
Hacer una analogía entre la batalla de Maracaibo y su significado para con ese lago de Maracaibo 200 años después, constituye un reto a la conciencia patria, ya que considero que, logrando la recuperación de sus aguas y la prosperidad de los habitantes de sus riberas, le estaríamos haciendo el mejor homenaje que una nación agradecida pudiera rendirle a esos marinos que hace 200 años lograron vencer a la escuadra española.
Cuando preparaba estas palabras, mi mente viajó hacia el pasado y de ese pasado, traje al presente a José Prudencio Padilla y lo situé en el Parque o paseo de La Marina, lugar que desde 1973, viene efectuándose un desfile naval, en conmemoración de tan magna fecha, por cierto, mi promoción lleva el honroso nombre de Batalla naval del Lago y hace 50 años lucíamos orgullosos las caponas de Alférez de navío, recién impuestas un 7 de julio de ese año sesquicentenario.
Mientras se prepara el insigne Almirante, le serviré de interlocutor para contextualizar el evento histórico, viendo la batalla naval no como un hecho aislado y circunstancial, sino más bien como una estrategia cuidadosamente planificada. Este hecho de la Batalla naval no puede desmembrarse del anterior armisticio de Santa Ana de Trujillo, ni de la Batalla de Carabobo y ni tampoco de la posterior Toma de Puerto Cabello, como veremos a continuación.
Me remonto entonces, a Santa Ana de Trujillo y al pie del monumento que simboliza el abrazo de Bolívar y Morillo, me imagino a los dos guerreros, arrastrando la piedra que eternamente marcará el sitio donde España reconoce la cualidad de fuerza beligerante del ejército patrio, en el marco de la firma del tratado de regularización de la guerra, uno de los principales antecedentes del derecho internacional humanitario actual.
La decisión de Bolívar de lograr un armisticio con Morillo, no fue vista con buenos ojos por algunos patriotas, los cuales, y a pesar de su lealtad a Bolívar, creían fervorosamente en la guerra, a pesar de sus horribles consecuencias; les costaba entender que, por una parte, el armisticio tenía objetivos de carácter táctico, y que la regularización de la guerra se proyectaba en un ámbito estratégico, el tiempo le dio la razón al Libertador.
Volviendo al presente, ¿esto no es así actualmente? ¿Es posible que en Venezuela se tomen decisiones de Estado de manera unánime? ¿Podríamos algún día separar al Estado de la Politiquería y el sectarismo y pensar que, como venezolanos, deberíamos tener consenso para cuestiones vitales de nuestra existencia como nación? Retorno a 1820; inmediatamente intuyó Morillo en la reunión con el Libertador en Trujillo de 1820, la condición monolítica del ejército patriota, disciplinado, instruido y cohesionado en torno al indiscutible mando del Padre Bolívar, en contraste con las rivalidades y conflictos en la línea de mando española, mermando la autoridad del general Miguel de la Torre, Francisco Tomás Morales y Ángel Laborde, lo cual condicionó el desenvolvimiento de las acciones que llevaron a la consolidación de la victoria independentista.
En los preparativos de la batalla naval de 1823, no habían pasado muchos años desde Santa Ana de Trujillo, ya la discordia comenzaba a crecer, diría yo, no en el ejército patriota, más bien en la sociedad y sus absurdas segregaciones, la rivalidad entre Bolívar y Santander cada vez florecía más, también para fechas recientes a la Batalla Naval del lago, era harto conocida la rencilla personal entre Mariano Montilla Gobernador de Cartagena y José Prudencio Padilla, a causa de los celos del primero, ya que una negra jamaiquina llamada Jarocha, escogió a este último.
Aunado al origen pardo de José Prudencio, lo que causaba su marginamiento por parte de la élite criolla.
En enero de este año 1823, Montilla envía “castigado” a Maracaibo a Padilla y le promete apoyo terrestre, lo cual lógicamente jamás cumplió.
Vale recordar que Maracaibo estaba bajo el control de los realistas al mando de Morales.
La genialidad naval de Padilla, no en balde fue combatiente en Trafalgar, logra que supere con creces a su adversario, aprovechando su entrenamiento naval a bordo del San Juan Nepomuceno, como veterano de la batalla de Trafalgar y su total conocimiento de las condiciones imperantes en cuanto a las corrientes, mareas y vientos reinantes en el lago, manteniendo sus naves siempre a barlovento, utilizando comunicaciones y tácticas de combate, el sistema de telégrafo naval, mediante las señales de bandera. Además de demostrar cualidades de liderazgo, al encontrarse al frente de marinos en su mayoría corsarios y extranjeros.
Así mismo, supo aprovechar los errores de Morales, el cual dejó desguarnecida a Maracaibo y el garrafal error de Laborde, al dejar anclados sus buques y a sotavento de los buques patriotas, al frente de Maracaibo.
El resultado del combate naval, descartó completamente la hegemonía naval española en el Caribe, se disipó para siempre el peligro de la reconquista por parte de España de estas tierras, aceleró la posterior acción de Páez para expulsar al último español del suelo patrio y permitió al Libertador sus operaciones en el sur del continente.
Volviendo a la condición de pardo de Padilla, luego de la genial epopeya de Maracaibo, fue marginado y siempre sintió remordimiento o desilusión por ello, militarmente fue ascendido a general de división, se le otorgó una medalla de oro y recibió una pensión anual de tres mil pesos, muy inferior que la otorgada a otros jefes militares del ejército libertador. Padilla aspiraba al puesto de intendente del departamento de Magdalena (provincias de Santa Marta, Cartagena y Riohacha), sin embargo, la designación recayó en su rival Mariano Montilla, además lo nombran comandante de la marina del litoral, cargo de segundo nivel y subordinado a Montilla.
Sin pretender en absoluto, menoscabar la importancia geoestratégica de la batalla de Carabobo, en este punto me permito traer algunas precisiones en relación a la batalla de Carabobo de 1821; luego de la batalla no hubo capitulación alguna, los generales Miguel La Torre y Pando, y Francisco Tomás Morales, se refugian en Puerto Cabello, junto con su Estado Mayor y su tropa. Haciendo una digresión, el General Miguel de la Torre estaba casado con la venezolana Doña María de la Concepción de la Vega y Rodríguez, prima de Francisco Rodríguez , IV Marqués y de Fernando Rodríguez , hermana de José Manuel de la Vega Rodríguez , Caballero de la Orden de Calatrava, todos ellos, incluida María tenían como segundo apellido Del Toro, así mismo era prima de la esposa de Simón Bolívar, María Teresa Rodríguez del Toro y Alayza.
En el tiempo transcurrido entre la batalla de Carabobo y la del Lago de Maracaibo se realizaron en el territorio venezolano 67 combates tantos terrestres como navales.
Mientras que la Batalla Naval del lago de Maracaibo obliga a Morales, vista la huida de Laborde hacia Cuba, y al mismo tiempo comprender que sin una fuerza naval era imposible cualquier resistencia, hechos que determinan su decisión de firmar la capitulación, la cual se produce el 03 de agosto de 1823, poniendo fin a las hostilidades y marcando el final de la presencia del ejército realista en Venezuela, quedando pendiente la guarnición de Puerto Cabello, al mando del Brigadier Sebastián de la Calzada el cual capitula y entrega este bastión al General José Antonio Páez en la famosa toma de Puerto Cabello del 8 de noviembre de 1823.
Hasta acá he debido dejar la reseña de la toma de Pto. Cabello, puesto que estamos hablando de la Batalla Naval del Lago, pero ahora aflora el sentimiento por mi terruño, – Puerto Cabello- , porque esta plaza que me vio nacer, fue escenario de una de las acciones tácticas más impresionantes de los anales de la guerra independentista, resaltando el hecho que Puerto Cabello, permaneció siempre, hasta este día, en manos de los realistas, durante todo el tiempo de la guerra. Allí Bolívar sufría una de sus pocas derrotas, dijo Francisco de Miranda al conocer la noticia: “Venezuela está herida en el corazón”, sobre la toma, cuenta Páez en sus memorias que estuvo cuatro horas cruzando el manglar con el agua hasta el pecho y caminando sobre un terreno muy fangoso, sin ser vistos a favor de la noche, dióse pues el asalto, y como era de esperar, tuvo el mejor éxito.
Como lo resalté al principio, en Maracaibo y en puerto Cabello, si hubo capitulación, El 10 de noviembre vencedores y vencidos, representados por el coronel Manuel Carrera y Colina, negocian los términos de la capitulación acordándose, entre otros puntos, que al abandonar la guarnición realista la fortaleza de San Felipe, se “verificara con bandera desplegada, tambor batiente, dos piezas de campaña con veinticinco disparos cada una y mechas en encendidas, llevando los señores jefes y oficiales sus armas y equipaje, y la tropa con su fusil, mochilas, correajes, sesenta cartuchos y dos piedras de chispas por plaza, debiendo a este acto corresponder las tropas de Colombia con los honores acostumbrados de la guerra”. El transporte con destino a La Habana del general Sebastián de la Calzada, jefes, oficiales y tropas españolas se le encomienda al Capitán de Fragata J. Mactlan al mando del bergantín “Pichincha” y acompañados de la Corbeta “Boyacá” y otras.
Finalizaba así, la presencia en suelo patrio de la bota española, luego de haber transcurrido, 325 años, 3 meses y 8 días, es decir 118.803 días, desde la llegada de Colón a Macuro un 02 de agosto de 1498.
Como buenos venezolanos, somos regionalista, todos, absolutamente todos, desde el suelo que nos vio nacer, deseamos ver que los eventos de Carabobo, Maracaibo y Puerto Cabello, por sí solo consolidaron la independencia, pero con justicia y buen juicio debemos ver holísticamente estos acontecimientos y tratar de elevar la madurez intelectual hacia la comprensión de estos eventos formaron parte de un complejo juego estratégico labrado por la genialidad de nuestros libertadores, liderados por Bolívar, y que a mi juicio, comienzan, como ya lo expresé, con los acontecimientos que llevaron a la famosa entrevista entre Bolívar y Morillo en Santa Ana, estado Trujillo, el 27 de noviembre de 1820, para hacer de estas tierras libres y soberanas.
En ese lapso entre el Armisticio del 27 de noviembre de 1820 y la toma de Pto. Cabello el 8 de noviembre de 1823, transcurrieron 2 años, 11 meses y 10 días, para un total de 1076 días.
Tiempo histórico corto, pero vital para nuestra independencia. ¿Que habrá pasado durante la entrevista de Morillo con el Padre Libertador?, ellos se llevaron ese recuerdo a sus tumbas, hay que recordar que Morillo luego de esa entrevista se marcha a España. Es imaginable que Morillo, como se dice al principio de estas palabras, sintió la coherencia en torno al Libertador de un ejército cada vez más entrenado y convencido de que la lucha sería hasta lograr la victoria.
Bolívar le escribiría a Santander una carta llena de elogios para con Morillo y La Torre:
“…Morillo brindó, entre muchos otros particulares muy entusiastas y liberales, por los héroes que han muerto combatiendo por la causa de su patria y de su libertad…”
“…El general La Torre me ha agradado mucho: está resistido a ser solo español; asegura que no se embarcará jamás, sea cual fuere la suerte de la guerra; que él pertenece a Colombia y que los colombianos lo han de recibir como hermano…”
“…cree quedar (se refiere a La Torre) con el mando del ejército, según anuncian que viene el permiso de retirarse al general Morillo…”
Seguramente durante la entrevista, Morillo le manifestó al Libertador esta confidencia que luego se materializó.
Muchos fueron los héroes, muchas son las historias inclusive las fábulas, por ello estamos obligados a conservar los pocos vestigios históricos que quedan en pie, ejemplo las llamadas Casas de la Capitulación de los Puertos de Altagracia, en la costa oriental del lago, el hoy llamado Castillo del Libertador en Pto Cabello y el sagrado campo inmortal de Carabobo.
Las intrigas y conspiraciones siguieron su inexorable curso histórico y Padilla en el año 1828, se ve envuelto en la “noche negra’ del 25 de septiembre de 1828, el atentado a Bolívar, y a pesar del arrepentimiento posterior del Libertador, José Prudencio es condenado a muerte y deshonrado con la pérdida de sus insignias militares, es así como en Bogotá el 2 de octubre de 1828, es fusilado en la plaza de la Constitución y luego colgado en la horca. Triste final para un héroe.
Con su muerte, desaparece igualmente, la escuadra de mar republicana.
Venezuela y Colombia le rinden tributo, sus restos reposan en la catedral de Nuestra Señora de los Remedios de RíoHacha, Colombia, su nombre encabeza una de las estrofas de la Marcha Épica de la Armada Venezolana, la Escuela Naval de Colombia lleva su nombre y ambas armadas celebran su día nacional, en esta fecha.
¿Cómo unir ese pasado histórico con el presente, el lago de Maracaibo, la gesta heroica de 1823 y su presente?
Haciendo uso de un recurso propio de la inteligencia artificial, me imagino entonces, a Padilla, explicando al Padre Bolívar y demás próceres, su plan de recuperación de esas aguas, que sirvieron de escenario a la acción por él comandada, la cual originó la capitulación de Morales y que con fervor patrio hoy celebramos.
Mi General Bolívar, «Dice Padilla» estas aguas, antes llenas de vida y salubridad, denominadas constitucionalmente en estos tiempos, áreas marinas interiores, históricas y vitales y las comprendidas dentro de las líneas de base recta que ha adoptado o adopte la República, hace 200 años se tiñeron de sangre patriota y sangre de los enemigos de la naciente república, sin embargo, hoy afronta uno de los problemas más graves de su historia, la contaminación de sus aguas.
Me vi obligado «continua Padilla» a revisar infinidades de publicaciones y un novedoso instrumento que lo catalogo de milagroso, al cual estas generaciones llaman la Internet, donde por arte de magia, podemos encontrar literatura sobre este tema. El maravilloso uso de una Herramienta llamada Twitter, me hace pensar en cuantos “seguidores”, «así le llaman», tendría su excelencia y que cantidad de improperios escribirían de Ud. sus detractores.
El Lago de Maracaibo representa el segundo espejo de agua dulce de la América del Sur, con sus 12.800 Km2, es el único lago de agua dulce en el mundo que tiene una conexión directa y natural con el mar. Aunque su alto grado de salinización y de contaminación por hidrocarburos es cada vez mayor, aún estamos a tiempo de lograr su recuperación bioambiental, si los actuales gobernantes no siguen perdiendo tiempo en comenzar.
Desde principios del siglo XX sufre graves problemas de contaminación por el vertido de aguas residuales domésticas, industriales y múltiples derrames de productos petrolíferos, (la cosa negra y oleosa que vemos es estas riberas), nosotros no imaginamos el uso y la prioridad y relevancia que tendría su explotación, pero si lo conocíamos, los indios lo llamaban Mene y utilizaban al “Líquido NEGRO para labores domésticas y artesanales, la crónica dice además que, en 1539, se envía el primer barril hacia España, con la finalidad de curar la artritis del monarca Carlos V, pero nuestros antepasados españoles lo usaban para calafatear los barcos y para el mantemiento de sus armas y municiones.
En 1799 fue encontrado un pozo de petróleo en la Península de Araya por Alexander von Humboldt, por cierto, «pregunta Padilla al Padre Bolívar», su excelencia, aunque se señala que ambos se conocieron en Paris en 1804, nunca nos confirmó si fue cierto, de todas formas, se refirió a él en estos términos: «Descubridor científico del Nuevo Mundo cuyo estudio ha dado a América algo mejor que todos los Conquistadores juntos».
Continúa José Prudencio, 100 años después de la batalla que comandé, exactamente el 14 de diciembre de 1922 a las 7 de la mañana ocurre «el reventón» de El Barroso, en la zona denominada «La Rosa». Una capa de oscuro y pegajoso material, escapaba hacia la superficie, expulsando 100.000 barriles de petróleo al día durante 9 días.
Allí comenzó una etapa de prosperidad económica, gracias a la comercialización de este producto, base para la industria mundial y para el transporte, les recuerdo a todos que mis buques eran movidos por la acción del viento en el velamen, ahora es el combustible que les comento quien los mueve, quiera Dios que vuelva la vela, «lo dice suspirando José Prudencio».
Me disculpan, «dice Padilla», que estos términos son pocos conocidos para mí y nuestra generación, pero hoy están presente con mucha intención, ese problema de la contaminación del lago, no era tomada en cuenta en absoluto en nuestros tiempos, pero ahora se ha convertido en un azote para la humanidad. Una asombrosa red de plataformas petroleras desdibuja la visión que tenía de esta zona de Altagracia, conectadas por tuberías que su ruptura, generalmente por falta de lo que hoy requiere mucha atención, como lo es el mantenimiento, provocan derrames de petróleo y de otros contaminantes petroquímicos, residuos orgánicos y domésticos, descargas de líquidos Industriales, desde la propia ribera del lago y desde los ríos afluentes del lago. Como ven «Padilla con una sonrisa de satisfacción», he aprovechado al máximo la facilidad que brindan estos tiempos para investigar aspectos que desconocía.
Extendió su brazo derecho hacia el lago y exclamó; es impresionante como ha cambiado en estos doscientos años, este lugar, primeramente, la alta concentración humana en Maracaibo y sus alrededores, sus edificaciones, el maravilloso puente que une a Maracaibo con su costa oriental, imagínense lo que Morales hubiese logrado de haber podido utilizarlo para movilizar sus medios terrestres hacia la costa oriental. Lo único igual a nuestro tiempo, la alegría y el carácter dicharachero del zuliano.
También «señala Padilla», observen los grandes navíos fondeados, en su mayoría destinados al transporte del “líquido Negro”, lo que ha obligado a que, por medios modernos, se canalice el lago, la cual, por cierto, según he escuchado, cada vez es menos eficiente para permitir el paso de buques, en mi época utilizábamos a los llamados “Baqueanos”, hoy llamados Pilotos o Prácticos, se tomaban en San Carlos, Toas o Capitán chico, hoy en día incomprensiblemente hay que desviar los cursos de los navíos, hacia las costas de Paraguaná, aunado a los altos impactos que representa para el comercio marítimo actual , se agrega los costos por operación, denominados costos portuarios y que en nuestra época ni soñábamos en ellos. Creo honestamente que yo me quedaría por mis buques a vela.
Vale la pena agregar «expresa Padilla », que aquella célebre frase suya, mi General: ¡Qué bello sería que el Istmo de Panamá fuese para nosotros lo que el de Corinto para los griegos!, hoy es una realidad, ya que los navíos cruzan del Atlántico al Pacífico, a través de una increíble obra de ingeniería, como lo es el Canal de Panamá, de allí mi preocupación en el desvío de los buques que llegan y salen de la barra, eso agrega unas cuantas horas de navegación, consumiendo combustible y alargando la travesía.
De acuerdo al Ministerio de Ambiente de Venezuela, institución burocrática inexistente en mí época, se aprecia que, en los casi 730 Km de costas que rodean al Lago, viven actualmente más de 3 millones de personas, esa gran actividad humana, genera importantes descargas domésticas -sin tratar- además la presencia de casi 100 industrias altamente contaminantes, 200 granjas porcinas, una cantidad cada vez más elevada, de casos de derrames de petróleo mensuales y vertido de grandes cantidades de nutrientes y plaguicidas a través de los ríos tributarios, lo cual sobrepasa la capacidad de auto-purificación del ecosistema.
Me explican algunos expertos que tratan de que entienda este problema, que un litro de la denominada gasolina, para los “carros”, «que palabra tan rara, agrega el Almirante», de los utilizados hoy en día, puede contaminar un millón de litros de agua de manera irreversible, parte del petróleo que llega al mar se evapora o queda degradado lentamente por las bacterias (tampoco comprendo mucho esto). Los componentes pesados del petróleo que se depositan en el fondo del mar pueden matar a los animales que habitan en las profundidades como cangrejos, mejillones, etc., o los hacen inadecuados para el consumo humano. Por su parte al impregnarse de este espeso líquido las alas de las aves, mueren al no poder volar y por ende encontrar alimentos. «Asienta Padilla, Excelencia me siento muy contento por mis avances tratando de comprender las consecuencias del modernismo»
Igualmente comprendí que el trabajo de pesca, es difícil o la navegación ya que la lancha o barco se puede atascar y hasta provocar incendios y que no se podría aprovechar las playas con fines recreativos para atraer el turismo en Venezuela, esto del turismo me costó mucho internalizarlo, ahora comprendo su importancia.
Por otra parte, me he enterado de la existencia de un alga llamada Lemna o Lentejas de Agua la cualtiene un ritmo de reproducción muy alto, lo que, al contaminarse con las descargas, pueden causar intoxicación a los peces y por ende, a quienes los consuman, además si se deja crecer en vastas zonas, obstruye el paso de la luz solar e impide la fotosíntesis, por ende causa la falta de oxígeno.
Continúa el Almirante; el ya nombrado dragado de la barra permite la entrada de grandes volúmenes de agua de mar, los cuales han alteraron para siempre las condiciones del ecosistema «palabra nueva», lo que al sumarse con la contaminación que antes describí, ha causado que más de 80% de las especies autóctonas de la fauna del Lago, se hayan extinguido.
Solamente los zulianos «continúa José Prudencio» y sin menoscabo de la responsabilidad del Gobierno Nacional, podrán devolver a este maravilloso e histórico lago, como nosotros lo veíamos en 1823. En el siglo pasado se crearon instituciones como el ICLAM (Instituto para la conservación del lago) con el objetivo de promover, planificar, programar, coordinar, evaluar y ejecutar normas y aspectos legales de las actividades relacionadas con el control y la conservación del lago y su cuenca, aunado a una serie de leyes como; las leyes del Sector Acuático, Ley Penal del Ambiente, Ley de Sustancias, Materiales y Desechos, Ley de Residuos Sólidos o la Ley de Diversidad Biológica, Ley de Zonas Costeras. Leyes estas que conjuntamente con un proyecto denominado RAS (Reutilización de aguas servidas), coadyuvan en la mitigación del control de vertidos, en las cuencas de los afluentes, mediante la creación de comités ambientales integrados, plantas de tratamiento, con el fin de procesar 800 litros por Segundo y la construcción y reparación de varias estaciones de bombeo.
Algunos venezolanos son radicales en el tema del saneamiento, inclusive han sugerido la eliminación del canal de navegación y estiman que gracias a que el lago muestra una capacidad de recuperación muy grande, en unos cinco años debe estar muy saneado.
El problema entonces se centra en lograr un equilibrio entre la actividad de explotación petrolera, la navegabilidad del lago y, por otra parte, su recuperación y conservación.
Me enteré igualmente, «dice Padilla», que los integrantes de una institución denominada Foro Conciencia Acuática, plantearon en el año 2008, la posibilidad económicamente adecuable, y operativamente factible y ejecutable, de iniciar un proyecto de construcción de unas exclusas, que permitan el paso de buques a través de la barra, pero que al mismo tiempo controle el ingreso de agua salada al interior del lago y que progresivamente este retorne a su condición de lago de agua dulce.
Como verá su excelencia, a pasar de haber transcurrido 200 años, persisten problemas de nuestra época, todos causados por la actividad humana, la tirria, el rencor, las divisiones ideológicas, el pensar individualmente en vez de colectivamente, los complejos y discriminaciones por condición social, a eso entonces, la modernidad le agrega la degradación ambiental producto de la explotación del hoy llamado oro negro, otros más radicales hablan del excremento del diablo.
Es evidente «explica Padilla» el avance en cuanto a la educación, salud y generación de fuentes de trabajos, flagelos propios de nuestro tiempo, pero los cuales en estos últimos años se han venido complicando, como producto de factores geopolíticos en los cuales se encuentra inmersa nuestra patria.
Honestamente creía que nosotros teníamos todos los problemas del mundo, pero luego de ver el panorama y haber pasado dos siglos, me parece e insisto en esto, que nuestros tiempos fueron mejores, pero desearía que nuestro ejemplo sirviera de acicate a estas generaciones para lograr encontrar la vía que lleve a la patria, hacia su total desarrollo y que su frase, mi General Bolívar: “la mayor suma de felicidad posible, mayor suma de seguridad social y mayor suma de estabilidad política.” se haga realidad.
Estimados compatriotas saliendo ya de esta alucinación histórica, quiero agradecer la gentil invitación del Consejo Estadal de Gestión Universitaria del estado Miranda, y espero por medio de mis palabras, haber honrado el ejemplo de liderazgo, arrojo y convicción patria de los héroes comandados por Padilla, en esta importante epopeya naval. Como marino portador temporal de los valores eternos de la institución, deseo enviar un saludo a la Gloriosa Marina Nacional, digo Marina Nacional para acentuar que este día es de todos los que portamos la gloriosa guerrera naval, distinguida por la deslumbrante pureza de su blancura y que sea un llamado de unión para todos los venezolanos para seguir afrontando los retos propios de esta época y que, en un futuro, cuando se celebren los 250 años de la gesta, pueda, mediante la inteligencia artificial, el Almirante Padilla presentar un parte positivo sobre la recuperación de las vitales e históricas aguas del lago de Maracaibo.
Viva la patria…viva la Armada
Señoras y señores,
Miranda, 18 de julio de 2023
REFERENCIAS
El lago de Maracaibo y su repercusión medioambiental, Fco. Ramón Sánchez Pardo, https://www.buenastareas.com/ensayos/Lago-De-Maracaibo/43061611.html
Consecuencias Políticas -Estratégicas de la batalla del Lago de Maracaibo julio 23 de 1823, José William Porras,
El comienzo del fin, José Sabatino Pizzolante,
Un monumento entre las naciones más cultas: Los tratados de Trujillo y el encuentro entre Bolívar y Morillo en Santa Ana, Sergio Rodríguez Gelfenstein,
Memorias de Pablo Morillo, Arturo Gómez,https://ia801908.us.archive.org/29/items/morillo_202007/morillo.pdf




Excelente trabajo, muy bien documentado y relatado.
Abrazo compa