropeza y S.J. Pablo Ojer; Doctor Jaime Lusinchi, Representante de Acción Democrática, Doctor Andrés Roncajolo, Representante del F.N.D., Doctor Simón Antoni Paván, Representante del U.R.D., Doctor Gonzalo García Bustillos, Representante de COPEI, Doctor Iván Terán, Representante del F.D.P., Doctor Manuel Alfredo Rodríguez, Representante del P.R.N. y el Doctor Armando Soto Rivera, Representante de los Independientes[58].

El Dr. Iribarren Borges reiteró la actitud receptiva de Venezuela en cuanto a la búsqueda de una solución satisfactoria. Insistió en la receptividad de nuestro país respecto de la búsqueda de soluciones satisfactorias e invitó al Ministro británico a exponer su reacción a los planteamientos venezolanos y las propuestas de su país…

Propuesta británica: El Ministro británico insistió en la posición de su país acerca de la “intangibilidad” del Laudo y respondiendo a la invitación del Canciller venezolano volvió a presentar su propuesta basada en lo que establece el Tratado sobre la Antártida, la cual entregó por escrito. La propuesta perseguía establecer un régimen de desarrollo conjunto de las zonas situadas a ambos lados de la línea establecida por el Laudo Arbitral y al mismo tiempo pretendía obligar a Venezuela a congelar su reclamación durante treinta años.

Propuesta venezolana: El Canciller Iribarren presentó nuevamente una propuesta que había adelantado durante la reunión de Londres, la cual contemplaba la solución del diferendo en tres etapas: 1) La creación de una Comisión Mixta, 2) La Mediación y 3) el Arbitraje.

Esta propuesta fue rechazada por las delegaciones del Reino Unido y de la Guayana Británica que objetaban la mención del recurso al arbitraje y a la Corte Internacional de Justicia.

Nueva Propuesta venezolana: Elaboración de un un borrador que comprendía el mecanismo de una Comisión Mixta la cual tendría un plazo de cuatro años para lograr una solución. Si la Comisión Mixta no alcanzaba un acuerdo en ese tiempo, los gobiernos de Venezuela y de Guyana escogerían uno de los métodos de solución pacifica contemplados en el artículo 33 de la Carta de las Naciones Unidas[59] que, como se ha visto, consisten en la mediación, la conciliación, el arbitraje y el recurso a la Corte Internacional de Justicia ya que la negociación y la investigación habían sido agotadas. Si transcurridos tres meses no había acuerdo sobre la elección del medio de solución pacífica, se pediría a un órgano internacional escogido de común acuerdo, que escogiera el medio de solución pacífica a aplicar. Si tampoco se lograba acuerdo sobre esto último se pediría al Secretario General que escogiera el medio de solución pacífica. Si el medio seleccionado no daba resultado, el órgano internacional o el Secretario General, según el caso, escogería otro de los medios contemplados en el artículo 33 y así sucesivamente hasta que se lograra una solución o hasta que se hubieran agotado todos los recursos previstos en esa disposición de la Carta. Como puede apreciarse esta formulación incorporaba también el recurso a una instancia u organismo internacional como lo contempla el artículo 33 de la Carta.

El articulado definitivo fue redactado así:

1.- Si dentro de un plazo de cuatro años contados a partir de la fecha de este Acuerdo, la Comisión Mixta no hubiere llegado a un acuerdo completo para la solución de la controversia, referirá al gobierno de Venezuela y al Gobierno de Guyana en su informe final cualesquiera cuestiones pendientes. Dichos gobiernos escogerán sin demora uno de los medios de solución pacífica previstos en el Artículo 33 de la Carta de las Naciones Unidas.

2.- Si dentro de los tres meses siguiente a la recepción del informe final el gobierno de Venezuela y el Gobierno de Guyana no hubieren llegado a un acuerdo con respecto a la elección de uno de los medios de solución previstos en el Artículo 33 de la Carta de las Naciones Unidas, referirán la decisión sobre los medios de solución a un órgano internacional apropiado que ambos acuerden o, o de no llegar a un acuerdo sobre este punto, el Secretario General de las Naciones Unidas. Si los medios así escogidos no conducen a una solución de la controversia, dicho órgano, o como puede ser el caso, el Secretario General de las Naciones Unidas, escogerán otro de los medios estipulados en el Artículo 33 de la Carta de las Naciones Unidas, y así sucesivamente, hasta que la controversia haya sido resuelta, o hasta que todos los medios de solución pacífica contemplados en dicho Artículo hayan sido agotados.

Adolfo R. Taylhardat, opina lo siguiente[60]:

“…La referencia al artículo 33 de la Carta cumplía varios objetivos. En primer lugar insinuaba la posibilidad de que la controversia podía afectar las buenas relaciones existentes entre los dos países. En segundo lugar incorporaba de manera indirecta las alternativas de la mediación, el arbitraje y el recurso a la Corte Internacional de Justicia que formaban parte de la propuesta venezolana. En tercer lugar al Reino Unido y a la Guayana Británica le resultaría difícil rechazar una propuesta basada en una disposición de la Carta de las Naciones Unidas. En cuarto lugar aseguraba una solución definitiva ya que luego de haber escalado progresivamente la serie de medios contemplados en el Artículo 33, una vez agotados éstos, le correspondería a la Corte Internacional de Justicia dictar una decisión final. En quinto lugar, habiendo sido agotadas la negociación a través de las reuniones de Cancilleres y la investigación con el trabajo de los expertos historiadores, quedaban por utilizar la mediación, la conciliación, el arbitraje y el arreglo judicial que necesariamente consistiría en someter el problema a la Corte Internacional de justicia..”.

17 de febrero, Comunicado Conjunto sobre las conversaciones celebradas en Ginebra, el 16-17FEB, entre el Ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, el Secretario de Relaciones Exteriores del Reino Unido y el Primer Ministro de la Guayana Británica[61]:

”Como consecuencia de las deliberaciones se suscribió un Acuerdo cuyas estipulaciones permitirán llegar a la solución definitiva de estos problemas. Los Gobiernos han convenido elevar el texto de dicho Acuerdo al conocimiento del Secretario General de la O.N.U. El Acuerdo ha sido bien acogido por los Ministros de los tres Gobiernos en cuanto provee los medios de resolver una disputa, que amenazaba dañar las relaciones entre dos vecinos y contiene las bases de buena voluntad para la futura cooperación de Venezuela y Guyana.”

 17 de febrero, Firma del Acuerdo[62] para resolver la Controversia entre Venezuela y el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte sobre la Frontera entre Venezuela y Guayana Británica[63]. Registrado en la Secretaría General de la O.N.U. bajo el número 8192 (1966).

El Acuerdo de Ginebra firmado por el Gobierno de Venezuela, de Gran Bretaña y el de la colonia de la Guayan Británica, obligan a las partes a encontrar una solución en la controversia que es la soberanía del territorio al este del río Esequibo[64]. Todos los intentos para llegar a una solución siempre han sido “frenadas” por el gobierno guyanés (sucesora de Gran Bretaña) y en cuatro años de negociaciones se negaron a aceptar los argumentos y propuestas venezolanas.

19 de febrero, El partido político guyanés Peoples Progressive Party (PPP) mediante Comunicado rechaza la firma del Acuerdo de Ginebra[65]:

“A la luz de las decisiones de la Conferencia de Ginebra sobre el tema fronterizo Venezuela – Guayana Británica, el PPP desea denunciar la llamada solución por las razones que ella da sustancia y status a la espúrea reclamación que no tiene base legal y también compromete la soberanía de este país por asociarla a un Gobierno agresor en un arreglo especial en relación al territorio que es objeto de controversia y la base para una amenaza de agresión…

El Gobierno de Guayana Británica ha condescendido en la Conferencia sobre asuntos vitales, con el resultado de que Guayana está obligada a trabajar con Venezuela en la búsqueda de una solución a la disputa que no tiene base legal, pero que ahora se le dio status internacional…”

11 de marzo, El Presidente Raúl Leoni en su mensaje anual ante el Congreso Nacional informa haber autorizado la firma de un Tratado con la Gran Bretaña y la Guayana Inglesa sobre la reinvindicación venezolana del Territorio Esequibo[66]:

“… Por tener un conocimiento exacto de la historia de nuestra reclamación y un claro criterio sobre los fundamentos jurídicos de la misma, así como la existencia de una sentencia írrita, con apariencia de cosas juzgada, impartí precisa autorización al Canciller Iribarren Borges para que suscribiera en nombre de Venezuela el Acuerdo concertado, con la Gran Bretaña y la Guayana Inglesa, en Ginebra, ya que tengo la bien fundada convicción de que él reabre el caso de la Guayana Esequiba, ofreciendo a Venezuela una oportunidad, como nunca tuvo antes, para hacer valer sus derechos y conseguir la reparación del daño que nos causara el doloso Laudo de París …”

 

31 de marzo, La Comisión de Política Exterior del Senado de la República de Venezuela presenta su informe a la Cámara sobre el Proyecto de Ley Aprobatoria del Acuerdo firmado en Ginebra el 17FEB1966, por los Gobiernos de la República de Venezuela y el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte en consulta con el Gobierno de la Guayana Británica para resolver la controversia entre Venezuela y el Reino Unido sobre la frontera con la Guayana Británica[67]:

“… La Comisión sustenta el criterio de que el Acuerdo de Ginebra es un punto de partida de firme básica jurídica que permitirá a Venezuela avanzar en el camino de la recuperación del territorio que nos despojó la Gran Bretaña…

Por todo lo expuesto, la Comisión de Política Exterior del Senado estima que el Acuerdo de Ginebra, como instrumento jurídico internacional, es oportuno y conveniente al interés del país y a los altos y delicados objetivos que persigue…”

4 de abril, El Secretario General de la O.N.U., Señor U. Thant, envía comunicación al Ministro Ignacio Iribarren Borges, aceptando funciones confiadas en el Acuerdo de Ginebra del 17FEB1966[68]:

“… He tomado nota de las obligaciones que eventualmente puedan recaer en el Secretario General de las Naciones Unidas en virtud del párrafo 2 del artículo IV del Acuerdo, y me complace informarle que dichas funciones son de tal naturaleza que pueden ser desempeñadas apropiadamente por el Secretario General de las Naciones Unidas.”

13 de abril, Ley aprobatoria del Acuerdo de Ginebra[69], el cual fue distribuido en las Naciones Unidas el 03MAY1966, bajo la sigla A/6325.

16 de abril, Los Doctores Luis Loreto Hernández y Gonzalo García Bustillos son nombrados Representantes Venezolanos con plenos poderes en la Comisión Mixta. Anteriormente, el 14 ABR1966, habían sido nombrados Sir Donald Jackson y el Señor Mohamed Shahabudden como Representantes de la Guayana Británica[70].

2 de mayo, Jaime Lusinchi y Adolfo R. Taylhardat  negocian en Georgetown con el gobierno de la Guayana Británica, el inicio de las actividades de la Comisión Mixta contemplada en el Acuerdo de Ginebra:

Hoy día lunes dos corriente mes sostuvimos amplia conversación con Primer Ministro de la Guayana Británica. Resultados siguientes: Primero: Está de acuerdo realizar en principio primera reunión en Caracas semana comprendida entre el 15 y el 21 mayo. Fecha exacta sujeta consulta realizará con Sir Jackson, quien no está actualmente aquí. Primer Ministro de la Guayana Británica en todo caso coincide con nosotros necesidad celebrar una reunión comisión antes independencia. Segundo: se le informó que nota enviará Venezuela con ocasión del reconocimiento de Guayana independiente incluirá declaración en conformidad Acuerdo de Ginebra expresando reserva con respecto territorio reclamado. Primer Ministro de la Guayana Británica contestó le parecía perfectamente comprensible actitud de Venezuela, por cuyo motivo no consideramos necesario mostrarle texto previsto, pero determinación nuestra quedó clara. Tercero: Se le adelantó posibilidad venida delegación de Venezuela número previsto sin objeción alguna de su parte; acomodar delegados resuelto. Se explicará verbalmente. Programa oficial celebraciones contempla visita buques y aviones militares. Primer Ministro de la Guayana Británica manifestó desfile militar venezolano sería bien recibido y apreciado. Insistimos realizar este punto. Cuarto: sin sugerirlo nosotros, Primer Ministro de la Guayana Británica insinuó que Venezuela debería ofrecer motivo independencia regalo valioso tio grupo escolar u hospital, preferentemente este último. Textualmente dijo que Venezuela no debería limitarse ofrecer usual regalo bandeja de plata sino algo útil y permanente para un país pobre. Quinto: referente establecimiento de Misión Diplomática, primer Ministro de la Guayana Británica manifestó deseo y posibilidad tenga sede Caracas con jurisdicción Trinidad, Barbados y Jamaica. (Cablegrama Firmado Lusinchi y Taylhardat)

26 de mayo, Independencia de la Colonia de la Guayana Británica.

El Gobierno de Venezuela reconoce[71] al nuevo Estado Independiente de Guyana, con la reserva de que:

“no implica por parte de nuestro país renuncia o disminución de los derechos territoriales reclamados, ni de ninguna manera afecta los derechos soberanía que se desprenden de la reclamación surgida de la contención venezolana de que el llamado Laudo Arbitral de París de 1899 sobre la frontera entre Venezuela y la Guayana Británica, es nulo e írrito… En consecuencia, el territorio de la Guayana Esequiba sobre el cual Venezuela se reserva expresamente sus derechos soberanos limita al Este con el nuevo Estado de Guyana a través de la línea del río Esequibo, tomado éste desde su nacimiento hasta su desembocadura en el Océano Atlántico…”

 21 de junio, El Gobierno de Venezuela manifiesta ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas su complacencia por el ingreso de Guyana a la Organización de las Naciones Unidas, pero aclarando que[72]:

“Venezuela deja formal constancia de que, ni su apoyo a la solicitud de ingreso de Guyana a las Naciones Unidas, ni el ingreso mismo, cuando se produzca, pueden implicar renuncia ni disminución de los derechos de soberanía de Venezuela sobre el territorio situado en la margen izquierda del río Esequibo, ni reconocimiento en forma alguna del llamado Laudo Arbitral de París de 1899 sobre la frontera entre Venezuela y la Guayana Británica, acerca de los cuales ha hecho la oportuna reserva al reconocer al nuevo Estado.”

2 al 4 de julio, Se instala en Caracas, la Comisión Mixta Venezolano – Guyanesa, de conformidad con el artículo I del Acuerdo de Ginebra, encargada de buscar una fórmula de negociación que ponga fin a la controversia de límites entre Venezuela y Guyana. La parte venezolana está representada por Luis Loreto y Gonzalo García Bustillos, asesorados por los Presbíteros Pablo Ojer y Herman González Oropeza; y la parte guyanesa, por Donald Jackson y Mohamed Shahabudeen[73]. La Comisión  debía encontrar las “soluciones satisfactorias para el arreglo práctico de la controversia” resultante de la reclamación de Venezuela. La Comisión Mixta tenía cuatro años para concluir su trabajo.” Nunca nuestro país se negó a reconocer la independencia guyanesa, lo cual hizo con su respectiva reserva[74].

19 de agosto, Nota del Gobierno de Guyana en respuesta al Reconocimiento de Venezuela. Firmado por L.F.S. Burnham, Primer Ministro y Ministro de Relaciones Exteriores[75]:

“… Mi Gobierno toma nota del agrado con que el Gobierno de Venezuela ha otorgado su reconocimiento a Guayana, pero observa, con pesar, que el Gobierno de Venezuela ha descrito la línea media del río Esequibo como la frontera occidental del Estado de Guyana, en contradicción con el Acuerdo de 1905 resultante de los trabajos de la Comisión Demarcadora de la frontera, la cual dispuso y delimitó la frontera oeste de la Colonia de Guayana Británica a lo largo de los ríos Cuyuní y Venamo. En este sentido deseo señalar que el Artículo I (2) de la Constitución de Guyana estipula que el “territorio de Guyana comprenderá toda el área que con anterioridad inmediata al 26 de mayo de 1966 estaba comprendida en la antigua Colonia de Guayana Británica junto con las áreas que como Acta del Parlamento puedan ser declaradas, parte del territorio de Guayana.” El territorio que se extiende entre la línea media del Río Esequibo por el Este y la frontera de la antigua Colonia de Guayana Británica a lo largo de los ríos Cuyuní y Venamo por el Oeste, estaba incluido, con anterioridad al 26 MAY1966, tanto jurídica como administrativamente, dentro de la antigua Colonia de Guayana Británica y forma parte del Estado de Guyana….”

12 al 16 de septiembre, La Comisión Mixta Venezolano – Guyanesa realiza su Segunda reunión en Georgetown[76].

13 de septiembre, Se crea la Embajada de Venezuela en Georgetown, Guyana. Más tarde, el 06OCT1966, se designa a Walter Brandt, como Primer Embajador venezolano ante Guyana[77].

20 de septiembre, Resolución 2133 (XXI) de la O.N.U. mediante la cual la Asamblea General decide admitir a Guyana como miembro de las Naciones Unidas. Venezuela reitera reservas expresamente sobre sus derechos soberanos en el Territorio Esequibo[78].

30 de septiembre, El Ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela Dr. Ignacio Iribarren Borges, ante la Asamblea General de la O.N.U. en su 21º Período de Sesiones, reitera la posición venezolana sobre la independencia de Guyana y la reivindicación territorial venezolana[79].

En todos estos años bajo, Venezuela siempre sostuvo sus argumentos y respeto los dictámenes del Acuerdo de Ginebra. Nuestro país siempre fue la parte que entregó propuestas, ideas y soluciones, habló efectivamente del desarrollo conjunto, para ayudar a la naciente república y a mejorar la calidad de vida de los esequibanos y Guyana siempre las negó aun sin revisarlas. Guyana siempre paso por encima del Acuerdo a otorgar concesiones en el área disputada y negando la búsqueda de una solución pacífica entre las partes.

En octubre de ese año, se llega a un pico en las tensiones entre los dos países,  el ejército guyanés invadió la isla de Anacoco e izó la bandera de su País de manera inamistosa y violando una vez más el Acuerdo de Ginebra. La isla de Anacoco, que está en un brazo del río Cuyuní está dentro la “frontera” con el territorio Esequibo, y siempre fue ocupado por Venezuela. En 1966 poseía rancherías de mineros venezolanos y era visitado regularmente por el ejército., Al enterarse por medio de pobladores del lugar, la Guardia Nacional de Venezuela, al mando del Coronel José Pilar Barbella Ramos, retiró a los efectivos guyaneses y el Gobierno venezolano decidió crear una base militar y un aeropuerto en el lugar[80].

18 de octubre, El Gobierno guyanés, mediante radiograma, protesta la ocupación total y la construcción de un aeropuerto en la Isla de Anacoco por parte de personal venezolano[81].

El Ministro Ignacio Iribarren Borges rechaza la protesta del Gobierno guyanés sobre la Isla de Anacoco[82].

“… el Gobierno de Venezuela rechaza la referida protesta, por cuanto la Isla de Anacoco es territorio venezolano en su integridad y la República de Venezuela siempre ha estado en posesión de ella.

Al propio tiempo, señalo a Vuestra Excelencia que si el Honorable Gobierno de Guyana tuviere alguna reclamación que formular, deberá hacerlo a través de la Comisión Mixta creada al efecto por el Acuerdo de Ginebra del 17FEB1966, de conformidad con lo dispuesto en el párrafo segundo del Artículo Quinto del mismo Tratado…”

El Gobierno de Venezuela protesta ante el Gobierno de Guyana por los ultrajes al Consulado y a la Bandera nacional[83].

20 de octubre, La Cámara de Diputados de Venezuela aprueba Acuerdo respaldando la actitud del Ejecutivo Nacional en resguardo de los derechos de soberanía de Venezuela sobre la Isla de Anacoco[84].

22 de octubre, El Primer Ministro Forbes Burnham, en nombre del Gobierno guyanés presenta excusas al Gobierno venezolano por los sucesos del 14OCT1966[85] (arriada y destrucción de la Bandera Nacional).

28 al 30 de diciembre, La Comisión Mixta Venezolano – Guyanesa realiza su tercera reunión en Caracas[86].

1967

10 de marzo, El Presidente Raúl Leoni en su Mensaje anual ante el Congreso Nacional informa al país sobre el reconocimiento al nuevo Estado de Guyana[87].

“. Venezuela reconoció al nuevo Estado de Guyana inmediatamente después de la proclamación de su independencia, pero al formular su reconocimiento hizo expresa reserva de nuestros derechos sobre el territorio que se extiende al oeste de la línea media del Río Esequibo, desde su nacimiento hasta su desembocadura en el Atlántico…”

12 de marzo, La Comisión Mixta Venezolano – Guyanesa realiza su cuarta reunión en Georgetown[88].

15 de julio, La Comisión Mixta Venezolano –Guyanesa realiza su quinta reunión en Caracas[89].

30 de octubre, La Comisión Mixta Venezolano –Guyanesa realiza su sexta reunión en Georgetown. Luego se reúne nuevamente del 28NOV al 01DIC en el mismo Georgetown[90].

En Diciembre, La Comisión Mixta Venezolano –Guyanesa realiza su séptima reunión en Caracas y Maracay[91].

1968

Entre marzo y abril, La Comisión Mixta Venezolano – Guyanesa realiza su octava reunión en Georgetown[92].

14 de mayo, Comunicado Oficial del Gobierno de Venezuela, en el cual declara públicamente que no reconoce ningún tipo de concesión otorgada por el Gobierno de Guyana sobre la Guayana Esequiba para la explotación de bosques, tierras o minas[93].

28 de junio, El Gobierno de Guyana envió nota de protesta al Gobierno de Venezuela por la acusación de violar en Acuerdo de Ginebra y de agresión económica[94].

En julio, La Comisión Mixta Venezolano –Guyanesa realiza su novena reunión en Caracas[95].

9 de julio,  el Presidente Leoni firmo un Decreto de los Derechos de Venezuela al mar del Esequibo, pues al no estar definidos los límites marinos con Guyana (ya que aún no se aclaraba la frontera terrestre con este país) Venezuela, lógicamente, se reservaba sus derechos en el Atlántico[96]. En dicho Decreto se traza una línea de base recta entre la línea divisoria del Río Esequibo hasta Punta Araguapiche del Territorio Federal Delta Amacuro, reivindicando la soberanía sobre el espacio marítimo correspondiente[97].

16 de julio, Comunicado del Gobierno de Venezuela en respuesta a las declaraciones formuladas por el Primer Ministro de Guyana, Linden Forbes Burnham, quien acusa al Gobierno venezolano de violar constantemente el Acuerdo de Ginebra y de practicar la piratería[98]:

“… e) El Señor Primer Ministro ha acusado a Venezuela de violar el Acuerdo de Ginebra al señalar que no reconoce ninguna concesión, contrato u obligación que el Gobierno de Guyana contraiga con entidades públicas o privadas en relación con el territorio situado al Oeste del Río Esequibo. Lejos de constituir una violación del Acuerdo, esta declaración es consecuencia lógica del mismo. No puede esperarse que Venezuela reconozca obligaciones contraídas por otro país sobre un territorio cuya devolución reclama. Esta reclamación es precisamente la razón de ser del Acuerdo de Ginebra…”

 18 de julio, Nota de Protesta del Gobierno de Guyana por el Decreto de Mar Territorial que incorpora unas 3 millas marítimas del Litoral Atlántico de la Guayana Esequiba, como mar perteneciente a Venezuela[99].

19 de julio, Decreto del Congreso de Guyana rechazando el Decreto de Mar Territorial venezolano[100].

8 de agosto, El Gobierno de Venezuela en Nota dirigida a la Embajada de Guyana rechaza públicamente cualquier tipo de concesión que haga el Gobierno de Guyana en el Esequibo y deja constancia de su posición, al aclarar entre otras cosas[101]:

“2) Venezuela no está ni ha estado nunca obligada por el pretendido Laudo Arbitral de 1899, porque dicho acto es nulo e írrito y, por lo tanto no ha podido producir nunca efectos jurídicos.

3) Como consecuencia necesaria de lo anterior, considera el Gobierno de Venezuela que la detentación por parte de Guyana del territorio situado al Oeste del Río Esequibo, y los actos que en virtud de ella haya realizado o realice, carecen de toda base en derecho y en justicia.”

En el mes de septiembre, la Comisión Mixta Venezolano – Guyanesa realiza su décima reunión en Georgetown[102].

4 de octubre, El Ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela Dr. Ignacio Iribarren Borges, expresa ante la Asamblea General de la O.N.U., en su XXIII Período de Sesiones, el rechazo de Venezuela a las acusaciones formuladas por el Representante de Guyana sobre la Isla de Anacoco, intervención en los asuntos internos de Guyana, exclusión de Guyana a la O.E.A. y del Tratado de Desnuclearización de América Latina, de agresión económica y de agresión del Decreto del 09JUL1968 relativo al Mar Territorial de Venezuela[103].

6 de octubre, Discurso pronunciado por el Doctor Ignacio Iribarren Borges, Ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela en el XXIII Periodo de Sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas[104]:

“… En cuarto lugar, ha acusado a Venezuela de “agresión económica”. Venezuela se ha limitado a dejar constancia de que, cuando el territorio que le fue arrebatado por el Reino Unido regrese a su soberanía, no reconocerá las concesiones extranjeras que sobre él haya otorgado Guayana. Esta constancia es necesaria para evitar que, en el futuro, puedan los poderosos consorcios económicos internacionales interesados en el territorio, pretender oponer a Venezuela los espurios títulos obtenidos del Gobierno de Guyana…”

En diciembre, La Comisión Mixta Venezolano –Guyanesa realiza su décima primera reunión en Caracas[105].

1969

2 de enero, Estalla en la Zona del Rupununi, territorio de la Guayana Esequiba, una sangrienta revuelta protagonizada por los grupos de hacendados y ganaderos amerindios que intentan separarse del Gobierno de Georgetown, con la intención de anexar este territorio a Venezuela. Produciéndose una migración, desde el Barima hasta el Roraima, que buscó amparo y asistencia en nuestro país. A esos refugiados se les otorgó Cédula de Identidad como ciudadanos venezolanos por nacimiento[106].

En abril, a Comisión Mixta Venezolano – Guyanesa[107] realiza su décimo segunda reunión en Bridgetown (Barbados).

En el mes de junio, La Comisión Mixta, se reunió informalmente en Antigua y durante la segunda quincena realizó la décima tercera reunión en la Ciudad de México[108].

31 de julio, Fue fundado el pueblo de San Ignacio de Yuruani[109], en la ribera del Río Yuruani en la Gran Sabana, como primer pueblo de refugiados. 40 casas dotadas de todos los servicios, acueducto, escuela, dispensario, electricidad, etc.

En el mes de septiembre, La Comisión Mixta Venezolano – Guyanesa realizó su décima cuarta reunión en Puerto España, Trinidad[110].

7 de octubre, Discurso de Andrés Aguilar, Delegado de Venezuela en la Organización de las Naciones Unidas, sobre la respuesta del Gobierno de Venezuela ante la Asamblea General de O.N.U., desmintiendo las acusaciones del Canciller guyanés Sonny Ramphal, del día 05OCT, sobre la supuesta colaboración de Venezuela en la Revuelta del Rupununi[111]:

“… Estando, pues, pendiente la solución de esta controversia, Venezuela tiene más que el derecho, él deber de advertir a todos aquellos que tengan la intención de invertir en el territorio que reclama que, cuando ese territorio sea reintegrado a su soberanía, no reconocería los títulos o derechos que puedan haber adquirido bajo las leyes de Guyana. Estas advertencias son necesarias porque la legislación venezolana es estricta en la protección de los recursos naturales de nuestro país y cuidadosa de las condiciones en las cuales permite extracción de nuestras riquezas. Como no tenemos la actitud permisiva de Guyana al respecto, podríamos vernos en el futuro, una vez más en posesión de la integridad de nuestro territorio, confrontando por pretensiones inaceptables por parte de grandes consorcios extranjeros cuyo poder no puede desestimarse…”

 18 de diciembre, la Comisión Mixta Venezolana – Guyanesa realizó su décima quinta reunión en Buenos Aires, Argentina[112].

1970

13 al 16 de febrero, La Comisión Mixta Venezolana – Guyanesa realizó su décima sexta reunión en Kingston, Jamaica[113].

23 de febrero, El Gobierno de Guyana envía nota de protesta al Gobierno de Venezuela por supuestos ataques a la integridad territorial de Guyana[114].

23 de febrero, El Gobierno guyanés se dirige a la Embajada de Venezuela solicitando la reducción del número de venezolanos empleados por la Embajada de Venezuela[115].

23 de febrero, El Gobierno guyanés se dirige a la Embajada de Venezuela expresando preocupación por el aumento en el número del personal militar en el área adyacente a la Isla de Anacoco[116].

23 de febrero, Guyana se transforma políticamente en la República Cooperativa de Guyana. Al saludar el establecimiento del régimen republicano, el Presidente Rafael Caldera expresó[117]:

 “… En esta solemne ocasión, por mandato imperioso del cargo que desempeño, no puedo menos que ratificar, en salvaguardia de los legítimos derechos territoriales de Venezuela, las reservas que habíamos formulado ante el Reino Unido y que hemos reiterado ante aquel país y ante Guyana cuando ésta fue proclamada independiente…”

24 de febrero, El Embajador guyanés ante la O.N.U., P. A. Thompson dirige comunicación al Presidente del Consejo de Seguridad de la O.N.U. (S/9663) denunciando la grave situación surgida como resultado de ataques armados perpetrados por fuerzas militares de Venezuela[118].

6 de marzo, El Embajador venezolano ante la O.N.U., Andrés Aguilar dirige comunicación al Presidente del Consejo de Seguridad de la O.N.U. (S/9681) refutando la comunicación guyanesa (S/9663) y llamando la atención sobre la maniobra guyanesa[119].

“… de que los incidentes alegados por el Representante guyanés hayan coincidido con la presencia en Georgetown de distinguidas personalidades extranjeras, con ocasión de la proclamación de la República de Guyana.”

13 al 16 de mayo, La Comisión Mixta Venezolana – Guyanesa se reunió en Caracas, para preparar el Informe final[120].

15 al 18 de junio, La Comisión Mixta Venezolano – Guyanesa se reunió en Puerto España, Trinidad para elaborar el Informe final[121].

18 de junio, la Comisión Mixta Venezolano–Guyanesa presentó su informe final en Puerto España (Trinidad)[122]. En definitiva, a pesar de las intenciones por parte de la Comisión Mixta, en llegar a un acuerdo, luego de 17 reuniones celebradas la misma cesó sus labores sin haber logrado una solución satisfactoria. El Acuerdo de Ginebra estipulaba que sí, dentro de un lapso de 4 años contados a partir de la fecha del Acuerdo, la Comisión Mixta no hubiera llegado a un acuerdo completo, según constaría en su informe final, los gobiernos de Venezuela y Guyana escogerían uno de los medios de solución pacífica establecidos en el artículo 33 de la Carta de las Naciones Unidas.

Aunque la Comisión Mixta, creada a raíz del Acuerdo de Ginebra, no tuvo los resultados esperados, el gobierno del entonces presidente de la República Rafael Caldera llegó a la conclusión de que era importante tratar el tema dentro de la exclusiva decisión de las partes interesadas, por lo que era fundamental buscar un medio que brindara un compás de espera, a fin de que ambos gobiernos pudieran reflexionar, dialogar y fomentar las posibilidades de cooperación entre las 2 naciones, así como establecer relaciones de mayor amistad. Derivado de esta postura por parte del gobierno venezolano y de los buenos oficios del entonces primer ministro de Trinidad y Tobago, Eric Williams, el 18 de junio, se suscribe el “Protocolo de Puerto España” congelando por 12 años la controversia sobre la Guayana Esequiba. El Protocolo fue aprobado por la Asamblea Nacional guyanesa el 22JUN1970. No fue aprobado por el Congreso Nacional de Venezuela, sin embargo todos los gobiernos venezolanos lo cumplieron, hasta JUN1982, cuando el Gobierno de Luis Herrera Campins decidió no prorrogarlo[123].

Al vencerse el plazo que tenía la Comisión, el Gobierno venezolano, el guyanés y el inglés se reunieron en Puerto España, Trinidad y Tobago, para firmar el Protocolo de Puerto España[124], que congelaría por 12 años las conversaciones por el territorio Esequibo. Este documento se considera ilegal por muchos analistas, pues no fue aprobado por el Congreso de la República por lesionar los derechos venezolanos. Sin embargo, dicho acuerdo fue respaldado por los presidentes Caldera y Pérez[125].

El Protocolo de Puerto España se suscribe después de que la Comisión Mixta no cumpliera con lo establecido en el Acuerdo de Ginebra de 1966 de llegar a una solución del conflicto en un plazo de cuatro años. En este Protocolo se establece la suspensión por doce años de los artículos 1º y 4º del Acuerdo de Ginebra, que establecían la contención de Venezuela sobre el Tratado de 1899 sobre los límites de Guyana y Venezuela, así como la aplicación del artículo 33º de la Carta de las Naciones Unidas, respectivamente. Durante el lapso de 12 años “…no se haría valer ninguna reclamación que surja de la contención a que se refería el artículo 1° del Acuerdo de Ginebra y se suspendería el funcionamiento del Artículo 4° de dicho Acuerdo…”.

Por otra parte, el Protocolo de Puerto España fue presentado el 22 de junio de 1970 ante el Congreso venezolano para su ratificación, pero al estar dicho cuerpo dominado en su gran mayoría por miembros del Acción Democrática, no se pudo efectuar tal acción. Finalmente, el plazo previsto en el Protocolo de Puerto España se venció en junio de 1982, ante lo cual el gobierno de Luis Herrera Campins manifestó su decisión de no considerar una nueva prórroga y de recurrir a los pasos previstos en el artículo 4° del Acuerdo de Ginebra de 1966. Por tal motivo, hasta el momento presente ha quedado en manos del Secretario General de las Naciones Unidas escoger algunos de los medios estipulados en el artículo 33 de la Carta de dicho organismo para resolver de manera pacífica esta controversia todavía no resuelta

Durante el año 1970 entraron al país, 600 refugiados procedentes de la Zona en Reclamación, a los cuales se les otorgó Cédula de Identidad venezolana; y se les ubicó en zonas del Río Amacuro, ambos lados de la carretera El Dorado – Santa Elena de Uairén, San Ignacio de Yuruani, San Martín de Turumbang y Ciudad Bolívar[126].

1977

15 de junio, Nota de protesta del gobierno de Guyana por folleto publicado por Venezuela en el extranjero, en el cual se destaca la Guayana Esequiba como Zona en Reclamación[127].

30 de junio, El Gobierno de Guyana promulga la Ley de Fronteras Marítimas (Act. Nº 10 of 1977 Maritime Boundaries Act.1977). En la cual se modifica sustancialmente la Concepción Marítima Guyanesa en aspectos fundamentales como Mar Territorial, Plataforma Continental, Zona de Pesca y Zona Económica Exclusiva, entre otros[128]. Además deja sin efecto la Concepción Marítima del Reino Unido de 1878.

1978

18-20 de octubre, El Presidente de la República de Venezuela, Carlos Andrés Pérez, realizó una visita oficial a Guyana. Durante esta visita ambos mandatarios conversaron sobre el Acuerdo de Ginebra, la posible firma de un Acuerdo Petrolero, la creación de una Empresa Multinacional para la explotación de bauxita y la defensa de los precios del aluminio. El Presidente Pérez también ofreció la posibilidad de apoyar financieramente al proyecto Alto Mazaruni, situado en la región del Esequibo, así como el estudio para la interconexión eléctrica entre los dos países[129]. Parecía entonces que la cooperación era posible. A pesar de una supuesta ilegalidad del Protocolo de Puerto España, existió la voluntad de mejorar las relaciones entre ambos países.

21 de noviembre, El periódico guyanés The Mirror, denuncia un acuerdo secreto negociado, desde el año 1974, entre gobierno y el predicador norteamericano Jim Jones y miembros del culto Poeple`s Temple para instalar, bajo el pretexto de una comunidad agrícola, un desarrollo comunitario religioso en la Zona en Reclamación, Distrito Noroeste, para que actúe como una Buffer Zone, (Zona Tapón) ante una agresión militar desde Venezuela[130].

1979

29 de enero, El Gobierno Venezolano protesta[131] los sucesos protagonizados por la secta religiosa “Peoples Temple.”

21 de febrero, El Gobierno de Guyana firma contrato con la empresa francesa COGEMA para la exploración y explotación del uranio en el área de Pakaraíma[132].

1981

13 de enero, mediante una declaración conjunta entre los cancilleres de Cuba y Guyana, Isidro Malmierca y Rashleigh Jackson,  se señala que “Cuba le reconoce a Guyana la totalidad territorial, incluyendo la Guayana Esequiba o Zona en Reclamación”

15 de enero, luego de la visita a Venezuela del Canciller Italiano Emilio Colombo, al ser consultado el Canciller Zambrano Velasco sobre la reciente declaración Conjunta o Pacto cubano guyanés, este señaló:

 “…he solicitado el texto preciso de esa declaración para estudiarlo y examinarlo cuidadosamente…”

 y dándole un giro diplomático le restó importancia sin caer en provocaciones procedió señalar:

 “…esta declaración debe de ser observada en diversas perspectivas, en la perspectiva que yo la veo en este momento creo que es en definitiva el reconocimiento por parte de Guyana de la existencia y vigencia de una reclamación que tiene planteada Venezuela y desde ese punto de vista, que en el fondo entraña el reconocimiento de nuestra reclamación, tiene elementos que debemos examinar cuidadosamente y en forma optimista…”

4 de abril, El Gobierno de Venezuela informa mediante un Comunicado Oficial, que durante la visita del Primer Ministro de Guyana Forbes Burnham a Venezuela, su gobierno ratificó al de Guyana su posición de reiniciar las negociaciones sobre el Territorio Esequibo descongelando el Protocolo de Puerto España, y manifestó su rechazo al Proyecto Hidroeléctrico del Alto Mazaruni en el Esequibo[133].

8 de abril, El Primer Ministro de Guyana, Linden Forbes Burnham manifestó a su llegada a Guyana mediante un Comunicado de Prensa que ni el Acuerdo de Ginebra ni el Protocolo de Puerto España impedían a su país desarrollar el territorio Esequibo reconocido por el Laudo de 1899 como territorio perteneciente a Guyana, aunque no obstante, están dispuestos mantener los vínculos de amistad y cooperación con este país[134]:

“Posición Oficial del Gobierno Guyanés sobre la Reclamación Territorial Venezolana:

El Laudo Arbitral de 1899 es totalmente válido.

Aún en el caso de que el Laudo no sea válido, los límites fijados de acuerdo a él han adquirido validez como resultado del reconocimiento, aceptación y otros hechos por parte de Venezuela.

Aún en el caso de que ni el Laudo ni los límites sean válidos, la tierra reclamada por Venezuela no pasa a ser automáticamente suya.

En una situación tal, sin importar el procedimiento adoptado, deberán tomarse en cuenta las reclamaciones de ambas Partes, incluyendo en especial,

Una reclamación guyanesa a las áreas de Amacuro, Barima y Cuyuní, que perdimos ante Venezuela como resultado del Laudo y, Reclamaciones guyanesas basadas en sus derechos de posesión y ocupación hasta tiempos recientes, cuando Venezuela rechazó formalmente por primera vez la validez del Laudo de 1899.

  1. e) Entre tanto, la región del Esequibo es parte integral de Guyana y lo ha sido durante toda la historia del país.
  1. f) No existe nada en el Acuerdo de Ginebra o en el Protocolo de Puerto España que le prohíba a Guyana desarrollar cualquier parte de su territorio, incluyendo el área en reclamación. Guyana no aceptará nunca un arreglo en ese sentido. Por el contrario, Guyana tiene el deber de hacer el uso óptimo de sus recursos para beneficio de su población y para el fomento del desarrollo integrado de la región y del hemisferio del cual forma parte.

  2. g) Lo anterior se aplica específicamente al Proyecto Hidroeléctrico del Alto Mazaruni. Además de ser un elemento crucial en el desarrollo del país el Proyecto ofrece oportunidades para la cooperación regional del tipo que promueve OLADE, de las cuales Venezuela vigoroso patrocinante, y el Tratado de Cooperación Amazónica, con el cual están comprometidos Venezuela y Guyana. Guyana por lo tanto, intenta multiplicar sus esfuerzos para hacer realidad ese Proyecto.”

El gobierno presidido por Luís Herrera Campins, asumió el poder en Venezuela en 1979. Poco después de la visita oficial a Caracas por el Presidente de Guyana, Forbes Burnham, Campins anunció que Venezuela no deseaba renovar el Protocolo de Puerto España de 1970. El Protocolo que pudo ser renovado llegó a su término el 18 de junio de 1982.”

Luego de 12 años, Venezuela no consideró necesario renovar el Protocolo de Puerto España, para aplicar otros mecanismos pacíficos previstos por la ONU. Como nación soberana estaba en su derecho a no hacerlo, pero Guyana lo tomó como una afrenta. El gobierno de Burnharm, ahora aliado con Cuba, comenzó a realizar actos inamistosos contra Venezuela.

Campins manifestó su decisión de recurrir a los pasos previstos en el artículo 4° del Acuerdo de Ginebra de 1966. Por tal motivo, hasta el momento presente ha quedado en manos del Secretario General de las Naciones Unidas escoger algunos de los medios estipulados en el artículo 33 de la Carta de dicho organismo para resolver de manera pacífica esta controversia todavía no resuelta.

10 de abril, Declaración oficial del Ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, José Alberto Zambrano Velazco, sobre la finalización del Protocolo de Puerto España, la reactivación del Acuerdo de Ginebra de 1966 y el rechazo a la construcción de la Represa Hidroeléctrica del Alto Mazaruni, localizada en el Territorio Esequibo[135]:

“… Las posibilidades de hacer funcionar positivamente los procedimientos del Acuerdo de Ginebra aumentan en la medida en que haya mayor unidad del país alrededor de estos asuntos. Esa unidad será igualmente necesaria para hacer comprender a Guyana y a la Comunidad Internacional que para Venezuela es inaceptable, pendiente aún la solución satisfactoria de la controversia, que por decisión unilateral se produzcan actos de disposición sobre el territorio reclamado, que podrían afectarlo gravemente y que pretenderían desconocer nuestros derechos. En el caso concreto de la Represa del Alto Mazaruni debe quedar claro, en el ámbito internacional, que su contracción en las condiciones actuales es inadmisible para Venezuela y que en consecuencia no estamos dispuestos a reconocer ningún derecho que pretendiera invocarse a partir de la hipotética ejecución de dicho proyecto”

23 de abril, El PPP emite un comunicado acerca de la reclamación territorial venezolana[136]:

“Cuando el PNC llegó al poder, casi inmediatamente vendió los derechos soberanos del pueblo guyanés por firmar, contrario a la advertencia del PPP, el Acuerdo de Ginebra, y reconociendo la existencia de una disputa. Luego procedió a firmar el Protocolo de Puerto España, lo cual mantuvo la reclamación.”

8 de junio, Comunicación de José Alberto Zambrano Velazco, Ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela para el Presidente del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento, sobre la posición del Gobierno de Venezuela ante la solicitud de préstamo hecha por el Gobierno de Guyana para el proyecto de la Represa del Alto Mazaruni[137]:

“… Ahora bien, la proyectada represa del Alto Mazaruni se encuentra en el Territorio Esequibo, objeto de la controversia territorial y obedece a una iniciativa unilateral del Gobierno de Guyana, que no se compadece con sus obligaciones internacionales. En tal virtud, el Gobierno de Venezuela se ve obligado a formular las siguientes consideraciones…

… 2) Como consecuencia de lo anterior, el Gobierno de Venezuela ha sostenido públicamente y ratifica, que no reconoce ningún derecho o situación jurídica que pudiera invocarse en el futuro, sea por terceros estados, sea por organismos o entidades internacionales o por corporaciones privadas que tengan por fundamento un hipotético acto unilateral de disposición cumplido por Guyana sobre el Territorio Esequibo…”

17 de junio, Comunicado de Prensa del Ministerio de Relaciones Exteriores ratificando la oposición de Venezuela sobre el Proyecto Hidroeléctrico del Alto Mazaruni y la construcción de la Represa correspondiente, cuyo financiamiento fue solicitado por la República Cooperativa de Guyana al Banco Mundial[138].

1° de julio, La reunión de los Ministros de Relaciones Exteriores del CARICOM, realizada en St. George´s Granada, aprobó una Resolución de apoyo a Guyana e invitando al Gobierno venezolano a solucionar la controversia de manera pacífica[139]:

“… Reafirmando apoyo por la integridad territorial de Guyana, los Ministros notaron que la acción del Gobierno de Venezuela contra un Estado miembro del CARICOM no está de acuerdo con los principios fundamentales que gobiernan las relaciones internacionales consagradas en la Carta de la ONU, en particular, la igualdad soberana de los Estados, respecto a la integridad territorial, y la independencia política de los Estados, y el arreglo pacífico de todos los asuntos internacionales. Los Ministros hacen un llamado al Gobierno de Venezuela para arreglar este asunto (controversia política surgida de la contención venezolana de que el Laudo Arbitral de 1899, que establecía las fronteras entre Guyana y Venezuela, es nulo e írrito) por medios pacíficos…”

5 de agosto, Respuesta de Ernest Stern, Vicepresidente Principal de Operaciones del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento al Señor José Alberto Zambrano Velazco, Ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela[140]:

“Banco Mundial

Washington, D.C. 20433.

EE.UU.

Estimado Señor Ministro:

En nombre del Presidente del Banco Mundial, le agradezco su carta del 08 de junio, 1981, referente a un Proyecto Hidroeléctrico en el río Mazaruni. Deseo informarle que dentro del marco legal establecido por el Acuerdo de Ginebra el 17 de febrero de 1966, y de acuerdo con el Protocolo firmado en Puerto España el 18 junio de 1970, las opiniones expresadas en su carta se tomarán en cuenta en el momento en que el Banco evaluase una solicitud de asistencia financiera para aquel Proyecto.

El Banco Mundial comparte la esperanza de su Gobierno en el sentido de que se encuentre una solución práctica a la controversia entre Venezuela y Guyana.

Señor José Alberto Zambrano Velazco

Ministro de Relaciones Exteriores de la República de Venezuela

Caracas, Venezuela”

24 de septiembre, El Primer Ministro de la República Cooperativa de Guyana, Ptolomy Reid acusa, ante la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas, al Gobierno de Venezuela de pretender arrebatarle a Guyana su territorio, así como, no querer renovar el Protocolo de Puerto España con el fin de obstaculizar proyectos de desarrollo en la Zona del Esequibo. Ese mismo día, el Ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela José Alberto Zambrano Velazco ejerce su derecho a réplica, y cuestiona la actitud intransigente del gobierno de Guyana a buscar una salida favorable y pacífica para la solución de la reclamación venezolana del Esequibo[141].

24 de septiembre, El Ministro de Relaciones Exteriores Dr. José A. Zambrano Velasco, ante el Trigésimo Sexto período de sesiones de la Asamblea General de la O.N.U., expresa[142]:

“… Venezuela quiere ante todo ganar la batalla de la paz y la fraternidad de Guyana, porque somos inevitablemente vecinos y porque en gran parte somos hijos de la misma historia americana. … Venezuela quiere ganar la batalla de la paz, porque es dentro del marco de la paz y la comprensión que ésta ubicado el objetivo de lograr una solución satisfactoria para el arreglo práctico de la controversia.”

07 de octubre, la Reunión de Jefes de Gobierno de la Comunidad Británica realizada Melbourne, Australia, emitió un comunicado, en cuyo artículo 29, se refería a la controversia territorial[143]:

“Los Jefes de Gobierno expresaron su profunda preocupación por la amenaza a la integridad territorial de Guyana, por la resucitación de la reclamación venezolana a más de dos tercios del territorio de Guyana y los pasos dados por Venezuela en prosecución de esa reclamación.

Notan que la frontera existente ha sido establecida por un Laudo Arbitral Internacional en 1899 y aceptado por todos los concernientes como un arreglo final, ellos expresaron apoyo a Guyana e hicieron un llamado para un arreglo pacífico de la controversia, de acuerdo a los procedimientos establecidos y completo respeto a la santidad de los tratados.”

07 de octubre, la Embajada de Venezuela en Australia emite un Comunicado en respuesta a la Declaración Final presentada en la Reunión de Jefes de Gobierno de la Comunidad Británica[144]:

“… Nuestra reclamación ha sido reconocida por la Gran Bretaña y Guyana, cuando las tres Partes firmaron el Acuerdo de Ginebra … La Embajada de Venezuela reitera que siendo la controversia territorial un asunto bilateral, no considera esta Conferencia como foro apropiado para su discusión …”

11 de diciembre, mediante Nota GM-515 el Ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, comunica a los Gobiernos Guyanés, Reino Unido y al Secretario General de la O.N.U., formalmente la decisión de no prolongar la aplicación[145] del Protocolo de Puerto España, más allá del 18JUN1982.

11 de diciembre, el Ministerio de Relaciones Exteriores, mediante comunicado expresa posición política de cumplir y hacer cumplir el Acuerdo de Ginebra de 1966[146]:

“… En 1966, como resultado de la tenaz posición de la Cancillería venezolana, el Reino Unido en vísperas de la independencia de Guyana, admitió la existencia de una controversia y la necesidad de resolverla … Debemos proceder a través de ese tratado internacional, a buscar una solución que, sin perder de vista todos los factores históricos, geográficos, políticos, sociales y jurídicos presentes en la cuestión, se propongan la obtención del objetivo fundamental para Venezuela, que es el logro de un arreglo práctico que rectifique la injusticia cometida con el abusivo despojo del que fuimos víctimas en la Guayana Esequiba …”

14 de diciembre, acuerdo del Senado de la República respaldando la decisión del Gobierno Nacional de no prolongar la aplicación del Protocolo de Puerto España[147].

15 de diciembre, acuerdo de la Cámara de Diputados respaldando la decisión del Gobierno Nacional de no prolongar la aplicación del Protocolo de Puerto España[148].

1982

12 de marzo, mensaje de Luis Herrera Campins, Presidente de Venezuela pronunciado en el Congreso, referido al estado actual de las relaciones diplomáticas con Guyana como consecuencia de la prescripción del Protocolo de Puerto España y la oposición de Venezuela al Proyecto Hidroeléctrico Alto Mazaruni[149]:

“En abril de 1981 visitó a Venezuela el Presidente de la República Cooperativa de Guyana, Forbes Burnham, con quien conversé sobre los temas de común interés y, en particular, sobre nuestra reclamación histórica de la Zona del Esequibo y de nuestra oposición a la construcción de la Represa del Alto Mazaruni, mientras el problema no sea resuelto…”

1° de abril, la reunión de los Ministros de Relaciones Exteriores del CARICOM, realizada en Belize, aprobó un pronunciamiento reiterando que las Partes deben cumplir escrupulosamente las provisiones del Acuerdo de Ginebra y buscar arreglos de la controversia territorial por medios pacíficos[150].

1° de junio, el Ministro de Relaciones Exteriores en Carta al Presidente del Consejo de Seguridad de la O.N.U. responde a la Carta dirigida por el Representante Permanente de Guyana ante la O.N.U[151].

”Venezuela quiere una solución pacífica. Se la propuso a la Gran Bretaña por la vía del arbitraje en innumerables ocasiones durante el siglo XIX y le fue rechazada. Solo cuando la Gran Bretaña consideró llegado el momento de ir al arbitraje, dadas las componendas internacionales que había logrado, se le impuso entonces el arbitraje a Venezuela bajo la amenaza de dejarle inerme frente al Imperio británico. Buscó Venezuela por vía pacífica una reparación de la injusticia del Laudo frente a la Gran Bretaña, y lograda por Guyana su independencia ha seguido Venezuela recurriendo a los medios pacíficos de solución.”

6 de junio, durante la Reunión Ministerial del Buró de Coordinación del Movimiento de los Países No Alineados celebrada en La Habana – Cuba, se adoptaron los siguientes párrafos, relativos a la controversia territorial[152]:

“Después de haber escuchado la intervención del Ministro de Relaciones Exteriores de Guyana, los Ministros expresaron su preocupación ante algunos acontecimientos con relación a los reclamos territoriales de Venezuela contra Guyana, que han provocado profundas reservas en Guyana, que es un país miembro del Movimiento de los Países No Alineados.

Los Ministros tomaron nota de la intervención hecha por el Observador de Venezuela, en la que expresó la disposición y compromiso de su Gobierno para un arreglo pacífico de la controversia. Los Ministros reafirmaron que es inadmisible el uso o la amenaza de uso de la fuerza en la solución de controversias; que debe respetarse la soberanía, independencia y la integridad territorial de los países; que ningún Estado debe tratar de interferir o intervenir en los asuntos internos de otros Estados y que todas las diferencias o reclamos que puedan existir entre los Estados deben solucionarse por medios pacíficos para que prevalezcan las relaciones pacíficas entre los Estados.

Pidieron que se llegue a una solución pacífica y justa de la controversia sobre la base de los principios mencionados supra y de estricta conformidad con el Acuerdo de Ginebra de 1966.”

17 de julio, el Canciller José A. Zambrano Velasco en discurso pronunciado ante el Congreso Nacional expresó[153]:

“… No cabe duda de que, analizado con la mayor objetividad, el Protocolo de Puerto España ha justificado su existencia. Ante el pueblo guyanés ha quedado claramente demostrado que su permanente crisis económica y social no deriva, como quiso hacerlo creer su Gobierno, de un pretendido acoso venezolano. La perpetuación del régimen personalista existente en Guyana, en medio de acusaciones de manipulación electoral ha ido erosionando ante la Comunidad Internacional la imagen inicial, cuidadosamente cultivada, de una dirigencia patriótica recién llegada a la independencia, empeñada en la defensa de su país frente a un vecino codicioso. La paciente y serena actuación de Venezuela ha contrarrestado los intentos de configurarle una imagen de agresor y una sostenida acción diplomática ha hecho conocer ante los países del mundo los fundamentos de elemental justicia de la reclamación venezolana y la disposición permanente de nuestro país de alcanzar soluciones razonables por las vías pacíficas.”

18 de junio, el Ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, Doctor José Alberto Zambrano Velasco, mediante comunicación GM – Nº 135 ratifica al Gobierno de Guyana, la decisión del Gobierno venezolano de no prolongar la aplicación del Protocolo de Puerto España más allá del 18JUN1982. También, mediante comunicación GM – Nº 136, hace la misma ratificación al Gobierno del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte[154].

1° de julio, el Gobierno de Venezuela propone al Gobierno de Guyana las negociaciones directas entre las partes como modo de solución para la controversia[155].

8 de julio, el Ministro José A. Zambrano Velasco ante la Convención de Gobernadores realizada en Ciudad Bolívar expresó la actitud del Gobierno Nacional ante la plena reactivación del Acuerdo de Ginebra[156]:

“… El Acuerdo de Ginebra permite a las Partes un amplio margen de apreciación en relación con los métodos a seguir para la solución del diferendo, y con la calificación de “aceptable” para su solución. Sin embargo, esta libertad, por amplia que fuere, tiene su limite en cualquier actitud contraria al espíritu y a los términos del Acuerdo. A este respecto se estableció la previsión de que se debe buscar una solución “práctica”, “aceptable para las dos Partes.” No es, pues, una solución cualquiera la que debe ser buscada. Las Partes tienen la obligación estricta de no hacer nada, que represente un obstáculo a tal búsqueda. En razón de esta obligación fundamental, el Acuerdo estableció un sistema muy amplio de vías y medios para resolver el litigio. Nada de lo expuesto autoriza, sin embargo, a una de las partes a presentar el problema desde el principio, en forma que cierre toda posibilidad de buscar un compromiso, como resultó de la actitud guyanesa durante la etapa de la Comisión Mixta, y a que se detenga el desarrollo de las negociaciones, pues en este caso se obstaculiza de tal manera la realización de los fines del Acuerdo, que ello realmente autoriza a pensar que se le quiere dejar sin efecto.”

2 de agosto, mediante NºDG-401, el Ministro de Relaciones Exteriores Dr. José A. Zambrano Velasco informa al Secretario General de la O.N.U. que el 18JUN1982, recobró plena aplicabilidad el Acuerdo de Ginebra del 17FEB1966[157].

2 de agosto, el Gobierno de Guyana no acepta las negociaciones directas entre las partes y sugiere el arreglo judicial por la Corte Internacional de Justicia[158].

13 de agosto, nota Nº GM-435 del Ministro de Relaciones Exteriores, Dr. José Alberto Zambrano Velasco, al Secretario General de las Naciones Unidas, Sr. Javier Pérez de Cuellar, en la cual informa la creación de la Comisión Nacional Asesora para la Reclamación Esequiba[159]:

“… Dentro de idéntico propósito el Gobierno Nacional, por Decreto Presidencial Nº 1549 del 14 de julio de 1982, a dispuesto la constitución de una Comisión Nacional de la más amplia y plural composición. El objeto de la misma es el de garantizar que la posición que asumiremos durante todo el proceso de aplicación del Acuerdo de Ginebra sea producto de la concertación y del esfuerzo común de la mayoría de los venezolanos.”

30 de agosto, el Gobierno de Venezuela, mediante Nota GM–185, rechaza la proposición del arreglo judicial propuesta por el Gobierno de Guyana y le invita a negociar sobre las bases más amplias a la búsqueda de una solución satisfactoria para el arreglo de la controversia[160].

19 de septiembre, el Gobierno Venezolano hace del conocimiento del Gobierno guyanés y al Gobierno del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte su propósito de elevar a consideración del Secretario General de la O.N.U., la escogencia del medio de solución pacífica de la controversia por el Territorio Esequibo[161].

19 de septiembre, el Ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela Doctor José Alberto Zambrano Velasco, mediante comunicación GM – Nº 214 notifica al Señor Javier Pérez de Cuellar, Secretario General de la O.N.U., que el Gobierno de Venezuela considera que, agotado los tres meses previstos en el artículo IV, 2 del Acuerdo de Ginebra, se hace necesario aplicar las otras previsiones del mismo párrafo[162]:

“… El Gobierno de Venezuela ha llegado al convencimiento de que el organismo internacional más apropiado para señalar el medio de solución es el Secretario General de O.N.U., quien aceptó esta responsabilidad por nota del 04ABR1966, suscrita por U. Thant, y cuya actuación fue expresamente convenida por las Partes en el texto mismo del Acuerdo de Ginebra.”

27 de septiembre, el Ministro de Relaciones Exteriores José Zambrano Velasco en el Trigésimo Séptimo Período de Asamblea General de la O.N.U[163].

“… La Historia de esta humillante mutilación no puede ser olvidada por los venezolanos. Toda nuestra tradición, todos nuestros instintos nos llevan al deseo de mantener y desarrollar con el pueblo guyanés, que en verdad fue, como nosotros, víctima del imperialismo británico y que, como nosotros, pertenece a los pueblos que tratan de alcanzar el desarrollo, las más estrechas relaciones de amistad, cooperación y solidaridad…La verdad es clara, ni la ambición territorial ni la codicia de riquezas ajenas alimentan la reivindicación venezolana.”

30 de septiembre, el Ministerio de Relaciones Exteriores en carta al Presidente del Consejo de Seguridad de la O.N.U., responde las acusaciones formuladas por el Representante Permanente de Guyana ante la O.N.U en documento S/15398 del 17SEP1982[164]:

“Las observaciones formulada por el Gobierno de Guyana carecen de fundamento y solo pueden atribuirse al reiterado empeño del Gobierno de Guyana de falsear situaciones para servir a su campaña propagandística contra Venezuela en la cual una vez más, envuelve al Consejo de Seguridad…El Gobierno de Venezuela, asimismo, estima oportuno llevar a la atención del Presidente del Consejo de Seguridad que la voluntad permanente de Venezuela de encontrar una solución pacífica y negociada a esta situación producto del imperialismo británico, ha quedado demostrada a todo lo largo de la historia de la controversia territorial …”

30 de septiembre, la Embajada de Venezuela en Guyana, mediante nota I-3/5/707 rechaza las acusaciones formuladas en las Notas Nº 9/20/24 y 9/20/25, sobre supuestos incidentes ocurridos los días 03SEP1982 y 05SEP1982[165].

“… el Gobierno de Venezuela considera necesario recordar, como lo hizo de manera reiterada en ocasiones anteriores, su clara y conocida posición a favor de una solución pacífica de esta controversia.”

6 de octubre, el Gobierno venezolano mediante NºGM-233 refirió formalmente el asunto de la controversia al Secretario General de la O.N.U, de conformidad con los términos del Acuerdo de Ginebra[166].

9 de octubre, párrafo adoptado en la Reunión de Ministros de Relaciones Exteriores y Jefes de Delegación de los Países No Alineados celebrada en Nueva York[167].

“Observando que el Protocolo de Puerto España había expirado en JUN1982, la Reunión instó a una solución justa y pacífica de la controversia relativa a la reclamación territorial de Venezuela contra Guyana sobre la base de los principios contenidos en los párrafos 134 y 135 del Comunicado de la Reunión de La Habana, en particular la inadmisibilidad del uso de la fuerza en el arreglo de controversias, y de conformidad con el Acuerdo de Ginebra de 1966.”

15 de octubre, el Representante de Venezuela ante la O.N.U., replica la intervención del Ministro de Relaciones Exteriores de Guyana en el Trigésimo Séptimo período de sesiones de la Asamblea General de la O.N.U[168].

“Invitamos a Guyana a resolver juntos los problemas heredados del colonialismo británico y a encontrar una solución satisfactoria para el arreglo práctico de la controversia territorial pendiente, de modo de que esta quede resuelta de forma aceptable para ambas partes.”

16 al 18 de noviembre, comunicado de la Tercera Reunión de la Conferencia de los Jefes de Gobiernos de la Comunidad del Caribe, celebrada en Ocho Ríos, Jamaica[169]:

“Recordando la Resolución aprobada en la Octava reunión de Jefes de Gobierno celebrada en Georgetown en abril de 1.973, la cual trató sobre la asistencia mutua contra la agresión externa, se declaró inter alia que la independencia política e integridad territorial de los Estados Miembros son un pre- requisito esencial para el logro de los objetivos económicos de la Comunidad, la Conferencia discutió el desarrollo en las relaciones entre Guyana y Venezuela a la luz de la controversia surgida como resultado de la pretensión venezolana de que e l laudo Arbitral de 1899, sobre la base en la cual fueron definidos los límites entre Guyana y Venezuela, es nulo e írrito.

Recordando su preocupación por lo sagrado de los tratados y los límites demarcados y definidos, la Conferencia destacó que esta controversia tiene un grave efecto en las relaciones entre los Estados de la CARICOM y Venezuela y tomó nota del compromiso incondicional dado por el Gobierno venezolano para evitar el uso de la fuerza como medio de solución de la controversia. La Conferencia también instó a Venezuela a desistir de acciones o amenaza de acción que pueda afectar el desarrollo económico de Guyana.

En la Conferencia instaron a Guyana y Venezuela a que continúen su empeño por una solución pacífica de la controversia en concordancia con los términos del Acuerdo de Ginebra de 1.966 a fin de llegar a una solución lo más pronto posible.

18 de noviembre, la reunión de los Jefes de Gobierno del CARICOM realizada en Ocho Ríos, Jamaica discutió la controversia fronteriza entre Guyana y Venezuela, emitiendo un Comunicado expresando su preocupación por la santidad de los tratados y por las fronteras definidas y demarcadas; notando el grave efecto que esta controversia está teniendo en las relaciones entre los Estados del CARICOM y Venezuela. Hacen un llamado para que Venezuela desista de acciones que afecten el desarrollo económico de Guyana[170].

“… La Conferencia urge a Guyana y Venezuela a continuar la búsqueda de un arreglo pacífico de la controversia, de acuerdo con los términos del Acuerdo de Ginebra de 1966 para lograr una decisión final tan pronto como sea posible…”

1983

28 de marzo, Guyana acepta la instancia del Secretario General de la O.N.U., como lo prescribe expresamente el Acuerdo de Ginebra. Este método de asistencia, seleccionado por el Secretario General de O.N.U., y aceptado por los Gobiernos de Venezuela y Guyana ha sido el resultado de un largo proceso de negociación. Vencido el Protocolo de Puerto España, Venezuela propuso a Guyana la negociación directa; la cual no aceptó y planteó, en un principio, el arreglo judicial; y más tarde propuso tres instancias para la selección de los medios de solución (Asamblea General de la O.N.U., Consejo de Seguridad o Corte Internacional de Justicia); lo cual Venezuela no aceptó y propuso la instancia del Secretario General de la O.N.U.

29 de marzo, El Ministro de Relaciones Exteriores de Guyana informa al Ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela que acepta referir la decisión acerca del medio de solución al Secretario General de la Organización de las Naciones Unidas[171].

31 de marzo, El Secretario General de la O.N.U. Dr. Javier Pérez de Cuellar, acepta su intervención y se apresta a ejercer la responsabilidad que le ha sido conferida según el artículo IV (2) del Acuerdo de Ginebra[172]. Se oficializó la intervención del Secretario General de la ONU[173]. Pérez de Cuellar designó a Diego Cordovez como su representante personal.

Los Buenos Oficios y la Controversia Territorial:

“Intento de uno o más Gobiernos Americanos, no partes de la controversia, o de uno o más eminentes ciudadanos de cualquier Estado Americano, no parte de la controversia, por reunir las Partes, de una manera que ellas mismas alcancen una solución adecuada entre ellas mismas.”

Pacto de Bogotá, Solución Pacífica de las Controversias 30-abril-1948

23 de mayo, Nota Nº GM-95 del Ministro de Relaciones Exteriores, Dr. José Alberto Zambrano Velasco, al Ministro de Relaciones Exteriores de Guyana, Sr. Rashleigh Jackson, relativa a la nueva etapa de la controversia[174].

”En esta ocasión, en momentos en que la controversia territorial pendiente entra en una nueva etapa, me complace reiterarle la inalterable disposición del Gobierno de Venezuela para cumplir fielmente y requerir el cumplimiento del Acuerdo de Ginebra, en el convencimiento de alcanzar por esa vía una solución satisfactoria para el arreglo práctico de la controversia, de modo que la misma quede amistosamente resuelta, en forma aceptable para ambas partes, tal como hemos convenido por dicho Tratado.”

3 de junio, El Comité de Ministros responsables por los asuntos exteriores del CARICOM, reunidos en Antigua expidieron un Comunicado expresando satisfacción por cuanto los gobiernos de Guyana y Venezuela habían seguido los procedimientos establecidos en el Acuerdo de Ginebra y reiteraban su posición referente a la santidad de los Tratados y la solución pacífica de las controversias[175]:

“… Al reiterar su posición sobre la santidad de los Tratados y sobre la necesidad de respetar las fronteras bien definidas y demarcadas, el Comité urge a las partes para que actúe totalmente en concordancia con el Acuerdo de Ginebra con el fin de lograr un arreglo justo y pacífico de la controversia sobre las bases de los principios reconocidos internacionalmente, especialmente aquellos relacionados a la inadmisibilidad de la amenaza o el uso de la fuerza en el arreglo de las disputas y el respeto por la independencia, soberanía e integridad territorial.”

9 de julio, La reunión de los Jefes de Gobierno del CARICOM, realizada en Trinidad – Tobago, reiteró la posición del 18NOV1982 (Reunión de Jamaica)[176].

21 al 24 de agosto, Diego Cordovéz Subsecretario de la ONU visita Venezuela y posteriormente a Guyana, como Representante Personal del Secretario General de la ONU[177].

5 de octubre, Párrafo adoptado en la Reunión de Ministros y Jefes de Delegación del Movimiento de los Países No Alineados, celebrada en Nueva York[178]:

“Los Ministros y Jefes de Delegación examinaron los hechos relacionados con la controversia surgida entre Guyana y Venezuela, a consecuencia de la afirmación del Gobierno de Venezuela de que el Laudo de 1899, sobre cuya base se estableció la frontera entre Guyana y Venezuela, era nulo y sin valor. Observaron con satisfacción las seguridades absolutas dadas por el Gobierno de Venezuela de que no recurriría a la fuerza como medio de arreglar la controversia. Observaron igualmente, que de conformidad con lo dispuesto en el Acuerdo de Ginebra de 1966, Guyana y Venezuela habían encomendado al Secretario General de las Naciones Unidas la elección de los medios para el arreglo de la controversia. Asimismo, expresaron la esperanza de que ningún Estado pusiera impedimentos al desarrollo económico de Guyana.”

1984

6 de junio, El Embajador Emilio Figueredo Planchart, es designado Representante Personal del Canciller Morales Paúl ante Shridath Ramphall a fin de adelantar contactos informales para la búsqueda de un arreglo práctico de la controversia, en un procedimiento oficioso paralelo a la aplicación del Acuerdo de Ginebra[179].

4 al 7 de julio, Comunicado de la Quinta Reunión de la Conferencia de los Jefes de Gobiernos de la Comunidad del Caribe, celebrada en Nassau, Las Bahamas[180]:

“Los Jefes de Gobierno escucharon la declaración hecha por el Presidente de Guyana sobre los desarrollos en relación a la controversia entre Guyana y Venezuela surgida como resultado del argumento venezolano de que el Laudo Arbitral de 1899, sobre la base en la cual fueron definidos los límites entre Guyana y Venezuela, es nulo e írrito.

Destacaron con satisfacción la decisión incondicional tomada por el Gobierno venezolano para evitar el uso de la fuerza como medio para la solución de la controversia.

Los Jefes de Gobierno además destacaron que Guyana y Venezuela han referido la escogencia del medio de solución de controversia al Secretario General de las Naciones Unidas, en concordancia con las disposiciones del Acuerdo de Ginebra de 1966. Expresaron su confianza de que Venezuela desistiera de alguna acción o amenaza de acción que afecte el desarrollo económico de Guyana.”

20 de septiembre, Comunicación del Ministro de Relaciones Exteriores Isidro Morales Paúl para el Ministro de Relaciones Exteriores de la República Cooperativa de Guyana Rashleigh Jackson, advirtiendo sobre el otorgamiento de concesiones para explotación petrolera en la Zona en Reclamación[181]:

“… Por otra parte, si bien el Gobierno de Venezuela ve con complacencia cualquier actividad que tienda al mejoramiento económico y social de Guyana, al propio tiempo resulta pertinente, dentro del clima de cordialidad que ha caracterizado las relaciones entre ambos países, que el Gobierno de Guyana considere la preocupación que ocasiona la realización de convenios con participación de terceros, dentro del área de reclamación…”

1985

6 de febrero, El Dr. Emilio Figueredo Planchart es acreditado como Embajador en Misión Especial, ante las Naciones Unidas para la aplicación del Acuerdo de Ginebra[182].

20 al 22 de marzo, Luego de varias reuniones e intercambios, a nivel de cancilleres y de representantes, el Representante Diego Cordovez presentó una propuesta oficiosa, consistente de una Comisión Mixta de cinco miembros. La cual luego de ser sometida a un período de análisis las conclusiones de las consultas llevadas a cabo, nacionalmente y con asesores extranjeros, por la Cancillería Venezolana resultó no conveniente a los intereses nacionales[183].

“… resultaba inaceptable para Venezuela, se inclinaba hacia una solución de tipo jurídico, excesiva discrecionalidad del Secretario General de la O.N.U. y el funcionamiento del procedimiento escapaba al control de las partes.”

14 de mayo, Reunión Emilio Figueredo Planchart – Diego Cordovéz, planteándose de manera oficiosa las reservas venezolanas sobre la propuesta Cordovéz[184].

4 de julio, La Cancillería Venezolana en análisis con los Asesores ratifica la inconveniencia de la propuesta Cordovéz y se conviene en proponer una fórmula de Buenos Oficios[185].

20 de agosto, El Presidente Desmond Hoyte ante el VI Congreso del PNC reiteró su compromiso de cooperar con el Secretario General de la ONU a fin de encontrar pronta solución a la controversia del Esequibo[186].

En el mes de septiembre, Durante una reunión en Nueva York el Ministro Consalvi expuso al Ministro Jackson sus reservas a la propuesta Cordovez y adelantó la fórmula de Buenos Oficios, la cual consistiría en la designación de una personalidad, en consulta con las partes, a fin de asistirlas en el abordaje de los asuntos controversiales.

Por otra parte, Diego Cordovéz entrega texto revisado de su primera Propuesta, recogiendo varias observaciones formuladas por Venezuela. La parte Venezolana considera que la nueva fórmula era mejorable[187].

En el mes de noviembre, Los Doctores Rubén Carpio Castillo y Oswaldo Alvarez Paz, se reúnen con Diego Cordovez para considerar la posibilidad de introducir otras modificaciones, sobre la base de la Propuesta venezolana de los Buenos Oficios. De esa gestión surgió la tercera versión de la Propuesta Cordovez. La cual fue posteriormente sometida a consideración de la CARE[188].

1986

En el mes de julio, La Secretaría General de la ONU somete a consideración de las Partes un Aide-Memoire, explicando la Comunicación que el Secretario General enviaría a ambos Gobiernos para el establecimiento de mecanismos escogidos, la cual hace mención expresa de los Buenos Oficios[189].

Diego Cordovez entregó la versión 3 de su propuesta, presentada con un Aide – Memoire de la O.N.U. a las Partes en JUL1986, el cual, en términos generales se refería al establecimiento de un Grupo de Contacto para el arreglo de la controversia, formada por cinco miembros. Cada gobierno designaría dos miembros, uno de su nacionalidad, y el otro debía tener nacionalidad diferente. Los cuatro miembros escogerían el quinto miembro, quien sería el presidente del Grupo de Contacto; pero la nacionalidad debía ser diferente a la de los otros cuatro miembros seleccionados. El Grupo de Contacto adoptaría sus decisiones por consenso y su propósito sería lograr una solución aceptable y definitiva; podría presentar informes parciales al Secretario General, y al final de su trabajo presentaría el Informe definitivo al Secretario General.

A pesar de su mejoramiento, esta propuesta fue considerada como inflexible y cargada de mucho formalismo, además que limitaba las posibilidades de contacto directo entre los Gobiernos de Venezuela y de Guyana.

1987

En febrero, Se instruyó al Embajador Pedro Sorensen para plantear al más alto nivel guyanés una fórmula de los Buenos Oficios que fuera lo más flexible, sencilla, menos elaborada y menos específica: un procedimiento en el cual, todo fluya de manera natural y permita a las partes abordar el problema sin estar obligados a adoptar posiciones formales[190].

10 al 11 de marzo, Reunión de los Cancilleres Simón Alberto Consalvi y Rashleigh Jackson en Georgetown. Reiterándose los planteamientos del Embajador Pedro Sorensen. El Ministro Jackson expresó que estaban preparados para ser flexibles, sugiriendo comunicar al Secretario General de la ONU, que ambos países estaban discutiendo el asunto para precisar los términos de una nueva propuesta. Exigiendo que se le presentaran los detalles y modalidades de los Buenos Oficios[191]. Luego de varias reuniones entre los cancilleres y enviados especiales, el Ministro Consalvi, planteó al Presidente Hoyte la conveniencia del método de los Buenos Oficios, quien respondió no tener objeción al respecto; pero debía analizarlo con mayor detenimiento y en mayor profundidad.

24 al 28 de marzo, Visita Oficial del Presidente Desmond Hoyte a Venezuela. Comunicado Conjunto[192]:

“Los dos Jefes de Estado examinaron la cuestión de la controversia entre los dos países y señalaron que el clima de amistad y entendimiento que existe entre Guyana y Venezuela es propio para tratar ese aspecto fundamental de las relaciones bilaterales con flexibilidad y buena voluntad…. Al manifestar al doctor Javier Pérez de Cuellar su agradecimiento… reiteraron su determinación de continuar cooperando plenamente con el Secretario General en la escogencia de un medio de solución.”

En conversaciones de Presidentes y Cancilleres se convino de manera oficiosa en:

“sugerir al Secretario General que proponga una fórmula de Buenos Oficios, confiados a una persona escogida por el Secretario General.”

Además se suscribieron los siguientes acuerdos: Prevención, control y represión del consumo y tráfico ilícito de estupefacientes y sustancias psicotrópicas, supresión de visas en pasaportes diplomáticos oficiales y de servicio; Notas reversales que establecen el mecanismo de coordinación, consulta y evaluación general de la cooperación entre la República de Venezuela y la República Cooperativa de Guyana, ampliando el Convenio suscrito entre el Fondo de Inversiones de Venezuela y el Banco de Guyana en materia financiera y el Contrato Petrolero hasta el 31DIC1987.

En las conversaciones sostenidas por ambos Presidentes en Caracas, se convino en[193]:

“… sugerir al Secretario General de la O.N.U. que proponga una fórmula de Buenos Oficios, elaborada por él mismo. Ambos gobiernos consideran que los referidos Buenos Oficios debían ser confiados a una persona escogida por el Secretario General.”

6 de abril, Los Jefes de Misión de Venezuela y Guyana ante la ONU participan al Secretario General la disposición de ambos países de aceptar el método de los Buenos Oficios. El Secretario General comunicó que en atención a la petición, seleccionaría una personalidad que no sería un mediador, dedicándose a esta labor hasta que ambas partes lleguen a un acuerdo mutuamente aceptable. Oportunamente someterá a la consideración de ambos gobiernos el nombre de esa persona[194].

12 de agosto, Firma de Acuerdo entre la Agencia de Recursos Naturales de Guyana y las Compañías LASMO de Inglaterra y BROKEN HILL PROPIETARY de Australia para la exploración y explotación petrolera costa afuera de la Zona en Reclamación[195].

1988

17 de junio, El Gobierno de Guyana otorgó concesiones[196] para la exploración petrolera a las compañías estadounidenses Guyana Exploratión LTD y Petrel Petroleum Corporation, en un área costa afuera, adyacentes a las costas del Esequibo de aproximadamente 12450 Km2.

18 de junio, El Gobierno de Guyana suscribe acuerdo con la empresa estadounidense HOMESTAKE MINING COMPANY para conducir actividades exploratorias auríferas en tres áreas de la Zona en Reclamación[197] (Peter´s Mine, Akaiwong y Dizier Creek).

22 de junio, El Ministerio de Relaciones Exteriores de Venezuela mediante comunicado de prensa reitera su posición ante las concesiones otorgadas para la exploración y explotación de hidrocarburos en las áreas marinas y submarinas de la Zona en Reclamación[198]:

“El Gobierno venezolano ratifica a todas las partes interesadas que Venezuela no reconoce las concesiones que pudieran ser otorgadas sobre el territorio y la plataforma continental, por ella reclamada y, por consiguiente, mantiene la debida reserva para los efectos a que haya lugar.”

1989

8 de noviembre, Reunión del Presidente de Venezuela, Carlos Andrés Pérez con Desmond Hoyte, Presidente de Guyana, celebrada en Puerto Ordaz-, Venezuela, y en la cual aceptan la designación de Alister McIntyre como Buen Oficiante[199].

Guyana al fin coopera y acepta el nombramiento y dejar la controversia al Secretario General de la ONU. Esto es criticado desde Guyana, ya que estaban respetando (cosa que no hicieron antes) al Acuerdo de Ginebra. Carlos Andrés Pérez, aun con las conversaciones reanudadas, mantuvo la amistad con Guyana y firmó acuerdos de cooperación muy importantes para los guyaneses.

11 de noviembre, Designación del Sr. Alister McIntyre como Buen Oficiante[200] para la búsqueda de una solución al conflicto[201]. Mediante una audaz y novedosa moción, el Presidente Pérez propuso el nombramiento del eminente erudito y Funcionario Público de las Antillas Occidentales, Sir Alister McIntyre, como el representante personal del Secretario General de las Naciones Unidas, en el rol de Buen Oficiante, para proseguir e identificar un medio de mutua aceptación por las partes, para la solución de la controversia.

1990

18 de Abril, se firma en Caracas el Tratado de Delimitación de Áreas Marinas y Submarinas, por el Primer Ministro de Trinidad y Tobago (Arthur Napoleón Raymond Robinson) y por el Presidente de la República de Venezuela (Carlos Andrés Pérez).

Aprobación Legislativa, 23 OCT 90, Ratificación Ejecutiva, 25 OCT 90, Publicado en la GACETA OFICIAL Nº 34588  06 NOV 90.

En ese entonces se decía que[202]:

“…a partir de la firma del Tratado, se consolida el interés prioritario de Venezuela de obtener una salida soberana y libre desde la cuenca del Río Orinoco (recurso natural utilizado para el transporte de productos desde Guayana y Petroleros) al Océano Atlántico, sin necesidad de ningún tipo de obstáculos jurídicos o políticos por ejercer plena soberanía sobre la zona en cuestión.

El Tratado también prevé el acceso a las 200 millas náuticas y permite la explotación y exploración de aquellas áreas que pertenecen inequívocamente a cada país y establece una cláusula de unidad de yacimiento a fin de facilitar la solución de problemas que pueden surgir con motivo de la existencia de cualquier recurso compartido…”

28 de abril, Entrevista de los Cancilleres Reinaldo Figueredo Planchart-Rashleigh Jackson; se establece el mecanismo a aplicar en el proceso de Buenos Oficios. Adoptándose el criterio de Facilitadores, la habilitación de un mecanismo flexible y discreto, al margen de los canales oficiales y formales, que permitan discutir y explorar parámetros de solución sin compromisos[203].

El Buen Oficiante Allister McIntyre, sostiene en la sede de la ONU en Nueva York, su primera reunión conjunta con los cancilleres Reinaldo Figueroa Planchard y Rashleigh, en donde fijan las pautas para la negociación, sobre la base de un informe elaborado por el propio McIntyre. Esta reunión sirvió también para explorar, a su vez, la forma como cada gobierno concebía el desarrollo de las conversaciones, acordándose un mecanismo flexible y confidencial de las reuniones aspecto este que marcará las acciones del Buen oficiante en la década de los noventa.

Ese mismo día, los Ministros Consalvi y Jackson, analizaron el método de los Buenos Oficios y acordaron instrumentar el mecanismo de los facilitadores, flexible y discreto, al margen de los canales oficiales y formales, que permita discutir y explorar parámetros  de solución sin la rigidez de los compromisos diplomáticos.

1991

1° de abril, El Presidente Desmond Hoyte promulgó una Resolución estableciendo una Zona Económica Exclusiva. Esta Resolución había sido firmada el 23FEB1991. Este acto administrativo convierte la Zona de Pesca establecida en 1977 a un área donde Guyana reclama derechos de exploración, explotación, conservación y manejo de los recursos naturales y el aprovechamiento de la fuente de energía eólica y marítima

Para abril de este año, se efectúa en Nueva York una reunión de carácter informativo entre los Gobiernos de Venezuela y Guyana, donde los ministros de relaciones Exteriores de ambos países y el representante del secretario de la ONU el Buen Oficiante Allister McIntyre, analizaron las funciones que venía cumpliendo éste. Hubo coincidencia de criterios, al concluir que la gestión estaba basada en los “Buenos Oficios” y no guardaba un carácter “mediador”, como se ha pretendido hacer ver, acordando continuar con el mismo procedimiento.

17 de octubre, El Gobierno guyanés otorgó concesión de 4126 acres para explotación maderera en la Zona en Reclamación (Distrito Noroeste y Distrito Mazaruni – Potaro) a la empresa surcoreana Barama Company Limited[204].

1993

10 de fefrero, La Compañía SUNKYONG y la empresa canadiense HOMEOIL informan sobre una asociación para llevar a cabo un proyecto de exploración petrolera en las concesiones otorgadas por el Gobierno guyanés[205].

17 al 19 de febrero, Visita Oficial a Venezuela del Dr. Cheddi Jagan, Presidente de la República Cooperativa de Guyana. Se suscribe un Memorándum de Entendimiento sobre Coordinación, Consulta y Evaluación de la Cooperación entre la República de Venezuela y la República Cooperativa de Guyana. Apoyaron la gestión del Buen Oficiante Allister McIntyre y ratificaron a los facilitadores Emilio Figueredo Planchart y Barton Scotland[206]. Durante su visita se discutieron una serie de temas entre los que se destacaron: pesca, petróleo, materias sanitarias, interconexión eléctrica, operaciones anti-narcóticos y de minería ilegal en las respectivas áreas (término cuestionado), establecimiento de medidas restrictivas a la actividad minera en los ríos Cuyuni, Venamo, Amacuro y Akarabisi; en sus respectivas áreas militares (término cuestionado) control y restricción a la inmigración en el área fronteriza (termino cuestionado).

Se cuestionan los términos señalados anteriormente en virtud de que la administración de la Guayana Esequiba o Zona en Reclamación bona fide, (de buena fe), esta provisionalmente a cargo de las autoridades guyanesas y que la controversia viene siendo ventilada a instancias del Secretario General de las Naciones Unidas y de un Buen Oficiante, y con la finalidad de impedir cualquier inconveniente que pudiese afectar la posición venezolana en el actual proceso de la reclamación, hasta tanto no sea determinada la frontera definitiva. Nuestros gobiernos no deben aceptar términos semánticos que afirmen lo que niegan (de que la sentencia del 03 de octubre de 1899 dictada en el Laudo Arbitral de Paris sobre la frontera entre Venezuela y la Guayana Británica, hoy Guyana, es nulo e irrito).

Razón por la cual los funcionarios públicos deben de ser formados, sensibilizados, al respecto para evitar se cometan errores y se comprometa la justa aspiración de reivindicación de la Nación venezolana por los territorios al Oeste del río Esequibo ante cualquier instancia internacional.

Así mismo, se firmó una Declaración Conjunta, durante la visita de Jagan a Venezuela en la que se hacía énfasis en el apoyo a la gestión de Buenos Oficios ejercida por Allister McIntyre, en la búsqueda de un entendimiento para la solución práctica de la reclamación que mantiene nuestra Nación. Por su parte, el Presidente Cheddi Jagan, anunció que nombraría un Facilitador por parte de Guyana.

A finales de Marzo de este año, Cheddi Jagan  cumple su compromiso al nombrar a Barton Scotland, como facilitador por parte de Guyana, en el proceso de negociación, en búsqueda de una solución práctica a la controversia.

10 de agosto, Nota de Protesta al Gobierno de la República Cooperativa de Guyana por el otorgamiento de concesiones petroleras a la empresa Mobil, costa afuera, en las áreas marinas y submarinas de la Zona en Reclamación y del Estado Delta Amacuro[207]:

“… En cuanto al primer punto, relativo al otorgamiento de concesiones frente a la costa de la Zona en Reclamación, el gobierno de Venezuela está plenamente consciente de que, en estricto derecho, tales hechos no tienen ningún efecto sobre la reclamación, de conformidad con el Artículo V del Acuerdo de Ginebra de 1966…

… En cuanto al segundo aspecto, relativo al límite occidental de las concesiones otorgadas, causa sorpresa y preocupación que, de manera unilateral, el gobierno de la República Cooperativa de Guyana haya adoptado un trazado que conlleva a otorgar concesiones en áreas marítimas que correspondan a la proyección de la fachada marítima que se extiende entre Punta Araguapiche y Punta Playa, y constituye, por ende, zonas sobre las cuales Venezuela ejerce efectiva y plenamente su soberanía y jurisdicción, independientemente de la reclamación, en el mar territorial, la zona económica exclusiva y la plataforma continental, hasta el borde exterior del margen continental que conforma el límite de la jurisdicción venezolana con la Zona Internacional de los Fondos Marinos …”

1994

3 de mayo, Mediante comunicado de prensa, el Ministerio de Relaciones Exteriores reitera su posición ante el otorgamiento de concesiones, por parte de Guyana, a empresas extranjeras en el Territorio Esequibo[208]:

“… al igual que en el pasado, estas nuevas concesiones no afectan ni los títulos ni los derechos de Venezuela. Estos están amparados en el Artículo V del Acuerdo de Ginebra de 1966…”

1995

3 de marzo, Visita del Canciller Miguel Angel Burelli Rivas a Guyana, entrevista con el Presidente Jagan y el Canciller Rohee. Se planteó el Enfoque de Globalidad para abordar las relaciones bilaterales[209]. El Canciller Miguel Ángel Burelli Rivas planteo que en la nueva etapa de relaciones, el gobierno venezolano procuraría la aceptación de un enfoque de globalidad, que permitiera abordar, discutir y plantear soluciones a los problemas comunes, incluyendo el aspecto de la reclamación territorial.

La nueva estrategia de la globalidad en las negociaciones con Guyana, aplicada a Colombia y Brasil, no era más que una corriente y metodología de negociaciones, conocida como negociación integrativa y no es otra cosa que la complementariedad de interés. Si éstos son definidos, aprovechados y coordinados por las partes, todos saldrán conformes de la negociación. Es lo que algunos teóricos llaman negociar sin ceder y otros el juego de ganar-ganar, que no es muy frecuente ni ocurre espontáneamente en la realidad.

Mecanismo y método que se aplican debido a la naturaleza y características de la negociación de mutuo acuerdo, al fijar una agenda global de asuntos comunes pendientes, definiéndolos adecuadamente para su tratamiento y posible solución, a través de un modus operandi.

Con esta globalidad, aparentemente, no se pretendía incluir todo en un solo paquete para ser tratado en una misma mesa de negociaciones. Se trata más bien de resaltar los diversos elementos cooperativos en las relaciones bilaterales, a fin de que los aspectos conflictivos por la reclamación del Esequibo disminuyan, buscando un mejor momento político para su solución.

Sin embargo, ambas naciones aceptaron, formalmente, un procedimiento ya convenido, que fue el de acudir al Secretario de ONU, quien a su vez nombro un representante que funge como Buen Oficiante (Allister McIntyre).

Por otro lado, no es posible incluir todos los problemas domésticos a lo largo de la Línea Esequiba (línea fronteriza término cuestionado, versus la reclamación por los territorios al oeste del río Esequibo), sin atender al diferente grado de importancia que tienen, ni pretender resolverlos a un tiempo, sin antes ordenar sus soluciones. Los asuntos de la Línea Esequiba o de facto, se deben de estudiar en su conjunto, pero no por ello las soluciones de cada uno se han de afrontar globalmente.

Y lo más importante, delicado, y trascendente es que no se debe comprometer bajo ninguna circunstancia con algunas de estas soluciones, la tradicional posición venezolana, sobre la reclamación de los territorios ubicados al oeste del río Esequibo en una justa negociación que conlleve a un arreglo practico de la injusticia cometida en el Tribunal Arbitral de Paris en 1899, que le arrebato a la Nación venezolana 159.500Km2 de territorio.

24 de agosto, El Gobierno de Venezuela mediante comunicado de prensa expresa su preocupación por las consecuencias humanas, ecológicas y materiales que podría tener la represa de desechos tóxicos ubicada entre el Río Omai y la población de Bartica en el Territorio Esequibo[210]:

“… El gobierno de Venezuela, dentro del espíritu que hoy caracteriza las relaciones con la República Cooperativa de Guyana, reitera su firme oposición a esta política indiscriminada de concesiones mineras y madereras, así como cualquier otra acción adoptada por el Gobierno guyanés en el Territorio Esequibo que altere de manera permanente e irreversible dicha región sobre la cual reclamamos soberanía…”

Entre 2 y 3 millones de metros cúbicos de desechos de cianuro caen al río Esequibo.

1998

21 al 23 de julio, Visita Oficial a Venezuela de la Señora Janet Jagan, Presidente de la República Cooperativa de Guyana para tratar diversos temas de cooperación, y la necesidad de negociar un acuerdo Ambiental sobre el Esequibo dentro del concepto del medio ambiente sustentable. Durante esta visita fue condecorada con el “Collar de la Orden del Libertador”.

En su intervención en Sesión Conjunta del Congreso Nacional, al referirse a la Reclamación Territorial expresó[211]:

“Estamos comprometidos al examen de todas las iniciativas que contengan la posibilidad de una solución que sea satisfactoria para los pueblos de nuestros países.”

Comunicado Conjunto emitido en ocasión de la Visita Oficial a Venezuela, de la Presidente Janet Jagan[212]:

  1. Los Presidentes evaluaron el Proceso para la Solución de la Controversia Territorial que existe entre Guyana y Venezuela y reiteraron su firme compromiso para resolver pacíficamente la Controversia.

  2. Expresaron su apoyo al Proceso McIntyre.

  3. Ambos Presidentes acordaron que bajo la égida del Proceso McIntyre, Guyana y Venezuela iniciarán negociaciones que conduzcan a un Acuerdo sobre Cooperación Ambiental.

  4. Acordaron adoptar un esquema integral y global para la agenda bilateral.

  5. Se acordó constituir una Comisión Bilateral de Alto Nivel (COBAN) con las Subcomisiones en las siguientes áreas: Política, Ambiente, Comercio y Cooperación Económica, Cultura, Salud, Agricultura y Agro-Industria, Transporte y Asuntos Consulares.

Acordaron designar grupos técnicos de trabajo, a través de los canales diplomáticos para identificar áreas específicas de exploración y explotación de los recursos vivos del mar. Incluyendo el establecimiento de empresas conjuntas para el procesamiento y mercadeo de esos recursos.

20 de septiembre, En carta publicada en el Stabroek News, el Ministro de Relaciones Exteriores Clement Rohee acusa al PNC por haber firmado el Acuerdo de Ginebra de 1966:

“… el más grande acto de traición jamás cometido contra esta nación por el People´s National Congress … reabrió la controversia con Venezuela, la cual fue finalmente resuelta en 1899.”

7 de octubre, En carta publicada en el Stabroek News, el Ex-Ministro de Relaciones Exteriores, Rashleigh Jackson señala que el Acuerdo de Ginebra fue la culminación del proceso del examen a la documentación acordado por los tres países y que lejos de una traición, el Acuerdo de Ginebra provee mecanismos a través de los cuales pueden continuar discusiones sensibles entre los gobiernos de Guyana y Venezuela en la búsqueda para una resolución de la controversia surgida como resultado de la contención de Venezuela de que el Laudo de 1899 es nulo e írrito.

9 de octubre, En carta publicada en el Stabroek News, el Ministro de Relaciones Exteriores de Guyana Clement Rohee responde a Rashleigh Jackson:

“En vista de que ciertamente Venezuela no pudo postergar la independencia de Guyana, tal como se señala anteriormente y el conclusivo fallo de que no hubo evidencia que sostuviera la posición de Venezuela, era ilógico, sino temerario, pero probablemente oportuno que el gobierno de Guyana accediera a firmar el Acuerdo de Ginebra a nivel del mismo Primer Ministro Burnham.

El Acuerdo dio responsabilidad y consecuentemente “institucionalizó” los reclamos de Venezuela y por lo tanto puso en riesgo la integridad territorial de Guyana. El Señor Rashleigh Jackson es prácticamente decepcionante, cuando argumenta que el Acuerdo de Ginebra fue la culminación de un proceso iniciado por la revisión de documentos. Una pequeña reflexión demuestra que esto es ridículo. Si alguien reclama falsamente que usted le debe una alta suma de dinero y una revisión de los documentos prueba que no existe base para dicho reclamo, cambiaría usted y firmaría un Acuerdo con ese individuo? El pueblo guyanés no es tonto.”

23 de noviembre, En ocasión del encuentro que sostuviera el Primer Mandatario venezolano Rafael Caldera con su homólogo brasileño Fernando Henrique Cardoso, en santa Elena de Uairen, Estado Bolívar, Venezuela, el Presidente Caldera, al observar un mapa donde coinciden las fronteras de Venezuela, Guyana y Brasil, hizo la anotación que el mapa no incluía la Zona en Reclamación en la cual Venezuela tiene derechos que demandar y señaló[213]:

“… nosotros hemos reclamado nuestros derechos pacíficamente, a través del consenso y el diálogo, pero tampoco vamos a renunciar a la demanda de dichos derechos, los cuales fueron usurpados por el imperio británico…”.

Asimismo, refirió que:

“… Guyana es un país amistoso, el cual nosotros estimamos, pero que desafortunadamente heredó una gran injusticia”.

1999

7 de enero, El Gobierno de Guyana otorgó una extensión de 30 años más, a la concesión forestal que opera la empresa Willems Timber and Trading Company (WTTC) en un área aproximada de 300.000 hectáreas ubicada en la Región 7 Cuyuní-Mazaruni en el Territorio Esequibo. Asimismo, las partes suscribieron un Acuerdo para el procesamiento y comercialización de madera[214].

21 de enero, La empresa coreana-malaya[215], concesionaria de explotaciones madereras Barama Company Ltd. suscribió un acuerdo con la compañía canadiense Golden Star Resources Ltd. operadora del complejo minero de Omai ubicado en la Zona en Reclamación, para iniciar trabajos exploratorios de búsqueda de metales preciosos en el área que la primera tiene en concesión en el Distrito Noroeste de este país (Región 1 Barima-Waini en el Territorio Esequibo).

15 de marzo, se reúnen  en Caracas Sir Alister Mcintyre con el canciller Rangel para revisar la situación actual del diferendo. Se cumple un Siglo de la reclamación venezolana sobre el Esequibo. Es oportuno señalar que a nivel de las Naciones Unidas, del Movimiento de Países No Alineados, de la Asociación de Estados del Caribe, del CARICOM y en sus relaciones bilaterales, los dos Gobiernos han expresado satisfacción con el método de los Buenos Oficios, aspecto que fue reiterado durante dicha visita. Sin embargo resulta necesario que esas manifestaciones sean complementadas con otras iniciativas de carácter diplomático que reafirmen la voluntad de ambos países para avanzar en la solución de la controversia territorial. En este contexto cobra relevancia la preservación ambiental, la presencia de empresas multinacionales en la explotación indiscriminada de recursos y la migración guyanesa.

22 de marzo, El Vicecanciller de Venezuela, Embajador Jorge Valero, descartó la posibilidad de recurrir a la intermediación de terceros para resolver la controversia con Guyana por la instalación de una Plataforma de Lanzamiento Satelital en el Territorio en Reclamación[216].

12 de julio, Se dio a conocer a través del Servicio Informativo de Guyana que el Gobierno aprobó un plan de extensión a la Compañía Maderera Barama en el Esequibo (Zona en reclamación por Venezuela). El Director de la Oficina de Inversiones de Guyana (GO-INVEST), Sr. Deochand Narain confirmó que la compañía puede comenzar sacando madera de su nueva concesión de 500 acres, construir un aserradero a Port Kaituma y unas casas de alojamiento sobre el banco izquierdo del río Esequibo que queda a unas 4 millas de la boca del río Supenaam. Dicha inversión se llevará a cabo en dos etapas, donde más de 700 personas recibirán empleos, totalizando las inversiones de Barama en Guyana a US$ 135 millones[217].

13 de julio, el gobierno de Hugo Chávez emitió una Nota de Protesta ante Georgetown, como respuesta a concesiones costa afuera, otorgadas a empresas petroleras, CENTURY GY y EXXON, por Guyana, frente al estado venezolano de Delta Amacuro y en la zona bajo reclamación[218].

15 de julio, El Gobierno de Guyana suscribió un acuerdo con la compañía sudafricana “Migrate Mining Ltd (MML)” para el otorgamiento de una concesión a esta firma, para la exploración minera de oro y diamantes en un área aproximada de 8 millones de acres, ubicada en la Sierra Pakaraima, que forma parte de la formación geológica de Roraima, la cual abarca a Brasil, Guyana y Venezuela. El permiso exploratorio abarca una vasta zona en la parte oeste extrema y central de Guyana y se extiende a lo largo de la frontera con Venezuela, pasando por amplios sectores de las Regiones 7 Cuyuní-Mazaruni y 8 Potaro –Siparuni, dentro del Territorio en Reclamación[219].

28 de julio, La compañía minera local “Roraima Gold Corporation” logró un acuerdo conjunto con la compañía norteamericana Newmont Overseas Exploration LTD, para desarrollar una concesión minera de 13.000 acres en la parte baja del río Cuyuní (Zona en Reclamación por Venezuela). Se dio a conocer durante una conferencia de prensa que Newmont entre otras cosas gastará un monto de US$ 5 Millones durante los próximos seis años y adquirirá un interés del 75%. Se explicó también que el acuerdo conjunto con una compañía de la altura internacional de Newmont traerá credibilidad a los descubrimientos recientes de los empleados exploratorios del Roraima y asegura a los inversionistas de un programa exploratorio completamente gerenciado y bien financiado. Newmont Overseas Exploration LTD, es una sucursal de Newmont Mining Corporation, la cual extrajo unos cuatro millones de onzas de oro el año pasado de sus operaciones en Norteamérica y en Ecuador, Perú, Brasil y Tanzania[220].

El 20 de septiembre , El Ministro de Relaciones Exteriores, José Vicente Rangel, mantuvo reunión en las Naciones Unidas con el Ministro de Relaciones Exteriores de Guyana Clement Rohee, el Buen Oficiante Alister McIntyre, el Asistente del Secretario General de la O.N.U. para Asuntos Políticos Alvaro de Soto, los Facilitadores de ambos países, Dr. Carlos Ayala Corao y el Dr. Ralph Ramkarran, el Representante Permanente de Guyana en la O.N.U. Samuel Insanally, el Encargado de Asuntos de Venezuela en la O.N.U. Carlos Bivero y el Director de Política Internacional del M.R.E. Francisco Vélez; para revisar el estado de las discusiones sobre la controversia territorial del Esequibo.

1º de octubre, Comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores de Venezuela en ocasión de los 100 años del Laudo de París:

“Con ocasión de cumplirse, el domingo 3 de octubre, cien años de haberse dictado en París el doloso Laudo Arbitral sobre la frontera entre Venezuela y la Guayana Británica, el cual despojó ilícitamente a nuestro país del territorio Esequibo, el Ministerio de Relaciones Exteriores desea recordar, una vez más, el carácter nulo e irrito de ese Laudo y la aspiración nacional de obtener la reparación de la grave injusticia cometida.

El Ministerio de Relaciones Exteriores reafirma el compromiso del Gobierno venezolano de dar fiel cumplimiento al Acuerdo suscrito en Ginebra el 17 de febrero de 1966 y, por tanto, de buscar conjuntamente con el Gobierno de la República Cooperativa de Guyana soluciones satisfactorias para el arreglo práctico de la controversia pendiente, en el marco de ese Acuerdo.

En este sentido, el Ministerio de Relaciones Exteriores expresa su satisfacción con los Buenos Oficios del Secretario General de las Naciones Unidas, a través de su representante personal, el señor Alister McIntyre, y ratifica la determinación venezolana de hacer todo lo posible para garantizar su éxito.

Por último, considera oportuno destacar el auspicioso clima de entendimiento existente entre los pueblos y los gobiernos de Venezuela y Guyana, tal como lo han expresado los Presidentes Hugo Chávez Frías y Bharrat Jagdeo.”

Comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores de Guyana en ocasión de los 100 años del Laudo de París:

“El Gobierno de Guyana aprovecha la oportunidad en la ocasión del 100 Aniversario del Laudo del Tribunal de Arbitraje de París, de fecha 3 de octubre de 1899, para reiterar la validez de este Laudo, el cual estableció las fronteras existentes entre Guyana y Venezuela.

Guyana continúa sosteniendo esta posición frente la controversia que ha surgido como resultado de la contención de Venezuela de que el Laudo es nulo e írrito, formulando así el reclamo del territorio Esequibo. El Gobierno de Guyana mantiene que la región del Esequibo es una parte integral del territorio de Guyana. Por consiguiente, la intención del gobierno es la de preservar la soberanía e integridad territorial de Guyana.

El Gobierno de Guyana permanece comprometido con la continuación del proceso del Buen Oficiante de las Naciones Unidas, bajo los auspicios del Secretario General de las Naciones Unidas, de acuerdo a lo previsto en el Artículo IV (2) del Acuerdo de Ginebra de 1966, con vista hacia un arreglo pacífico de esta controversia.

El Gobierno de Guyana continuará trabajando junto con el Gobierno de Venezuela por el mantenimiento y fortalecimiento de los vínculos bilaterales de amistad y cooperación existentes.”

2 de noviembre, Comunicado del Ministro de Relaciones Exteriores de Guyana, relativo a la aceptación del Señor Oliver Jackman, como nuevo Representante del Secretario General de las Naciones Unidas en el caso de la controversia territorial entre Venezuela y Guyana.

10 de noviembre, El Gobierno guyanés informó que ha concluido las negociaciones con la empresa Beal Aerospace Technologies, respecto a la construcción de una plataforma para el lanzamiento de satélites en el interior de Guyana; y es posible que se firmará el acuerdo en cualquier momento. La empresa estadounidense, que planifica lanzar satélites comerciales desde un sitio en la Región Nº 1, ha enviado los compromisos del Gobierno a sus abogados a fin de asegurar si tales compromisos están permitidos dentro de la Ley guyanesa.

13 de noviembre, La compañía North American Resources, INC Ltd (NARIL) inauguró oficialmente una mina de oro de 100.000 onzas en Konawaruk, Región Nº 7. NARIL está financiada por la empresa estadounidense South American Minerales Inc. y tiene hasta ahora aproximadamente G$ 500 M. invertido en la industria, minera local con 90 empleados para sostener su operación en Konawaruk. La mina Bob Stuzman esta ubicada aproximadamente a 30 millas de Madhia y producirá inicialmente de 10.000 a 15.000 onzas de oro anualmente. La concesión de NARIL cubre 75.000 acres de tierra en las áreas de Mazaruni, Cuyuní, Madhia y Kone[221].

 [1] Carlos Oropeza, Respuesta a Guyana sobre su posición en la controversia por el Esequibo. sábado, 28 de enero de 2012.

http://esequibonuestro.blogspot.com/2012/01/respuesta-guyana-sobre-su-posicion.html

[2] Fuente: M.R.E., D.G.S.F., Oficina de Archivo, año 1944, Exp. 8.1.17.

[3] Fuente: M.R.E, Reclamación de la Guayana Esequiba, año 1982, pag 156.

[4] Fuente: M.R.E., Reclamación de la Guayana Esequiba, Documentos 1962-1981, Caracas 1982, pag. 40.

[5] Fuente: M.R.E., Op cit, pag. 40.

[6] Fuente: M.R.E., Op cit, pag. 40.

[7] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo 1965, pag. 23.

[8] Fuente: M.R.E., Reclamación de la Guayana Esequiba, Documentos, 1982, pag. 160.

[9] http://esequibonuestro.blogspot.com/2011/10/el-memorandum-de-severo-mallet-prevost.html

[10] http://esequibonuestro.blogspot.com/2011/12/carta-de-severo-mallet-prevost-al.html

[11] Fuente: Hartfield House, Herts, Documentos Privados del Márques de Salisbury, Vol. A/94, Doc. Nº 2, citado por M.R.E., La Reclamación Esequiba, Documentos, Caracas 1984, pag. 185.

[12] Fuente: M.R.E., D.G.S.F., Ofic de Archivo, año 1938, Exp.8.1.13.

[13] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo 1948 – 1953, pag. LVII.

[14] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo 1955, pag. LIX y Libro Amarillo 1965, pag. 24.

[15] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo 1965, pag. 25.

[16] Mi Participación En La Reclamación Del Territorio Esequibo. Adolfo R. Taylhardat, 21 de abril de 2012. http://www.adolfotaylhardat.net/miparticipacionenlareclamaciondelterritorioesequibo.htm

 [17] Fuente: Foreign Office to Certain of Her Majesty´s Representatives, Confidential Intel, N° 26, CO 1031/3451, citado por Cedric Joseph en Anglo – American diplomacy.

[18] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo 1965, pag. 35.

[19] Fuente: Taylhardat, Adolfo Raúl. Informe “La Reclamación Venezolana sobre los Limites con la Guayana Británica. Comienzo y Evolución de la Reclamación”. 04ABR1964.

[20] Fuente: M.R.E., Reclamación de la Guayana Esequiba, Año 1982, pag. 18.

[21] Fuente: Presidencia de la República, Mensajes Presidenciales, Tomo VI, 1960 – 1971, Caracas 1971, pag. 170.

[22] Fuente: M.R.E., Reclamación de la Guayana Esequiba, Caracas, 1982, pag. 12.

[23] Fuente: Taylhardat, Adolfo Raúl. Informe “La Reclamación Venezolana sobre los Limites con la Guayana Británica. Comienzo y Evolución de la Reclamación”. 04ABR1964

[24] Fuente: Taylhardat, Adolfo Raúl. Informe “La Reclamación Venezolana sobre los Limites con la Guayana Británica. Comienzo y Evolución de la Reclamación”. 04ABR1964

[25] Fuente: Taylhardat, Adolfo Raúl. Informe “La Reclamación Venezolana sobre los Limites con la Guayana Británica. Comienzo y Evolución de la Reclamación”. 04ABR1964.

[26] Fuente: Odeen Ishmael, The Trail of Diplomacy, A. Documentary History of the Guyana – Venezuela Border Issue, Part Four, Chapter 16, pag. 9.

[27] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo 1963, Documentos, pag. 10.

[28] http://esequibonuestro.blogspot.com/2011/11/exposicion-del-canciller-de-venezuela.html

[29] Fuente: M.R.E., Reclamación de la Guayana Esequiba, Caracas 1982, pag. 20.  

[30] Fuente: Odeen Ishmael, Op cit, Chapter 16, pag. 10.

[31] Fuente: M.R.E., Reclamación de la Guyana Esequiba, Caracas, 1982, pag. 22.

[32] Subrayado y “negritas” nuestro.

[33] Fuente. Basil. A Ince, Op cit, pag. 179.

[34] Mi Participación En La Reclamación Del Territorio Esequibo. Adolfo R. Taylhardat, 21 de abril de 2012. http://www.adolfotaylhardat.net/miparticipacionenlareclamaciondelterritorioesequibo.htm

[35] Fuente: Presidencia de la República, Mensajes Presidenciales, Tomo VI, 1960 – 1971, Caracas 1971, pag. 237.

[36] Mi Participación En La Reclamación Del Territorio Esequibo. Adolfo R. Taylhardat, 21 de abril de 2012. http://www.adolfotaylhardat.net/miparticipacionenlareclamaciondelterritorioesequibo.htm

[37] Fuente: M.R.E., Reclamación de la Guayana Esequiba, Caracas, 1982, pag. 23.

[38] Fuente: Ibid, pag. 25.

[39] Fuente: Jagan Cheddi, Op. cit, pag. 278.

[40] Mi Participación En La Reclamación Del Territorio Esequibo. Adolfo R. Taylhardat, 21 de abril de 2012. http://www.adolfotaylhardat.net/miparticipacionenlareclamaciondelterritorioesequibo.htm

[41] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo, año 1964, pag. VI y VII.

[42] Fuente: Departament Of State, Memo of Conversation Confidencial, 15DIC1964.

[43] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo 1964, pag. CXVII.

[44] Fuente: Harfield House, Herts, Documentos Privados del Tercer Marqués de Salisbury, Vol. A/94, Doc Nº 2, citado por M.R.E., La Reclamación Esequiba, Documentos, Caracas 1984, pag. 188.

[45] Fuente M.R.E., Reclamación de la Guayana Esequiba, 1982, pag. 45.

[46] Fuente: Departamento of State, Memo Office Of Colombian Venezuelan Affairs Confidencial, 05AGO1965.

[47] Fuente: Comunicación Nº 116 de la Academia Nacional de la Historia, 25MAR2004.

[48] Fuente: M.R.E., Reclamación de la Guayana Esequiba, año 1982, pag. 55.

[49] Fuente: M.R.E., Reclamación de la Guayana Esequiba, año 1982, pag. 60.

[50] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo 1965, pag. XVI.

[51] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo 1965, pag. 33.

[52] Fuente: M.R.E., Reclamación de la Guayana Esequiba, Documentos 1982, pag. 62.

[53] Firmado en Washington en diciembre de 1959, contempla un sistema de cooperación científica y de intercambio de información entre las Partes contratantes, pero además congeló todas las aspiraciones territoriales de cualquiera de los países signatarios, puso a fin a la negación o afirmación de derechos de soberanía y prohibió la presentación de nuevas reclamaciones sobre el territorio antártico

[54] Fuente: Ibid, pag. 66.

[55] Mi Participación En La Reclamación Del Territorio Esequibo. Adolfo R. Taylhardat

      http://www.adolfotaylhardat.net/miparticipacionenlareclamaciondelterritorioesequibo.htm

[56] Fuente: Basil A. Ince, Op cit, pag. 185.

[57] http://esequibonuestro.blogspot.com/2011/11/exposicion-del-canciller-de-venezuela.html

[58] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo 1966, pag. XX.

[59] Artículo 33 de la Carta de las Naciones Unidas. 1.- Las partes en una controversia cuya continuación sea susceptible de poner en peligro el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales tratarán de buscarle solución, ante todo, mediante la negociación, la investigación la mediación, la conciliación, el arbitraje, el arreglo judicial, el recurso a organismo o acuerdos regionales u otros medios pacíficos de su elección.

[60] Mi Participación En La Reclamación Del Territorio Esequibo. Adolfo R. Taylhardat

http://www.adolfotaylhardat.net/miparticipacionenlareclamaciondelterritorioesequibo.htm

[61] Fuente: M.R.E., Reclamación de la Guayana Esequiba, año 1982, pag. 72.

[62] Dicho Acuerdo posteriormente recibió el nombre de “Acuerdo de Ginebra” – aunque en un momento determinado el Canciller Iribarren Borges sugirió el nombre de “Acuerdo del Beau Rivage (Acuerdo de la bella rivera) como una forma de asociarlo al Rio Esequibo y porque el acto de la firma tendría lugar en un salón del Hotel Beau Rivage, donde estaban alojadas las delegaciones que participaron en la reunión.

[63] Fuente: Ibid, pag. 73.

[64] http://esequibonuestro.blogspot.com/2011/10/acuerdo-de-ginebra-de-1966.html

[65] Fuente: Odeen Ishmael, Chapter 19, pag. 6 of/70.

[66] Fuente: Presidencia de la República, Mensajes Presidenciales, Tomo VI, 1960 – 1971, Caracas 1971, pag. 388.

[67] Fuente: Congreso Nacional, Diario de Debates, Sesión Extraordinaria del 01ABR1966.

[68] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo 1966, pag. XXII.

[69] Fuente: G.O. Nº 28008, 15ABR1966.

[70] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo 1966, pag. XXII.

[71] Fuente: M.R.E., Reclamación de la Guayana Esequiba, Caracas 1982, pag. 107.

[72] Fuente: Ibid, pag. 111.

[73] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo, año 1966, pag. XXIV.

[74] http://esequibonuestro.blogspot.com/2011/11/nota-del-canciller-de-venezuela-al.html

 [75] Fuente: M.R.E., Documentos (1962-1981), Reclamación de la Guayana Esequiba, pag. 109.

[76] Fuente: M.R.E., Boletín Nº 5 del Archivo de la Casa Amarilla, año 1998, pag. 415.

[77] Fuente: Gaceta Oficial de la República de Venezuela, Nº 28134 del 13SEP1966.

[78] Fuente: M.R.E., Reclamación de la Guayana Esequiba, año 1982, pag. 117.

[79] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo 1967, pag. 25.

[80] http://esequibonuestro.blogspot.com/2011/11/el-incidente-de-anacoco-12-de-octubre.html

[81] Fuente: M.R.E., Boletín del Archivo de la Casa Amarilla Nº 5, Caracas 1998, pag. 414.

[82] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo 1966, pag. 13.

[83] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo 1966, pag. 14.

[84] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo 1966, pag. XXV.

[85] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo 1966, pag.14.

[86] Fuente: M.R.E., Boletín Nº 5 del Archivo de la Casa Amarilla, año 1998, pág. 415.

[87] Fuente: Presidencia de la República, Mensajes Presidenciales, Tomo VI, 1960 – 1971, Caracas 1971, pag. 439.

[88] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo, año 1967, pag. XVII.

[89] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo 1967, pag. XVII.

[90] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo 1967, pag. XVII.

[91] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo 1967, pag. XVII.

[92] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo, año 1968, pag. 9.

[93] Fuente: M.R.E., Boletín Nº 5 del Archivo de la Casa Amarilla, año 1998, pag. 416.

[94] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo 1968, pag. 10.

[95] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo, año 1968, pag. 9.

[96] http://esequibonuestro.blogspot.com/2011/10/reserva-de-los-derechos-de-soberania-de.html

[97] Fuente: M.R.E., Boletín Nº 5 del Archivo de la Casa Amarilla, año 1998, pag. 416.

[98] Fuente: M.R.E., Boletín Nº 5 del Archivo de la Casa Amarilla, año 1998. Pag. 343.

[99] Fuente: Ibid, Pag. 416.

[100] Fuente: Ibid, Pag. 416.

[101] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo 1968, pag. 267.

[102] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo, año 1968, pag. 9.

[103] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo 1968, pag. 270.

[104] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo 1969, pag. 270.

[105] Fuente: Ibid, Pag. 9.

[106] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo 1969, pag. IX.

[107] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo, año 1969, pag. VIII.

[108] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo, año 1969, pag. VIII.

[109] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo 1969, pag. IX.

[110] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo 1969, pag. VIII.

[111] Fuente: M.R.E., Boletín Nº 5 del Archivo de la Casa Amarilla, año 1998, pag. 350.

[112] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo, 1969, pag. VIII.

[113] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo 1970, pag. CCCXVI.

[114] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo 1970, pag. 184.

[115] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo 1970, pag. 184.

[116] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo 1970, pag. 184.

[117] Fuente: M.R.E., Boletín Nº 5 del Archivo de la Casa Amarilla, año 1998, pag. 417.

[118] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo 1970, pag. 187.

[119] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo 1970, pag. 185.

[120] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo, año 1970, pag. CCCXVI.

[121] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo 1970, pag. CCCXVI.

[122] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo 1970, pag. CCCXVI.

[123] Fuente: M.R.E., Boletín Nº 5 del Archivo de la Casa Amarilla, año 1998, pag. 417.

[124] http://www.historiaolvidada.com/guyana1.htm

[125] http://esequibonuestro.blogspot.com/2011/12/protocolo-de-puerto-espana-puerto.html

[126] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo 1970, pag. CCCXV.

[127] Fuente: Ibid, pag. 420.

[128] Fuente: Gaceta Oficial de Guyana 07JUL1977.

[129] Fuente: M.R.E., Boletín del Archivo de la Casa Amarilla Nº 5, Caracas 1998, pag. 420.

[130] Fuente: Odeen Ishmael, Op cit, Part. Six, Chapter 29, pag. 5.

[131] Fuente: M.R.E., Boletín Nº 5 del Archivo de la Casa Amarilla, año 1998, pag. 421.

[132] Fuente: M.R.E., Archivo DGSF, G-1979.8.10.8, Nota DG-00165.

[133] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo 1981, pag. 819.

[134] Fuente: Ibid, pag. 422.

[135] Fuente: M.R.E., Boletín Nº 5 del Archivo de la Casa Amarilla, pag 372.

[136] Fuente: Odeen Ishamel, Op cit, Part six, Chapter 32, pag. 22.

[137] Fuente: M.R.E., Boletín Nº 5 del Archivo de la Casa Amarilla, año 1998, pags 377 y 378.

[138] Fuente: M.R.E., DGSF, CONC97A/25NOV97.

[139] Fuente: Odeen Ishmael, The Trail of Diplomacy, A. Documentary History of the Guyana – Venezuela, Border, Issue, Chapter 34, pag. 23.

[140] Fuente: M.R.E., La Reclamación Esequiba, Documentos 1981 – 1982 – 1983, Caracas, 1984, pag. 76.

[141] Fuente: M.R.E., Boletín Nº 5 del Archivo de la Casa Amarilla, año 1998, pag. 422.

[142] Fuente: M.R.E., La Reclamación Esequiba, Documentos, Caracas 1984, pag. 86.

[143] Fuente: Odeen Ishmael, The Trail of Diplomacy, Part Seven, Chapter 37, pag. 31.

[144] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo 1982, pag. 929.

[145] Fuente: M.R.E., La Reclamación Esequiba, Documentos, Caracas 1984, pags. 101,102 y 103.

[146] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo 1981, pag. 823.

[147] Fuente: M.R.E., La Reclamación Esequiba, Documentos, 1984, pag. 23.

[148] Fuente: Ibid, pag. 25:

[149] Fuente: M.R.E., Boletín Nº 5 del Archivo de la Casa Amarilla, año 1998, pag. 393.

[150] Fuente: Odeen Ishmael, Op cit, Chapter 38, pag. 6.

[151] Fuente: M.R.E., La Reclamación Esequiba, Documentos, Caracas 1984, pag. 111.

[152] Fuente: M.R.E., Unidad Especial de Guyana, DOCPR-TE-123, 15JUL1999.  

[153] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo 1982, pag. 856.

[154] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo 1982, pag. 871.

[155] Fuente: M.R.E., La Reclamación Esequiba, Documentos, Caracas 1984, pag. 118.

[156] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo 1982, pag. 881.

[157] Fuente: M.R.E., la Reclamación Esequiba, Documentos, 1984, pag. 119.

[158] Fuente: M.R.E., Boletín Nº 5 del Archivo de la Casa Amarilla, año 1998, pag. 423.

[159] Fuente: M.R.E., Reclamación de la Guayana Esequiba, Documentos, Caracas 1984, pag. 125.

[160] Fuente: M.R.E., La Reclamación Esequiba, Documentos, Caracas 1984, pag 128.

[161] Fuente: M.R.E., Unidad Especial de Guyana, DOCPRT-E-108, 25ENE1999.

[162] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo 1982, pag. 906.

[163] Fuente: M.R.E., La Reclamación Esequiba, Documentos, Caracas 1984, pag. 138.

[164] Fuente: Ibid, pag. 141.

[165] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo 1982, pag. 936.

[166] Fuente: M.R.E., La Reclamación Esequiba, Documentos, 1984, pag. 145.

[167] Fuente: M.R.E., Unidad Especial de Guyana, DOCPR-TE-123, 15JUL1999.

[168] Fuente: M.R.E., La Reclamación Esequiba, Documentos, Caracas 1984, pag 147.

[169] Fuente: Embajada de Venezuela en Guyana, Nota Nº III.OI.C4/206, 25ABR2000.

[170] Fuente: Odeen Ishmael, Op cit, Chapter 43, pag. 13.

[171] Fuente: M.R.E., La Reclamación Esequiba, Documentos, Caracas 1984, pag. 153.

[172] Fuente: Ibid, pag. 153.

[173] http://esequibo.mppre.gob.ve/index.php/capitulo-v/15-articulos/36-los-buenos-oficios-y-la-contorversia-territorial

[174] Fuente: M.R.E., Reclamación del Territorio Esequibo, Documentos 1984, pag. 155.

[175] Fuente: Odeen Ishmael, Op cit, Part Nine, Chapter 44, pag. 16.

[176] Fuente: Odeen Ishmael, Op cit, Part Nine, Chapter 44, pag. 18.

[177] Fuente: M.R.E., Unidad Especial de Guyana, DOCPR-TE-108, 25ENE1999.

[178] Fuente: M.R.E, Unidad Especial de Guyana, DOCPR-TE-123, 15JUL1999.

[179] Fuente: M.R.E., Unidad Especial de Guyana, DOCPR-TE – 108, 25ENE1999.

[180] Fuente: Embajada de Venezuela en Guyana, Nota Nº III.OI.C4/206, 25ªBR2000.

[181] Fuente: M.R.E., DGSF/1093.

[182] Fuente: M.R.E., Unidad Especial de Guyana, DOCPR-TE – 108, 25ENE1999.

[183] Fuente: M.R.E., Unidad Especial de Guyana, DOC-PRTE-108, 25ENE1999.

[184] Fuente: Ibid

[185] Fuente: Ibid.

[186] Fuente: M.R.E., Boletín Nº 5 del Archivo de la Casa Amarilla, año 1998, pag. 424.

[187] Fuente: M.R.E., Unidad Especial de Guyana, DOCPR-TE-108, 25ENE1999.

[188] Fuente: M.R.E., Unidad Especial de Guyana, DOC-PRTE-108, 25ENE1999.

[189] Fuente: M.R.E., Unidad Especial de Guyana, DOCPR-TE-108, 25ENE1999.

[190] Fuente: M.R.E., Unidad Especial de Guyana, DOCPR-TE-108, 25ENE1999.

[191] Fuente: Ibid.

[192] Fuente: M.R.E., Boletín Nº 5 del Archivo de la Casa Amarilla, año 1998, pags. 403, 424. M.R.E., Unidad Especial de Guyana, DOCPR-TE-108, 25ENE1999.

[193] Docprte-109, 27ENE1999

[194] Fuente: M.R.E., Unidad Especial de Guyana, DOCPR-TE-108, 25ENE1999.

[195] Fuente: M.R.E., Archivo DGSF, Nota Nº EVG-P1/824 del 12AGO1987.

[196] Fuente: M.R.E., Archivo DGSF, Telefax Nº EVG-EC-2/490 del 22JUN1988.

[197] Fuente: M.R.E., Archivo DGSF, Telefax Nº EVG-EC-2/301 del 21JUN1988.

[198] Fuente: M.R.E., DGSF, CONC97A/25NOV1997.

[199] Fuente: Ibid.

[200] Fuente: Ibid.

[201] http://laguayanaesequiba.blogspot.com/2009/11/la-guayana-esequiba-la-onu-y-el-buen_23.html

[202] http://historiadiplomaticadevenezuela.wikispaces.com/Delimitaci%C3%B3n+de+%C3%A1reas+marinas+y+submarinas+entre+Venezuela+y+Trinidad+y+Tobago.

[203] Fuente: M.R.E., Unidad Especial de Guyana, DOCPR-TE-109, 27ENE1999.

[204] Fuente: M.R.E., Archivo DGSF, Nota Nº EVG-EC/3/518 del 17ºCT1991.

[205] Fuente. M.R.E., Embajada de Venezuela en Guyana, Nota Nº EVG-EC-2-EC-4/60, 02FEB1993.

[206] Fuente: M.R.E., Unidad Especial de Guyana, DOCPR-TE-108, 25ENE1999.

[207] Fuente: M.R.E., GM-001116.

[208] Fuente: M.R.E., DGSF/CONC97A/25NOV97.

[209] Fuente: M.R.E., Unidad Especial de Guyana, DOCPR-TE-108, 25ENE1999.

[210] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo 1995, pag. 688.

[211] Fuente: M.R.E., Unidad Especial de Guyana, DOCPR-TE-110, 31ENE1999.

[212] Fuente: M.R.E., Unidad Especial de Guyana, DOCPR-TE-110, 31ENE1999.

[213] Fuente: Embajada de Venezuela en Guyana, Fax N° II.2.G12.E1.F.60.3.2/420. 24NOV1998.

[214] Fuente: Ministerio de Relaciones Exteriores, Unidad Especial de Guyana, DOCPRTE-15, 19ENE2000.

[215] Fuente: Ministerio de Relaciones Exteriores, Unidad Especial de Guyana, DOCPRTE-151, 19ENE2000.

[216] Fuente: Diario “El Nacional”. Internacional y Diplomacia. Pág. A/2. 23MAR2000.

[217] Fuente: Ministerio de Relaciones Exteriores, Unidad Especial de Guyana, DOCPRTE-151, 19ENE2000.

[218] Fuente: M.R.E., GM-000516.

[219] Fuente: Agregaduría Militar de Venezuela en Guyana, Informes 1999.

[220] Fuente: Ministerio de Relaciones Exteriores, Unidad Especial de Guyana, DOCPRTE-151, 19ENE2000.

[221] Fuente: Embajada de Venezuela en Guyana, Fax Nº 413, 16NOV1999.

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