Octava entrega, “Las Raíces del tema de los diferendos”.#SectorAcuatico

En esta entrega, se diagramará el período comprendido desde la Presidencia de Antonio Guzmán Blanco y  la presidencia de Juan Pablo Rojas Paúl.

guzman blanco

CRONOLOGIA DE  GUYANA-VENEZUELA

Antonio Guzmán Blanco (1879-1884)
Joaquín Crespo (1884-1886)
Antonio Guzmán Blanco (1886-1887)
Juan Pablo Rojas Paúl (1888-1890)

1879

19 de mayo, José Rojas Ministro de Venezuela en Gran Bretaña se dirige al Marques de Salisbury, reiterándole la conveniencia de fijar la frontera entre Venezuela y la Guayana Británica mediante un Tratado[1]:

“Mi Gobierno desea Mi Lord, obtener por medio de un Tratado, un arreglo definitivo de este asunto, y está dispuesto a proceder a la demarcación de una línea divisoria entre las dos Guayanas en un espíritu de conciliación y de verdadera amistad hacia el Gobierno de Su Majestad.”

1880

10 de enero, Lord Salisbury responde al Ministro Venezolano en Londres[2]:

“…El Límite que el Gobierno de S.M. reclama empieza en un punto de la Boca del Orinoco al Oeste de Punta Barima, pasa de allí en dirección meridional a las montañas de Imataca, cuya línea sigue al Noroeste, pasando de allá por las altas tierras de Santa María, precisamente al Sur del Pueblo de Upata, hasta dar con una Sierra en la margen oriental del Río Caroní, siguiendo ésta hacia el Sur hasta tocar el Gran Espinazo del Distrito de Guayana, las montañas de Roraima de la Guayana Británica, y de allí, todavía al Sur, a las montañas de Pacaraima.”

12 de abril, El Ministro Venezolano en Londres José M. Rojas le responde a Lord Salisbury, rechazando las pretensiones británicas de las Bocas del Orinoco y recordándole la proposición de Lord Aberdeen sobre la Boca del Río Moroco de 1844[3].

23 de abril, Lord Salisbury pospone las discusiones en espera del Procurador General de la Guayana Británica[4]:

“En contestación me permito manifestar que el Procurador General de la Colonia de la Guayana Británica se espera en breve en este país, y que el Gobierno de S.M. prefiere posponer la discusión de estas cuestiones hasta la llegada de aquel funcionario.”

27 de septiembre, El Ministro Rojas le escribe al Conde Granville desde la Legación de Venezuela en París, recordándole que el 24MAR1877, Lord Derby le anunció que estaban esperando al Gobernador de la Guayana Británica y que Lord Salisbury le informó el 23ABR1880 que estaban esperando al Procurador General de la Colonia de la Guayana Británica; en vista del silencio oficial británico, suponía que los viajes no se habían realizado, siendo inútil aguardar más tiempo[5]:

“Por consiguiente lo más prudente es no seguir aguardando ni al Gobernador, ni al Procurador General de la Colonia, y decidir estas cuestiones por nosotros mismos en atención a que mi gobierno se ocupa actualmente de preparar el Mapa oficial de la República y desea, como es muy natural, señalar los límites al Oriente …”

21 de diciembre, El Ministro Residente de Venezuela en Washington se dirige al Honorable W. M. Evarts, Secretario de Estado de EE.UU. informándole que el Gobierno de Demerara estaba llevando a cabo misiones sobre el Orinoco y el Caroní, denunciando la presencia de un buque de guerra y un buque mercante británico, en las Bocas del Orinoco, provistos de Postes, alambres y otros artículos telegráficos[6].

1881

31 de enero, El Secretario de Estado Evarts envía carta al Ministro Residente venezolano en U.S.A[7]:

“…el Gobierno de U.S.A no podrá ver con indiferencia que la Inglaterra tome posesión de dicho territorio por la fuerza, dado el caso que tal aparezca ser el objeto de los buques apostados en la boca del Orinoco …”

12 de febrero, Lord Granville, le responde al Ministro Rojas las cartas del 12ABR y del 27 SEP[8]:

“… el Gobierno de S. M. no puede aceptar la Boca del Moroco como frontera en la Costa, pero estaría dispuesto, sin embargo, a considerar cualquier frontera convencional que proponga el Gobierno de Venezuela empezando en un punto más septentrional de la Costa y celebraría que se le favoreciera con una indicación general de sus miras, no solo respecto de ese punto, sino también respecto de la línea general de la frontera que, en su opinión, pudiera formar una base de negociación.”

El 21 de febrero, El Ministro Rojas le responde al Conde Granville, formulando una nueva propuesta, que de no ser conveniente al Gobierno de Su Majestad; debería someterse el asunto a un Arbitraje o Tribunal Internacional[9]:

“… el Gobierno de Venezuela… propone hoy la siguiente frontera de conciliación y de mutua conveniencia para dejar definitivamente arreglado este asunto por medio de un Tratado; con el fin de demostrar la sinceridad de tales sentimientos, aceptará el punto de partida de la frontera en la Costa a una milla hacia el Norte de las Bocas del Moroco. Allí se fijará un poste que indicará el verdadero límite entre ambos países sobre la Costa. Se trazará en dicho punto un meridiano de latitud al Occidente hasta el punto en que se cruce esta línea con la longitud de sesenta grados de Greenwich, y de allí seguirá la frontera hacia el Sur por dicho meridiano de longitud hasta los confines de ambos países …Si el gobierno de S. M. considera inconveniente aceptar la demarcación propuesta… He recibido, en consecuencia instrucciones de mi Gobierno para instar al de S. M. Británica por el sometimiento de la cuestión a un Árbitro elegido por ambas Partes y a cuyo fallo se sometan ambos Gobiernos. Este mismo Arbitro podría decidir si la Isla de Patos pertenece a Venezuela o al Gobierno de Su Majestad Británica.”

15 de septiembre, Lord Granville, le escribe al Ministro Rojas no aceptando la línea de demarcación propuesta por considerarla no satisfactoria, formulando una nueva proposición[10]:

“… Se fijará el punto inicial en un sitio de la Costa del Mar, a 29 millas de longitud, precisamente al Este de la margen derecha del Río Barima, y de allí será llevado al Sur, por encima de la montaña o colina llamada en el mapa original de Schomburgk colina de Yarikita, al paralelo 8º de latitud septentrional; de allí al Oeste a lo largo del mismo paralelo de latitud, hasta que corte la línea fronteriza propuesta por Schomburgk, y asentada en el dicho mapa; siguiendo de allí el límite su curso al Acaribisi, por este hasta su unión con el Cuyuní, de allí por la margen izquierda del Río Cuyuní hasta su fuente, y de allí en dirección del Suroeste a la línea que propuso Schombugk hasta el Esequibo y el Cornetín.”

Esto significaba una frontera que correría al oeste del Esequibo, por lo que no fue aceptada por el gobierno venezolano.  Las conversaciones fueron suspendidas y los ingleses siguieron ocupando la zona.

30 de noviembre, El Ministro de EE.UU. residente en Venezuela, reporta al Secretario de Estado sobre su entrevista con el Presidente de la República[11]:

“… a pesar de que los derechos de Venezuela son claros e incontrovertibles, él duda de la capacidad de ésta de defenderlos sin la ayuda alguna de nación amiga.”

1882

15 de julio. El Ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela Rafael Seijas en memorándum rechaza la propuesta de Granville[12] (15SEP1881):

“… Venezuela no acepta la proposición hecha por Lord Granville el 15 de Septiembre de 1881, a causa de las razones apuntadas en este Memorándum; retirar toda proposición de transacción o conveniencia; y entrar de lleno en el punto de derecho para poner más y más fuera de duda el que asista a la República para reclamar el límite del Esequibo, que el Presidente sostuvo de un modo solemne en su Mensaje del 20 de febrero de 1877 con pruebas sintéticas.”

14 de noviembre, Venezuela solicita intervención de EE.UU. ante la Gran Bretaña para que acceda a la negociación de límites, comunicación dirigida a Mr. F. Frelinghuysen Secretario de Estado de EE.UU[14].

1883

31 de enero, El Secretario de Estado de EE.UU. Honorable Mr. Frederick Frelinghuysen le escribe a Mr Jehu Baker Representante de EE.UU. en Caracas[16]:

“… Y decirle que el Gobierno de los Estados Unidos, así como espera que la proposición relativa al arbitramento tenga feliz resultado, sí, con su aceptación en principio, no lo hubiera tenido ya, prestará gustoso su ayuda para inducir a la Gran Bretaña, de modo amistoso, a darle su asentimiento. Manifestará Ud también al Señor Seijas (en conferencia personal y no con la formalidad de comunicaciones escritas) que EE.UU., no obstante su firme adhesión al arbitraje para el arreglo de las disputas internacionales que afectan a los Estados Unidos, no abrigan el propósito de presentarse como árbitros de ellos; bien que, considerando tales cuestiones con imparcialidad y sin intento ni deseo de prejuzgar sus méritos, los Estados Unidos no se negarán a ejercer las funciones de juez, si a ello lo excitaran ambas partes; y que mirando dichos conflictos como esencial y distantemente americanos, preferirían siempre para su arreglo el juicio arbitral de una potencia americana al de una europea.”

15 de octubre, el Ministro británico residente en Caracas, el Coronel Mansfield se dirige al Dr Seijas Ministro de Relaciones Exteriores, exponiéndole que Lord Granville está a la espera del sucesor del Ministro venezolano residente en Londres, formulando un adelanto de sus aspiraciones[17]:

“Como preliminar a la entrada de las negociaciones, Lord Granville considera indispensable que sé de una contestación a las propuestas del Gobierno de Su Majestad en materia de límites; si la respuesta fuera afirmativa y si se arreglaren las otras cuestiones satisfactoriamente, los deseos del Gobierno de Venezuela, en cuanto a la cesión de la Isla de Patos, obtendrán favorable consideración.”

15 de noviembre, El Ministro Seijas responde al Coronel Mansfield, sobre las dificultades presupuestarias venezolanas para radicar las negociaciones en Londres y propone nuevamente la solución mediante Arbitraje[18]:

“… me ordena Su Excelencia el Presidente encarecer por el digno órgano de Vuecencia a la consideración de Lord Granville, la urgencia de la designación unánime de un Árbitro, para que de aquí a febrero puedan quedar satisfechos los amistosos propósitos de ambos Gobiernos…”

1884

29 de marzo, El Coronel Mansfield, en carta al Ministro Seijas rechaza nuevamente la proposición venezolana del Arbitraje[19]:

“Refiriéndome a la nota de V. E. del 15NOV del año pasado, tengo el honor de poner en noticia del Presidente de la República que he recibido de Lord Granville un oficio fechado el 29 de febrero en que me autoriza para decir que el Gobierno de Su Majestad, no opina que se someta a arbitramento el límite entre esta República y la Guayana Británica.”

2 de abril, El Ministro Seijas responde al Coronel Mansfield lamentando la actitud británica para el arbitraje de esta cuestión, recordando las múltiples ocasiones en que ha acogido y exaltado el Arbitraje, concluyendo[20]:

“… el Presidente me encarga de suplicarle que, sin perder de vista la situación constitucional de Venezuela, se sirve por su parte excogitar é indicar otro camino aceptable de conseguir el arreglo de esta dificultad, tan ansiado por la República.”

7 de abril, El Coronel Mansfield responde al Ministro Seijas[21]:

“Por ahora, el Gobierno de S.M. no parece opinar que el arbitramento sea aplicable a la cuestión; y confieso que Lord Granville me dé en su oficio poca esperanza de que el Gobierno de S. M. esté dispuesto a cambiar su modo de ver el caso.”

10 de junio, Lord Granville rechaza una vez mas el Arbitraje sugerido por Venezuela y por EE.UU[22].

6 de agosto, El Coronel Mansfield le transmite al General Vicente Amengual, Secretario de Estado de Relaciones Exteriores, un nuevo rechazo para el Arbitraje[23]:

“… Lord Granville me autoriza para exponer que el Gobierno de S.M. sostiene su opinión de que el arbitramento no es un modo deseable o ciertamente adecuado para tratar el asunto…”

11 de octubre, Inglaterra tomó por la fuerza la boca del Orinoco, cuando El Gobernador de Guayana Británica ordena colocar postes en la margen oriental del río Amacuro[24].

25 de octubre, El General Guzmán Blanco en entrevista con Sir Julián Pauncefote entregó un memorándum con propuesta del Gobierno venezolano[25]:

“… Venezuela propone ahora, en lugar del arbitramento de una Potencia amiga, la Sentencia de un Tribunal de derecho constituido con personas designadas por las Partes respectivamente.”

30 de diciembre, El General Guzmán Blanco propone a Lord Granville referir la cuestión de límites a un tribunal de derecho compuesto de personas elegidas por las partes[26].

1885

el Statesman Year Book publicó que la Guyana Británica comprendía una superficie de 76,000 millas cuadradas. 1886: Granville modificó los mapas originales de Schomburgk estableciendo una nueva línea limítrofe que aumentaba a 167,830 km2 la posesión británica, llegando así al Río Barima. La línea fronteriza, conocida como Rosebery, desplazó la línea divisoria y la proyectó a la propia desembocadura del Río Orinoco.

13 de febrero, Lord Granville se dirige a Guzmán Blanco rechazando la nueva propuesta venezolana[27].

6 de abril, El General Guzmán Blanco, luego de reunirse con Lord E. Fitzmaurice y Sir Julián Pauncefote, comisionado de Lord Granville, le envía un proyecto de tratado completo que incluye la necesidad del arbitramento como medio de solución amistosa[28].

15 de abril, Lord Granville conviene en la inmediata celebración de un tratado completo[29]:

“La proposición de arreglar por medio de arbitramento las cuestiones que se originen entre los dos países, tiene todo el asentimiento del Gobierno de S.M.”

Pero mostrando reservas por la manera de seleccionar los árbitros y el procedimiento de la Comisión o Tribunal de Arbitramento.

6 de mayo, El General Guzmán Blanco hace nueva proposición a Lord Granville en el sentido de dar al arbitramento un modo general en el Tratado de Amistad, Comercio y Navegación[30].

15 de mayo, Lord Granville escribe a Guzmán Blanco expresando satisfacción sobre el nuevo Tratado propuesto[31]:

“Tengo el honor de informáros en respuesta que el Gobierno de S.M. conviene en sustituir la palabra “Potencia” que ha de ser escogida por las Altas Partes Contratantes en lugar de “Arbitros”, en el artículo relativo al arbitramento y que además conviene en que la obligación de referir a arbitramento las desavenencias que se originen entre Las Altas Partes Contratantes, y no aquellas solamente que provengan de la interpretación del Tratado.”

En junio de este año, El Honorable R.G.W. Herbert, cumpliendo instrucciones del Conde Granville (Secretario de Relaciones Exteriores) ordenó que la frontera fuera corregida y que todas las copias que existieran del mapa fueran destruidas. Esta decisión explica las contradicciones entre el Anuario inglés de 1885 y el Anuario inglés de 1886. (The Stateman´s Year Book). Aspecto que en honor a la justicia plantea el Departamento de Estado de EE.UU. al Gobierno Británico, en comunicación del 24JUL1895[32].

27 de julio, Lord Salisbury sucesor de Lord Granville rechaza el convenimiento anterior[33]:

“El Gobierno de S.M. no puede convenir en el asentimiento dado por sus predecesores al artículo general de arbitramento propuesto por Venezuela, ni en la inclusión en él de materias que no sean las provenientes de la interpretación o alegada violación de este particular Tratado.”

5 de agosto, El General Guzmán Blanco se dirige a Lord Salisbury para expresarle su pesar por el fracaso de las negociaciones sobre un Tratado de Amistad, Comercio y Navegación para reemplazar los tratados de 1825 y 1834. Después de haberse convenido sobre el arbitramento con la administración de Lord Granville, ahora, el nuevo gobierno de Lord Salisbury rectifica[34].

1886

11 de junio, El Señor Charles A. Harris del Ministerio de Asuntos Coloniales Británico, se dirige al Señor E. Hertslet del Ministerio de Relaciones Exteriores, exponiéndole dudas sobre el mapa original de Schomburgk[35].

“… El Ministerio de Colonias parece tener un mapa mas o menos oficial que difiere ampliamente del mapa original de Schomburgk, y ahora hemos oído privadamente que la línea de nuestra frontera que fue oficialmente presentada como nuestro ultimátum a Venezuela no puede ser garantizada en absoluto…”

14 de junio, El Señor E. Hertslet del Ministerio de Relaciones Exteriores Británico, se dirige al Señor Jervoise expresándole preocupación por las inexactitudes de los mapas británicos[36]:

“¿Qué piensa de la carta anexa del Sr. Harris? Si el mapa que fue enviado oficialmente al Gobierno venezolano en septiembre del 81 en respaldo de nuestra reclamación es inexacto, y el mapa publicado bajo los auspicios del Ministerio de Colonias en 1875 está completamente equivocado, me temo que nuestro caso en verdad es muy pobre. Mientras más estudio este asunto, menos me gusta, lo digo entre nosotros.”

Esta preocupación explica la arbitraria proposición que hiciera Lord Granville al Ministro venezolano Rojas el 15SEP1881.

Lord Rosebery se dirige a Guzmán Blanco y le anexa memorándum con las bases para una negociación[37]:

“Se propone que los dos Gobiernos convengan en considerar los territorios situados entre las líneas limítrofes respectivamente propuestas en el párrafo 8 de la nota del Señor Rojas del 21FEB1881, y en la nota de Lord Granville del 15SEP1881, como el territorio en disputa entre los países, y que se trace una línea divisoria dentro de los límites de ese territorio, o por arbitramento, o por una Comisión Mixta sobre la base de la división igual de ese territorio, tomando en debida consideración los límites naturales. El Gobierno de S.M. da especial importancia a la posesión por la Guayana Británica del Río Guaima, y por tanto desea estipular que la línea arranque de la costa del mar, hacia el Oeste de aquel punto, hallándose debida compensación, en alguna otra porción del territorio disputado, por este desvío de la base de una división igual. Se considerará en conexión con el límite la cesión de la Isla de Patos a Venezuela. El Río Orinoco debe ser enteramente libre al comercio y navegación.”

28 de julio, Venezuela protesta la usurpación y ocupación de territorio[38]:

“Colocaron nuevamente postes, fijaron carteles, cambiaron empleados de la República sustituyéndolos con otros de su propia elección e intentaron poner bajo su servicio a funcionarios venezolanos.”

Carta del General Guzmán Blanco para el Conde Rosebery solicitándole la remoción de los postes, retiro de los funcionarios ingleses, explicaciones, anulación del proceso judicial y el restablecimiento al estado anterior.

29 de julio, El General Guzmán Blanco, desilusionado por haber pasado dos años, tratando infructuosamente de resolver los asuntos pendientes con Gran Bretaña, escribe a Lord Rosebery[39]:

“… Sólo me resta manifestar mi pena de ver dos años de tan bien intencionados, tan sinceros, tan amistosos esfuerzos, no hayan producido el efecto que de ellos se esperaba, y que regreso a mi patria con el desconsuelo de dejar las cuestiones pendientes como estaban antes …”

“Por conclusión, Venezuela reivindica hoy, como reivindicó antes, especialmente en el Mensaje de 1877, sus derechos hasta el Esequibo … Respecto a la isla de Patos, se ha probado que, a causa de su mayor proximidad a la costa de la República que a la Inglesa, y por otras razones, es de pertenencia de ella y no de la Gran Bretaña …”

5 de agosto, Memorándum del Señor E. Hertslet del Ministerio de Relaciones Exteriores Británico, expresando dudas e inseguridad para la causa británica, el sometimiento del problema limítrofe a un Arbitraje[40]:

“… Yo diría que nosotros no podemos presentar el caso a arbitraje ni siquiera con pequeñas esperanzas de éxito, dadas las contradictorias líneas que hemos reclamado, presentadas en los mapas públicos ingleses …”

Además de explicar la renuencia por el Arbitraje, también se explica las alteraciones intencionales y carentes de justificación en los mapas presentados a partir de 1840. Este hecho corrobora la apreciación que el Secretario de Estado Richard Olney de EE.UU. le expusiera a su colega británico Lord Salisbury por intermedio del Embajador de EE.UU. en Londres Thomas Bayard, en un extenso Memorándum del 20JUL1895.

21 de octubre, En la Gaceta de Londres se publica un aviso de la Oficina Colonial del Gobierno Británico, advirtiendo que un mapa señalando los límites entre la Guayana Británica y Venezuela reclamados por el Gobierno de Su Majestad, pueden verse en la Biblioteca de la Oficina Colonial, Dowing Street en la Oficina de la Secretaría de Gobierno, en Georgetown. Mapa que más tarde en 1887 el gobierno británico publica como la nueva “Línea Schomburgk expandida”; declarando que esta nueva línea había sido siempre el término de referencia. Consta que el Foreing Office no conocía la existencia de esta línea hasta junio de 1886. Gran Bretaña declara a los pocos meses, que esta línea es de estricto derecho y avanza en su aspiración hasta cerca de Upata[41].

7 de diciembre, El Ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela solicita al Ministro inglés residente en Caracas Mr F. Saint John informes y antecedentes sobre los excesos británicos en Barima, Amacuro y Boca del Orinoco[42].

24 de diciembre, Jesús Muñoz Tebar y Santiago Rodríguez, Comisionados del Presidente de la República para la reorganización de los Comisarios en los Distritos Amacuro, Barima y Guaima, que forman parte del Territorio del Delta se dirigen a Francis Stephen Neames y George Jeffry Comisarios Rurales de Policía de la Guayana Británica[43]:

“…. El Territorio comprendido entre los ríos Amacuro y Guaima es venezolano y jamás se ha considerado en disputa con Inglaterra, y por consiguiente tal acto de nombrar en estos lugares a Agentes Oficiales de la Colonia Inglesa es una manifiesta usurpación contra la cual protestamos a nombre del Gobierno de Venezuela.”

24 de diciembre, Francis Stephen Neames y G. Jeffry responden la nota de Muñoz Tovar, y Santiago Rodríguez; informando que Neames ha estado ejercitando desde el 01MAR1885 y Jeffry fue designado el 06SEP1886[44].

1887

1º de enero, Los Comisionados Jesús Muñoz Tebar y Santiago Rodríguez, después de haber restituido las autoridades venezolanas en Barima, Aruca, Guaima y Morajuana; a bordo del vapor Centenario, fondeado en el río Demerara, frente a Georgetown elaboran el Acta Nº 14 y se la dirigen al Cónsul venezolano Manuel L. Andrade, solicitando sea transmitida al Gobernador de la Colonia[45].

4 de enero, El Ministro venezolano residente en EE.UU. informa al Secretario de Estado Bayard que su gobierno ha tratado de convenir con Londres un arbitraje como lo sugirió EE.UU. Sin embargo, la conducta británica ha sido la de avanzar en sus conquistas y consolidaciones territoriales[46].

8 de enero, el Cónsul Manuel Andrade en carta de respuesta confirma las usurpaciones británicas[47]:

“… Hoy en día ya se hallan constituidas autoridades en los puntos más importantes del territorio usurpado, especialmente en el Distrito de las minas, situado entre los ríos Cuyuní, Esequibo, Mazaruni y Puruni, en donde se halla actualmente una población minera de tres a cuatro mil hombres.”

Además le añade copia de la respuesta del Secretario del Gobernador de la Colonia Charles Bruce, fechada el 06ENE1887.

“En contestación a la nota de usted, tengo orden de referirme al aviso fechado el 21ºCT1886, y publicado en la Gaceta de Londres por orden del Gobierno de S.M., del cual incluyo una copia, y de manifestar que los Distritos a que se refiere la nota oficial que usted acompaña están incluidos en los límites que establecen los términos de dicho aviso y forman parte de la Colonia de la Guayana Británica.”

26 de enero, Protesta del Gobierno venezolano contra usurpación británica del territorio venezolano[48]:

“En mérito de lo expuesto, el Presidente de la República reclama de S.M.B. la evacuación del territorio venezolano desde las bocas del Orinoco hasta el Pomarón, que indebidamente ella a ocupado; en la inteligencia de que, si para el 20 de febrero próximo, época de la reunión del Congreso, á quien el Gobierno debe dar cuenta de todo, no se hubiere contestado, ó se hubiere contestado negativamente, desde entonces quedarán cortadas las relaciones diplomáticas entre los dos países.”

31 de enero, El representante británico F.R. Saint John responde al Ministro Diego B. Urbaneja; negando el carácter oficial de la solicitud de construcción del faro en Punta Barima; pero que como gesto del Gobierno Británico[49]:

“… dará su consentimiento para la construcción de un faro en Punta Barima bajo la condición de que se haga un convenio entre los Gobiernos en cuanto a la cantidad de terreno que se ocupa para dicho objeto, y de que el Gobierno de Venezuela se compromete formalmente por escrito a que la colocación del faro no perjudicará en nada a la reclamación de la Gran Bretaña sobre el territorio en disputa, del cual es parte Punta Barima, ni se interpretará más tarde como prueba de derecho de ninguna especie por parte de Venezuela sobre Punta Barima, ni de asentimiento de la Gran Bretaña a semejante suposición.”

 31 de enero, El Ministro Urbaneja responde enérgicamente las consideraciones del representante británico F.R. Saint John[50]:

“… Venezuela nunca ha considerado controvertido el territorio entre el Pomarón y el Amacuro, sino el situado entre el Pomarón y el Esequibo….El Presidente no se somete, para la construcción del faro en Punta Barima, a las condiciones que se le presentan… el Presidente de la República me ha prescrito renovar formalmente la demanda contenida en mi nota del 26 de este mes, sobre evacuación de todo el territorio ocupado y detenido por la Gran Bretaña, sin derecho ninguno y con infracción de los derechos de Venezuela, desde el Amacuro hasta el Pomarón, para el 20 de febrero en que se reúne el Congreso …”

8 de febrero, El Secretario de Estado de EE.UU., imparte instrucciones al representante de EE.UU. en Londres para que ofrezca formalmente los buenos oficios de los Estados Unidos en la controversia limítrofe con Venezuela. Proposición que fue rechazada por Lord Salisbury[51].

Luego de infructuosas negociaciones con las autoridades inglesas, que seguían colocando postes en territorio nacional con el lema “Victoria Regina” de manera malintencionada, además de establecer autoridades cerca del Río Amacuro y en Morajuana, para este entonces, fue en esta época cuando se produjo la mayor demanda británica la Línea Schomburgk abarcaría 204.350 kms2, e incluía a pueblos venezolanos como Tumeremo, Guasipati, El Dorado y El Callao.

El 26 de enero, Antonio Guzmán Blanco, informado por su comisionado Jesús Muñoz Tébar de la continua penetración británica en territorio venezolano, exigió al gobierno británico,  el inmediato retiro de su gente de las bocas del Orinoco y su repliegue al Río Pomerún, manteniendo así el statu quo de 1850.

El 20 de febrero, el General Antonio Guzmán Blanco rompe relaciones diplomáticas con la Gran Bretaña. Venezuela suspende Relaciones Diplomáticas con Gran Bretaña[52]:

“En consecuencia, Venezuela, no debiendo conservar amistosas relaciones con un Estado que así la injuria, las suspende desde este día. Y protesta ante el Gobierno de Su Majestad Británica, ante todas las naciones civilizadas, ante el mundo en general, contra los actos de despojo que en su detrimento ha consumado el Gobierno de la Gran Bretaña, y que en ningún tiempo ni por ningún motivo reconocerá como capaces de alterar en lo más mínimo los derechos que ha heredado de España, y sobre los cuales siempre estará pronta a someterse al fallo de una tercera potencia.”

 Entre las razones alegadas por Venezuela para el rompimiento diplomático, caben destacarse las siguientes:

  1. a) Negativa británica a reparar 108 agravios;
  2. b) Continuas y reiteradas violaciones al territorio venezolano;
  3. c) Actitud inglesa de decidir por sí misma cuestiones que competían a ambas naciones;
  4. d) Por declararse dueño del Orinoco y apoderarse del caño Barima;
  5. e) Negativa británica en aplicar el arbitraje adoptado en 1827 y 1871 para solucionar cuestiones de límites con los Estados Unidos de América;
  6. f) Violación del Acuerdo de 1850 que garantizaba la no extensión del territorio disputado;
  7. g) Oposición británica al establecimiento de un faro en Punta Barima por parte de Venezuela;
  8. h) Incesantes e ilegales avances desde el Esequibo al Pomarón, al Moroco, al Guaima, al Barima y al Amacuro, y
  9. i) Por haber “vulnerados los derechos de la soberanía e independencia de Venezuela, privándola de la más santa e inviolable de las propiedades de una nación, a saber, la de su territorio”.

Además de esta acción diplomática, Venezuela realizó un gran esfuerzo desde el punto de vista militar ya que, por un lado, se vio obligado a frenar el avance de Gran Bretaña y, por el otro, evitar una posible invasión del territorio, como se vislumbraba.

4 de mayo, El Ministro venezolano residente en Washington, informado por el Gobierno de EE.UU. del fracaso de esa gestión, dirige nota al Secretario de Estado Bayard agradeciendo las gestiones norteamericanas[53].

7 de octubre, El Comandante de las Fuerzas Navales de S.M. en las Indias Occidentales amenaza al Gobierno de Venezuela[54].

31 de diciembre, El Gobernador de la Guayana Británica en una infundada pretensión territorial, objeta la construcción del ferrocarril Ciudad Bolívar-Guasipati por considerar que está diseñado sobre “territorios y tierras que están dentro de la Guayana Británica.” Amenazando con la fuerza dichas concesiones venezolanas[55].

1888

17 de febrero, El Secretario de Estado de EE.UU. Bayard al conocer las pretensiones británicas sobre el territorio venezolano Ciudad Bolívar-Guasipati le da instrucciones al Ministro de U.S.A en Londres para que manifieste a Lord Salisbury la preocupación del Gobierno de U.S.A ante tales pretensiones[56]:

“… no se ve de qué manera una línea de ferrocarril de Ciudad Bolívar a Guasipati pueda atravesar el territorio dominado por Gran Bretaña… Si, a la verdad, resultase que no hay límite fijo a la frontera reclamada por la Gran Bretaña, nuestra voluntad a fin de ayudar a un acomodamiento, no solo podría ser anulada, sino que es posible diera lugar a un sentimiento de grave alarma.”

15 de junio, Inglaterra ocupa Punta Barima . El Gobierno de la Guayana Británica había creado el Distrito del Noroeste, incluyendo el territorio venezolano de Barima. Venezuela denuncia esta nueva agresión[57].

 23 de octubre, El Ministro de Brasil en Londres, Barón de Penedo, presenta al Marqués de Salisbury un Proyecto de Protocolo para establecer los límites entre la Provincia brasileña de Amazonia y la Guayana Inglesa[58]:

“Art. 1 Cada uno de los dos Gobiernos designará una Comisión integrada por un Comisario y dos Adjuntos.

Art. 3 La Comisión Mixta reconocerá el territorio comprendido al Norte, entre las fuentes del Mahú y el Rupunuri, y al Sur, entre las fuentes del Tacutu y el Rupunuri; también explorará los territorios que circundan a estos ríos.

Art. 6 El Gobierno Imperial declara que esta convención no tiene intención alguna en perjudicar los derechos que pudieran alegar los Estados Unidos de Venezuela con relación al territorio comprendido entre el Rupunuri y el Esequibo.”

28 de octubre, nueva Protesta del Gobierno venezolano contra usurpación británica del territorio venezolano[59].

1889

4 de diciembre, El Gobierno de Demerara emite un decreto declarando a Barima, como Puerto Colonial Británico y fundando una estación de policía[60].

10 de diciembre, Protesta del Gobierno venezolano por la declaración de Barima como puerto colonial inglés y el establecimiento de una estación de policía[61].

1990

10 de enero, Modesto Urbaneja, con Plenos Poderes otorgados por el Presidente de la República se dirige a Lord Salisbury participándole los deseos del Gobierno de Venezuela de reanudar relaciones diplomáticas[62].

10 de enero, Sir T.H. Anderson se dirige a Modesto Urbaneja mediante un Pro-Memoria que señala las condiciones que Lord Salisbury considera necesarios para un arreglo satisfactorio de las cuestiones pendientes con Venezuela[63]:

“1º… el Gobierno de S.M. no podía aceptar satisfactorio ningún arreglo que no se admita como propiedad inglesa el territorio comprendido dentro de la línea demarcada por Sir R. Schomburgk. Estaría dispuesto a someter a arbitramento la reclamación de la Gran Bretaña a ciertos territorios al Oeste de dicha línea…”

13 de febrero, Modesto Urbaneja se dirige a Sir T.H. Sanderson del British Foreign Office, efectuando comentarios sobre el Pro-Memoria, calificándolo de condiciones más desfavorables a Venezuela[64]:

“… el actual Pro-Memoria de Lord Salisbury es mucho más adverso a Venezuela que las proposiciones hechas por los muy Honorables Señores Clark y Lowther a mi antecesor…”

REFERENCIAS:

http://bibliografilaguayanaesequibacom.blogspot.com/2011/12/los-papeles-de-alejo-fortique.html

http://esequibonuestro.blogspot.com/2011/10/el-laudo-arbitrario-de-paris-3-de.html

http://historiadiplomaticadevenezuela.wikispaces.com/Reconocimientos+de+Portugal,+Gran+Breta%C3%B1a+y+Estados+Unidos.

http://www.scielo.org.ve/scielo.php?pid=S1012-25082002000100006&script=sci_arttext

[1] Fuente: The Case of the United States of Venezuela Before the Tribunal of Arbitration, pag. 215.

[2] Fuente: Ibid, pag 217.

[3] Fuente: Ibid, pag. 218.

[4] Fuente: M.R.E., Colección Fronteras, Tomo 6, pag. 45.

[5] Fuente: Ibid,.pag. 46.

[6] Fuente: Ibid, pag. 229.

[7] Fuente: Ibid, pag. 229.

[8] Fuente: Ibid, pag. 46.

[9] Fuente: Ibid, pag. 47.

[10] Fuente: M.R.E, Colección Fronteras, Tomo 6, pag. 50.

[11] Fuente: Grover Cleveland, La Controversia Limítrofe Venezolana, 1901, pag. 142.

[12] Fuente: M.R.E., Colección Fronteras, Tomo 8, pag. 218.

[13] Fuente: M.R.E., Colección Fronteras, Tomo 6, pag 53.

[14] Fuente: M.R.E, Colección Fronteras, Tomo 6, pag. 230.

[15] Fuente: Ibid, pag. 231.

[16] Fuente: Ibid, pag. 231.

[17] Fuente: M.R.E., Colección Fronteras, Tomo 6, pag 53.

[18] Fuente: Ibid, pag 56.

[19] Fuente: Ibid, pag. 59.

[20] Fuente: Ibid, pag. 61.

[21] Fuente: Ibid, Pag. 61.

[22] Fuente: Grover Cleveland, La Controversia Limítrofe Venezolana, 1901, pag. 134.

[23] Fuente: M.R.E., Colección Fronteras, Tomo 6, pag. 66.

[24] Fuente: Ibid, pag. 239.

[25] Fuente: M.R.E., Colección Fronteras, Tomo 6, pag. 66.

[26] Fuente: Ibid, pag. 68.

[27] Fuente: Ibid, pag. 70.

[28] Fuente: Ibid, pag. 70.

[29] Fuente: Ibid, pag. 73.

[30] Fuente: Ibid, pag 75.

[31] Fuente: M.R.E., Colección Fronteras, Tomo 6, pag. 78.

[32] Fuente: Public Record Office (London) F.O. 80/373, citado por M.R.E. La Reclamación Esequiba, Documentos, Caracas 1984, pag. 178.

[33] Fuente: M.R.E., Colección Fronteras, Tomo 6, pag 98.

[34] Fuente: Ibid, pag, 99.

[35] Fuente: Public Record Office (London) F.O. 80/309, citado por M.R.E., La Reclamación Esequiba, Documentos, Caracas 1984, pag. 178.

[36] Fuente: Public Record Office (London) F.O. 80/309, citado por M.R.E., La Reclamación Esequiba, Documentos, Caracas 1984, pag. 179.

[37] Fuente: M.R.E., Colección Fronteras, Tomo 6, pag. 105.

[38] Fuente: The Case of the United States of Venezuela before the Tribunal of Arbitration, pag. 234.

[39] Fuente: M.R.E., Colección Fronteras, Tomo 6, pag. 107.

[40] Fuente: Public Record Office (London) F. O. 80/310, citado por M.R.E., La Reclamación Esequiba, Documentos, Caracas 1984, pag. 179.

[41] Fuente: M.R.E., Colección Fronteras, Tomo 6, pag 154.

[42] Fuente: Ibid, pag. 128.

[43] Fuente: Ibid, pag. 144.

[44] Fuente: Ibid, pag. 144.

[45] Fuente: Ibid, pag 150.

[46] Fuente: Grover Cleveland, La Controversia Limítrofe Venezolana, 1901, pag. 145.

[47] Fuente: M.R.E., Colección Fronteras, Tomo 6, pag. 153.

[48] Fuente: Ibid, pag. 155.

[49] Fuente: Ibid, pag. 161.

[50] Fuente: Ibid, pag. 162.

[51] Fuente: Grover Cleveland, La Controversia Limítrofe Venezolana, 1901, pag. 145.

[52] Fuente: M.R.E., Colección Fronteras, Tomo 6, pag. 167.

[53] Fuente: Grover Cleveland, Op cit, 1901, pag. 146.

[54] Fuente: Hernández Dilio, Op.cit, Tomo I, pag. 31.

[55] Fuente: M.R.E., Colección Fronteras, Tomo 6, pag. 251.

[56] Fuente: Ibid, pag. 252.

[57] Fuente: Ibid, pag. 279.

[58] Fuente: Obras do Barâo do Río – Branco, Op cit, pag. 152.

[59] Fuente: M.R.E., Colección Fronteras, Tomo 6, pag. 279.

[60] Fuente: Ibid, pag. 25

[61] Fuente: Ibid, pag. 253.

[62] Fuente: The Case of the United States of Venezuela Before the Tribunal of Arbitration, pag. 273.

[63] Fuente: M.R.E., Colección Fronteras, Tomo 6, pag. 175.

[64] Fuente: Ibid, pag. 176.

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Séptima entrega, “Las Raíces del tema de los diferendos”.#SectorAcuatico

Séptima entrega, “Las Raíces del tema de los diferendos”

En esta entrega, se diagramará el período comprendido desde la Presidencia de José Gregorio Monagas y  la presidencia de José Gregorio Varela.

CRONOLOGIA DE  GUYANA-VENEZUELA

José Gregorio Monagas (1851-1855)
José Tadeo Monagas (1855-1858)
Julián Castro (1858-1859)
Pedro Gual (1859)
Manuel Felipe Tovar (1859-1861)
Pedro Gual (1861)
José Antonio Páez (1861-1863)
Juan Crisóstomo Falcón (1863-1868)
José Tadeo Monagas (1868)
José Ruperto Monagas (1868-1870)
Antonio Guzmán Blanco (1870-1877)
Francisco Linares Alcántara (1877-1878)
José Gregorio Varela (1878)

1854

28 de septiembre, El Consejo de Estado de Brasil recomienda el divorcio de aguas como criterio para limitar con la Guayana Inglesa, dejando al Brasil todas las tierras de la hoya del Río Amazonas y por tanto las bañadas por los afluentes superiores del río Branco; y a Inglaterra todas las tierras de la hoya del Esequibo[1].

1860

9 de julio, Decreto venezolano aprobando el Tratado de Límites con el Imperio de Brasil[2]:

“Seguirá por la cumbre de la Sierra Parima hasta el ángulo que hace esta con la Sierra de Pacaraima, de modo que todas las aguas que corren al Río Blanco queden perteneciendo al Brasil, y las que van al Orinoco a Venezuela, y continuará la línea por los puntos más elevados de dicha Sierra Pacaraima, de modo que las aguas que van al Río Blanco queden, como se ha dicho, perteneciendo al Brasil, y las que corren al Esequibo, Cuyuní y Caroní a Venezuela, hasta donde se extendieran los territorios de los Estados en su parte oriental.”

 10 de julio, Decreto estableciendo cuatro faros en los puntos más convenientes de Maracaibo, Los Roques, Puerto Cabello y Bocas del Orinoco[3]; y una luz de puerto en La Guaira.

1866

9 de agosto, El Cónsul venezolano en Puerto España protesta el arrendamiento de isla de Patos[4], por parte del Gobernador de Trinidad.

 1867

15 de febrero, El Gobierno de Venezuela protesta ante la Legación Británica en Caracas, el arrendamiento británico de Isla de Patos[5]. Mediante el Tratado de Amiens (27MAR1802) sólo la isla de Trinidad fue cedida a la Gran Bretaña. A todas las demás posesiones son aplicables los artículos 1º y 2º del Tratado de Reconocimiento, Paz y Amistad celebrado por Venezuela y España el 30 MAR1845.

1876

Venezuela solicita apoyo moral de EE.UU. en la controversia con Gran Bretaña. Comunicación dirigida a Mr. Fish, Secretario de Estado de EE.UU[6]:

“… Sin embargo, cualquiera que sea el resultado de los nuevos pasos tomados por el Gobierno, es su deseo que el Gobierno americano tome conocimiento de ello inmediatamente, convencido de que le dedicará al asunto su gentil consideración y tomará interés en que se le haga justicia a Venezuela…”

14 de noviembre, El Ministro de Relaciones Exteriores Eduardo Calcaño se dirige al Conde de Derby, Secretario Principal de Su Majestad Británica y Ministro de Estado en el Departamento de Relaciones Exteriores, exponiéndoles los derechos de Venezuela en la cuestión de límites con la Guayana Inglesa. En ese documento propone reanudar las negociaciones interrumpidas en 1844[7]:

“… Este robusto cimiento en que apoya Venezuela su derecho para poner el límite de sus posesiones por la costa de la Guayana en la embocadura del río Esequibo, y la confianza fundada que tiene el Presidente de la República en el austero sentimiento de justicia que es propio de Su majestad la Reina de la Gran Bretaña, le hacen esperar que será obra del más pronto y cordial avenimiento la solución de esta cuestión ya por tantos años detenida …”

En diciembre de este año, Venezuela envió a Londres una delegación presidida por el doctor José María Rojas, con el encargo de promover nuevamente la cuestión de límites. Las conversaciones que se inician finalizan abruptamente unos meses después.

1877

13 de febrero, José Rojas Ministro de Venezuela en Gran Bretaña se dirige al Conde de Derby, Secretario de Asuntos Exteriores de la Gran Bretaña, insistiendo sobre la conveniencia de celebrar un tratado para determinar la frontera entre Venezuela y la Guayana Británica[8]:

“… Si el Gobierno de Su Majestad conviene, yo estaría muy feliz de saber si su Señoría le parece conveniente proceder a los ajustes del Tratado propuesto, de una vez, o si considera más conveniente designar una Comisión Mixta de ambos Gobiernos para inspeccionar, con el menor retardo posible, puntos del territorio en disputa, con el fin de asegurar si, adoptando una línea convencional podemos establecer, en beneficio de ambos países, una frontera natural.”

El 20 de febrero, Mensaje del Presidente Guzmán Blanco al Congreso Nacional[9], ratificando al río Esequibo como la frontera que Venezuela tiene derecho.

REFERENCIAS:

http://bibliografilaguayanaesequibacom.blogspot.com/2011/12/los-papeles-de-alejo-fortique.html

http://esequibonuestro.blogspot.com/2011/10/el-laudo-arbitrario-de-paris-3-de.html

http://historiadiplomaticadevenezuela.wikispaces.com/Reconocimientos+de+Portugal,+Gran+Breta%C3%B1a+y+Estados+Unidos.

http://www.scielo.org.ve/scielo.php?pid=S1012-25082002000100006&script=sci_arttext

 [1] Fuente: A.G. de Araújo Jorge, Op cit, pag. 113.

[2] Fuente: M.R.E., Colección Fronteras, Tomo 8, pag. 328.

[3] Fuente: Biblioteca Academia Ciencias Políticas y Sociales, Leyes y Decretos de Venezuela (1851 – 1860), Vol. 3, pag. 878.

[4] Fuente: Hernández Dilio, Historia Diplomática de Venezuela, Tomo I, Pág. 148.

[5] Fuente: Ibid, pag. 148.

[6] Fuente: Grover Cleveland, La Controversia Limítrofe Venezolana, 1901, pag. 124.

[7] Fuente: Ministerio de Relaciones Exteriores, Colección Fronteras, Vol. 6, pag. 43.

[8] Fuente: The Case of the United States of Venezuela Before the Tribunal of Arbitration, pag 241.

[9] Fuente: M.R.E, Colección Fronteras, Tomo 6, pag. 44.

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Sexta entrega, “Las Raíces del tema de los diferendos”.#SectorAcuatico

Sexta entrega, “Las Raíces del tema de los diferendos”

En esta entrega, se diagramará el período comprendido desde la Presidencia de Carlos Soublette y  la primera presidencia de José Tadeo Monagas.

 BOUNDARY LINES BRITISH GUIANA

CRONOLOGÍA DE  GUYANA-VENEZUELA

Carlos Soublette (1843-1847)
José Tadeo Monagas (1847-1851)

1843

23 de mayo, Venezuela no ceja de insistir en la necesidad de firmar un tratado de límites.  Así lo expresa Fortique en comunicación diplomática dirigida al Conde de Aberdeen, Secretario Principal de Estado y Relaciones Exteriores de Gran Bretaña entre 1841 y 1846, petición que se repite el 26 de julio. Alejo Fortique le comunica a Lord Aberdeen que ha recibido órdenes terminantes de su gobierno para la pronta celebración de un tratado que arregle definitivamente los límites de las Guayanas venezolana e inglesa[1], en vista de las inquietudes que generaban las pretensiones del procedimiento del Comisionado Schomburgk.

3 de noviembre, El Consejero José de Araújo Ribeiro, Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de Brasil, se dirige al Conde de Aberdeen representante británico, para proponerle un Tratado de límites[2]:

“Art. 1 Las tierras pertenecientes a las Coronas de las dos Altas Partes Contratantes en aquella parte de América que se denomina Guayana se limitarán y dividirán por una línea divisiva que comenzará, de la parte Oeste en la Sierra Pacaraima, donde comienza el territorio perteneciente a S. M. Británica, y seguirá para el Este por la prolongación de la misma Sierra hasta encontrar la fuente o la cabecera más septentrional del río Mahú que recibe el río Pirara y vierte sus aguas en el río Rupununi o Rupunuri hasta encontrarse con la margen izquierda de éste río, en el lugar más próximo al monte Annay que está en cuatro grados de latitud, poco más o menos, al norte de la línea equinoccial.

Art. 2 Es la intención de las dos Altas Partes Contratantes que la línea divisoria descrita en el artículo anterior deje como pertenecientes a territorio brasileño todas aquellas tierras que fueran regadas por fuentes, brazos o ríos que vierten sus aguas para el lado Sur y para los ríos Branco y Negro; y que asimismo deje como pertenecientes al territorio de la Guayana Inglesa todas aquellas otras tierras que fueran regadas por fuentes, brazos o ríos que corren para el lado opuesto y se van a incorporar como ríos que desaguan para el Norte. Para esto la línea divisoria deberá hacer todas las las simosidades que la situación y dirección de las vertientes de las aguas lo exigieren: Art. 3 Del punto en que la línea divisoria se encuentre con la margen izquierda del río Rupununi o Rupunuri, seguirá para el Sur a lo largo de esa margen, en esa dirección, hasta la latitud de dos grados al Norte de la Línea Equinoccial, y de allí proseguirá para el Este, por otra línea paralela al Ecuador, en esa misma latitud de dos grados Norte, e irá hasta donde se extendieren por el Oriente, los dominios de la Corona Británica.”

15 de noviembre, El Conde de Aberdeen hace una proposición verbal al Consejero Araújo Ribeiro[3]. Está dispuesto a aceptar la línea ofrecida en cuanto a la Sierra de Pacaraima como punto inicial, a partir de ella, la frontera debería buscar las cabeceras del Maú, seguir por este río hasta su confluencia con el Tacutú, por el Tacutú hasta el segundo grado de latitud Norte, y por este paralelo, alcanzar la frontera holandesa, de suerte que las tierras situadas entre los ríos Maú, Tacutú y Rupununi queden formando parte de la Guayana Inglesa.

1844

31 de enero, El diplomático venezolano persevera en los planteamientos ordenados por su Gobierno y propone las bases para arreglo, anexando un mapa del territorio en que se establece la línea histórica. Alejo Fortique le propone al Conde Aberdeen el Esequibo como límite de los territorios venezolanos[4]:

“No hay duda que el Esequibo es el río formado como al intento por la naturaleza -afirma don Alejo Fortique-; y pues nada o casi nada ocupan hoy los colonos británicos entre él y el Orinoco estando sus plantaciones del otro lado, un arreglo sobre ésta llenaría el objeto”.

Ese mismo día, 31 de enero, Alejo Fortique le escribe a Lord Aberdeen[5]:

“… El Gobierno de Venezuela tuvo que quejarse de la conducta del Comisionado porque, entrando en su territorio, fijó a su antojo postes y elevó pabellones que, por orden expresa del Gobierno de Su Majestad, se removieron luego, y desde entonces el que suscribe, Ministro Plenipotenciario de la República de Venezuela, no ha cesado de instar al Sr. Conde de Aberdeen, para que, cuanto antes, se principie la negociación de un tratado que fije definitivamente la línea que ha de dividir los dos países.”

El 30 de marzo, Lord Aberdeen envía nota a Alejo Fortique[6]:

“El Gobierno de Su Majestad está dispuesto a prescindir de su derecho sobre el Amacuro como el limite occidental del territorio británico y, considerar la Boca del Río Guaima como término de las posesiones de S.M. por el lado de la costa. Consentirá, además, que se fije el límite interior trazando una línea desde la Boca del Moroco al punto en que se une el Río Barama con el Guaima: De allí por el Barama, aguas arriba, hasta el Aunama, por el cual se ascenderá hasta el lugar en que este arroyo se acerca más al Acarabisi, bajando por dicho Acarabisi hasta su confluencia con el Cuyuní; seguirá por éste último río aguas arriba hasta llegar a las tierras altas a inmediaciones del Monte Roraima, en que se dividen las aguas que fluyen al Esequibo de las que corren hacia el Río Branco.”

 4 de abril, Durante reunión, Alejo Fortique le insiste a Lord Aberdeen sobre una demarcación en la costa que no pase del Moroco. Lord Aberdeen le expresa[7]:

“… haga usted la proposición y la línea se fijará en el Moroco, pero bajo la condición expresa y un comprometimiento de parte de Venezuela de que el territorio que media entre el Moroco y el Orinoco no será cedido a nación alguna.”

16 de abril, Alejo Fortique reporta al Secretario de Estado y Relaciones Exteriores su entrevista con Lord Aberdeen[8]:

“Mi Lord no ha cambiado de modo de pensar, y está dispuesto a acceder a mi solicitud relativa al Moroco en los mismos términos que me dijo el día cuatro.”

1º de mayo, Alejo Fortique reporta al Secretario de Estado y Relaciones Exteriores sus diligencias ante Lord Aberdeen[9]:

“En este momento recibo de Lord Aberdeen la nota reformada… Se fija en ella otra vez, como verá V.S., el río Guaima en la Costa y también el Moroco, de modo que piense fue por error puede haberse escrito Guaima de Moroco al final del primer párrafo de la copia que envió, y si así fuere lo sabré luego que hable con aquel Señor . No puede de otro modo entenderse de la demarcación, que en tal caso ofrecería dos puntos divisorios en abierta oposición.”

16 de mayo, Alejo Fortique escribe al Secretario de Estado de Relaciones Exteriores[10]:

“Efectivamente, fue un error de pluma el escribir Waimi en vez de Moroco al final del primer párrafo de la copia que tuve la honra de enviar a V.S. por el último correo. Se ha hecho la corrección y las bocas del Orinoco están libres y pertenece a la República de Venezuela toda la costa hasta el río Moroco, que queda en el Cabo Nassau…”

21 de mayo, El Consejo del Gobierno en contraposición a la propuesta del Conde Aberdeen se pronuncia[11]:

“Principiará la línea en la boca del río Moroco; y seguirá por sus aguas hasta su origen en la Sierra de Imataca; de allí rectamente, por el meridiano de dicho punto, atravesando el Cuyuní, hasta la Sierra Pacaraima, que divide las aguas afluentes al Esequibo y al río Branco. Si el Gobierno de Su Majestad Británica exigiere mayor ensanche hacia el Oeste, puede fijarse el meridiano 60º en vez del meridiano de las cabeceras del Moroco, siempre que hacia el Norte se conserve el Moroco por la línea divisoria”. 

1º agosto, Alejo Fortique escribe al Secretario de Estado y Relaciones Exteriores[12]:

“Una vez que el Gobierno ha declarado inadmisible la condición que Lord Aberdeen propuso como base de un arreglo en la cuestión de límites, a saber: que Venezuela ofrezca no enajenar el territorio comprendido entre el Moroco y el Orinoco, me toca únicamente obedecer y esmerarme sin reserva con todas las fuerzas de que soy capaz para que se realicen sus deseos.”

En total son cuarenta y siete documentos oficiales entre Comunicaciones, Minutas, Conferencias, e Informes entre Alejo Fortique a la sazón Ministro Plenipotenciario de la República de Venezuela en sus gestiones ante el Reino Unido de la Gran Bretaña, ante la Secretaria de Relaciones Exteriores  del referido reino  mejor conocida como el Foreign Office,  entre el 05 de octubre de 1841 y 22 de agosto de 1844 en referencia a su gestión por  los límites con Guayana Inglesa.

1845

8 de enero, Se nombra a Henrique Hoynes como el Primer Cónsul de Venezuela en la Guayana Británica[13].

30 de marzo, Tratado de Paz y Amistad entre Venezuela y España. Su Majestad Católica renuncia a la soberanía, derechos y acciones que le corresponden sobre el territorio americano de la Capitanía General de Venezuela, hoy República de Venezuela, compuestas de las provincias y territorios expresados en su Constitución y otros cualesquiera territorios o islas que puedan corresponderle[14].

27 de Mayo, Decreto aprobando el tratado de paz y reconocimiento celebrado entre Venezuela y S. M. Católica. El tratado fue ratificado en todas sus partes por el Gobierno de Venezuela, este día y por el de S. M. Católica el 19 de junio de 1846. Las ratificaciones fueron canjeadas en la corte de Madrid el 22 del propio mes de junio. Artículo 1º:

“S. M. C., usando de la facultad que le compete por decreto de las Cortes Generales del Reino de 4 de diciembre de 1836, renuncia por sí, sus herederos y sucesores, la soberanía, derechos y acciones que le corresponden sobre el territorio americano conocido bajo el antiguo nombre de Capitanía General de Venezuela, hoy República de Venezuela”.

1850

6 de febrero, El Vicealmirante Dundonald Comandante de la Escuadra Británica en las Indias Occidentales, amenaza intervenir contra Venezuela en procura de desagravio contra súbditos británicos por presuntos actos violatorios e ilegales cometidos por el Gobierno de Venezuela, y escribe desde Trinidad al Cnel. Belford Hinton Wilson, ex – edecán del Libertador, Encargado de Negocios de Gran Bretaña en Caracas[15]:

“… con profundo sentimiento he recibido por mandato de Su Majestad, por órgano de su Secretario de Negocios Extranjeros, una enumeración de actos violentos e ilegales cometidos con súbditos británicos por el Gobierno de Venezuela, acompañada con instrucciones de los Lores Comisionados del Almirantazgo para tomar aquellas medidas que sean mejor calculadas a fin de obtener el desagravio que sin buen éxito se ha solicitado por medio de representaciones diplomáticas … triste cosa sería para nosotros dos, que hemos servido en la causa de la Independencia suramericana, vernos obligados (por razón de los empleos que tenemos) a obrar hostilmente respecto del Gobierno de una de las provincias emancipadas, … No hay mas que dos medios de cumplir los mandatos de Su Majestad: uno conforme con nuestros sentimientos personales, el otro compatible con nuestros deberes públicos … Los Gobiernos de los grandes Estados, son castigados por las consecuencias que acarrea una conducta indigna; pero las autoridades pequeñas, desconocidas del mundo, no pueden ser traídas al formidable tribunal de la opinión pública, y se escapan de la reprobación de la posteridad. Por tanto, se debe proceder con ellas de una manera que corrija medidas injuriosas a otras naciones…”

19 de febrero, El Ministro de Relaciones Exteriores Manuel Machín Quintero, le responde al Encargado de Negocios Británico, rechazando los términos ofensivos de la misiva del Vicealmirante Dundonald[16]:

“… El infraescrito ha recibido orden especial de S.E. el Presidente de la República para rechazar como contrario al derecho de gentes y altamente ofensivo al honor, al decoro, a la dignidad y a la soberanía de las naciones, el concepto que ha emitido a su nota el Honorable Conde Dundonald, al sentar que los Gobiernos de los Estados débiles no deben ser tratados como los Gobiernos de los Grandes Estados, y que es necesario proceder respecto de aquellos al árbitro del más fuerte, por medios coercitivos que no se emplearían respecto de estos, para suplir con el empleo de las fuerzas el castigo que la opinión pública y la posteridad no pueden imponerles … La aplicación de este falso principio a la República de Venezuela … es un ultraje gratuito, es una gravísima ofensa, por lo que está instruido el infraescrito para formalizar ante el Gobierno de S.M. Británica una queja que el mundo no dejará de apoyar con su opinión …”

Se llegó al Acuerdo mediante el cual ambos gobiernos se comprometieron a no ocupar el territorio en disputa.

Nota Oficial-10 de octubre, del Encargado de negocios de la Gran Bretaña en Venezuela, Belford Hinton Wilson:

“El Gobierno de Venezuela, sin ser injusto para con la Gran Bretaña, no puede desconfiar ni por un momento de la sinceridad de la formal declaración ahora hecha en nombre y por orden expresa del Gobierno de S.M., a saber, que la Gran Bretaña no tiene intención de ocupar ni usurpar el territorio disputado: así con igual espíritu de buena fé y amistad el gobierno de Venezuela no puede tener inconveniente en hacer al Gobierno de S.M. una formal declaración semejante, a saber, que Venezuela misma no tiene intención de ocupar ni usurpar el territorio disputado”.

Sin embargo, pese a este Acuerdo, el gobierno británico siguió penetrando hacia el oeste, cada vez con más pretensiones.

18 de noviembre y 25 de diciembre, Convenio Status-Quo[17] (Venezuela-Gran Bretaña). Por intercambio de notas entre el Ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, Vicente Lecuna, y el Encargado de Negocios de Su Majestad Británica, Belford Wilson, se llega a un acuerdo de que ninguna de las partes ocupara el territorio en disputa:

“… No puede el gobierno venezolano, sin cometer una injusticia con la Gran Bretaña, desconfiar por un momento de la sinceridad de la declaración formal, que ahora se hace en nombre y de orden expresa del Gobierno de Su Majestad, de que la Gran Bretaña no tiene intención de ocupar ni usurpar el territorio disputado; por consecuencia, el Gobierno venezolano no puede, con igual espíritu de buena fe y amistad, negarse á hacer una declaración semejante al gobierno de Su Majestad, a saber, que Venezuela misma no tiene intención de ocupar ni usurpar el territorio disputado …

(Firmado) Belford Hinton Wilson

Caracas, 18 de noviembre de 1850”

“… Descansando en tal confianza, fortificado con la protestación que la nota á que se refiere le incluye, el gobierno no tiene dificultad para declarar, como lo hace, que Venezuela no tiene intención alguna de ocupar ni usurpar ninguna parte del territorio cuyo dominio se controvierte, ni verá con indiferencia que proceda de otro modo la Gran Bretaña …

(Firmado) Vicente Lecuna

Caracas, 20 de diciembre de 1850”

1851

1º de abril, La Legación Británica en Caracas amenaza con la Fuerza Naval sino se atienden las solicitudes de indemnización de ciudadanos británicos[18].

 

REFERENCIAS:

http://bibliografilaguayanaesequibacom.blogspot.com/2011/12/los-papeles-de-alejo-fortique.html

http://esequibonuestro.blogspot.com/2011/10/el-laudo-arbitrario-de-paris-3-de.html

http://historiadiplomaticadevenezuela.wikispaces.com/Reconocimientos+de+Portugal,+Gran+Breta%C3%B1a+y+Estados+Unidos.

http://www.scielo.org.ve/scielo.php?pid=S1012-25082002000100006&script=sci_arttext

 [1] Fuente: Rojas Armando, Op cit, pag. 216.

[2] Fuente: Obras do Barâo do Río – Branco, Op cit, pag. 143.

[3] Fuente: A.G. de Araújo Jorge, Introducâo as Obras do Barâo do Río – Branco, Ministerio das Relacôes Exteriores de Brasil, pag. 110.

[4] Fuente: M.R.E. Colección Fronteras, Tomo 6, pag. 20.

[5] Fuente: Rojas Armando, Op cit., pag. 174.

[6] Fuente: M.R.E., Colección Fronteras, Tomo 6, pag. 25.

[7] Fuente: Rojas Armando, Los Papeles de Alejo Fortique, Caracas 1997, pag. 240.

[8] Fuente: Ibid, pag. 241.

[9] Fuente: Ibid, pag. 242.

[10] Fuente: Ibid,. pag. 244.

[11] Fuente: M.R.E., Libro Amarillo 1891, pag. 24. – Rojas Armando, Los Papeles de Alejo Fortique, pag. 49, Caracas 1997.

[12] Fuente: Ibid, pag. 248.

[13] Fuente: M.R.E., Archivo Antiguo, Gran Bretaña 1845-1893, Vól.18 F.S. 1-12.

[14] Fuente: M.R.E., Colección Fronteras, Tomo 8, pag.172.

[15] Fuente: Gil Fortoul, Historia Constitucional de Venezuela, Vol. IV, pag. 266.

[16] Fuente: Gil Fortuol, Historia Constitucional de Venezuela, Vol. III, Cap. XI, pag. 267.

[17] Fuente: M.R.E., Colección Fronteras, Tomo 6,.pags. 30 y 34.

[18] Fuente: Hernández Dilio, Historia. Diplomática de Venezuela, Tomo I, pag. 84.

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Quinta entrega, “Las Raíces del tema de los diferendos”.#SectorAcuatico

Quinta entrega, “Las Raíces del tema de los diferendos”

En esta entrega, se diagramará el período comprendido desde la primera y la segunda presidencia de Páez.

A Map of the Rivers Orinoco Essequibo Branco

CRONOLOGÍA DE  GUYANA-VENEZUELA

José Antonio Páez (1830-1835)

José María Vargas (1835-1837)

Carlos Soublette (1837-1839)

José Antonio Páez (1839-1843)

1834

29 de octubre, Convención entre Venezuela y la Gran Bretaña[1]: Su Majestad el Rey del Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte reconoce la independencia del Estado de Venezuela. Firmada por el General Mariano Montilla y el Vizconde Palmerston, Ministro de Negocios Extranjeros Británico.

“El Estado de Venezuela, cuya independencia, por esta reconoce y declara S.M. Británica, y S.M. el Rey del Reino Unido de la Gran Bretaña é Irlanda, convienen mútuamente en adoptar y confirmar, tan eficazmente como si se hubieran insertado palabra por palabra en esta convención, los diferentes artículos y provisiones del antedicho tratado concluido entre su dicha Majestad y el Estado de Colombia, junto con el antedicho artículo adicional de él; y que todos los negocios y materias contenidos en dicho tratado y artículo adicional, serán aplicados mutatis mutandis, desde la fecha de la presente convención, á las altas partes contratantes, los ciudadanos y súbditos de ellas, con tanta fuerza como si hubieran sido recapitulados palabra por palabra en esta: confirmando y aprobando por esta todos los negocios y materias hechos ó por hacer por sus respectivos ciudadanos y súbditos, en virtud del antedicho tratado, y en cumplimiento de él”.

El 19 de noviembre de ese mismo año, un joven naturalista prusiano, Robert H. Schomburgk[2], es enviado por el Gobierno inglés a explorar y delimitar las posesiones holandesas cedidas a los británicos por el Tratado de Londres de 1814.

La Royal Geographical Society instruye a Robert Schomburgk sobre el objeto de su misión:

“La expedición tiene dos objetos distintos, primero investigar los aspectos físicos y astronómicos geográficos del interior de Guayana Británica y segundo, conectar la posición obtenida con las de Mr. Humboldt en el Alto Orinoco. La segunda de estas encomiendas no puede comenzar hasta que complete la primera; y para llevar a cabo las dos encomiendas dispone de un período de tres años, a partir de la fecha que salga de Georgetown”

1835

21 de septiembre, Robert Schomburgk emprende expedición[3] hacia el interior de la Guayana Británica como Comisionado de la Royal Geographical Society.

En el mes de octubre, Se da a conocer en su publicación “…A Map of the Rivers Orinoco Essequibo, Branco…”la “Línea Schomburgk original” conocida como la Primera Línea Schomburgk[4], con la línea del río Esequibo como frontera;  sin embargo, la frontera oriental venezolana empezó a sufrir modificaciones.  La demarcación iba desde el Río Moruca hasta el río Esequibo, que incluía 4,290 km2 de territorio de la Guayana Esequiba. Mapa este que les fue ocultado a los abogados y Jueces, representantes venezolanos ante el Tribunal Arbitral del Laudo de París de 1899.

1836

26 de enero, Se firma el Tratado de Paz, Amistad, Navegación y Comercio entre Venezuela y los Estados Unidos[5]. Este obtuvo la aprobación Legislativa el 05 MAYO y la notificación ejecutiva el 25 del mismo mes: el canje de las ratificaciones se verificó el día 31.

26 de mayo, Seis (6) años después de separada la Gran Colombia, el Ministro de Gran Bretaña en Caracas, Sir. Robert Kerr Porter, solicitó al gobierno venezolano que erigiera un faro en Punta Barima, para facilitar la navegación de la Boca Grande del Orinoco[6].

1837

27 de diciembre, Robert Schomburgk en su expedición al interior de Guayana Británica plantó el pabellón británico en las fuentes del río Esequibo y reclamó posesión de estas regiones en nombre de Su Majestad Británica[7].

1838

23 de enero, El Ministro de Relaciones Exteriores de Argentina Manuel Maza solicita la solidaridad de Venezuela ante la invasión británica de las islas Malvinas[8].

21 de marzo, Robert Schomburgk en su tercera expedición al interior de la Guayana Británica, llega a la aldea Pirara y toma posesión en nombre de Su Majestad Británica[9].

1839

1º de julio, Schomburgk presenta al Gobernador Henry Light de Guayana Británica, un “Memoir and Map” exponiendo que Gran Bretaña podía reclamar fronteras hasta Punta Barima[10]. Recomendando una exploración para establecer esos límites.

1840

18 de marzo, Inicio de las pretensiones británicas[11]: Los ingleses impulsan la usurpación de parte de nuestra geografía patria. La nueva delimitación llegó a incluir “postes, mapas, monogramas, banderas, prácticamente como si fuera una ocupación”. Esta usurpación en el papel llega a 141.930 kilómetros cuadrados.

 “Que se levante un mapa de Guayana Británica conforme a los límites descritos por Mr. Schomburgk… Como exposición de la posición británica… tocará a cada uno de los tres gobiernos (Venezuela, Brasil, Holanda) aducir cualquier objeción que tuviesen que presentar entre estos límites”. (Parliamentary Papers, 1840, Vol. 34)

11 de mayo, El mismo Schomburgk trazó una segunda línea[12] llamada norte-sur, que fijó un nuevo límite desde la desembocadura del río Amacuro hasta el Monte Roraima y desde aquí hasta el nacimiento del río Esequibo, mediante la cual se avanzó 141,930 km2 hacia territorio venezolano. La Publicación de la línea Schomburgk Norte-Sur expresa la máxima reclamación británica (Parliamentary Papers Vol. 34). El Foreign Office y el Colonial Office rechazan los argumentos de Schomburgk.

1841

12 de enero, El Cónsul Británico informó al Gobierno de Venezuela que el Gobierno de S.M. había comisionado a Schomburgk para deslindar y señalar límites entre la Guayana Británica y Venezuela[13].

El 13 de enero el Dr.  Alejo Fortique que a la postre, preside la representación diplomática  venezolana en la Gran Bretaña, recibe   una comunicación  donde el gobierno inglés le participa  al Gobierno venezolano que había comisionado a Robert Schomburgk, para reconocer  el territorio de la Guayana Inglesa y fijar los límites que la separan de Venezuela. Señalando a su vez que el Gobierno de la Guayana Británica había sido facultado

 “…para resistir cualquier agresión sobre los territorios cercanos a la frontera que han estado hasta ahora ocupados por tribus independientes…”

El  28 de enero, se da inicio a las gestiones venezolanas[14]. Venezuela propone la celebración de un tratado de límites por Plenipotenciarios competentemente autorizados. Al haberse enterado de que Schomburgk había colocado marcas en territorio de la República.

1º de febrero, El Gobernador de Guayana Británica Henry Light, al tener conocimiento de la ocupación brasileña se dirige a las autoridades militares en Pirara exigiéndole que se retiren y abandonen inmediatamente la aldea[15].

20 de febrero, El Encargado de Negocios de S.M. Británica en Río de Janeiro, Mr. Ouseley envía nota al Ministro de Asuntos Extranjeros de Brasil, Aureliano Coutinho, protestando la ocupación militar de Pirara[16]:

“El Gobierno de S.M., en consecuencia de la exposición anterior ha ordenado levantar un mapa de Guayana Británica, de acuerdo con las fronteras descritas por Mr. Schomburgk acompañado de una memoria explicativa, y que copias del mismo serían enviadas a los Gobiernos de Brasil, Venezuela y Países Bajos como exposición de la reclamación británica, y mientras tanto, Comisionados Británicos serían enviados para erigir marcas sobre la línea fronteriza reclamada por Gran Bretaña.”

15 de marzo, El Comisario William Crichton, designado por el Gobernador Henry Light para exigir la desocupación brasileña de Pirara envía comunicación a las autoridades brasileñas[17]:

“… Estoy autorizado para declarar que el puesto avanzado estacionado en la Villa Macussi de Pirara debe ser abandonada, que Su Excelencia el Gobernador y Comandante en Jefe de Guayana Británica ha recibido instrucciones de su Gobierno para resistir su ocupación y cualesquiera de los territorios contiguos disputados, excepto por las tribus de indios independientes hasta que sea determinado, por exploración y negociación aquí referida a cuál de los respectivos gobiernos pertenece.”

7 de septiembre, Lord Stanley, Ministro de Colonias del Reino Unido, descalifica los argumentos de Schomburgk[18]:

“… El Señor Schomburgk no proporciona ningún dato en que fundamentar la frontera reclamada por él, que según él define una y otra vez, fundamenta los “indudables” derechos de la Corona Británica.”

En el mes de septiembre, el gobierno de Venezuela da instrucciones al Ministro Plenipotenciario Alejo Fortique para negociación de límites[19] con la Guayana Inglesa:

“Aunque el derecho de Venezuela sobre Guayana deba establecerse por V.S hasta las riberas del Esequibo, no pretende el gobierno que se haga valer en toda esta extensión porque desea allanar por su parte todos los obstáculos para un pronto arreglo, y claro es que el Gobierno Inglés no convendría en ceder sus establecimientos del Pumarón y Moroco. Así, pues, podrá V.S. dirigir el curso de la negociación, cediendo por grados hasta convenir en que los límites entre Venezuela y la Guayana Inglesa queden fijados en los puntos siguientes: … el río Moroco hasta sus cabeceras en las montañas de Imataca; la fila más alta de éstas, siguiendo hacia el Sur á encontrar el caño Tupuro; las aguas de éste hasta entrar en el Cuyuní; y continuando por la orilla septentrional de éste hasta su desembocadura sobre la boca del río Esequibo y la margen izquierda de este último hacia el Sur, hasta su confluencia con el Rupununi, en que concluye esta línea.”

El 05 de octubre, Alejo Fortique en comunicación de la fecha reclama a Lord Aberdeen la construcción de una garita y la enarbolación del pabellón británico en territorio de la República[20]. Solicita aclaraciones satisfactorias y reitera la solicitud de la celebración de un Tratado de límites.

Ante las pretensiones de la comisión presidida por Robert Schomburgk de  “…deslindar y señalar los límites de la Guayana Inglesa y Venezuela…”;  inicia el Dr.  Alejo Fortique,  sus diligencias diplomáticas ante  el Foreign  Office,  de buscar la celebración  de un Tratado de Límites y la remoción de las marcas puestas por el comisionado Robert Schomburgk,   ante la indignación y frustración de la Nación venezolana a lo largo y ancho del territorio nacional. Internamente el Gobierno Nacional, protestó, ante el Cónsul ingles Daniel Florencio O ‘Leary (Prócer de la Independencia y uno de los biógrafos de El Libertador)

El 20 de octubre, Alejo Fortique en entrevista con Lord Aberdeen le reitera lo expresado en la comunicación del 05OCT1841; manifestándole preocupación por no haber recibido respuesta escrita[21].

El 21 de octubre, Lord Aberdeen en respuesta a comunicación de Alejo Fortique del 05CT1841 le informó que el Gobierno de Guayana Británica recibió el reporte de Schomburgk sobre la última exploración[22], habiendo salido de Demerara durante el mes de abril y regresado en junio; y que:

“… Aparece que el Señor Schomburgk plantó postes fronterizos en ciertos puntos del país que él había estudiado, y que él estaba en perfecto conocimiento de que el deslinde así hecho era meramente una medida preliminar abierta a futura discusión entre los Gobiernos de la Gran Bretaña y Venezuela.”

12 de noviembre, Alejo Fortique en entrevista con Lord Aberdeen le expresa[23]:

“… los límites de la Guayana Inglesa son bien conocidos y aunque no sea esta la oportunidad, me permitiré decir que es verdad que, en violación de ellos, los colonos han llegado ya hasta el río que llaman Pumarón, más éste dista muchas leguas de la Punta Barima y a nadie ha ocurrido hasta ahora poner en duda el derecho que Venezuela tiene a este territorio intermedio…”

Lord Aberdeen le respondió que no aprobaba las marcas provisionales de Schomburgk:

“… Más un acto de posesión estoy lejos de aprobarlo, porque es esta la misma queja que nosotros tenemos contra EE.UU.: Haber entrado a ocupar territorio contestado…”

El 18 de noviembre, el Ministro Plenipotenciario venezolano en Londres, don Alejo Fortique, presenta en nombre de su Gobierno “una nueva y más enérgica protesta”, pidiendo a Su Majestad británica, “en términos más enérgicos” que eliminara los postes colocados en territorio venezolano.  Exigencia que se vuelve a repetir el 13 de diciembre[24] y el 10 de enero de 1842sobre la necesidad de remoción de las marcas colocadas por Schomburgk.  Venezuela demandó toda la parte occidental del Río Esequibo, o sea el 75% del territorio de Guyana Británica.  Por fin, el 31 de enero Gran Bretaña anunció su intención de remover los postes, cosa que en ningún momento cumplió.

1842

8 de enero, El Ministro de Asuntos Exteriores Extranjeros de Brasil, Aureliano Coutinho se dirige a la Legación Británica en Río de Janeiro[25]:

“En presencia de una amenaza de invasión armada, el Ministro de Asuntos Extranjeros declara que el Brasil aceptaría la neutralidad provisional de Pirara sin admitir de ninguna forma la pretendida validez de contratos hechos con los indios salvajes que habitan su territorio.

Reservando sus títulos para presentarlos en un momento mas oportuno, el Gobernador imperial acepta retirar de Pirara a sus delegados y al destacamento militar y reconocer provisionalmente la neutralidad de esta región, bajo la condición anunciada por Gran Bretaña. Es decir, que las tribus indígenas permanecerán independientes y en posesión exclusiva del territorio hasta que se establezcan definitivamente los limites.”

31 de enero, El Gobierno británico accede a la petición venezolana de quitar los postes colocados por Schomburgk. Alejo Fortique le participa al Secretario de Estado y Relaciones Exteriores de Venezuela[26]:

“… tengo el gusto de transmitir al Gobierno copia de un oficio en que con fecha de ayer me participa el Conde de Aberdeen haber acordado el Gobierno de Su Majestad dar órdenes al Gobernador de Demerara para que quite las marcas puestas en el Orinoco por el comisionado Schomburgk, con lo cual ha terminado la reclamación que me ordenó el Gobierno hacer sobre este particular.

Aunque las explicaciones dadas anteriormente por el mismo señor Secretario, y las que hicieron el Gobernador de Demerara y el comisionado Schomburgk parecían suficientes para calmar los temores que el procedimiento ocasionó, no las creí bastante para suspender la reclamación porque mis instrucciones estaban todavía vigentes; porque el agravio hecho a la República no se subsana, en mi concepto, mientras el Gobierno inglés, volviendo sobre sus pasos, no quitase unas marcas que se habían puesto, efectivamente, por orden suya y porque me pareció muy peligroso dejar subsistente la línea trazada, ignorándose cuándo se creería la negociación …”

El 13 de febrero, Los ingleses ocupan Pirara, la cual había sido abandonada por los brasileños[27].

11 de mayo, Decreto estableciendo faros en diversos puntos de la costa venezolana (Punta Brava Puerto Cabello, Los Roques, Entrada del Orinoco[28] e Isla Bajo Seco a la entrada de la Barra de Maracaibo).

29 de agosto, El Ministro inglés en Río de Janeiro envía Nota al Ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, Aureliano Coutinho, ratificando que Pirara es considerada Zona neutral y que el destacamento de tropas británicas se le ordenó regresar a Demerara[29].

3 de septiembre, El Ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, Aureliano Coutinho, acepta la propuesta de neutralidad, estableciéndose un arreglo provisional para la neutralidad de Pirara[30].

http://bibliografilaguayanaesequibacom.blogspot.com/2011/12/los-papeles-de-alejo-fortique.html

http://esequibonuestro.blogspot.com/2011/10/el-laudo-arbitrario-de-paris-3-de.html

http://historiadiplomaticadevenezuela.wikispaces.com/Reconocimientos+de+Portugal,+Gran+Breta%C3%B1a+y+Estados+Unidos.

[1] Fuente: M.R.E., Colección Fronteras, Tomo 8, págs. 180, 182.

[2] Fuente: Obras Do Barâo Do Rio – Branco, Tomo II, Questôes de Limites, Guiana Britânica, Ministêrio Das Relacôes Exteriores, pag. 25.

[3] Fuente: Obras Do Barâo Do Rio – Branco, Op cit, pag. 26.

[4] Fuente: M.R.E., Documento (1962-1981), Reclamación de la Guayana Esequiba, pag 120.

[5] Fuente: Rojas Armando, Op cit, pag. 73.

[6] Carta de Sir Robert. K. Porter para José Gallegos[6].

[7] Fuente: Obras do Barâo de Río – Branco, Op. cit. pag. 71.

[8] Fuente: Hernández Dilio, Historia Diplomática de Venezuela, Tomo I, pág 35.

[9] Fuente: Obras do Barâo do Río – Branco, Op cit., pag. 29.

[10] Fuente: The Case of The United States of Venezuela before the Tribunal of Arbitration, pag. 70.

[11] Fuente: The Case of the United States of Venezuela before the Tribunal of Arbitration, pag. 76.

[12] Fuente: M.R.E., Documento ( 1962-1981), Reclamación de la Guayana Esequiba, pag. 30.

[13] Fuente: M.R.E., Colección Fronteras, Tomo 6, pag. 12.

[14] Fuente: The Case of the United States of Venezuela before the Tribunal of Arbitration, pag. 194.

[15] Fuente: Obras do Barâo do Río – Branco, Op. cit. pag. 37.

[16] Fuente: Obras do Barâo do Río – Branco, Op. cit, pag, 35.

[17] Fuente: Obras do Barâo do Río – Branco, Op. cit, pag. 38.

[18] Fuente: Public Record Office (London), C.O. III/179, citado en M.R.E., La Reclamación Esequiba, Documentos, Caracas 1984, pag. 177.

Fuente: Public Record Office (London), C.O. III/179, citado en M.R.E., La Reclamación Esequiba, Documentos, Caracas 1984, pag. 177.

[19] Fuente: M.R.E., Colección Fronteras, Tomo 6, pag. 9 – Armando Rojas, Los Papeles de Alejo Fortique, pag. 38, Caracas 1997.

[20] Fuente: The Case of the United States of Venezuela before the Tribunal of Arbitration, pag. 197.

[21] Fuente: Rojas Armando, Los Papeles de Alejo Fortique, Caracas 1997, pag. 167.

[22] Fuente: M.R.E., Colección Fronteras, Tomo 6, pag 11.

[23] Fuente: Rojas Armando, Los Papeles de Alejo Fortique, Caracas 1997, pag. 174.

[24] Fuente: Ibid, pag 176.

[25] Fuente. Obras do Barâo do río – Branco, Op cit., pag. 41.

[26] Fuente: Rojas Armando, Los Papeles de Alejo Fortique, Caracas 1997, pag. 192.

[27] Fuente: Obras do Barâo do Río – Branco, Op cit, pag. 44.

[28] Fuente: Biblioteca Academia de Ciencias Políticas y Sociales, Leyes y Decretos de Venezuela (1841-1850), Vol 2, pag 132.

[29] Fuente: Obras do Barâo do Río – Branco, Op cit, pag. 46.

[30] Fuente: Obras do Barâo do Río – Branco, Op cit, pag. 46.

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CRONOLOGIA DE GUYANA, CUARTA ENTREGA, GRAN COLOMBIA.#SectorAcuatico

Cuarta entrega, “Las Raíces del tema de los diferendos”

Gran Colombia

En esta entrega, se diagramará el período comprendido desde el momento de nuestra emancipación del dominio español, hasta la disolución de la Gran Colombia.

CRONOLOGÍA DE  GUYANA GRAN COLOMBIA

1811

Las Provincias Unidas de Venezuela se independizan. Como bien se señala en el artículo de mi autoría: “EL LIBERTADOR Y EL PRINCIPIO DEL UTI POSSIDETIS JURIS”, ni la primera constitución de Colombia, la llamada Constitución de Cundinamarca del 4 de abril de 1811, ni la primera constitución de Venezuela del 23 de diciembre de 1811, hacen referencia al territorio de ambas nacientes repúblicas.

En la Constitución venezolana del 15 de agosto de 1819, tampoco se hace referencia al territorio nacional.

Es en la Constitución de Cúcuta, llamada Ley Fundamental de la Unión de los pueblos de Colombia, firmada en Villa del Rosario el 30 de agosto de 1821, donde en su título II, Del Territorio de Colombia y de su Gobierno, Sección I, Del Territorio de Colombia, artículo 6º, se señala que:

“El territorio de Colombia es el mismo que comprendían el antiguo virreinato de la Nueva Granada y Capitanía General de Venezuela”

Por su parte la Constitución del Estado de Venezuela del 24 de septiembre de 1830, en el Título I, de la Nación Venezolana y de su territorio, artículo 5, señala:

“El territorio de Venezuela comprende todo lo que antes de la transformación política de 1810 se denominaba Capitanía General de Venezuela…”

1814

13 de agosto, Mediante el tratado Anglo-Holandés, en la llamada Convención de Londres[1] (Gran Bretaña y las Provincias Unidas de los Países Bajos), el Príncipe soberano de los Países Bajos consiente en ceder en toda soberanía a Su Majestad Británica, el Cabo de Buena Esperanza y los establecimientos de Demerara-Esequibo y Berbice.

Ratificado luego en el Congreso de Viena en 1815, se otorgaron al Reino Unido las colonias de Demerara, Berbice y Essequibo. Holanda se vio obligada a aceptar jurídicamente un hecho que se venía dando desde 1796 al ceder formalmente a Inglaterra los territorios que había colonizado y que al occidente limitaban con Venezuela en el Río Esequibo.  En el primer artículo adicional del Tratado de Londres se establece que los Países Bajos ceden a Gran Bretaña los “Establecimientos de Demerera, Esequibo y Berbice”, aproximadamente unas 20,000 millas cuadradas, alrededor de 51,700 kilómetros cuadrados.

Hay que hacer notar que dichas colonias holandesas tenían como frontera natural con el Reino de España al Río Esequibo, que muchas veces intentaron cruzar encontrándose con la férrea oposición de los soldados de la Corona española.

Por ello, Inglaterra no tenía derecho a ocupar las tierras al oeste del Río Esequibo, pero no encontró oposición, ya que se iniciaba la Guerra de Independencia de Venezuela, y ni España ni la recién creada república pudieron reaccionar ante la invasión británica. Durante este tiempo colonos ingleses se establecieron en las bocas del río Moroco en la parte occidental del río.

1819

Se forma la República de Colombia. Tres años después, se ve obligada a protestar las continuas invasiones de colonos ingleses a territorio venezolano. El Ministro venezolano en Londres, doctor José Rafael Revenga, por instrucciones del Libertador Simón Bolívar, presentó la denuncia oficial a las autoridades británicas, en los siguientes términos:

“Los colonos de Demerara y Berbice tienen usurpada una gran porción de tierra que según los últimos tratados entre España y Holanda nos pertenecen de este lado del Río Esequibo”.

Además agrega el diplomático:

 “…que dichos colonos se pongan bajo jurisdicción y obediencia de nuestras leyes o se retiren a sus antiguas posesiones”.

1823

9 de octubre; Reconocimiento de la Gran Colombia por el Gobierno de los Estados Unidos de América. El enviado colombiano Manuel Torres recibió credenciales como encargado de negocios de Colombia y a partir de entonces redobló los esfuerzos para conseguir el reconocimiento norteamericano. En 1823 torres era el único agente de los gobiernos hispanoamericanos en Estados Unidos, cuando el presidente Monroe lo recibió el 19 de junio, Torres estaba gravemente enfermo y en la entrevista Monroe le aseguro el interés de los Estados Unidos por el bienestar y el triunfo de su país. Así Torres fue el primer representante diplomático por parte de las naciones hispanoamericanas recibido oficialmente por el gobierno de los Estados Unidos, la recepción del encargado de Colombia fue el primer acto formal donde se trató el reconocimiento por parte de los Estados unidos de un estado americano. José María Salazar fue nombrado ministro plenipotenciario en EEUU debiendo expresar a tal gobierno los sentimientos de gratitud de parte de Colombia por dicha entrevista e informarse de la política que seguiría el país respecto a una posible intervención de la Santa Alianza en los países sudamericanos y obtener que las negociaciones de un acuerdo para el tratado de amistad comercio y navegación se radicarán en Bogotá, aspiración en la que convino el secretario Adams.

El desenlace de estas negociaciones se protocolizo en el documento denominado memorándum Caninng-Polignac, en cuyo texto se desligaba Francia de la santa alianza y se comprometía a renunciar sus aspiraciones políticas y territoriales en el nuevo mundo, reconociendo, en esta forma que a las potencias europeas de la santa alianza como Rusia Austria Prusia y la misma Francia no les era posible comprometerse en operaciones masivas en el continente americano, porque su poder residía principalmente en las fuerzas de tierra y carecían de flotas marítimas capaces de enfrentarse a la indiscutible hegemonía de que era dueña Inglaterra en todos los mares.

1824

José Manuel Hurtado es nombrado Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de Colombia, en reemplazo del doctor Rafael Revenga, con la especial misión de obtener el reconocimiento británico en la llamada Memoria de Limites, Territorio, Población y Comercio de la Gran Colombia. Inglaterra no objetó esta Memoria y por ende, reconoció a este nuevo Estado sin objeciones después del triunfo de Ayacucho. El reconocimiento de Colombia viene por la influencia de canning a lord Liverpool donde este somete un memorándum al gabinete favoreciendo al reconocimiento de nuevos estados la noticia de la decisión británica salió para España en diciembre de 1824; en este momento América latina recibió con gran satisfacción la decisión británica de reconocer su independencia.

1825

18 de abril, Firma del Tratado de Cooperación y Amistad entre Colombia y Gran Bretaña[2]. Acto que implicaba el reconocimiento formal como Estado independiente, por parte de Gran Bretaña. Ratificado por el Senado el 23MAY1825 y Canjeadas las ratificaciones el 07NOV1825. En el tratado con Gran Bretaña, la presión imperial británica fue más fuerte aún, porque exigió como condición para el reconocimiento de la independencia de Colombia la firma del Tratado de Amistad, Comercio y Navegación.

Venezuela da a conocer a Gran Bretaña que la frontera con la Guayana Británica estaba situada en el río Esequibo. Mapas similares al de Hamilton Adams, procedente del Atlas de Wilkinson (1827), circularon en Gran Bretaña en la segunda mitad de la década de 1820. Pese al reconocimiento diplomático y comercial dado a la República de Colombia por parte de Gran Bretaña, los mapas británicos presentaron reiteradamente la frontera entre Colombia y Brasil de acuerdo a los intereses británicos en la región y no como aspiraban las autoridades Gran colombianas.

1830

13 de enero, Venezuela disuelve los lazos que la unían con la Nueva Granada y asume su vida independiente y soberana[3].

1831

4 de marzo, Sir Benjamin D’Urban[4] es comisionado por el Rey William IV como Gobernador y Comandante en Jefe de la Colonia de la Guayana Británica (Berbice y Demerara-Esequibo).

21 de julio, Demerara, Esequibo y Berbice, tres territorios cedidos, todos al este del río Esequibo, Constitución política de las Colonias de Berbice y Demerara-Esequibo en la Colonia de la Guayana Británica[5].

http://bibliografilaguayanaesequibacom.blogspot.com/2011/12/los-papeles-de-alejo-fortique.html

http://esequibonuestro.blogspot.com/2011/10/el-laudo-arbitrario-de-paris-3-de.html

http://historiadiplomaticadevenezuela.wikispaces.com/Reconocimientos+de+Portugal,+Gran+Breta%C3%B1a+y+Estados+Unidos.

http://www.scielo.org.ve/scielo.php?pid=S1012-25082002000100006&script=sci_arttext

[1] Fuente: M.R.E. Colección Fronteras, Tomo 8, pag. 154.

[2] Fuente: Bierck Harold, Vida Pública de Don Pedro Gual, pag. 268.

[3] Fuente: Rojas Armando, Historia de las Relaciones Diplomáticas entre Venezuela y los Estados Unidos, I. 1810-1899, pag. 63.

[4] Fuente: Daly T. Vere, A Short History of the Guyanese People, pag. 117.

[5] Fuente: Dalton Henry, Op cit, pag. 385.

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Tercera entrega, “Las Raíces del tema de los diferendos”.#SectorAcuatico

Venezuela Capitania General

Una vez fijado los conocimientos sobre el origen y evolución de Venezuela como Nación, a su vez analizada la noción de nuestro Libertador sobre el “Utis Posidetis Juris”, nos adentraremos a comprender el origen y evolución de la hoy GUYANA.

Sin pretender que personalmente he efectuado un esfuerzo investigativo con un rigor ortodoxo y científico, aclaro que solamente he recopilado  información referente al tema con la sola idea, que un lector pueda estructurar de manera cronológica en su consiente, las circunstancias en que se desarrolló históricamente un conflicto pronto a cumplir dos siglos de disputa infructuosa, hasta ahora,  por parte de Venezuela, para que se logre resarcir la serie de despojos territoriales, producto de la voracidad imperial de esos tiempos.

Por lo extenso de la cronología en esta entrega, solamente se diagramará el período comprendido desde el llamado “Descubrimiento” de esta Tierra de Gracia, hasta el momento de nuestra emancipación del dominio español .

CRONOLOGIA DE  GUYANA

1498

Cristóbal Colón llega al Delta del Orinoco[1][2].

El día 1º de agosto de 1498, cuando Colón, en su tercer viaje, costeaba la isla de Trinidad por el sur, rumbo al golfo de Paria, vio por primera vez tierra del continente sudamericano. Era un saliente del Delta del Orinoco, que corresponde actualmente a la Punta Bombeador, accidente avanzado entre los brazos Mariusa y Macareo. La abundancia de aguas dulces en aquel mar, le hizo suponer que provenía de un gran río procedente de “tierra infinita”. No quedaba descubierto el Orinoco, pero se entrevió su existencia. Y el mismo Colón, en la carta de su tercer viaje señala: “Cuando yo llegué a esta punta del Arenal, allí se hace una boca grande de dos leguas de Poniente a Levante, la isla de la Trinidad con la tierra de Gracia… Fallaron siempre cinco brazas de fondo y el agua muy dulce… y entonces conjeturé que los hilos de la corriente y aquellas lomas que salían y entraban en estas bocas con aquel rugir tan fuerte, que era pelea del agua dulce con la salada… no creo que se sepa en el mundo de río tan grande y tan fondo”.

1499

Alonso de Ojeda ocupa mil kilómetros de costa guayanesa. España fue la descubridora del Esequibo y navegó por primera el río en este año.

1502

 Alonso de Ojeda inicia la conquista.

1530 – 1531

Diego de Ordás, conquista y coloniza la costa entera de Guayana.

1560-1569

Más de veinte expediciones españolas llegan por el territorio Esequibo.

1591

Se acentúa la colonización del territorio Esequibo.

1594

España toma posesión de la Provincia de Guayana.

1596

Aproximadamente 2.000 colonos españoles proceden a colonizar el territorio ocupado.

1616

La Compañía Holandesa de las Indias Occidentales construyó el primer fuerte en la “Guayana Holandesa”, que entonces comprendía tres colonias: Demerara, Berbice y Esequibo. A mediados del siglo XVIII los ingleses habían comenzado una introducción masiva de esclavos africanos para trabajar en las plantaciones de la costa.

1623

Primer intento de los holandeses de invasión del territorio.

1648

Los holandeses se independizan de España tras 67 años de confrontaciones. El 30 de enero de ese año, mediante el Tratado de Münster[3], (entre España y los Estados Generales de las Provincias Unidas de los Países Bajos), mediante el cual el Rey de España, Felipe IV, reconoce a los Países Bajos Unidos y las Provincias respectivas como Estados libres y soberanos; además de las posesiones que éstos tenían en las costas de Asia, Africa y América. En Brasil tenían siete Capitanías (Maranhao, Ceara, Río Grande Do Norte, Paraiba, Itamaraca, Pernambuco, Alagaos y Sergipe). En el Artículo V, España reconoce las posesiones holandesas en Guayana, pero que no cubrían ninguna parte del territorio, hoy reclamado por Venezuela.

1666

Primera invasión militar inglesa a los establecimientos Esequibo y Nueva Zelandia de las Provincias Unidas (Guayana Holandesa) Estableciéndose en Fort Nassau; donde fueron expulsados a los pocos meses[4].

1713

13 de julio, España y Gran Bretaña firman el Tratado de Utrecht[5], por el cual, La Reina de la Gran Bretaña se compromete a solicitar y dar ayuda a los españoles para que los límites antiguos de sus dominios en América se restituyan y fijen como estaban en tiempos del Rey Católico Carlos II (1665 – 1700).

1700 – 1725

Los holandeses sólo lograron tener unos pequeños puestos en Wacuco y el Pomarón, que fueron abandonados a los dos años de creados.

1754 – 1772

Los holandeses tratan de establecer otros puestos en el río Cuyuni, pero son rechazados por los españoles.

El coronel don Antonio de Sucre, Estrelles y Pardo[6], abuelo del Mariscal de Ayacucho cumplió de manera destacada sus servicios aquella Real Expedición de Límites por espacio de un año, y dos meses, en la denominada Expedición Solano (1753-1761),cuyo objetivo era

 “La delineación y afirmación territorial de la zona era indispensable y España”

“…estando gobernando interinamente, esta Provincia el Coronel Nicolás de Castro…”, participó en la defensa de los límites de la Capitanía General de Venezuela, hacia el oriente, sobre lo cual el mismo testimonió: “… éste le envió con partida de veinte y cinco hombres de esta tropa, a la provincia de Guayana, a impedir los bárbaros intentos de los Indios Caribez, protegidos de los Olandeses de la Colonia del Squivo…” (hoy Esequibo) “…de quemar los Pueblos de Misión de aquella Provincia; y por haberla hallado a su llegada tranquilizada, de aquellos riesgos, se regresó con su partida a esta Plaza”.

Los indios atacaban con frecuencia los asentamientos españoles y la perseverancia misionera y militar insistía en conservarlos. Siguió don Antonio la noble tradición de su padre don Carlos de Sucre, gobernador y capitán general de Cumaná, quien tuvo jurisdicción en Guayana, dejó su impronta allí al apoyar el poblamiento, mejorar las fortalezas y realizar la descripción geográfica, para enfrentar las invasiones de los portugueses en el territorio[7].

1776

19 de septiembre,  Cédula Real[8] (Límites de la Provincia de Guayana).

 “Que en la circunferencia o recinto del vasto continente de aquella provincia tienen los franceses y holandeses ocupada toda la costa del mar con sus colonias: aquellos en la Cayena cerca de la boca del río Amazonas, y estos en Surinam, Berbice y Esequibo a cincuenta y cinco o sesenta leguas (302 Km o 330 Km.) de la boca grande de Orinoco en las márgenes de las Amazonas”

 1777

8 de septiembre, Cédula Real creando la Capitanía General de Venezuela[9].

“…Por tanto, para evitar éstos y los mayores que se ocasionarían en el caso de una invasión, he tenido a bien resolver la absoluta separación de las mencionadas provincias de Cumaná, Guayana y Maracaibo, e islas de Trinidad y Margarita, Virreinato de y Capitanía General del Nuevo Reino de Nueva Granada, y agregarlas en lo gubernativo y militar a la Capitanía General de Venezuela…”

1778

Se publica un mapa elaborado por Luis de Surville, comprensivo de las provincias de Cumaná y Guayana, donde se aprecia un territorio orgánicamente estructurado. Las posesiones hispánicas se encontraban claramente demarcadas en el límite Este del río Esequibo.

1779

4 de febrero, Instrucción expedida por el Intendente General de Venezuela para poblar la Provincia de Guayana y ocupar los terrenos como pertenecientes a España[10].

“2º La referida colonia holandesa del Esquivo, y las otras que los Estados Generales poseen en aquella costa, se hallan todas por lo común en las márgenes de los ríos con inmediación a la orilla del mar, sin penetrar mucho en lo interior del país, y que por lo mismo a las espaldas del Esquivo y demás posesiones holandesas, corriendo por el Oriente hasta la Guayana francesa, y por el Sur hasta el río de las Amazonas, está el terreno desembarazado de parte de ellos, y solo ocupado por los indios gentiles y crecida porción de negros fugitivos, esclavos de los holandeses, y también de las plantaciones de la Guayana; procurarán los comisionados ocupar dichos terrenos, como pertenecientes a la España, su primera descubridora, y no cedidos después ni ocupados en el día por ninguna otra potencia ni que tenga título para ello, avanzando en la ocupación por la parte oriental todo cuanto fuere posible hasta tocar con la Guayana francesa, y extendiéndose también cuanto puedan por la parte Sur hasta llegar a los límites de la corona de Portugal”

1780

1º de octubre, Real Orden sobre el reconocimiento y población del Bajo Orinoco[11].

“…y hacer los dos pequeños fuertes provisionales que juzgó precisos, el uno para poner a cubierto de los insultos que puedan intentar los holandeses de Esquivo, el pueblo que se funde, como propuso en dicho informe, inmediato a la ensenada que hace el pequeño río o quebrada de Moruca a distancia de un cuarto de legua de la posta o guardia que tienen los holandeses, avanzada como diez y ocho leguas de Esquivo hacia el Orinoco, situando dicho primer fuerte en el sitio que haya más elevado y que domine el lugar que pueda ocupar el pueblo y sus inmediaciones; y el segundo fuerte de cuatro o seis cañones en la misma ensenada del citado río de Moruca para impedir su paso de toda embarcación enemiga: arrojando a los holandeses de la citada posta o guardia avanzada que allí han construido; bien entendido que si el Director General o Gobernador de Esquivo se quejase de este hecho, se ha de responder que se ha procedido y se procede en el asunto con arreglo a leyes e instrucciones generales de buen gobierno de nuestras Indias, que no permiten semejantes intrusiones de los extranjeros en los dominios españoles,…”

 1781

3 de marzo, Segunda ocupación militar inglesa a los establecimientos holandeses de Esequibo, Demerara y Berbice en América del Sur, en el marco de la Guerra de Independencia Americana[12].

1782

En el mes de febrero, Invasión y ocupación militar francesa a la Guayana Holandesa. Esequibo, Demerara y Berbice permanecen ocupadas por dos años.

1782

En Febrero de este año, Los ingleses son expulsados por los holandeses[13].

1789

Una comisión holandesa reorganiza los establecimientos coloniales de Demerara y Esequibo en Colonia de Demerara y Esequibo. Manteniendo a Berbice como establecimiento colonial[14].

1791

23 de junio, España y Holanda firman un Tratado de extradición[15] por el cual la primera reconoce como holandesas las colonias de Esequibo. Convención entre España y los Estados Generales de las Provincias Unidas (Holanda), firmada en Aranjuez sobre la restitución recíproca de los desertores y fugitivos entre sus colonias respectivas:

“… Artículo 1°.- Se establece la restitución recíproca de los fugitivos blancos ó negros entre todas las posesiones españolas en América y las colonias holandesas, particularmente entre aquellas en que las quejas de deserción han sido mas frecuentes, á saber, entre Puerto Rico y San Eustaquio, Coro y Curazao, los establecimientos españoles en el Orinoco y Esequibo, Demerara, Berbice y Surinam”.

 1796

22 de abril, prácticamente la mitad de la Guayana Holandesa fue tomada por los ingleses, en la tercera invasión militar inglesa a la Guayana Holandesa (Demerara-Esequibo y Berbice) en el marco de las Guerras Napoleónicas[16].

1797

18 de febrero, Invasión y conquista de la Isla de Trinidad por los ingleses en el marco de las guerras napoleónicas[17].

1799

El general Francisco de Miranda, publica el mapa de “Cruz Cano”, impreso en Londres, bajo el patrocinio del gobierno británico. En él aparece el río Esequibo como línea divisoria entre el territorio español y las colonias holandesas.

1802

27 de marzo, Tratado de Amiens[18] (Gran Bretaña, República Francesa, España y la República Bátava) España cede la soberanía de la isla de Trinidad a Gran Bretaña. Gran Bretaña restituye todas las posesiones y colonias ocupadas o conquistadas por fuerzas británicas en el curso de la guerra (Berbice y Demerara-Esequibo) con excepción de la isla de Trinidad y de las posesiones holandesas en la isla de Ceilán.

1803

19 de septiembre, Cuarta ocupación militar inglesa a la Colonia de Demerara y Esequibo[19]. Gran Bretaña ocupa la región situada entre los ríos Esequibo y Demerara  y se mantiene allí, de facto.  El establecimiento de Berbice capituló cinco días después (24SEP1803).

1810

Se publica en Londres un mapa donde consta el territorio de la Guayana venezolana y el de la holandesa, teniendo como línea fronteriza el río Esequibo. El interés del mapa se centra en que fue editado “en una época cuando la Gran Bretaña no tenía oficialmente ninguna propiedad sobre estos territorios y, además, porque el mapa fue publicado en Londres.  No había interés en extender los límites de la Guayana más allá del Esequibo, que realmente le correspondía a los Países Bajos”.

 REFERENCIAS:

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http://bibliografilaguayanaesequibacom.blogspot.com/2011/12/los-papeles-de-alejo-fortique.html

http://esequibonuestro.blogspot.com/2011/10/el-laudo-arbitrario-de-paris-3-de.html

http://historiadiplomaticadevenezuela.wikispaces.com/Reconocimientos+de+Portugal,+Gran+Breta%C3%B1a+y+Estados+Unidos.

http://www.scielo.org.ve/scielo.php?pid=S1012-25082002000100006&script=sci_arttext

[1] Pablo Vila. Geografía de Venezuela. Caracas: Ediciones del Ministerio de Educación, 1960, T. 1, p. 264

[2] DE LEÓN y RODRÍGUEZ DÍAZ, 1976, p. 22

[3] Fuente M.R.E,.Colección Fronteras, Tomo 8, pag. 629. Tapajós Vicente, Historia do Brasil, Sao Paulo 1946, pag. 1999.

[4] Fuente: Dalton Henry, History of British Guiana, London 1855, pag. 142.

[5] Fuente: M.R.E., Op cit, pag 22.

[6] http://esequibonuestro.blogspot.com/2012/12/don-antonio-sucre-y-nuestro-territorio.html

[7] http://www.eluniversal.com/opinion/121211/don-antonio-sucre-y-nuestro-territorio

[8] Fuente: Ibid, pag. 70.

[9] Fuente: Blanco José Félix y Azpurua Ramón, compiladores. Documentos para la Historia de la Vida Pública del Libertador.

[10] Fuente: M.R.E., Op cit, pag. 87.

[11] Fuente: Ibid., pag. 97.

[12] Fuente: Dalton Henry, Op.cit, pag. 238.

[13] Fuente: Ibid, pag. 239.

[14] Fuente: Dalton Henry, Op cit, pag. 243.

[15] Fuente: Ministerio de Relaciones Exteriores, Colección Fronteras, Vol.8 pág. 103.

[16] Fuente: Dalton Henry, Op.cit, pag. 244.

[17] Fuente: Williams Eric, From Columbus to Castro, The History of the Caribbean 1492-1969, pag. 250.

[18] Fuente: M.R.E., Colección- Fronteras, Tomo 8, pag. 145.

[19] Fuente: Dalton Henry, Op cit, pag. 265.

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EL LIBERTADOR Y EL PRINCIPIO DEL UTI POSSIDETIS JURIS. #SectorAcuatico

En el segundo escrito, evidenciaremos la gran visión geopolítica del Libertador, al interpretar el romano principio, con características innovadoras.

Simon Bolivar

EL LIBERTADOR Y EL PRINCIPIO DEL UTI POSSIDETIS JURIS

Como se señala en el artículo anterior, la conocida frase latina  pudiera ser traducida “como poseías de acuerdo al derecho, poseerás”, o “tal como lo poseéis de ley”. El Derecho Romano la utilizó para reclamaciones de territorios adquiridos en acciones bélicas e históricamente el principios es empleado en el Derecho Internacional Púbico para legitimar conquistas territoriales. Fue usado en los procesos de emancipación americana, para definir las fronteras de los nacientes y Estados y recientemente en los procesos de descolonización del continente africano.

Ni la primera constitución de Colombia, la llamada Constitución de Cundinamarca del 4 de abril de 1811, ni la primera constitución de Venezuela del 23 de diciembre de 1811, hacen referencia al territorio de ambas nacientes repúblicas.

En la Constitución venezolana del 15 de agosto de 1819, tampoco se hace referencia al territorio nacional.

Es en la Constitución de Cúcuta, llamada Ley Fundamental de la Unión de los pueblos de Colombia, firmada en Villa del Rosario el 30 de agosto de 1821, donde en su título II, Del Territorio de Colombia y de su Gobierno, Sección I, Del Territorio de Colombia, artículo 6º, se señala que:

“El territorio de Colombia es el mismo que comprendían el antiguo virreinato de la Nueva Granada y Capitanía General de Venezuela”

Bolívar mediante el documento “Instrucciones en Cúcuta” fechado el 11 de octubre de 1821, envía misiones diplomáticas a Perú, Chile, Buenos Aires y México, con el fin de difundir un proyecto de tratado de formación de una Confederación de Naciones americanas, la cual se opondría a la poderosa “Santa Alianza” intereuropea. Dentro del texto del proyecto se destacan los siguientes párrafos:

“…Las partes se comprometerán a no entrar en negociación alguna con el gobierno de Su Majestad  Católica (España), sino sobre  la base de la integridad de sus respectivos territorios como estaban demarcados en 1810, esto es, la extensión del territorio que comprendía cada Capitanía General o Virreinato de América…”

“…Las partes se garantizan mutuamente la integridad de sus respectivos territorios en el mismo pie en que se hallaban antes de la presente guerra, debiendo respetarse los límites que tenía en aquel tiempo cada Capitanía General o Virreinato, que ha reasumido en el día del ejercicio de su soberanía…”

El gran sentido político de “El Libertador” se hace evidente al proponer una norma jurídico-política con las siguientes características:

Los nuevos Estados no heredaban territorios de la corona española. Estos se reconocerían mutuamente los límites territoriales fijados en estricto derecho por los españoles, desde el momento de asumir el ejercicio de sus respectivas soberanías.

Sabiamente no se refirió a los límites de cada provincia o gobernación política, sino que fijo lo territorial a la total integridad de los Virreinatos y Capitanías Generales. Habría que imaginarse la independencia individual de cada una de las provincias que integraban la Capitanía General de Venezuela (Caracas, Guayana, Margarita, Cumaná, Maracaibo y Barinas)

En consecuencia a lo anterior vinculó su norma a las grandes divisiones político-territoriales españolas en sus colonias, obviando otras figuras organizativas como las reales audiencias, haciendas o intendencias, entre otras.

No fijó excepciones a la norma, es decir, las provincias aún bajo el control de la corona española, estaban incluidas.

Lo anterior indica una clara diferencia entre el “Uti Possidetis” romano y la norma jurídica político-territorial de Bolívar:

Según el derecho romano, ante un litigio de posesión, el juez-pretor preguntaba quién de los litigantes poseía de hecho al  objeto de la disputa, una vez averiguado, se dictaba el siguiente interdicto provisional: “uti possidetis, ita possideatis” es decir, “así como lo poseéis, así también lo poseáis o sigáis poseyendo”, hasta tanto, el segundo en litigio demuestre en el juicio su derecho de propiedad (jus possidetis). De aquí el espíritu “de facto” del principio romano.

La fórmula de “El Libertador” prescinde de la posesión u ocupación del territorio, no hace referencia explícita al principio romano y toma en cuenta solo el título jurídico legal, con lo cual le imprime un carácter irrevocable y definitivo. De aquí el espíritu “de juris” del principio de Bolívar.

Esta diferencia redujo a los casos de Belice, las Malvinas y el Esequibo, los problemas de posesión territorial de hecho y las pretensiones de las potencias imperialistas de ocupar territorios bajo el pretexto de considerarlos “res nullios” o cosa de nadie. Como ejemplo se cita la respuesta del Canciller Gran-colombiano Pedro Gual a Sir Lawrence Halsted, comandante en jefe de las Fuerzas Navales Inglesas en el Caribe, el cual pretendía ocupar la Goajira (1825), la cual señalaba:

“…Porque la República de Colombia no tenga establecimientos en aquellas costas no se sigue que no deba ejercer sobre ella el dominio e imperio que legítimamente tiene adquiridos…”

Bajo este principio el Territorio de la Gran Colombia (1821-1830) fue el territorio del Virreinato de la Nueva Granada y el de la Capitanía General de Venezuela y que luego de la separación, ambas Repúblicas reclamaron.

De allí que la Constitución Política del Estado de Nueva Granada del 1º de marzo de 1832, en su artículo 2 señala:

“Los límites de este Estado son los mismos que en mil ochocientos diez dividían el territorio de la Nueva Granada de las Capitanías Generales de Venezuela y Guatemala…”

Por su parte la Constitución del Estado de Venezuela del 24 de septiembre de 1830, en el Título I, de la Nación Venezolana y de su territorio, artículo 5, señala:

“El territorio de Venezuela comprende todo lo que antes de la transformación política de 1810 se denominaba Capitanía General de Venezuela…”

La Constitución vigente en su TÍTULO II “DEL ESPACIO GEOGRÁFICO Y LA DIVISIÓN POLÍTICA”, Capítulo I “Del Territorio y demás Espacios Geográficos”, señala en el Artículo 10:

“El territorio y demás espacios geográficos de la República son los que correspondían a la Capitanía General de Venezuela antes de la transformación política iniciada el 19 de abril de 1810, con las modificaciones resultantes de los tratados y laudos arbitrales no viciados de nulidad”

 

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